20 octubre 2021

Pedro I “el trilero mentiroso Sánchez” intenta erigirse en un nuevo “caudillo”, invocando una falsa socialdemocracia que ni conoce ni en la que cree. Los restos de un congreso del PSOE “ad maiorem Sánchez gloriam”


Después de contemplar por aquí y por allá la eclosión de optimismo, autoalabanzas y proclamas redentoras que los actuales dirigentes del socialismo español han repartido por los medios de comunicación y por las redes sociales, me ha parecido prudente demorar cualquier comentario por algún tiempo, hasta que la cruda realidad mostrara lo que había de verdad en tanta parafernalia de aquel congreso rodeado de gloria y farsa.

Vaya por delante que Pedro I “el trilero mentiroso Sánchez” no tiene un pelo de tonto ni el menor escrúpulo en recurrir a sus antiguos oponentes, y tal vez enemigos, en su partido, para lograr el objetivo pretendido de ofrecer una gloriosa apariencia de caudillismo mesiánico. Como tampoco se le seca la boca al proclamar y prometer imposibles, olvidando la ristra de contradicciones e incumplimientos en que ha venido incurriendo.

Pero la gran verdad es que con la fragmentación de la oposición, que quiere pero no acaba de poder, el líder de lo que él denomina “socialdemocracia” (¡vaya patraña!) ha sabido crear un clima triunfalista al estilo de los que se generaban en los mejores tiempos del Movimiento Nacional franquista, porque los dirigentes antaño defenestrados en el partido aparecen como

por ensalmo en una falsa apariencia de apoyo (¡hay que preservar el nombre y los “garbanzos”!), y se suman al aplauso casi automático de un líder -ni se menciona a su equipo, si es que lo hay- que no para mientes en olvidar sus anteriores compromisos y promesas.

Los “brotes verdes” del infumable Zapatero quedan minúsculos al lado del falso optimismo económico y del despilfarro en gastos corrientes (viajes en Falcon y vacaciones suntuarias incluidos), y qué decir de los miles de millones prometidos durante la gran crisis económica y social de la pandemia del Covid19, que van llegando con cuentagotas y a base de superar un montón de trabas burocráticas.

No se olvide tampoco que ese “espíritu puro” que proclamó a los cuatro vientos que los millones de Europa serían para paliar la enorme crisis derivada de la pandemia, ya ha organizado que ese dineral vaya a sus egoístas intereses de partido, dejando una vez más desarbolada y sin protección a la clase media e incluso a los más débiles.

Tampoco puede hacerse tabla rasa con la mentiras y trapacerías de negar con la voz empostada cualquier contacto con la dictadura criminal de Maduro en Venezuela, para mientras tanto meter de tapadillo a su censurada vicepresidenta Delcy en las entrañas del

aeropuerto de Barajas, o acoger con nombre falso a un líder del Frente Polisario  (que, por cierto, tiene pasaporte español) sin trámites aduaneros y con nombre falso), generando por medio de la incompetente e irritante ministra (ex) de asuntos exteriores, González Laya, una explosiva crisis con Marruecos.

¿Y qué decir de las relaciones exteriores? Joe Biden se resigna a oír a Pedro I “el Sánchez trilero y mentiroso” en un pasillo de la NATO; Mohamed VI de Marruecos aún espera un gesto de cortesía por parte del presidente español… Y así tantas y tantas promesas incumplidas y falacias.

"Un día digo blanco y el siguiente lo contrario". Como en La Parrala, sucesión alternativa y sin sentido de síes y noes.

Pero a todo ello se suma, como contrapunto, esa oposición que se llama en parte de centro derecha, que ejerce, al menos de palabra, como duro adversario, pero que es incapaz de negociar (para eso está en política) la salida digna y conveniente de tantas y tantas controversias, y que se dedica a repetir aquello de “¡que viene el lobo…!” (y es cierto), en vez de orquestar alternativas fiables y de futura eficacia.

En fin, que el recientemente finalizado congreso de los socialistas, más que congreso en el que se adoptan resoluciones innovadoras y de progreso ha semejado un acto de proclamación de un liderazgo caudillista, que permita acometer mayores despropósitos, que,

(¡oh, casualidad!) ya se anuncia una posible revisión de la inmunidad de la Corona, y la conveniencia de que el rey emérito pida perdón, y, especialmente, que se cambie la Constitución.

Mientras tanto, el zurrón de los independentistas catalanes, y también de los vascos, va nutriéndose de los regalos tipo soborno de mayores fondos y competencias, y el pueblo, cual papanatas, sigue esperando un resurgir económico que ni se vislumbra.

Pero la España oficial del trilero mentiroso se impone, porque, como relata la anécdota de la frase del gallego que mandó más de cuarenta y cinco años, con un periodista extranjero que quería visitar el auge de la nación franquista a base de obras públicas, “¡hay que viajar menos y leer más los periódicos!...

Pues nada: ¡Viva la socialdemocracia impostada por el


trapacero presidente y ojalá se diluya como la lava del espantoso volcán Cumbre Vieja de la isla de La Palma!

Pido perdón por mi poca simpatía hacia el gobernante, aunque tampoco puedo enamorarme de los que aspiran a sustituirle.

"Odioso para mí, como las puertas del Hades, es el hombre que oculta una cosa en su seno y dice otra" Homero (VIII AC-VIII AC) Poeta y rapsoda griego.

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

19 octubre 2021

Casi medio millón de lectores

Siempre es satisfactorio dar a conocer que la estadística de lectores de este blog se acerca al medio millón de viisitas y lecturas, sumando quienes han accedido directamente al blog así como quienes lo han hecho por medio de Paperblog u otros medios. 

La mayor satisfacción del escritor es ser leído y por ello no puedo evitar mi alborozo al conocer que a lo largo de muchos años mis escritos y comentarios han mereceido tan gran número de visitantes y lectores. 

A ellos agradezco la benvolencia de acceder a los contenidos y la generosidad de algunos comentarios, más bien pocos, pero que siempre son un estímulo para seguir transmitiendo las ideas y pensamientos que el autor va generando. 

Muchas gracias a todos.

"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo"

Oscar Wilde (1854-1900) Dramaturgo y novelista irlandés i


SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

09 octubre 2021

Katia: Una flor ucraniana que es plenilunio en Valencia


Cada año, cuando las hojas otoñales van sembrando de ocre el entorno, llega el día en el que me regocijo en celebrar el nacimiento de esa belleza natural (ojos verdes, cabello rubio, esbelta figura, con mente preclara), vinculada a mi por mor de su excelsa y dulce madre.

Es, en verdad, una alegría celebrar cada año (y van…) no solamente el nacimiento de esta Katia querida, sino especialmente gozarnme de su presencia entre nosotros, con su bondad expansiva, su dulzura de lenguaje, su clarividencia vital, y comprobar que, pese a que los años nos van pasando (¡ay dolor!) sigue estando en nuestras vidas esta bella dama que llegó a España muchos años ha y que sigue ornando la Valencia suya y nuestra, en la que ejerce con maestría y popular elogio su docencia en lenguas.

Es como si el plenilunio se hubiera instalado entre nosotros, y, realzada por la belleza de miles de estrellas en su entorno, iluminara con su persona y su presencia el diario transcurrir de nuestros días.

Parecería que faltan palabras para glosar a Katia, pero no; basta tenerla presente, cual flor delicada de existencia, para que la luz invada las mentes y los pensamientos.

¡Felicidades mil, Katia! Que la vida te siga bendiciendo en tus bondades y en tu devenir entre nosotros. Que sigas siendo la luna plena que refleja el sol de tu propia vida, que honra tu admirable madre.

¡Que Dios te bendiga!

"La belleza es una carta de recomendación que nos gana de antemano los corazones"

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

01 octubre 2021

RECUERDOS DE UN PRIMERO DE OCTUBRE IRREPETIBLE: Nuestro “Capitán general” Sánchez Gey, su familia y la XXI Promoción de Milicias Universitarias IPS de Montejaque (unidades 4ª Y 1ª, años 1963/64)



Eran las seis de la madrugada cuando un mensaje de María Dolores Sánchez-Gey Venegas informaba: “Vuestro capitán ya está con nosotros desde las estrellas”.

Tuve que leer el mensaje varias veces, en medio de la estupefacción  e incredulidad, porque aunque era sabido que nuestro “Capitán general”, José Manuel Sánchez-Gey, ya con 98 años, estaba bastante indispuesto e internado varios días en un hospital de Cádiz, nada hacía presagiar el desenlace.
Al poco rato recibí la llamada del buen amigo y compañero Jesús Bataller, por desgracia desaparecido ya, comentandonos que pensaba que lo oportuno sería desplazarnos hasta Cádiz para dar el adiós terrenal y rendir tributo de admiración y  respeto a quien para nosotros había sido en nuestra juventud y seguía siendo en nuestra avanzada madurez el prócer, maestro, profesor y líder, paladín de la pluma y la espada, como rezaba la placa de homenaje que le habíamos entregado con ocasión del 50 aniversario nuestra promoción. 

Mandando nuestra compañía en 1964
Por fin supimos que el sepelio se había organizado para el siguiente día en un tanatorio gaditano, a hora bastante asequible, y organizamos acudir a la despedida, sumándose a nuestro proyecto el querido compañero Francisco Patiño, a la sazón residente en Puertollano.

Viajamos a Cádiz desde Valencia, en dirección a Ciudad Real, y nos detuvimos en Puertollano, en el chalet de nuestro compañero Patiño, cuya gentil esposa nos había preparado una ligera colación, tras la que descansamos unas pocas horas y dormimos a pierna suelta hasta las cinco de la madrugada, momento en el que salimos vía Córdoba en dirección a Cádiz.

A la entrada de Cádiz, sobrepasado el puente Carranza, estaba el tanatorio en el que una multitud llenaba hasta la calle las estancias, y allí saludamos y nos abrazamos  plenos de emoción a sus hijos. A

María Dolores, la hija tan unida a su padre, la "madrina" de nuestra XXI Promoción de Milicias Universitarias-IPS;a José Manuel Sánchez-Gey Venegas (“Mamé” para los allegados), el laureado coronel de Infantería que había sido nuestro valedor en la organización de los eventos y celebraciones con motivo del 50 aniversario de nuestra promoción; y a los demás hijos -Ramón, Salvador (con sus hijos), Ernesto, Juana –la ilustre profesora de Filosofía en la Universidad autónoma de Madrid— y más parientes, con los allegados, compañeros militares, miembros de la sociedad civil gaditana, y muchas más gentes.

Permanecimos con emoción en la capilla, en la que acompañaban al féretro  la bandera de España y otras enseñas y galardones, entre ellos los de la Legión, coronas de flores y la parafernalia propia, y ante el túmulo funerario  elevamos nuestra oración al buen Dios agradeciéndo habernos concedido la gracia de haber sido dirigidos por tan ilustre capitán y profesor.

Al finalizar la misa “corpore insepulto”, con fidelidad a la tradición militar, se proclamaron los “¡Presente!” de rigor, sin que faltara la mención a nuestra Promoción.

Envueltos por la emoción, y tras despedirnos efusivamente de todos los familiares y conocidos, emprendimos el retorno a Valencia, vía Puertollano,

donde quedó el querido compañero Patiño, y cercana la medianoche alcanzamos Valencia, con el cansancio propio de tan largo y algo fatigoso viaje, repleto de emociones y recuerdos.

Cúmplense en el día de hoy años del óbito y de la marcha a las estrellas, enrecuerdo perenne, de nuestro querido líder, y por eso hoy mismo vamos a asistir a la misa “in memoriam” que será oficiada por el capellán militar de Valencia en la iglesia castrense de Santo Domingo,  en sufragio del “Capitán general” , de sus familiares fallecidos, nuestros compañeros ya desaparecidos, y, en general, por todos nosotros, que ya estamos alcanzando la ochentena.

Reencuentro en Cádiz, 2010
Hemos previsto también reunirnos después en una comida de hermandad, cual tantas veces hacemos en los últimos años, como colofón y reafirmación del fuerte vínculo que surgió entre nosotros con motivo de nuestro servicio a esta patria llamada España, en aquellos años de nuestra mocedad de imborrable memoria.

Así lo recuerdo, así lo proclamo, y así felicito a los compañeros vivos, a sus familiares, y abrazo a nuestro “Capitán general” y a todos los demás que ya nos acompañan y velan por nosotros, esperándonos cerca de las estrellas.

¡Loor y gloría al “Capitán general” Sánchez Gey!

¡Loor y gloria a la XXI Promoción de Milicias Universitarias IPS!

Y un gran abrazo emocionado a los compañeros y amigos con los que venimos compartiendo tan inolvidables, emocionantes y grandes experiencias de nuestra Vinculación militar con la patria.

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

25 septiembre 2021

Ese volcán llamado España: El presidente del gobierno, además de “prima donna” (sale en todas las fotos), busca su provecho mientras la economía sigue lastrada y hasta sus aliados gubernamentales “se pegan” con él y entre ellos


En verdad, hace demasiado tiempo que no he dedicado mis escritos y reflexiones a “los afanes de cada día”, en parte por el problema del Covid-19 (que ha afectado a mi esposa, pese a estar teóricamente “inmunizada” con la doble vacuna Pfizer); en parte porque he tenido que sufrir en mí mismo las agresiones de la quimioterapia; y, en general, porque han sido tantos y tan variados los motivos para plasmar mis comentarios y críticas al acontecer del día a día, que he ido postergando mis opiniones hasta hallar una razón singular para escribir: e volcán de La Palma y el “volcán” de la vida política española.

Ha sido esa inmensa catástrofe que está acaeciendo en la preciosa isla canaria de La Palma, con su brutal erupción volcánica, la infernal destrucción de las tierras y los hogares y la eliminación de la vida social y familiar de sus moradores, ha sido ello, lo que me ha movido principalmente a pensar ahora por escrito en tantas y tantas cosas que nos afectan en esta “España nuestra”.

Vaya por delante que no he podido evitar mi indignada sorpresa al ver cómo ese “Pinocho” presidente que soportamos en España (mentiroso y falso, además de convenenciero), se ha apresurado a desplazarse a la isla palmeña –y por más de un día— para hacer como que dirigía los medios de auxilio ante la catástrofe, y, como lo que busca (y ha demostrado hasta la saciedad) es “salir en la foto, sacando su larga “nariz

de falso” y figurar en la televisión, para después marcharse a Nueva York desde la isla –e intervenir con mensaje casi insustancial ante la Asamblea General de la ONU—y, eso sí, regresar de prisa y corriendo a seguir figurando y saliendo la Tv durante la visita de los reyes.

Y no es que me parezca mal en sí que el presidente haya estado presente en la catástrofe canaria, sino que me causa una explicable indignación que en el año y pico que venimos sufriendo la pandemia, casi nunca se le haya visto visitando un hospital, y ni siquiera haya aparecido en los medios de comunicación para aclarar temas conflictivos, como la entrada “por la gatera” de un líder del Frente Polisario, el ocultismo en recibir a una vicepresidenta del régimen venezolano, o la manipulada invasión de Ceuta, etcétera…

Puede que los españoles no se cercioren mucho de tantas tropelías y mentiras de Pedro I “el trilero Sánchez”, pero desde luego en el extranjero le tienen bien tomada la medida, ya que Biden, presidente USA, habla con él ocasionalmente en los pasillos; el rey de Marruecos le soslaya; los foros internacionales casi ni le dejan “salir en la foto”…

En medio de todo ello, el gobierno que había, fuente de discordias por la reprobable alianza con los comunistas de Podemos, y compuesto de ministros “figura” (¡ tan incompetentes!), ha tenido que ser repuesto por otro todavía peor, pues han entrado unos/as cuantos/as (¡hasta el mal lenguaje se contagia!) figuras de “medio pelo”, tan doctrinarios como destarifados, cual esa ministra de Turismo llamada Maroto (debería denominarse “maremoto”), que ante el drama del volcán no tiene

mayor ocurrencia, mentecatez o desfachatez, que alegrarse por lo “benéfico” que será para el turismo ese espectáculo de fuego y lava, obviando el atroz sufrimiento y esa desgracia que es la erupciónEntre tanto, aunque la pandemia,después de año y medio, parece que va cediendo (una de las pocas acciones valuables del “pinochito” ha sido organizar relativamente bien la vacunación, pese a que el Tribunal Constitucional le ha “tumbado” por ilegalidades sus dos primeros decretos sobre el estado de alarma), la economía apenas si remonta, los presos insurrectos catalanes ya gozan de libertad plena por el regalo de su indulto y muchos beneficiarios de las ayudas siguen esperando que les llegue “algo”.

En fin, que continuamos teniendo en esta España nuestra el “volcán” del mal y falso gobierno partidista, del doctrinarismo por encima de la eficacia, de la provocación a los partidos de centroderecha (que tampoco pueden librarse de la censura por sus enfrentamientos y tozudez en oponerse a todo “porque sí”), y de esta guisa, “los unos por los otros y la casa por barrer”.

Ni soy geólogo ni vulcanólogo, ni pretendo serlo (yo, que “soy de letras”, no serviría para eso como tampoco para otras tantas cosas) pero permítaseme al menos que ponga en negro sobre blanco lo que pienso y sufro, lo que integra mis “afanes de cada día”

El benevolente lector sabrá comprender que donde hay sinceridad es todo más disculpable, porque ya dijo Cicerón (106 AC-43 AC) Escritor, orador y político romano, que Son siempre más sinceras las cosas que decimos cuando el ánimo se siente airado que cuando está tranquilo”

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

13 julio 2021

Pedro I “el trilero” cambia el gobierno y lo entrampa todo más todavía: De cómo un gobernante se abroquela en sí mismo para mantener el poder


El mismo perro, pero con distinta correa» “El tiempo nos ha dado la razón y los cambios no han servido para mejorar la nefasta gestión de este gobierno” 
JAVIER GARCÍA ISAC  (12 jul 2021 en “Periodista digital”)

“Pocas ilusiones y poca esperanza con la remodelación de este gobierno. Unos inútiles serán sustituidos por otros iguales o peores. Lo importante es cogerles la matrícula para conseguir sentarles en el banquillo más pronto que tarde, según vayan perdiendo su inmunidad. Pedro Sánchez movió ficha para culpabilizar a otros de su gestión, siguiendo esa costumbre tan española de individualizar los éxitos y socializar las pérdidas para repartir fracasos y responsabilidades. Pedro Sánchez no tiene éxitos de los cuales presumir, motivo por el cual lanza una cortina de humo para entretenernos estos calurosos días estivales.

Que nadie se confunda, que nadie se lleve a engaño. Los “nuevos” ministros serán igual de ineptos que los destituidos. El presidente no quiere a nadie que le haga sombra, y para eso es muy importante rodearse de mediocres y pelotas, cosa de lo que por desgracia anda muy sobrada la política española. Basta con hacer un poco de memoria y recordar aquel primer gabinete de Pedro Sánchez, y como algunos comunicadores que se encuadran dentro de lo que muchos entienden como derecha sociológica, alababan y comentaban que el nuevo gobierno tenía esa cursilada de “buena música”, solo faltaba la letra. Éramos pocos los que afirmábamos que era un ejecutivo de lunáticos con algún que otro astronauta. El tiempo nos ha dado la razón, y los cambios realizados hasta la fecha, tampoco sirvieron para mejorar la nefasta gestión de este gobierno.

Entre los destituidos, destaca muy por encima de lo demás la conocida como “la berberecho” Carmen Calvo. Una ministra todopoderosa, vicepresidenta del Gobierno y responsable del Ministerio de la verdad; una de las personas que con más empeño y ahínco ha trabajado a favor de la crispación y la división entre españoles. Carmen Calvo seguirá en esto de la política, como lleva haciendo toda su vida, una indigente intelectual de manual que incluso llegó a ministra de cultura en los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero.

Otro al que tampoco echaremos de menos, aunque nos ha dejado tardes de gloria y momentos para la posteridad, es el ministro “tabernario” José Luis Ábalos, al que también despiden de la secretaría de organización del partido. Pocas son las explicaciones que se nos han dado como justificación de su cese, pero lo cierto es que su verborrea barata y sus formas le hacían parecer como recién salido de un bar de carretera, de esos con muchas luces de colores, olor profundo a cine de los años 70 y un humo de cigarrillos que nunca se apagan, con un fajo de billetes en rulo y enganchados por una goma. También nos deja la que fue ministra de educación, la señora Celaá, la que afirma sin ningún pudor que los niños no son de los padres y la que acabó por cargarse lo poco que de calidad le quedaba a la enseñanza pública, mientras sus hijas han estudiado en colegios religiosos y concertados.

La terna de cesados se completa con Duque “el astronauta”, del que sinceramente dudo que alguna vez estuviera en el espacio, sobre todo después de conocer su pericia a la hora de colocarse una mascarilla. De Arancha González Laya destacamos sus vestidos en forma de cortinas recién arrancados de las ventanas del palacio de Santa Cruz o su obsesión por introducir la diplomacia feminista en el servicio de exteriores. Su papelón con Marruecos y el dirigente del Frente Polisario, o como el tabernario Ábalos la quitó de en medio en ese mítico encuentro en el aeropuerto de Barajas, con la vicepresidenta del narco estado venezolano Delcy Rodríguez. Juan Carlos Campo, el ministro de Justicia también nos deja después de su indigno papel en defensa de los indultos a los golpistas del 1 de octubre, y por último un desconocido José Manuel Rodríguez Uribes, que por no saber, no sé ni cuál era su ministerio.

También nos deja el gran “chaman” de la Moncloa, el “Oráculo” al que Sánchez consultaba antes de tomar cualquier iniciativa, el responsable de las producciones, los reportajes y las fotos glamurosas. El de los viernes sociales y los videos enternecedores, el de las frases lapidarias, largas, repetitivas y vacías de contenido y de compromiso. El fiel escudero ha caído en desgracia. Todo tiene un principio y un final, e Iván Redondo paga los platos rotos de varios meses de despropósitos y de un desprestigio del presidente que parece imparable.

Nadie debe preocuparse por el futuro de los cesados o destituidos, pronto tendrán acomodo en esas empresas tan cercanas al poder, con esas puertas giratorias tan cómodas y discretas que facilitan el futuro de aquellos a los que tanto deben. En el peor de los casos, siempre les quedará el recurso de continuar en política, una profesión que parece no pasar factura a los protagonistas, por muy mala y pésima que haya sido su gestión” (Javier García Isac Director Radioya.es)

Ya ha pasado la algarabía de los cambios ministeriales, y más o menos se ha podido comprobar que “el trilero” ha seguido siendo el tramposo a quien hemos de soportar, pero con una especial particularidad: Con motivo de la remodelación del gobierno, se ha engañado a sí mismo.

Pedro I “el trilero” debe albergar en su inconsciente muchos elementos degenerativos que la hagan considerarse, al estilo de Luis XIV de Francia, el “presidente Sol”.

Porque, en verdad, se mueve por unos raíles que mezclan la falsa innovación, el bizarro fetichismo, los guiños políticos por doquier, y en general las mil y una argucias para mantenerse sentado en la poltrona del poder.

No llegará a ser “presidente Sol” porque su falta de calidad humana e intelectual corre pareja con su desmedida ambición y su insufrible egocentrismo. Pero al menos hay que reconocerle que pretende convertirse el “padre salvador de la patria”, de una patria que él ha sido casi el primero (no sé si sucediendo al sinvergonzón de Zapatero) en desguazar para tratar de reconstruirla como si fuera dios: a su imagen, semejanza e interés.

No voy a entretenerme comentando más acerca de los ministros caídos, porque ya bien lo comenta el interesante artículo de Javier García Isac que reproduzco como entrada, y tampoco voy a lanzarme a vaticinar sobre las esperanzas (pocas más bien) que despiertan los nuevos miembros del gobierno, pero sí quiero publicar mi opinión de que este “trilero” que se aprovecha del sufrido pueblo español –incluyendo al catalán y al vasco— ya está logrando aquello de que “a España no va a reconocerla ni la madre que la parió”, ingeniosa, en su memento, frase del añorado Alfonso Guerra.

No pierdo la esperanza de que algo mejore, porque los ministros cesados lo hicieron, bajo dirección del “trilero”, tan rematadamente mal, que por poco que hagan los entrantes es posible que por casualidad “suene la flauta” de una razonable gestión.

Pero mi esperanza se centra soñando que pasen pronto (y sin muchos más desatinos) los años que faltan hasta que se convoque comicios y surja nueva legislatura en la que los secuaces y seguidores del “trilero”

queden arrinconados, y su puño y su rosa se almacene entre papeles de estraza, para que se sequen y se conserven bien guardados.

Perdóneme el lector por esta falta de espíritu de futuro, pero la verdad es que aquello de “que me quede como estoy” es lo que pensamos muchísimos españoles, mal que pese a los cegatos seguidores de un socialismo que solamente ha servido para robar como siempre y seguir destruyendo principios y valores.

Y una postrera esperanza: que nuestros hijos y nietos puedan sobrevivir a tamañas incapacidades y tan enormes abusos egoístas como los que estamos soportando sus antecesores.

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA



22 junio 2021

España en manos de trileros y felones.- Indultos y claudicaciones por doquier


“La agenda de una rendición

Los indultos no son un acto de generosidad con delincuentes arrepentidos, sino una estrategia política indigna que está arrodillando a millones de españoles incapaces de asumir esta extorsión (Editorial en “ABC”, 21/06/2021)

Con Pedro Sánchez, la grandilocuencia de las palabras siempre esconde algo que supera con mucho la propaganda y la teatralidad impostada con las que suele anunciar sus decisiones. Este lunes, Sánchez ha consumado en Barcelona un atropello a la autoridad y credibilidad de nuestras instituciones, desde los magistrados que sentenciaron el golpismo separatista de aquel 1 de octubre de 2017, hasta el último ministro que hoy acepte rubricar unos indultos que deberían causar problemas de conciencia a más de uno. No es una pomposa «agenda del reencuentro» lo que está en marcha, sino el guion de la claudicación de todo un Gobierno y la rendición de todo un Parlamento, tomando como rehén de una injusticia a la inmensa mayoría de la sociedad. Porque no se trata de un acto de generosidad con el delincuente que se arrepiente y se compromete a no reincidir, sino de una estrategia política indigna que está arrodillando a millones de españoles incapaces de digerir una extorsión de esta magnitud. Es inexplicable que Sánchez confíe en que Oriol Junqueras y el resto de condenados no trabajen desde ahora, y en libertad, por otra declaración de independencia. Y no es ceguera, ni incompetencia, ni negligencia. Es irresponsabilidad de un presidente que exige valentía a la sociedad, pero que a su vez incurre en cobardía política, porque es el propio Junqueras quien se ríe de todos diciendo que los indultos son la prueba de la debilidad del Estado. Por desgracia, en eso tiene razón. Lo que hace Sánchez no es solo salvar su legislatura agenciándose los votos de ERC, sino pactar un cuaderno de bitácora deliberadamente ocultado a los españoles: no conocemos ni las condiciones de su pacto con ERC, ni las cesiones, ni el calendario… Pero si la única reclamación irrenunciable del secesionismo es un cambio de régimen basado en la fractura de la unidad nacional, se entiende demasiado bien por qué el Gobierno guarda un silencio tan elocuente. Sánchez ha alegado que los indultos son el producto de una reacción ciudadana que puede parecer insulsa y basada en su demagógica
concepción del progresismo, la España verde y feminista, el republicanismo sobreactuado, el «escudo social» o la resiliencia como ejes de su mercadotecnia electoral. No. Ha diseñado una cesión grave del Estado y una humillación política, ha desactivado delitos muy graves, y está demostrando que la fuerza de un Estado para defenderse frente a quienes lo agreden es irrelevante porque debe subordinarse al tacticismo oportunista. Sánchez no tiene ninguna idea de España, de su historia, del valor de la Transición, o de lo que realmente significa la concordia. Los indultos son un trágala inaceptable que incrementarán la crispación política y alentarán una ruptura social mucho más ideologizada y combativa.

El PSOE da hoy un paso más del que dio José Luis Rodríguez Zapatero en 2004. El anterior presidente socialista aprobó una reforma estatutaria en la que se definía a Cataluña como nación -aunque fuera a efectos retóricos-, se le atribuían competencias exclusivas del Estado, y se daba a la Generalitat patente de corso con una ley peligrosamente soberanista. Al final, el TC tumbó muchos aspectos de aquel Estatuto. Algunos artículos, de modo directo y contundente; otros, por la vía de la interpretación. Pero era un estatuto inconstitucional al fin y al cabo.

Hoy Sánchez, perfeccionando la insolvencia de Zapatero, no solo ha retomado aquel desafío al Estado, sino que lo multiplica imponiendo de facto una reforma encubierta de la Constitución para esa «nueva España» que predica. No son unos indultos graciosos en un momento en el que el separatismo se haya rendido o el «interés social» pudiera justificar perdones individualizados. Al revés. Son la coartada para un rearme moral de los independentistas, para transmitir a Europa que España cometió una injusticia, y para autorizar a Cataluña a reactivar la vía para separarse, porque nuestras instituciones ya están empequeñecidas e indefensas para ser vendidas por Sánchez al peor postor”

No se admire el lector por el hecho de que en el editorial de ABC que recojo se le den palos por doquier al individuo que preside (es un decir) el gobierno de nuestro país (no me atrevo a mencionar “nación” por aquello de que ese término viene siendo usado por los pro-independentistas catalanes y vascos, y hasta por el ejecutivo que por desgracia está enclavado en este país que en su día se llamó España.

De todo lo que inspira la sinvergonzonería galopante de ese mequetrefe metido a político que es Pedro I “el Sánchez” --a quien voy a pasar a denominar Pedro I "el trilero”-- lo que más asalta a la ciudadanía normal (la que piensa y actúa honestamente y quiere lo mejor para su patria y rechaza la doblez, la mentira, la falsa razón, las promesas vacías, los proyectos incumplidos), sí, lo que más preocupa, es que mientras se reviste la realidad de magnanimidad y solución política apócrifa a los conflictos, la economía se ha ido a pique y la pandemia del virus ha invadido la realidad social y sanitaria, matando a un montón de gente y especialmente generando psicosis de encierro, soledad, aislamiento, impotencia.


En este entorno, de la chistera de Pedro I “el trilero” se ha sacado el indulto de los criminales condenados por el Tribunal Supremo, vulnerando la legalidad, evadiendo la ley, y generando la sorda indignación de las personas cabales de cualquier

signo, aunque las supuestamente influyentes han sido neutralizadas mediante la sordina de las dádivas políticas y de los empleos públicos y privados bien generosos.

No es necesario “rasgarse las vestiduras” porque a estas alturas de realidad democrática, ya hemos sufrido las incompetencias de los más, los abusos de casi todos y las corrupciones de los “animales políticos” (entiéndase la expresión en su más amplia etimología y no demasiado benevolente)

Pero lo necesario es reaccionar, y no solamente por escrito, ante tamaño cúmulo de abusos, falsedades, errores, que el actual gobierno viene dispensando, en aras, principalmente de que un partido tan corrupto como los demás (¿alguien recuerda el fraude multimillonario de los ERES en Andalucía, hábilmente silenciado?) porque las urnas no acabaron hasta ahora de remediar tantos desatinos y tantas acciones filibusteras.

Quede aquí mi enojo, mi protesta, mi indignación, mi rechazo, mi reprobación, etcétera, de “el trilero” y sus “trileritos”, incluyendo a los adheridos podemitas de los chalets.

Y sépase  que llamar "trilero" a Pedro I es de lo más suave que se le puede calificar.

Véase su significado según la Real Academia Española de la Lengua: 

TRILERO "m y f. Persona que dirige el juego del trile

TRILE.” m. Juego callejero de apuestas fraudulentas que consiste en adivinar en qué lugar de tres posibles se encuentra una pieza manipulada

“Los políticos son como los cines de barrio, primero te hacen entrar y después te cambian el programa Enrique Jardiel Poncela (1901-1952) Escritor español.

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA