Mostrando entradas con la etiqueta CONSTITUCIÓN. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CONSTITUCIÓN. Mostrar todas las entradas

04 febrero 2019

Llorando por Venezuela: Un dictador acorralado y un nuevo dirigente sin más recursos que las declaraciones de los magnates de occidente. El drama de la tibieza contra la tiranía

“Si Bolívar volviera...
(03/02/2019, Ricardo Ruiz de la Serna, en “El Imparcial”)
“El próximo 15 de febrero se cumplirán 200 años del Segundo Congreso Constituyente de la República de Venezuela, en que nació la Gran Colombia y Simón Bolívar pronunció un famosísimo discurso que el periódico Correo del Orinoco difundió durante varias semanas. James Hamilton lo tradujo al inglés para su difusión en los Estados Unidos e Inglaterra. Durante una hora, el prócer expuso su proyecto político para los territorios que iban ganando para la independencia. La guerra aún no había terminado. Los realistas aún dominaban Coro y Maracaibo. Hacía pocos años que las clases populares habían apoyado al asturiano Boves y a sus llaneros contra los criollos. La dimensión de guerra civil que tuvieron las independencias americanas distaba de estar resuelta.
Aquel discurso de Bolívar advirtió del deseo que todo tirano tiene de un poder sin límites: «En el régimen absoluto el Poder autorizado no admite límites. La
voluntad del Déspota, es la Ley Suprema ejecutada arbitrariamente por los Subalternos que participan de la opresión organizada en razón de la Autoridad de que gozan». Se disculpará las mayúsculas del texto original, pero su sentido es inconfundible: allí donde el poder es ilimitado, la voluntad del tirano es ley suprema.
Esto es lo que lleva padeciendo décadas el pueblo venezolano.
En efecto, Maduro heredó de Hugo Chávez un aparato institucional y un proyecto político -lo que llamaron el “socialismo del siglo XXI”- que revestía de apariencia democrática un sistema diseñado para ejecutar la sola voluntad del presidente. Lejos de ser un sistema de controles y contrapesos, la Venezuela de Chávez y Maduro suprimió todo límite real al ejercicio del poder. Desde el control del papel y la clausura de medios de comunicación hasta la persecución a los opositores y la creación de milicias, no hubo ámbito de la vida política, económica, social o cultural que no se convirtiera en instrumento al servicio del chavismo. Esto lo heredó Maduro.
Así, las políticas emanadas del Foro de São Paulo se aplicaron sin compasión ni freno en la rica Venezuela, cuyos recursos nutrieron al régimen de los hermanos Castro en Cuba, al Ecuador de Rafael Correa, a la Bolivia de Evo Morales y a sus restantes aliados continentales y en ultramar. Veinte años después, el país se ha convertido en un refugio para la
narcoguerrilla colombiana, los terroristas de Hizbolá y la influencia iraní en todo el cono sur. Se trata de deslegitimar a Juan Guaidó señalando los apoyos que la oposición tiene en el exterior, pero quienes entregaron Venezuela a los extranjeros fueron Hugo Chávez y Nicolás Maduro.
Todo esto fue posible gracias a un formidable aparato de propaganda y a un sistema represivo policial organizado por los asesores cubanos que desembarcaron por centenares. Suele recordarse “Aló, presidente” -aquel programa televisivo que tantas risas desataba en Europa- pero uno debe ver hasta hoy “La hojilla”, del siniestro Mario Silva, que señala a los opositores y dicta las consignas que las juventudes chavistas y maduristas repiten. Si pueden aguantar las más de tres horas -a veces cuatro- que suele durar, no se pierdan “Con el mazo dando”, el espacio televisivo de Diosdado Cabello, a quien sólo La Habana pudo arrebatar el control del SEBIN, los servicios de inteligencia del régimen. Presenta el programa con un garrote de plástico sobre la mesa.
Los intentos de blanquear a Maduro en televisión están abocados al fracaso. Maduro resistirá en el poder lo que le permita el Ejército; no lo que decidan sus propagandistas. Las FARC y las milicias creadas en 2007 por Hugo Chávez no podrán sostenerlo en el poder si los militares deciden precipitar su caída. Ya han comenzado a producirse los primeros reconocimientos a Juan Guaidó en las fuerzas armadas. Primero fue el general de la Fuerza Aérea
Víctor Romero Meléndez. Hace pocas horas, se ha sumado el también general del Ejército del Aire Francisco Esteban Yáñez. La ayuda humanitaria solicitada por Guaidó para Venezuela está de camino. Puede que Maduro aún tarde en caer, pero resulta evidente que el chavismo-madurismo llega a su fin.
Durante todo este tiempo, Hubo Chávez y Nicolás Maduro trataron de instrumentalizar la figura de Simón Bolívar. Chávez llegó incluso a abrir su tumba en 2010. Los mismos que trataron de perpetuarse en el poder, sometieron a su propio pueblo al hambre, lo reprimieron, lo entregaron a la influencia castrista e hicieron de Venezuela un santuario del narcoterrorismo; esos mismos, digo, trataron de secuestrar la figura de Bolívar que hace ahora 200 años condenó la tiranía en Angostura. Cada vez que pronuncian el adjetivo “bolivariano”, mancillan una vez más su nombre. Cada vez que el SEBIN secuestra, tortura y mata, la memoria de Bolívar se revuelve.
Bolívar lucharía contra todo eso.
Si Bolívar viviera, alzaría un ejército contra los chavistas, los maduristas y sus amigos. Si él volviera, lucharía contra los castristas, los terroristas de Hizbolá y los narcos de las FARC. Si Bolívar cabalgase de nuevo, devolvería la libertad a una Venezuela oprimida por dos décadas de “socialismo del siglo XXI”.
Llega un momento en el que los acontecimientos de Venezuela no pueden dejarnos indiferentes. 
El histrionismo del camionero Maduro (gorila de aspecto, además), ha venido siendo tolerado por el mundo occidental y los países civilizados se han quitado las “gafas de ver”, para evitar cerciorarse del drama que viene viviendo ya demasiado tiempo el pueblo venezolano. 
El energúmeno presidente (todavía con el poder fáctico) de la nación caribeña,”más bruto que un arado” solemos decir en el argot español, ha querido seguir las malditas 
enseñanzas del también tirano Hugo Chavez, y, además de copiarle, lo ha hecho mal, arruinando la economía y la vida social de la antaño floreciente nación sudamericana. 
Con unas reservas de petróleo inmensas, con riquezas naturales que parecían inagotables, el gorila Maduro ha seguido echándose en los brazos de los dirigentes cubanos más dictadores todavía que los Castro, y estos le han esquilmado “a lo comunista” no solamente la riqueza nacional, sino algo mucho más grave y difícilmente recuperable: la honra nacional. 
Hemos visto cómo unas fuerzas policiales y militares sin recato ni ley detenían a quien se oponía a los abusos del dictador, cómo las revueltas sociales se traducían en cientos de ciudadanos muertos, cómo el energúmeno presidente inutilizaba por su capricho y
egoísmo el parlamento que fue elegido democráticamente, cómo no se hallan ni los alimentos ni los medicamentos esenciales, cómo los hospitales apenas pueden funcionar, por carencias totales…
En una palabra, Maduro y sus secuaces, que se han embolsado los millones que han querido, han abocado el país al caos, al deterioro, a la miseria. 
Y pese ello, los gobiernos democráticos del mundo aun han sido, y son, timoratos, y se han decidido a apoyar a Guaidó como presidente “interino”, para que convoque elecciones (¿con qué medios?) que devuelvan la vida democrática al país. 
En Venezuela casi todo lo oficial lleva el apellido de “bolivariano”, y la realidad es que de eso poco tiene, porque el tirano Maduro viene bloqueando cualquier intento de mejora y regeneración, ya que lo que intenta es perpetuarse en el poder. 
Claro, que a ello contribuyen, por un lado, las bravatas de insensatez de Trump, y de otro, la sibilina (como siempre) posición de Putin, quien desde su omnipotente poder en Rusia, se dedica a apoyar los focos de inestabilidad y de pobreza que van surgiendo en el mundo. 
Por todo ello, me lamento de que el versátil (y sin escrúpulos) Pedro Sánchez, se haya vuelto ahora falso paladín de la Unión Europea, y de que los miembros de ésta actúen con sordina.
En España reside más de un cuarto de millón de venezolanos, la mayoría huidos de la insufrible realidad social venezolana, y apenas si se les ha atendido más que cuando se han percatado los gobernantes que ayudándoles algo se podía conquistar mayoir prestigio electoral. 
Tibieza, mucha tibieza. 
Y ya lo rezaba el Apocalipsis: “Porque no eres ni frío ni caliente, te vomitaré de mi boca”
Pues ¡menudo futuro espera a España y a Europa con tanto líder medroso…
Ojalá no haya que “enterrar” pronto a Venezuela…
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

30 octubre 2017

Esta España nuestra: Cataluña…¿Y ahora qué? ¿Volverá la sensatez o se solapará el independentismo para renacer después?

"EDITORIAL
Cataluña, con la democracia y la Constitución
(30 oct. 2017, en “El Mundo”)
Sujetos a una visión excluyente que roza con la xenofobia, los líderes del independentismo siempre han vinculado su pulsión separatista a la "voluntad de un pueblo" hasta el punto de reducir a la consideración de Cataluña a la porción de ciudadanos que apoyan sus tesis. Las calles de Barcelona, tras la masiva e impresionante manifestación de ayer convocada por Sociedad Civil Catalana, acreditaron que este aserto del nacionalismo es completamente falso. El clamor de la Cataluña que no se resigna ante la mutilación de derechos y libertades asestada en el Parlament supone el feliz despertar de la resistencia, tras años de hegemonía nacionalista. 
El independentismo ha llevado tan lejos su obsesión identitaria, fracturando la sociedad civil alrededor de una utopía segregadora y etnicista, que ha logrado el efecto de reactivar a una mayoría que a lo largo de muchos años ha permanecido en silencio. Más de un millón de personas, según la Delegación del Gobierno, defendieron ayer en la capital catalana la democracia y la convivencia en libertad, movidos por el derecho a vivir en una Nación de ciudadanos libres e iguales. Fue un ejercicio de reafirmación de la doble identidad catalana y española, envuelta en la patria común europea. Un grito pacífico y saludable alrededor de símbolos que congregan. Fue, en suma, el certificado que rubrica el ocaso del procés, una tétrica aventura que ha ahondado la división social.
Josep Pla escribió que "el catalán es un español al que le han dicho que tiene que ser otra cosa". Las consignas oficiales han sido machaconas a lo largo de
cuatro décadas de control del espacio público por parte del nacionalismo. De ahí la importancia de manifestaciones que no sólo contribuyen a visualizar la pluralidad intrínseca de la sociedad catalana, sino que son un aldabonazo contra cualquier intento de amputación del ordenamiento legal que ha procurado el mayor autogobierno catalán de la Historia. Cataluña no es plural y bilingüe porque lo diga el Estatut que Puigdemont y sus socios han quebrantado, sino porque sus ciudadanos lo son. La encuesta que hoy publica EL MUNDO señala que sólo el 33,5% de los catalanes es partidario de la independencia, lo que significa que la amplia mayoría de catalanes sigue siendo fiel a la Constitución de 1978. 
Los intervenientes en el acto de Sociedad Civil denunciaron la raíz totalitaria del independentismo, la ambigüedad de una izquierda reducida al papel de tonta útil de los secesionistas -el sector Anticapitalistas de Podemos "reconoció" ayer la República catalana- y el desastre económico larvado por la cerrazón del Gobierno catalán destituido. La declaración de independencia aprobada en el Parlament ha dado paso a un fin de semana de desconcierto en el entorno separatista. Puigdemont no se da por cesado, pero no se ha producido ningún movimiento de resistencia a la aplicación del artículo 155 de la Constitución. En este contexto, la
movilización en las calles de Barcelona en favor de la convivencia constituye una llamada a la reconstrucción de afectos, gravemente dañados por la quimera secesionista.
Las elecciones del 21 de diciembre son una oportunidad para que Cataluña regrese a la normalidad. El objetivo de los constitucionalistas debe ser, como advirtió Borrell, "echar fuera al Gobierno nacionalista" por vías democráticas. Sus palabras pueden interpretarse como una advertencia a su propio partido, el PSC, cuyas veleidades nacionalistas parece ahora haber aparcado. 
En todo caso, lo relevante es mantener enhiesta la determinación de millones de catalanes a la hora abrazar la democracia y la Constitución. Ésta es una exigencia de la que el Estado no puede abdicar y que sirve de fermento de la convivencia cívica que debe guiar la defensa del marco legal que preserva la igualdad y la libertad.”

Transcurría la tarde/noche del viernes 27 de Octubre, mientras en mi domicilio trataba de estar lo mejor informado posible sobre la cascada de acontecimientos que se venían sucediendo sobre esa tragicómica comedia en que consistió y sigue consistiendo la rebelión de un grupo de esquizofrénicos paranoicos políticos catalanes, intentando y logrando en cierta manera la por ellos denominada “independencia” de Cataluña.
Por una parte, el Parlament de Cataluña votaba (si es que la pantomima representada fue eso) la independencia de esa región, con un aparente regocijo, encubriendo una enorme tremolina de frustración y miedo a las consecuencias, especialmente las de orden personal de los locos protagonistas. 
De otra parte, el Senado de España votando por abrumadora mayoría la autorización al Gobierno de España para abortar el brote secesionista, con los habituales “ex abruptos” de los de ERC y “P(j)odemos”, más algún que otro descerebrado, aunque con gestos tan significativos como la ausencia y
subsiguiente abstención en el voto del expresident Montilla, un socialista más cortito aún que su estatura que demostró su estulticia diciendo que como había sido presidente de todos los catalanes (¿será capaz de creérselo?) no votaba porque estaba con todos los enfrentados ahora.
Y, declarada la independencia que no era tal, el Consejo de Ministros de España tomaba las duras pero necesarias decisiones de cesar “ipso facto” a todo el govern catalán y disolver su parlamento, cesando a los componentes de la mesa de éste. Más la sorpresa (fue lo inesperado) de convocar ya elecciones autonómicas para el 21 de Diciembre próximo. 
En la plaza de Sant Jaume de Barcelona, frente a la sede de la Generalitat, una muchedumbre de exaltados secesionistas, de antisistemas y de unos cuantos idiotas nacionalistas, agitaba banderas y gritaba por la libertad, como si estuvieran detenidos o secuestrados por el gobierno de la nación. A medianoche todo cesó y desaparecieron los líderes autonómicos que, eso sí, se cuidaron muy mucho de
discursos a la plaza desde el balcón principal. La “procesión” les iba por dentro… Ya barruntaban que su imprudencia y su ineptitud les habían llevado a un callejón sin salida.
Aún así, ese tarambana que es Puigdemont aún se atrevió a publicar en las redes sociales que entonces comenzaba la andadura de la república catalana. 
El siguiente día, aun siguió el muy “tontaina” exhibiéndose cual caudillo triunfal por su Girona natal, mientras la televisión catalana difundía un mensaje suyo en el que, sin decir nada concreto (su indefinición es su costumbre) alardeaba de nuevo de esa república que había muerto al poco de aparentar el nacimiento, que ni lo era, porque provenía de un montón de ilegalidades y flagrantes delitos.
Fue ya ayer domingo, por la tarde, cuando supimos que los Mossos d’esquadra, eliminada su cabecilla, el falsario Trapote, quitaban las fotos de los miembros del govern catalán y de su hasta entonces jefe, y publicaban que seguirían cumpliendo las órdenes que recibieran del poder legítimo. 
En el día de hoy, la “madame” de esa mesa de alcahuetes que era la del parlament, suspendía cualquier reunión de ese órgano, aduciendo (y es verdad) que el parlament catalán había sido disuelto y por tanto aquella mesa, y ello implicaba que esa “madame” de la alcahuetería y sinrazón acataba, es de suponer que de mala gana, las decisiones del gobierno español, en aplicación del artículko155 de la Constitución.
Sobre todo ello, la gran manifestación que ayer recorrió el centro de Barcelona, en la que se dijeron un montón de verdades y se puso “a los pies de los caballos” a los políticos que habían incendiado y aventado la locura secesionista. 
¿Se ha acabado, pues, la aventura independentista en Cataluña? ¡Ni mucho menos!
Lo acaecido ha sido el fruto, bastante tardío por la tardía reacción gubernamental española, de una política basada en la legalidad, no exenta de torpezas
y de vacilaciones, pero que al final ha impuesto la razón y ha propiciado hasta la aparente unidad de los partidos constitucionalistas. 
Lo malo es que, de cara a las elecciones autonómicas catalanas, los partidos que han apoyado la aplicación del artículo 155 de la Constitución, se volverán a echar los trastos a la cabeza (salvo milagros de coaliciones sensatas) y los rupturistas, secesionistas y rebeldes, con el apoyo de la “meona” (sí, meona, porque mingitó en plena vía Layetana, en desprecio de los ortodoxos) y el leninista Pablo Iglesias, harán de neutrales para apoyar a los más anti-sistema. 
Ya veremos lo que pasa, porque lo acontecido hasta hoy semeja solamente un set de un partido de tenis al mejor de cinco sets, de manera que todo puede cambiar. 
Al menos, España y los españoles y los constitucionalistas catalanes, han recibido la gran lección de que, cuan al estilo de la novela “Quo Vadis” se iban de Cataluña, han debido ser las “fuerzas de la ruptura” las que hayan resucitado la respuesta que recibió pedro en la novela: Que había que volver a Roma, en este caso a Cataluña, para la “crucifixión”. O lo que procediera.
Una de mis hijas, que vive en L’Alt Empordá”, comarca bien catalanista e independentista por cierto, me decía el pasado fin de semana algo que resume lo que de verdad quiere el pueblo catalán: "Ojalá podamos seguir trabajando y viviendo en paz" 
¡Así sea y así se cumpla!, que decían los faraones del antiguo Egipto.
"Sólo una persona inepta rinde siempre al máximo de sus posibilidades".
William Somerset Maugham (1874-1965) Escritor británico.  
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

POST SCRIPTUM.- ÚLTIMA HORA
Al tiempo de publicar el presente post, aparece en las redes sociales la siguiente noticia, que transcribimos de "El País":
"El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont viajó a Bruselas desde Marsella (Francia) acompañado por cinco exconsejeros de su Gobierno, ha informado Efe. Puigdemont y los exmiembros de su Ejecutivo se dirigieron en coche desde Cataluña a Marsella y, una vez en esta ciudad, tomaron un vuelo con destino a la capital de Bélgica. Los cinco exconsejeros que acompañan a Puigdemont son Meritxell Borràs, del PDeCAT (que ocupaba la cartera de Gobernación); Antoni Comín, de ERC (Salud); Joaquim Forn, del PDeCAT (Interior); Dolors Bassa, de ERC (Trabajo y Asuntos Sociales), y Meritxell Serret, de ERC (Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación). El viaje se ha conocido apenas unas horas después de que el fiscal general del Estado, José Manuel Maza, haya anunciado una querella contra Puigdemont y todos los exmiembros del Govern por los delitos de rebelión, sedición y malversació.
Puigdemont y los cinco exconsejeros se han desplazado a Bruselas solo un día después de que el secretario de Estado de Asilo y Migración belga, Theo Francken (del partido nacionalista flamenco N-VA), provocase una polémica al abrir la puerta a la concesión de asilo al expresidente, oferta que fue poco después negada por el primer ministro, Charles Michel.
Lluís Llach, diputado de Junts pel Sí, considera a Puigdemont "exiliado". "El muy honorable presidente de la República exiliado es una denuncia contra "Ñ" [España] ante los estamentos europeos, internacionales y nos mantiene la dignidad del 1 de octubre", ha escrito en su perfil de Twitter
El expresidente de la Generalitat colgó esta mañana en su perfil de Instagram una fotografía en la que sugería que se encontraba en el interior del Palau de la Generalitat. Acompañando a la imagen, escribió un escueto "bon dia". Sin embargo, el aspecto del cielo de Barcelona este lunes no coincidía con el mostrado por Puigdemont. Horas después se ha sabido que el expresidente se encuentra en Bruselas.

La delegación catalana ante la Unión Europea, cuyo responsable ha asumido este lunes la destitución por parte del Ejecutivo español, ha asegurado que no tiene información ni sobre el viaje de Puigdemont y los exconsejeros ni sobre una eventual comparecencia. 
El partido nacionalista flamenco N-VA ha rehusado confirmar o desmentir si se ha reunido con el expresidente de la Generalitat. Fuentes de este partido han informado a la agencia Efe de que, "por ahora", no hacen comentarios al respecto"
...
Pues bien. Sin perjuicio de que la noticia se confirme ("cuando el río suena, agua lleva") solamente añadir que esa huida denota el trilerismo rayano en lo bandolero que ha revestido la destituida administración pro-independentista catalana, y bien evidente es que tanta chulería con la proclamación de la república en Cataluña, se diluye ante la cobarde huida  al extranjero, en cuanto se olfatea la más que merecida prisión.
Aunque lo mejor será que se retenga a estos fugitivos en Bélgica, para que con tanto control sobre el terrorismo, se les aplique los criterios a los sujetos de esa calaña.
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA 


09 enero 2013

Venezuela: El drama de perder a su líder autoritario populista y no hallar solución a los problemas cotidianos. “!Imposible lo dejasteis para Vos y para mí!”

“La masa busca al líder, no porque le estime sino por interés; y el líder acepta a la masa por vanidad o por necesidad”.- Napoleón I (1769-1821) Napoleón Bonaparte. Emperador francés.
"Venezuela, oficialmente denominada República Bolivariana de Venezuela, es un país de América, situado en el septentrión de América del Sur, constituido por una parte continental y por un gran número de islas pequeñas e islotes en el mar Caribe, cuya capital y mayor aglomeración urbana es la ciudad de Caracas. Tiene una extensión territorial de 916 445 km². El territorio continental limita con el mar Caribe por el norte, con Colombia por el oeste, con Brasil por el sur y con Guyana por el este. Con este último país, el Gobierno venezolano mantiene una reclamación por el Territorio de la Guayana Esequiba sobre un área de 159 542 km². Por sus territorios insulares, ejerce soberanía sobre 471 507 km² del mar Caribe y del océano Atlántico bajo el concepto de zona económica exclusiva. Esta zona marina limita con las de trece Estados.
Su territorio fue residencia de importantes grupos tribales de amerindios, como los caribes. Fue avistado por primera vez por Cristóbal Colón en 1498. Poco después se dio inicio a la colonización y al proceso de mestizaje cultural. Venezuela fue el primer país de Sudamérica en proclamar su independencia de la Corona Española, proceso que se consolidó con la Batalla de Carabobo y la posterior Batalla naval del Lago de Maracaibo en 1823 con la expulsión definitiva de las tropas españolas. Tras un largo capítulo de conflictos civiles, la República halló su vía hacia la modernización de la mano de gobiernos notoriamente autoritarios. A mediados del siglo XX comenzó la lucha por un sistema democrático, que se afianzó luego del derrocamiento del General Marcos Pérez Jiménez en 1958. Debido al auge petrolero, Venezuela vivió un período de alto crecimiento económico, que se vio interrumpido por la crisis energética de los años 1980, suscitando una etapa de inestabilidad política y social alternada con altibajos financieros.

Venezuela se considera actualmente un país emergente, con una economía basada primordialmente en la extracción y refinación del petróleo y otros minerales, así como actividades agropecuarias e industriales. Su economía es la 34° en importancia, y está clasificado como un país de ingresos medianos altos. Se le reconoce también por ser uno de los 17 Países megadiversos, con una geografía irregular que combina regiones áridas, selva, las extensas sabanas de los Llanos y ambientes andinos. Cuenta con el conjunto de áreas protegidas más extenso de América Latina, denominadas Áreas bajo Régimen de Administración Especial, las cuales abarcan aproximadamente el 63% del territorio nacional. Su población supera los 29 millones de habitantes para 2012, y es ampliamente mestiza, integrando razas indígenas, europeas, y en menor grado africanas y asiáticas, situación que influye en su cultura y sus manifestaciones artísticas.

Bolívar
Políticamente, está constituida como un Estado federal democrático, social, de derecho y de justicia, autónomo y soberano, cuya soberanía está consagrada en su Acta de Independencia firmada en 1811. Su capital federal y sede de los Poderes de la Nación es Santiago de León de Caracas. El territorio venezolano se subdivide en 23 entidades federales, un Distrito Capital —que comprende a la ciudad de Caracas—, y las Dependencias Federales —conformadas por más de 311 islas, islotes y cayos.”

(De Wikipedia, en cuyo site puede consultarse más ampliamente sobre esta nación de sud-América)
“Maduro confirma que Chávez no acudirá a la investidura
El Gobierno responde a la petición de Capriles de aclarar qué ocurrirá mañana. El líder de la oposición exige al Supremo que se pronuncie sobre la ausencia del presidente. El mandatario tomará posesión posteriormente ante el máximo tribunal, según las autoridades
A dos días de la fecha marcada en rojo en el calendario venezolano, el 10-E, la jornada en la que Chávez debería tomar posesión de su cargo como presidente, el Gobierno venezolano no tuvo más remedio que reconocer públicamente que el mandatario no estará en condiciones de asistir a su investidura en Caracas.

Chávez «no podrá comparecer en esa fecha ante la Asamblea Nacional», indicó el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, dando lectura a un mensaje enviado por el vicepresidente, Nicolás Maduro. «El comandante-presidente ha pedido informar que, de acuerdo con las recomendaciones del equipo médico que velan por el restablecimiento de su salud, el proceso de recuperación postquirúrgica deberá extenderse más allá del 10 de enero», señaló la misiva.

En el texto se afirma además que esa situación constituye «un irrebatible motivo sobrevenido, por lo cual se invoca el artículo 231 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela a objeto de formalizar, en fecha posterior, la juramentación correspondiente ante el Tribunal Supremo de Justicia» (TSJ).

Los dos protagonistas
Horas antes, el líder de la oposición, Henrique Capriles, había instado al Gobierno y al Supremo a clarificar el escenario político al que se enfrenta Venezuela por la ausencia de su presidente electo. «El TSJ tiene que fijar su posición. El país está esperando una salida, una interpretación clara y ésa es una responsabilidad que tienen ustedes, señores magistrados. Me parece una señal terrible que estén convocando a la gente a la calle el jueves», señaló. Antes exigió al chavismo que dijera la verdad sobre el estado de salud de Chávez. «¿Por qué les cuesta tanto decir la verdad? Por más dura que sea se debe ir con la verdad por delante. La mentira siempre tendrá su tiempo contado, porque siempre al final conoceremos la verdad», puntualizó.

Además, Capriles precisó que el Ejército está llamado a defender la Constitución y a actuar para que las leyes se respeten, aún más cuando el presidente está ausente. «La Fuerza Armada como institución tiene un rol que cumplir», agregó para subrayar que el escenario de la anarquía es terrible y por eso los venezolanos deben exigirle una respuesta al TSJ y al Ejército.

Respecto al polémico acto de toma de posesión de Chávez, Capriles animó a los mandatarios extranjeros invitados a no acudir: «No se presten al juego de un partido político ante la ausencia del presidente de la República».

Las denuncias de Capriles sobre el vacío de poder fueron continuas: «Aquí tenemos un Gobierno que no gobierna, que está paralizado y que se ha concentrado en llevar el debate político al 10 de enero, mientras los problemas del país siguen empeorando».

El reloj avanza, mientras Venezuela ha quedado paralizado esperando a un presidente electo que permanece en un hospital de La Habana sin que se sepa su estado. Y esto, indudablemente, tiene sus consecuencias políticas, sociales y económicas. A esta paralización ha contribuido el esquema contraconstitucional utilizado para dejar un encargado en la presidencia, Maduro, que ha asumido las funciones sin haber sido encargado por decreto. Por tanto, nunca se le trasladaron competencias en el ámbito económico de hecho, y todavía está en duda si podrá aprobar los puntos de la agenda que le lleven el resto de ministros. Además se sigue sin conocer públicamente el verdadero estado de salud del presidente. Eso frena cualquier tipo de decisión, tanto en el seno del Gobierno como en los inversores y empresarios venezolanos o extranjeros.

Fedecámaras –la cámara de comercio venezolana– pidió ayer a Maduro que reciba a los empresarios para acordar «ajustes macroeconómicos urgentes», al advertir que «Venezuela está virtualmente paralizada. No esperemos a enero. Las decisiones hay que tomarlas ahora. Instamos y le pedimos directamente al presidente encargado de la República, al presidente Maduro, a que acometamos, conjuntamente con sus ministros de la economía, decisiones cuanto antes», aseguró el titular de Fedecámaras, Jorge Botti, a La Razón.

Por otra parte, Botti lanzó la voz de alarma sobre un posible desabastecimiento en el país, principalmente de alimentos, debido a lo que denunció como «nula» oferta de divisas a los empresarios. «Es la primera vez en nuestra historia que, con un precio del petróleo holgadamente alto, estamos teniendo severos problemas de suministro de inventarios por esa causa», añadió.

Con este panorama de incertidumbre política y económica, Venezuela se enfrenta mañana a una jornada clave que marcará su destino: el de ser un país democrático y respetar los pasos establecidos en su propia Constitución o el de acercarse al lado oscuro de la ilegalidad.”

Con especial afecto hacia mis buenos amigos Layla y Alejandro, con su hija Laura, venezolanos de bien; pocos como ellos entenderán  y compartirán mejor lo que se comenta.

Se veía venir… Desde que Hugo Chávez anunció la primera vez que le aquejaba un cáncer, y se marchó a Cuba para ser tratado, quien más quien menos atisbó que la enfermedad era cosa grave y que el variopinto y populista “caudillo” venezolano quería evitar a toda costa la información relativa a sus dolencias, para anular las especulaciones sobre el futuro liderazgo político en Venezuela.

Y a fe que así ha acontecido, porque malhadadamente (nadie puede alegrarse del cáncer de otro ser humano), esa dolencia ha ido evolucionando hasta llegar a la actual situación, en la que, después de otra secreta intervención quirúrgica, solamente se sabe por rumores, y sin exactitud, que al orondo militarote venezolano se le ha extirpado buena parte de su intestino, se le han aplicado terapias anti natura y se le ha sumido en un coma inducido, que no se sabe si es para paliar su sufrimiento o para hacer como que se prolonga su vida, en tanto se hace cuajar una sucesión en Venezuela.

Algo tengo claro: Hugo Chávez ya no volverá a mandar como lo hizo, aunque no descarto alguna pantomima de presentarle en Venezuela para que se le entronice como presidente de la república (e inclusive no dejo de especular con alguna maniobra para tratar de demostrar que tomó posesión en La Habana, entre jeringas y goteros).

Caracas
Y, por otra parte, nada más lejos de mi ánimo que entrar ahora a vituperar a Chávez y a los chavistas, cuando el líder se halla en el lecho casi seguro de su muerte.

Pero por encima de todo lo que hay que poner de manifiesto es algo conocido, y que los españoles aprendimos hace más de treinta años cuando el  proclamado caudillo entró en la fase de su exitus, que trataron de prolongar de forma inhumana unos cuantos desalmados. Hay que tener bien en cuenta que cuando un líder en apariencia carismático desaparece, si ese líder basó su poder en el autoritarismo, en la demagogia y en el populismo barato, por mucho que se intente la continuidad resulta imposible.

He ahí a Venezuela. País riquísimo, con petróleo sobrante, con ingresos millonarios, con riquezas de toda suerte. Pero país en el que la clase pobre se ha incrementado, sirviendo de soporte demagógico al líder, y la inseguridad económica y sobre todo social y ciudadana ha galopado hasta límites tales que muchos venezolanos han tenido que prácticamente huir de la nación, para sustraerse la ola de criminalidad y muerte que galopa por allí.

Y si mientras a ras de suelo la corrupción es total, porque la controla la menguada clase dominante con estilo militarista; si los extraordinarios recursos naturales se aplican a subvencionar revoluciones “bolivarianas” (creo que Simón Bolívar huiría también de Venezuela) en países vecinos, alentando a dictadorzuelos como Ollanta Hubama o Evo Morales; y subvencionando con “venezo-dólares” la arcaica dictadura comunista cubana, Venezuela solamente ha podido sobrevivir gracias a los sacrificios de sus ciudadanos.

Maracaibo
No es que se esté olvidando los abusos de los anteriores dirigentes políticos, corruptos en general, sino que el caudillo ahora en trance de desaparición ha usado y abusado de sus méritos, para conformar un país en el que él se ha creído el todopoderoso, llegando a alcanzar la blasfemia cuando pedía a Dios que amparase sus decisiones cuasi mesiánicas.

Pena da el pueblo venezolano, mucha pena. Porque hasta cuando ya resulta incontestable que su líder está inhabilitado por la enfermedad, sus acólitos tratan de prolongar una situación con interpretaciones sesgadas y absurdas de la constitución, al amparo de decisiones tan pintorescas como la última adoptada por la Asamblea nacional, cuando ha decidido que “esperará al líder”.

¡Vaya estado de Derecho!

Valencia de Venezuela
Así que ningún futuro halagüeño puede vaticinarse para Venezuela y pocas esperanzas de sensatez hay que concebir, máxime cuando hasta la oposición política tiene en Capriles un lánguido representante, y la división entre los disidentes campa más de lo deseado.

En fin, que Hugo Chávez merece se le parafrasee aquella frase del Tenorio de Zorrilla; “Imposible la dejasteis (a Venezuela, claro) para Vos y para mí”.

Y solamente desear que Hugo Chávez, si es que ha llegado su hora, se vaya en paz, y deje la paz tras sí.



“La sumisión a un hombre débil es disciplina. La sumisión a un hombre fuerte es sólo servilismo”.- Gilbert Keith Chesterton (1874-1936) Escritor británico. 


SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA