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07 marzo 2016

Esta España nuestra: ¿Investidura PSOE/Podemos? La zorra y las uvas. Todo está muy verde. ¿Madurará?

El pecado y el pecador(Pilar Cernuda en “La Estrella Digital”03/03/2016)
Manuela Carmena, que tiene Madrid manga por hombro y dedica su tiempo a las minucias en lugar de coger la sartén por el mango y tomar decisiones que se necesitan como el comer, presume de que se toma Podemos a título de inventario, que va por libre y no tiene que recibir consignas de ese partido al que no pertenece pues encabezó la lista como independiente. Sin embargo, cuando media España se muerde las uñas a la espera de la votación de este viernes mientras la otra media se mesa los cabellos de desesperación, sale Carmena y pide a Podemos que se abstenga para dejar que gobierne Pedro Sánchez.

Es su granito de arena a ese “gobierno progresista” que no se sabe muy bien si va a producir progreso, porque los inversores andan remisos a apostar por él por mucho que Ciudadanos se haya colocado a la vera de Sánchez. Aunque está por ver que se quede a la vera si Pablo Iglesias finalmente enmarida con el secretario general socialista.

En este viernes de infarto comprobaremos si los últimos días hemos visto sucesivas sesiones de teatro o, como sostiene el director de este periódico, estamos ante un inmenso plató de televisión. Probablemente las dos cosas, pero si después de lo que ha dicho Pablo Iglesias de Pedro Sánchez y del PSOE, al final acaba besándose con Sánchez con el mismo entusiasmo que lo hizo con Domenech, entonces los Emmy y los Toni tienen ya sus nuevos ganadores sin necesidad de recurrir a los responsables de las grandes series de televisión y de los escenarios de Broadway.

Seguimos sin tener idea de qué puede ocurrir, porque estamos en la pelea a muerte por salvar la cabeza y descalificar al contrario de la forma más contundente posible. Rivera dice que ha roto los puentes con Rajoy, pero veinticuatro horas antes de firmar el acuerdo con el PSOE declaró que debatían sobre si votar en contra o abstenerse a un gobierno de Sánchez, no a votar a favor. Y luego pasó lo que pasó. Cualquiera que tenga corazón socialista no quiere ni pensar en la posibilidad de acordar nada con un Pablo Iglesias que les ha herido en lo más profundo, pero… Sánchez se ha negado hasta ahora a cambiar más de dos palabras con Rajoy, pero si no logra ser presidente este viernes, quizá acabe negociando lo que hasta ahora no ha querido negociar.

Estamos en la pelea a muerte por salvar la cabeza y descalificar al contrario de la forma más contundente posible.
·SilenceTur


Rajoy ha hecho en estas cuatro semanas lo que tenía pensado hacer: esperar. Estaba convencido que su única oportunidad era esperar a que Sánchez se viera imposibilitado de encontrar los apoyos necesarios para formar gobierno. Y no se ha movido. Sólo hizo una cosa el presidente en funciones: preparar un discurso demoledor para el debate de investidura. Él marcó la línea: utilizar la ironía y el sarcasmo para ridiculizar el programa presentado tan teatral y televisivamente por Sánchez y Rivera. Dio varias ideas y las elaboró con la ayuda del cuarteto habitual, Soraya, Moragas, Arriola y Martínez Castro… con la ayuda de un conocido periodista.
Efectivamente fue un discurso demoledor, hizo mucho más daño que si hubiera utilizado la sal gorda a la que recurrió Pablo Iglesias.

A ver. Al terminar el debate, un conocido socialista confesaba su esperanza de que finalmente se consiga el apoyo de Podemos con su abstención. Este viernes o antes del 2 de mayo, cuando tendrán que convocarse nuevas elecciones si antes no hay gobierno. Se dice el pecado pero no el pecador.  Otro, más importante que el anterior, confiaba en que antes del límite se llegue a un acuerdo de investidura entre PP, PSOE y Ciudadanos para que gobierne Rajoy. Con un documento en el que se recojan las iniciativas parlamentarias que se llevarán a cabo, entre ellas una reforma constitucional que obligaría a reducir la legislatura a dos años y medio como mucho. “Y nosotros, después de dejar que gobierne Rajoy con nuestra abstención -y decía Rajoy, no otro- pasaríamos a la oposición. Oposición muy dura pero con sentido de Estado para plantar cara a lo que hay que plantar cara y defender lo que hay que defender. Es la mejor fórmula para recuperar el terreno perdido y dejar a Podemos en su sitio,  el del disparate”.

También se dice el pecado pero sin el pecador.”

Me lanzo a escribir cuando todavía no se ha celebrado la segunda sesión del pleno del Congreso de los Diputados para la investidura de un posible presidente del gobierno, y aunque siempre es arriesgado vaticinar, me anticipo a dar por supuesto que por segunda vez Pedro Sánchez quedará frustrado en sus ambiciones de alcanzar su ansiado “fruto del deseo”: la presidencia del gobierno.
Es aquello de la fábula de la zorra y las uvas, en la que –recuérdese— la zorra no podía alcanzar los racimos de vid pendientes de una parra, a la que no llegaba por su altura, e ideó la excusa de que “todavía están verdes”.
La gran verdad es que nunca Pedro Sánchez pudo aspirar a más, con sus pobres resultados electorales, ni la presidencia del gobierno estuvo nunca tan cerca de ser alcanzada por tan inadecuado personaje.
No es momento de hacer leña del (supuesto) árbol caído, pero sí de lamentarse del jeroglífico en que los unos y los otros (me refiero a los partidos políticos) han convertido el panorama político español.
Recuerdo mis tiempos de escolar cuando salía aquello de “te ajunto; no te ajunto”, porque por lo que estamos viendo, los de un lado tratan de asociarse con los de la parte opuesta, y los de distinto signo se
aproximan abandonando a los más afines.
Unos buscan el “pacto de progreso”, que consiste en juntar al deslenguado y faltón líder de P(j)odemos con el socialista de ortodoxa presencia; pero resulta que si el “naranjito” de Ciudadanos está cerca del orgulloso frustrado presidente, los de la coleta no quieren saber nada. Y los azules del partido en el gobierno (en funciones, aunque parece que no funciona) están ahí con su mayoría minoritaria, que para poco les está sirviendo, porque todos están contra ellos.
De momento, la primera conclusión que avanzo es la de la zorra y las uvas: No es que las vides estén verdes. Es que Pedro Sánchez no puede alcanzarlas, después de sufrir un buen varapalo electoral y echar más cara dura y doblez que autenticidad a un supuesto programa “progresista” que se acabaría en un gobierno frente populista.
Pero, claro, tampoco los pastores de Ciudadanos pueden quedar exentos de vituperio, porque ellos decían que nunca llegaría el lobo, y después se han mostrado atemorizados por el simple hecho de ser asimilados, no sin razón, con los del PP.
Nos quedan los “escorpiones” der P(j)odemos, que están siendo incapaces de sustraerse a su propia naturaleza y que aguijonean donde pueden, pero que al final se montarán, como en la fábula, sobre la rana, y a mitad cruce del río aguijonearán a ésta (¿será el PSOE?) porque es lo que ineludiblemente les demanda su naturaleza.
Y cuando los "conejos" del PP estén tratando de dilucidar “si son galgos o podencos”, pues los cánidos, sean unos u otros, ya les habrán cazado y destrozado.
Este “tinglado de la antigua farsa”, este “puerto de arrebatacapas”, este lío de mil demonios se arreglará cuando menos lo pensemos.
O bien unos dejarán sus principios programáticos y doctrinales; o bien otros pactarán “contra natura”. Pero el sillón del poder es demasiado goloso y apetecido para que alguien no empeñe su “primogenitura por un plato de lentejas”.
Lo más que puede ocurrir es que estas “dos Españas”
de Machado, que vienen estando dormidas, pero que no han desaparecido, acaben por convencerse de que la política es el arte de “lo posible”. Y que es mejor entenderse con quien te cae mal, que dedicarse a echar basura en la puerta del vecino.
Como bien sentencia la buena de Pilar Cernuda en el articulo que se reproduce al inicio, lo que importan no son los pecados ni los pecadores; importan los hechos positivos.
Lo que importa es la supervivencia. De la vida, de las familias, de la nación.
Y de la sensatez.
...
POST SCRIPTUM.-
Cuando el pasado viernes concluyó el segundo acto de la infructuosa y superflua investidura de pedro Sánchez, tuve la intención de concluir esta entrada añadiendo simplemente  un "decíamos ayer", a lo Fray Luis de León.
Pero como el fin de semana ha permitido conocer bastantes opiniones y criterios sobre lo acaecido y lo que significará en el futuro, opto por este a modo de epílogo, para poner de manifiesto varias evidencias:
1.- El PSOE y su líder, Pedro Sánchez, están "jugando de farol" con este tema de la investidura, pues ni por sí mismos ni mediante alianzas casi contra natura, como la concluida con Ciudadanos, pueden acercarse a una posible investidura.
2.- Ciudadanos, en su tribulación interna para no acercarse al PP, ha hecho un ejercicio acrobático mediante un acuerdo con el PSOE que ni le beneficia ni sirve para nada más que para evidenciar su poca personalidad y definición, rayanas en la tibieza política.
3.- Lo del PSOE respecto del PP se parece a lo que aconteció con Aníbal, a quien Amílcar Barca, su padre, obligó a jurar "odio eterno a los romanos" .- Lo que traspuesto al tema en cuestión, viene a significar que se resiste a alcanzar un acuerdo de cualquier clase con quien hasta ahora ha sido el partido predominante. Pero con olvido de que, como los lobos de la misma camada (bipartidismo) nunca se muerden, la tabla de salvación para ambos grupos ha de ser un gran pacto de salvación y regeneración democrática, aplicando sus mayorías, que permitirán la gobernabilidad de la nación por un cierto tiempo, hasta que se definan las tendencias. 
4.- P(j)odemos sigue a lo suyo, dejando que los demás se consuman en sus propias carencias, timideces y contradicciones, porque al fin y a la postre espera que las uvas, verdes ahora, maduren con el tiempo. Y a su favor, claro.
5.- Los individualismos de unos y de otros están generando una ingobernabilidad y una incertidumbre que encaminan a una mayor división social y a una posible crisis económica.
6.- Es el tiempo de que el Rey actúe, como y cuando le corresponde, con la discreción o eficacia que debe caracterizar a la Corona. Que para eso está.
Y ahora, a esperar, dichos, dimes y diretes, arribas y abajos, genialidades estúpidas, y tal vez en el último minuto llegue el "acto de arrepentimiento " esa "contricción" demandada por las iglesias a los practicantes y que deberían aplicarse las formaciones políticas, y ojalá nos salvemos de otras elecciones que vuelvan a sumirnos en estos vericuetos, galimatías y esperpentos actuales.
Que ni está el horno para bollos ni el país para jueguecitos de amores y desamores.
“Muchas cosas se reputan imposibles antes de haberse realizado”  Plinio el Viejo (23-79) Caius Plinius Secundus. Escritor latino.
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA


17 febrero 2016

Esta España nuestra: ¿Habrá gobierno algún día? Los unos por los otros y la casa por barrer

HOJA DE RUTA
¿Por qué Podemos tiene la sartén por el mango?
El dilema real de Podemos no es hasta dónde ceder en la negociación con el PSOE, sino decidir si es mejor aprovechar la debilidad de Sánchez para lograr una cuota de poder paritaria en un Gobierno de coalición o hacer fracasar la negociación para forzar nuevas elecciones y vapulear a los socialistas.
Es evidente que a Pablo Iglesias le tienta la primera de las opciones. Si no, no hubiera hecho tanto hincapié en la estructura del Gobierno y en su papel como vicepresidente/consejero delegado de un ejecutivo en el que Sánchez sería casi una figura decorativa.
Iglesias cree que Sánchez tragará finalmente si Podemos maquilla la cuestión del referéndum en Cataluña. Esa es la transacción de fondo de una negociación que ha comenzado con mucho ruido y que tendrá más recorrido del que algunos auguran: vicepresidencia a cambio de descafeinar el referéndum.
Errejón piensa que es mejor jugar a medio plazo. Está seguro de que, si hay elecciones, Podemos se convertirá en el partido hegemónico de la izquierda y entonces será el PSOE el que vendrá a pedirles árnica.
¿Por qué Podemos, como me decía ayer un referente del socialismo hispano, «tiene la sartén por el mango»?
Las encuestas, que apuntan al sorpasso, no hacen sino confirmar una realidad política que el partido de Iglesias ha sabido explotar con mucha inteligencia.
La ventaja comparativa de Podemos sobre el PSOE en el electorado tradicional de izquierdas se justifica por diversos factores:
Es más creíble en su propuesta de regeneración. La corrupción que asola al PP beneficia mucho más al partido de Iglesias que a los socialistas. El PSOE, que no puede sacar pecho en el terreno de la honestidad, es visto por ese sector ideológico como parte del sistema. Hasta hace unos meses, Iglesias incluía al Partido Socialista en el saco de «la casta».
Podemos es percibido por los votantes más jóvenes como el instrumento para hacer posible un cambio radical. Iglesias le ha arrebatado a los socialistas la bandera de la defensa de los pobres: desigualdad, desahuciados, parados, marginados, etc.
Iglesias ha recuperado batallas ideológicas abandonadas por el PSOE, como la memoria histórica, la identificación de la derecha con la dictadura, el anticlericalismo, etc.
En cierto sentido, Podemos es un partido nostálgico del franquismo. A Iglesias le hubiera gustado ser un profesor de Políticas de la Complutense a principios de los años 70, cosa imposible porque aún no había nacido.
Cuando Podemos reclama una «segunda transición» no lo hace sólo para iniciar una nueva etapa política, sino para completar lo que no se hizo bien -a su juicio- en la primera. Esa tesis es la que mantiene abiertamente Juan Carlos Monedero, para quien los partidos de la izquierda hicieron demasiadas concesiones a la derecha durante la transición al optar por el consenso en lugar de la ruptura.
Como el PSOE no ha sabido hacer una actualización atractiva y movilizadora del ideario socialdemócrata, Podemos le ha arrebatado la bandera de los ideales. Es ahí donde radica la auténtica ventaja de Iglesias sobre Sánchez.”
(De “El Mundo”)

En esta interinidad llena de incertidumbres en la que se ha convertido el proceso de investidura de presidente del gobierno de España, uno siente tentaciones de escribir casi cada minuto sobre acontecimientos, hechos y opiniones de los diferentes líderes políticos que son actores (a veces marionetas) en el “tinglado de la antigua farsa” en que se ha convertido la situación política española.
Solamente la real sensación de fragilidad en las posiciones de cada grupo político y de sus líderes frena el deseo de escribir sobre este “tránsito”, no se sabe si enriquecedor o agónico, hacia una posible investidura.
La gran verdad es que el socialista Pedro Sánchez,
más débil político que un gato desnutrido, intenta hacer de la necesidad virtud, aparentando (con más desvergüenza que acierto) que va a ser capaz de conseguir los votos suficientes para acceder a la presidencia del gobierno. Es más su voluntarismo que sus posibilidades, especialmente porque las matemáticas parlamentarias son las que son y porque su equipo es un ejemplo de lenguas aceradas y conductas incapaces.
No es por tanto de extrañar que esté logrando acercamientos con Ciudadanos y su líder, quienes pretenden dar una imagen de sensatez y centrismo cuando realmente ocultan su oportunismo y su falta de autonomía propia, ya que necesitan del apoyo de más de un partido para “ser alguien”.
Y la verdadera “piedra en el zapato” de Sánchez es   P(j)odemos, grupo (¿acaso partido?) compuesto por una heterogeneidad mal hilvanada de tendencias y gentes reaccionarias, que no es capaz de sustraerse ni de disimular su pretensión de “cargarse” todo lo establecido, si bien sus fauces de lobo iconoclasta quedan solapadas bajo una falsa piel de "cordero" pactista y pro-democrático. Vamos. que como diría el castizo, se le ve "el pelo de la dehesa".
No cabe duda que todas estas posturas y maniobras han surgido al socaire de la tosca, equivocada e incomprensible posición de Mariano Rajoy y el PP, quienes, por si no fuera poco la avalancha (¿casual?) de episodios de corrupción que les acosa, parecen invadidos por la enfermedad del sueño, como si una mosca tse-tse hubiera picado su capacidad de iniciativa política, ya que se han  abroquelado en aquello de la “formación más votada” y de la redención de la economía, apartándose cada vez más de los reales sentimientos y de las auténticas preocupaciones de los ciudadanos de a pie. Sin tomar iniciativa alguna y sentándose " a verlas venir", o sea, a nada.
Sea como fuere, a uno le llega a la mente la famosa frase de “Tantas idas y venidas, tantas vueltas y revueltas, dime niña si tú quieres, ¿son de alguna utilidad?”
No hay duda de que la necesidad de formación de gobierno está convirtiéndose en un requerimiento acuciante, pero con actores como PP y PSOE ello se antoja complicado, porque la sensatez demostrada por los políticos alemanes con la “grossen coalitionen” de los dos partidos mayoritarios, es imposible alcanzarla en nuestra España de la zarandaja, de las apariencias, de los faroleos y de la vacuidad, en medio de bastante inexperiencia política.
Ya veremos en qué acaba todo esto, no me atrevo a pronosticarlo; pero sí, por el momento, sintiéndome ciudadano de a pie, además de lamentarme, deseo algo que parece tan utópico como que se implante un gobierno de “solución nacional”, tal vez encabezado por una figura política relevante y consensuada que organice un gobierno de gestión de amplio espectro.
Para ello, lo primero que hace falta es que la Corona salga de los formalismos y adopte decisiones valientes e innovadoras, y que las fuerzas políticas demuestren que merecen ser vertebradoras de esta nación todavía tan por madurar del todo, que llamamos España.
Me atrevo a decir que, al igual que varias religiones celebran “rogativas” pidiendo la lluvia, se hagan plegarias a los dioses lares, manes y penates de la política para que llegue la sensatez y el espíritu constructivo y solidario.
Que falta hacen.

“El precio de la grandeza es la responsabilidad” Winston Churchill (1874-1965) Político británico.

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA