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18 junio 2012

Elecciones legislativas francesas: Huyendo de “napoleón” Sarkozy, el país “cojea” por la izquierda.


“Que más mata esperar el bien que tarda, que padecer el mal que ya se tiene”.- Lope de Vega (1562-1635) Poeta, novelista y dramaturgo español. 

Francia convierte a Hollande en el presidente con más poder desde 1945
El presidente francés, François Hollande, recibió este domingo de sus compatriotas el aval para aplicar su política, al dar la mayoría absoluta al Partido Socialista en la segunda vuelta de los comicios legislativos, lo que le convierte en el dirigente del país con más cuotas de poder desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
Los votantes franceses dieron al Partido Socialista (PS) y sus aliados más próximos una mayoría absoluta y, con ella, los instrumentos necesarios para actuar sin las limitaciones de acuerdos con los ecologistas y el Frente de Izquierdas, por lo que el Gobierno galo podrá aplicar su programa sin trabas.
Así lo indicó inmediatamente, aun antes de conocer los resultados definitivos, el primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, quien aseguró que los ciudadanos eligieron este domingo "la coherencia" y dijo que en la nueva etapa "se respetarán escrupulosamente las prerrogativas del Parlamento".
Y el jefe del Gobierno recordó que ahora quedan por delante los "grandes retos europeos", antes de insistir en las líneas maestras de la política de Hollande: "el objetivo es reorientar Europa hacia el crecimiento y evitar las consecuencias de la especulación".
Según las proyecciones de escaños adelantadas por varios institutos de sondeos, el PS podría obtener entre 312 y 321 diputados, muy por encima de los 289 que fijan el umbral de la mayoría absoluta en la Asamblea Nacional, compuesta por 577 escaños.
Ese nivel de respaldo por parte de los electores evita al partido de Hollande tener que pactar con los ecologistas -compañeros sin embargo en el Gobierno- y con los diputados del Frente de Izquierdas las líneas fundamentales de sus políticas de reforma y las medidas de ajuste que permitan evitar las consecuencias de la crisis económica.
El ministro francés de Finanzas, Pierre Moscovici, declaró por su parte que al día siguiente de esta victoria de los socialistas no habrá "un mensaje distinto" y recordó que "hay un calendario europeo", que culmina con el Consejo Europeo de finales de mes, y un "calendario nacional", donde el objetivo está en "restablecer el equilibrio" de las cuentas públicas. "Nuestro proyecto no es uno de austeridad", advirtió Moscovici, quien adelantó que el Gobierno de Ayrault aplicará "esfuerzos fiscales y sobre los gastos".
Los ecologistas de EELV son parte de la sorpresa en las legislativas, ya que podrían alzarse con una veintena de diputados y formar grupo propio en la Asamblea, donde la conservadora Unión por un Movimiento Popular(UMP), la gran derrotada, se quedaría con alrededor de 218 asientos.
Hay varias víctimas de los comicios legislativos, en forma de derrotados en la lucha electoral a la que se presentaban para lograr un escaño que se les ha resistido: la socialista Ségolène Royal, la ultraderechista Marine Le Pen y el centrista François Bayrou son los más destacados de entre ellos. Son tres de los políticos más conocidos de Francia y su destino personal ya no estará ligado en lo político a una representación en el Parlamento.
En el caso de Royal, excandidata a las elecciones presidenciales de 2007, fue batida por Olivier Falorni, un disidente socialista, en la circunscripción de La Rochelle (oeste del país), después de una polémica suscitada por el apoyo de la pareja del presidente de la República, Valérie Trierweiler, a su contrincante.
Le Pen, derrotada en la circunscripción de Hénin-Beaumont (norte) por el alcalde socialista Philippe Kemel, dejó abierta la puerta a una solicitud de recuento de sufragios, ya que dijo que a ambos les separan tan solo 114 votos. La presidenta del partido ultraderechista, no obstante, aseguró que los resultados del FN son "espectaculares" y, entre estos, está el acceso a la Asamblea Nacional de su sobrina, Marion Maréchal-Le Pen, nueva apuesta política de la formación.
En cuanto al centrista Bayrou, presidente del MoDem, derrotado en la circunscripción del departamento de Pirineos Atlánticos en la que se presentaba, reconoció que se ha quedado fuera de la Asamblea Nacional y dijo que asume un "cambio en la forma del compromiso" ante sus electores. Bayrou, antiguo aliado de la conservadora UMP, dio la sorpresa en las pasadas elecciones presidenciales al recomendar el voto para el socialista François Hollande, lo que suscitó las críticas de la derecha.
(De “El Confidencial”, 18/06/2012)
ELECCIONES FRANCIA 2012
Los franceses otorgan todo el poder a François Hollande
Miguel Mora , París
Los franceses han dado un cheque en blanco al Partido Socialista (PS) para dirigir el país durante los próximos cinco años. Con el 100% del voto escrutado, los socialistas obtienen la mayoría absoluta en la segunda vuelta de las legislativas y redondean el vuelco político iniciado con la victoria de François Hollande ante Nicolas Sarkozy en las presidenciales de mayo. Hollande podrá gobernar en solitario, sin depender de Los Verdes ni del Frente de Izquierda, y tendrá las manos libres para afrontar la profunda crisis europea y aprobar las 60 reformas prometidas en campaña.
El PS, que en 2007 tenía 204 diputados, lograba 314 escaños sobre 577, y superaba de largo la mayoría absoluta, que se sitúa en 289. El partido de la derecha Unión por un Movimiento Popular (UMP) sufre una severa derrota. Sumando los diputados del Nuevo Centro, la derecha suma 229 escaños, cuando hace cinco años tenía 353. Un espejo ha invertido la fotografía, y la Asamblea Nacional de 2012 será el negativo casi perfecto de la de 2007.
Los ecologistas –aliados del PS- mejoran sus expectativas de la primera vuelta y podrán formar grupo propio con 17 diputados. Mientras, el Frente de Izquierda no pasa de los 10 escaños, por lo que no alcanzaría los 15 suficientes para tener grupo parlamentario.
Con una abstención récord, estimada en el 44%, las legislativas de 2012 dejan dos lecturas históricas: por un lado, suponen el regreso al Parlamento de la extrema derecha, que obtiene tres escaños; por otro, arrojan la primera mayoría absoluta socialista desde 1981, cuando la ola de entusiasmo suscitada por la elección de François Mitterrand concedió al PS 285 diputados de los 491 totales.
Palais Luxembourg, Senado
De forma paradójica, Hollande tendrá hoy más poder del que tuvo nunca su referente político, porque controlará de forma simultánea la Asamblea Nacional, el Senado, el Elíseo y Matignon, sede del primer ministro, además de casi todas las regiones y las principales ciudades del país, una situación inédita para la izquierda durante la V República.
Tras perder las presidenciales, la UMP aspiraba a contener la “ola rosa” y confiaba en mantener al menos 250 diputados en solitario. Bastante por debajo de esa cifra, solo cabe hablar de naufragio. Ahora afrontará un futuro incierto, porque la tentación de aliarse con la extrema derecha es fuerte en algunos sectores. Pero las derrotas de Claude Guéant y de Nadine Morano, dos de sus dirigentes más extremistas, sugieren que la UMP ha perdido el centro político. El líder interino del partido, Jean-François Copé, admitió la derrota y convocó un congreso para noviembre.
El regreso a la Asamblea Nacional del viejo Frente Nacional, edulcorado ahora con la etiqueta Agrupación Bleu Marine, es también paradójico: obtiene dos diputados, pero su líder, Marine Le Pen, fracasa y pierde por un puñado de sufragios (114) la partida en Hénin-Beaumont (norte del país), batida por el candidato socialista.
Marion Maréchal Le Pen, de 22 años, nieta de Jean-Marie Le Pen y sobrina de Marine, se impone en una triangular ante los socialistas y la UMP en Carpentras (sur del país), y se convierte en la parlamentaria más joven de la V República. El Frente Nacional no tenía presencia en la Asamblea Nacional desde los años ochenta, aunque en 1997 logró un escaño que fue posteriormente invalidado. Su segundo diputado será el excéntrico abogado Gilbert Collard. La Asamblea contará además con un tercer diputado ultra, Jacques Bompart, elegido en el sureste, que no pertenece al FN
La mala noticia para la nueva mayoría fue la derrota de su baronesa Ségolène Royal en La Rochelle (oeste). La excandidata presidencial, que aspiraba a ser la primera mujer que preside la Asamblea Nacional, aceptó su derrota en la primera circunscripción de Charentes-Maritime antes de que cerraran los colegios. El disidente socialista Olivier Falorni se impuso por 63% a 37%. La guerra abierta por el tuit de la primera dama, Valérie Trierweiler, quien apoyó al tránsfuga mientras Hollande defendía a Royal, termina con la aparatosa caída de Royal, que acusó a su rival de haber pactado con la derecha. “Seguiré en política para luchar contra ese tipo de traiciones”, dijo la ex pareja de Hollande.
Las urnas certifican además la irrelevancia del centrista MoDEM, que logra dos diputados y sufre la derrota de su líder François Bayrou, que llevaba 25 años en el Parlamento.
La elección era decisiva también para veinte de los 34 ministros del Gobierno de Jean-Marc Ayrault, ya que este había condicionado su continuidad en el Gabinete a la conquista del escaño. La ironía es que el puesto de ministro y el de diputado son incompatibles en Francia, por lo que los miembros del Gabinete electos dimitirán y dejarán el sitio a sus suplentes. En la primera vuelta seis ministros lograron sus asientos por la vía rápida, entre ellos el propio Ayrault. Anoche, según el ministro del Interior, Manuel Valls (elegido con el 66%), todos los miembros del Gabinete fueron elegidos o reelegidos
(De “El País”, 18/06/2012)
….
El parlamento francés (Parlement français) o Parlamento de Francia es el cuerpo que representa el poder legislativo (parlamento) del Gobierno de Francia.
La esperanza y la resignación
En Francia, el parlamento ejerce gran parte del poder legislativo y puede en parte controlar la actividad gubernamental, según la Constitución del 4 de octubre de 1958. El actual sistema parlamentario en Francia es bicameral y el parlamento está compuesto por el Senado francés (Sénat), "Cámara alta" (chambre haute), que tiene 331 cargos electos, y por la Asamblea Nacional de Francia (Assemblée nationale française), la "Cámara baja" (chambre basse), que tiene 577 diputados. Las dos cámaras tienen sus sedes en diferentes palacios: el Palacio del Luxemburgo (palais du Luxembourg) para el Senado y el Palacio Bourbon (palais Bourbon) para la Asamblea Nacional.
Antes de 1962, el Parlamento era el único representante de la soberanía popular. Desde esa fecha, también lo es el Jefe del Estado, designado durante las elecciones presidenciales en sufragio universal.
Todopoderoso durante la IIIª República y la IVª República, ha visto su poder racionalizarse durante la V República. Las evoluciones actuales de las instituciones tienden a volver a darle nuevas prerrogativas.
Historia
El Parlamento francés como sede del poder legislativo, no debe ser confundido con los Parlamentos del Antiguo Régimen que eran cortes de justicia provinciales con algunos atributos políticos.
El Parlamento, en el sentido moderno del término, apareció en Francia con la Revolución cuando los diputados del Tercer Estado en los Estados Generales de 1789 se constituyeron en Asamblea Nacional el 17 de junio de 1789. Su forma unicameral, bicameral o pluricameral), sus nombres y sus funciones, definidas por las diferentes constituciones, han tenido formas muy diferentes según los regímenes.
(De Wikipedia y otras fuentes)
He de reconocer que, en general, el carácter de los ciudadanos franceses no me agrada sobremanera.
Bien sé que, cual sentenció sir Winston Churchill, “todas las generalidades son falsas, incluyendo ésta misma”, pero no me resisto a mostrar mi poca simpatía hacia ese exceso de chauvinismo, de intemperancia, de exclusión, que suele mostrar una buena parte de los ciudadanos de Francia.
Ello no empece, en modo alguno, para que reconozca la madurez del pueblo francés en lo que a la política se refiere, pues se zafa de cualesquiera prejuicios y elige los presidentes que en cada momento le convienen, apoyándoles o no con las mayorías parlamentarias oportunas.
No más lejos del caso del General De Gaulle, por tantos motivos héroe de la nación gala, quien en su orgullo rayano en la soberbia desafió en dos ocasiones al pueblo, tratando de imponer sus criterios, por aquello de “O yo o Francia” (“O moi o la France”) y en ambas ocasiones se llevó el tremendo varapalo de que los franceses eludieron a su héroe y votaron contra sus pretensiones y a favor de lo que consideraron mejor para el país.
Por eso, la alternancia en presidentes de la república de uno u otro signo político ha sido constante, porque lo que el francés de a pie busca es un presidente que le parezca digno de enarbolar con orgullo la “grandeur” de Francia, además de no “tocarles” demasiado el bolsillo…
No en vano suele decirse que los franceses tienen el corazón a la izquierda y el bolsillo a la derecha.
Y bien que lo han demostrado en las recientes elecciones presidenciales y legislativas.
A Sarkozy le han rechazado porque, aun siendo “chulito” y “orgullosón” como él solo, y luciendo una primera dama tan bella como inalcanzable, encareció la vida y apareció en demasiadas ocasiones como aliado, si no acólito, de la “apisonadora” germánica que es la austera Ángela Merkel.
Hollande, que venía del partido socialista bien batido por Sarkozy en las precedentes presidenciales, aprendió la lección y pasó a proclamar la independencia de criterio respecto de los dogmas que imponía la “frau” alemana, y especialmente a conferir al pueblo francés la esperanza de una evolución más “suya” y menos alemanizada, porque en definitiva, los franceses siguen sin confiar en su vecina nación teutónica, que dos veces les invadió y destrozó y que ahora se ha impuesto en lo económico.
Parecía, sin embargo, que el pueblo francés podría equilibrar el poder presidencia votando una Asamblea Nacional menos de izquierdas, pero no ha sido así, probablemente porque la experiencia del “napoleón” derrotado y de su partido no ha resultado convincente, por mucho “glamour” que la bella Carla Bruni haya dispensado.
Y de esta guisa, la izquierda francesa (que no los socialistas, ellos solos) ha logrado la mayoría parlamentaria absoluta, lo que equivale a dotar a Hollande de un cheque en blanco para la gobernanza de Francia.
Bien está si el pueblo francés lo ha querido así, porque la democracia es esencialmente alternancia, pero mucho me temo que dentro de unos años esta crisis económica interminable y los abusos connaturales al poder den un giro a las tendencias de nuestros vecinos del norte.
En fin, que después de las derechas han llegado las izquierdas, y no es demasiado banal decir que en España, por la que está cayendo, vamos camino de lo mismo, porque cierta es la espantosa herencia recibida, pero no menos cierta es la indefinición del gobierno y sobre todo la sensación de que está falto de una “hoja de ruta” que permita prever y anunciar lo que se propone hacer, si bien es cierto que en el desastre económico imperante en Europa, la improvisación puede ser en ocasiones un buen signo de habilidad política. Tiempo al tiempo…
Sin embargo, ya hemos visto cómo “han cortado las barbas” nuestros vecinos, y no estará de más que los de aquí pongan las suyas a remojo.
Que en España, además de beaturros que se aprovechan de los fondos para hacer viajes de alto lujo a Marbella, envueltos en el secreto de altos contactos de poder judicial, también tenemos generosos pagadores como el ex ministro de Fomento, “Pepiño” el galleguito sin nariz, que no paró mientes en autorizar el pago de casi doscientos mil euros por el retrato de un predecesor suyo, el “Cascos de la cáscara amarga”, para colgar en las paredes de algún pasillo del ministerio. ¡Eso es generosidad política!
Pese a todo, pese a los recortes y a las medidas de austeridad, pese al desempleo creciente al galope, pese a la hecatombe financiera, no perdamos la esperanza de que algún día de algún mes de algún año, esta “cojera” económica que nos invalida se convierta en caminar más sosegado y racional.
Que para algo ya en la película “Casablanca” a Humphrey Bogart y a Ingrid Bergman “siempre les quedaría París”. Y a nosotros, siempre nos quedará la camisa blanca de nuestra esperanza…
“Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol”.- Martin Luther King (1929-1968) Líder religioso estadounidense.
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

07 mayo 2012

Elecciones presidenciales: Francia se queda sin “napoleón” y se le “enrojece” la cara. ¿Y eso afecta a España?


“No se puede cambiar el curso de la historia a base de cambiar los retratos colgados en la pared”.- Sri Pandit Jawaharlal Nehru (1889-1964) Político indio.

La carrera hacia al Eliseo (VII): El desenlace
Tenemos nuevo presidente. El socialista François Hollande acaba de vencer en las elecciones presidenciales a Nicolás Sarkozy por un margen algo más estrecho de lo esperado (51,9 frente a 48,1 a estas horas de la velada electoral).
No hay sorpresas. Desde hace más de un año los sondeos otorgaban la victoria al candidato socialista, sea quien sea. Dominique Strauss-Kahn conseguía un 60% de las intenciones de voto en mayo de 2011. François Hollande, tras su victoria en las primarias, alcanzó los 62% en los sondeos (octubre de 2011). Al final, y es normal en un sistema bipolarizado, las fuerzas se han equilibrado pero manteniendo la ventaja para una izquierda que anhelaba la victoria… tras tres derrotas consecutivas en las presidenciales de 1995, 2002 y 2007.
¿Cuáles son las primeras conclusiones que podemos sacar del resultado de esta noche?
Desde el punto de vista político y electoral, el análisis de la campaña que se hará con más detenimiento, subrayará seguramente el papel clave de las primarias ciudadanas que los socialistas han organizado. En los estatutos del partido presidencial saliente UMP, estaban previstas las primarias… pero no se han celebrado. El bonapartismo de la derecha francesa le ha jugado una mala pasada. La energía de Sarkozy en la campaña hubiera podido ser utilizada con antelación y cambiar su propia trayectoria posterior… En 2017, ¿se someterá Hollande a las primarias? El bonapartismo no es exclusivamente de derecha, es consustancial a las instituciones de la Va República.
François Hollande ha hecho una campaña a la Rajoy… prometiendo lo menos posible, hablando mucho para decir poco. Sabe que se enfrenta a un país en crisis en una Europa también en crisis (y veremos el lunes por la mañana la reacción de los mercados a la nueva situación griega bastante mala para toda Europa. Nos espera una semana de infarto).
La segunda vuelta no puede borrar los resultados de la primera vuelta que han revelado el país fragmentado política, cultural y socialmente que hoy por hoy es Francia. Vamos a tener elecciones generales el 10 y 17 de junio. Según la lógica, van a confirmar la victoria socialista sobre todo porque la extrema derecha va a intentar derrotar en las urnas a la derecha de Sarkozy.
Toda derrota es un trauma. La derecha francesa entra hoy en un proceso de recomposición complicado. La clave de nuestro sistema institucional es esta elección presidencial que hace de la cuestión personal, el problema del liderazgo, la cuestión esencial… pasando por alto las cuestiones ideológicas. El Partido Socialista ha sabido sutilmente después de la derrota de 2007 poner entre paréntesis esta cuestión…
Apuesta ganadora. ¿Será la derecha francesa capaz de hacer un ejercicio de modestia paralelo? Francamente, lo dudo.
Hablemos ahora del nuevo presidente y de sus retos.
En el comentario de las primarias que publiqué en El Imparcial había concluido así: “Parafraseando a Churchill hablando de Atétele, un taxi vacío se ha parado delante de la sede del Partido Socialista francés. Se ha bajado de él François Hollande…”. Tengo que corregir esta apreciación. De este taxi se ha bajado un imitador de François Mitterrand.
A estas horas, nos están mostrando imágenes de Hollande en su despacho mirando a la alocución de François Mitterrand en 1981… para inspirarse para la suya de esta noche. Durante la campaña ha imitado a Mitterrand en las posturas, el tono… y en la estrategia. Hollande representa el ala derecha del partido y gana haciendo una campaña a la izquierda. Otra vez, apuesta ganadora desde el punto de vista táctico. Inmenso error estratégico. Porque ahora nos toca levantar el país, nos toca reformarnos — ¡vaya trabajito! — y no se puede haber hecho una campaña izquierdista sabiendo que la política que habrá que llevar será una política razonable, austera y difícil. No ha habido pedagogía en esta campaña por parte de Hollande.
Ahora bien, Hollande tiene su destino en sus manos. O se convierte en la réplica del cínico Mitterrand — y lleva la izquierda francesa a una derrota segura en 2017 con consecuencias políticas incalculables — o elige ser el Pierre Mendès-France o el Jacques Delors de la izquierda democrática francesa. Hollande tiene el deber de romper con la tradición izquierdista francesa por moralidad política. Debe reinventar la izquierda… y hasta ahora el único que lo ha hecho ha sido Gerard Schröder, y no es exactamente un modelo para la social-democracia europea.
Esperemos que esta fiesta democrática que son las elecciones, la dignidad de Sarkozy reconociendo su derrota, la naturalidad de la alternancia y la fuerza de nuestras instituciones nos ayuden a hacer de este quinquenio que empieza un quinquenio útil para los franceses, para Francia y para Europa.”

(Benoît Pellistrandi,  Historiador y profesor en París, en “ El Imparcial”, 06-05-2012) 

FRANCIA DICE NO AL DOMINIO ALEMÁN
“Sarkozy se dejó dominar por Angela Merkel. En los últimos años, la Alemania vencida en la II Guerra Mundial se alzó con el control de la Europa unida. Era la venganza de la Historia, la satisfacción del orgullo del pueblo germano. Italia, España, Grecia, Portugal e Irlanda se tuvieron que someter expresamente a los dictados económicos de Angela Merkel. La Francia de Sarkozy podía haber jugado un papel clave entre la Europa del euro y el Reino Unido. No supo hacerlo. El presidente francés tenía la inteligencia deformada por su inextinguible vanidad.
La mayoría de los franceses estaba en contra de la prepotencia alemana y, en gran medida, se sentía agobiada por la política de austeridad. A pesar de los recelos que el socialismo derrochador y manirroto despierta en muchos sectores del pueblo, la ciudadanía le ha dado una nueva oportunidad. El riesgo que la elección de Hollande supone en el mundo económico ha despertado la alarma de los sectores financieros más cualificados de Europa y Estados Unidos. Si Francia no se mantiene en la austeridad, que es, por cierto, compatible con un moderado crecimiento, se puede producir la fractura de la zona euro.
La victoria socialista hay que analizarla con prudencia. Es posible que Hollande haya aprendido de errores pasados y muy especialmente de los que cometió Zapatero. Ojalá sea así. Los que le conocen bien aseguran que es un socialdemócrata. En otro caso, Europa deberá enfrentarse a la incertidumbre y la posible fractura. El despilfarro del dinero público, el gastar más de lo que se ingresa, tan unido a las administraciones socialistas, no puede cruzar ciertos límites, porque estalla la crisis. Los sectores más serios de Europa y de Estados Unidos pondrán la lupa sobre las primeras medidas de Hollande.”
(Luis María ANSON, de la Real Academia Española, en “El Imparcial”, 07/05/2012)

François Gérard Georges Hollande (Ruan, Sena Marítimo, 12 de agosto de 1954) es un político francés, 24.º presidente electo de Francia el 6 de mayo de 2012, copríncipe de Andorra y maestre de la Legión de Honor. Es además dirigente del Partido Socialista y alcalde de Tulle (Corrèze). Entre 1997 y 2008 desempeñó el cargo de primer secretario del PS. Desde los años 70 hasta 2007 fue pareja de Ségolène Royal, con la que tiene 4 hijos, también dirigente socialista y candidata a la presidencia de Francia en 2007. Compitió en las primeras primarias ciudadanas organizadas por el Partido Socialista y el Partido Radical de Izquierda. El 16 de octubre de 2011 fue designado candidato para las elecciones presidenciales de 2012 en Francia con 56,57% de los votos.
Carrera política
Auditor en el Tribunal de Cuentas desde 1980 a 1981, François Hollande comenzó su carrera en las elecciones legislativas de junio de 1981.
De 1981 a 1982, ocupó cargos de misión en el Palacio del Elíseo y en 1983 fue Director de Gabinete de dos Portavoces del Gobierno: Max Gallo y Roland Dumas.
Elegido miembro de la 1.ª circunscripción de Corrèze en 1988, François Hollande fue nombrado Secretario de la Comisión de Hacienda, Economía y Plan General. También fue Relator del presupuesto de defensa y el autor de un informe sobre la fiscalidad del patrimonio y el análisis de los costes del ejército de ocupación.
En diciembre de 1992 fue nombrado Presidente del Consejo Consultivo de las Personas con Discapacidad. Un año después, en abril de 1993 a junio de 1997, fue nombrado Asesor Letrado y Presidente del Club de testigos establecido por iniciativa de Jacques Delors, entonces presidente de la Comisión Europea. En noviembre de 1994 fue nombrado Secretario del Consejo Nacional de Partido Socialista en las cuestiones económicas y un año más tarde Secretario Nacional de Prensa (es decir, Portavoz) hasta octubre de 1995.
En junio de 1997, fue nombrado Primer Secretario delegado del Partido Socialista tras la victoria del Partido Socialista en las elecciones legislativas. El 27 de noviembre de 1997, fue elegido Primer Secretario del Partido Socialista. François Hollande es Vicepresidente de la Internacional Socialista desde noviembre de 1999. Fue diputado al Parlamento Europeo de junio a diciembre de 1999 y diputado por Corrèze en junio de 2002.
El 6 de mayo del 2012 fue electo como presidente de Francia frente a Nicolás Sarkozy, quien reconoció esa misma noche su derrota frente al candidato socialista.
(De Wikipedia)
En la actualidad la situación económica española es tan sensible que cualquier cambio en las naciones limítrofes y en especial en las que predominan en la Unión Europea, ofrece aspectos importantes a considerar.
Así, la victoria de Hollande en las todavía “frescas” elecciones presidenciales francesas, suscita una serie de opiniones y comentarios en nuestra nación, que han de dar pie a que uno, tan habituado a escribir en este blog lo que piensa, no pueda sustraerse al comentario.
Antes de los comicios en nuestro vecino país, unos –los socialistas—suspiraban por el triunfo de Hollande, como si en ello les fuera el prestigio y la solución de sus problemas, cuando realmente lo único que podía significarles era que podrían alegar (por decir que no quede) que Europa giraba hacia la izquierda. Otros, los oponentes, actualmente en el gobierno de España, aducían que tal vez no fuera malo que Hollande ganara, para así desasir nuestra economía del cinturón “de castidad” (más bien de austera renuncia y recesión—que Merkel había impuesto a nuestro país.
Como de costumbre, los políticos cuentan según les conviene y opinan según les place, pero la realidad es que el “pequeño napoleón” francés ha sucumbido, antes que nada, ante el mal momento económico, después por su aparentemente excesiva sumisión a la “führerin” alemana, y, en fin, a su propio autoritarismo, pues ha llegado a creerse que igual que pudo conquistar a su hoy bella actual esposa, podría perpetuarse en el poder.
Pero Francia es Francia, la France cesta toujours la France, y con el corazón siempre virado hacia la izquierda, el bolsillo suele situarlo a la derecha, por lo que tantos y tantos recortes, tanta austeridad, aún siendo necesaria, no ha gustado nada a los galos.
Además, como suele acontecer en tiempos de crisis, el fenómeno de la ultraderecha ha emergido, con cierta moderación, lo que ha sido una fuga de votos y apoyos. Y, en fin, el exceso de ambición y la falta de mesura han sepultado a quien se llegó a considerar co-lider de Europa.
Como el proceso ha sido democrático, bien está, y vamos a esperar lo que acontece con este nuevo presidente francés, que aun depende de las próximas elecciones legislativas, que confirmarán si continúa el actual gobierno de derechas o se acaba la cohabitación.
¿Y qué implica para España el cambio en Francia?
No acabo de creerme ni que ello implique pérdida de “amistad” con el país vecino, ni mejoría en la situación económica en Europa, porque en el actual contexto político, con los terroristas vascos en aparente debilitamiento, la seguridad nacional no parece en peligro. Y en cuanto a la economía, buenos son los socialistas (y más los franceses) para no cogerse a la “teta” alemana si les interesa.
El problema lo tenemos aquí y entre nosotros, porque con una brutal cifra de desempleo las ilusiones se mudan a frustraciones y las esperanzas se convierten en disgustos.
Poco tiempo lleva el actual gobierno español ejerciendo como tal, aunque desde luego se ha afanado en “reformar”, según dice, para mejorar. Pero como su política de comunicación e información no es precisamente brillante, los pillastrones de la oposición se han apresurado a decir que el partido en el gobierno y su propio presidente han engañado a la nación, porque prometieron cosas que no han cumplido.
Habría que recordar la mención evangélica de que quien esté libre de falta lance la primera piedra, porque sorprende la desvergüenza con que unos y otros se acusan cuando los unos y los otros se han desdicho un montón de veces.
Lo importante no es si unos u otros han engañado, que algo de eso sí que hay, sino que se halle solución a este trance amargo del desempleo y de la atonía económica, para que al menos se vislumbre a lo lejos una aurora de bienestar en este interminable noche oscura de la crisis.
“El cambio es ley de vida. Cualquiera que sólo mire al pasado o al presente, se perderá el futuro”.- John Fitzgerald Kennedy (1917-1963) Político estadounidense.

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA