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02 noviembre 2017

Esta España nuestra: En Cataluña comienzan a “pintar bastos” a los políticos sediciosos y conspiradores ¿Como en la “campana de Huesca”?

Pintan Bastos

“La expresión “pintan bastos” se utiliza cuando una situación se complica hasta el punto de poder salir perjudicados y tiene su origen en la consideración de
que cada palo de la baraja española representa un estamento social: los oros al poder económico, las copas (o cálices) al poder eclesiástico, las espadas al poder militar y los bastos (campesinos) al poder del pueblo”
(De Wikipedia y otras fuentes)

“Campana de Huesca
La leyenda de la campana de Huesca cuenta cómo Ramiro II el Monje, rey de Aragón, decapitó a doce nobles que se opusieron a su voluntad. La historia es
parte del acervo popular en Aragón, especialmente en la ciudad de Huesca.
La leyenda
Tras la muerte en 1134 de Alfonso I el Batallador sin hijos, heredó el reino de Aragón su hermano Ramiro II el Monje, obispo de Roda de Isábena. Aragón sufría por entonces diversos problemas internos y externos.
Según cuenta la Crónica de San Juan de la Peña (siglo XIV), estando Ramiro II preocupado por la desobediencia de sus nobles mandó un mensajero a su antiguo maestro, el abad de San Ponce de Tomeras, pidiéndole consejo. Este llevó al mensajero al huerto y cortó unas coles (algunas veces se habla de rosas), aquellas que sobresalían más. A continuación, ordenó al mensajero repetir al rey el gesto que había visto. Ramiro II hizo llamar a los principales nobles para que vinieran a Huesca, con la excusa de hacer una campana que se oyera en todo el reino. Una vez allí, hizo cortar la cabeza a los nobles más culpables, sofocando la revuelta.​
La forma popular desarrolla algo más el hecho: el rey convocó Cortes e hizo venir a todos los nobles del reino para que vieran una campana que se oiría en todo el reino. A los rebeldes los hizo entrar de uno en uno en la sala y fue decapitándolos según iban entrando. Una vez muertos, los colocó en círculo y la del obispo de Huesca, el más rebelde, la colocó en el centro como badajo. Luego dejó entrar a los demás para que escarmentaran.”
(De Wikipedia y otras fuentes)
...
“La juez envía a la cárcel a Junqueras y a los otros ocho exconsejeros
 (EL IMPARCIAL/Efe , jueves 02 de noviembre de 2017)
“La juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela ha decretado prisión incondicional sin fianza para el exvicepresidente catalán Oriol Junqueras y para siete exconsejeros, mientras que ha impuesto una fianza de 50.000 euros al exconsejero Santi Vila para poder eludir la cárcel.
De este modo, la juez asume por completo la petición de la Fiscalía y envía a la cárcel por riesgo de fuga, de destrucción de pruebas y de reiteración delictiva a Junqueras y los ocho exconsejeros que han comparecido este jueves, investigados por rebelión, sedición, malversación y otros delitos conexos.
El exvicepresidente Junqueras irá a la cárcel de Estremera, al igual que Joaquín Forn (Interior). El exresponsable de Presidencia Jordi Turull y el de Asuntos Internacionales Raül Romeva ingresarán en la prisión de Valdemoro, mientras que el de Territorio Josep Rull lo hará en Navalcarnero. Carles Mundó, de Justicia, irá a la cárcel de Aranjuez junto con Santi Vila, exresponsable de Empresa, quien saldrá si
deposita una fianza de 50.000 euros, siendo éste el único para el que no se ha decretado prisión incondicional. Por otro lado, Dolors Bassa (Trabajo) y Meritxell Borrás (Agricultura) serán conducidas a la cárcel de Alcalá Meco.
La juez ha apreciado alta probabilidad de riesgo fuga porque "tampoco puede olvidarse el poder adquisitivo de los querellados que les permita abandonar fácilmente el territorio español y subsistir en el extranjero". Alude así Lamela a la huida del expresidente catalán Carles Puigdemont y de otros cuatro exconsejeros a Bruselas para los que la Fiscalía ha pedido a la juez que dicte las correspondientes órdenes europeas de detención y
las dirija a las autoridades belgas para que pongan a estos cinco investigados a disposición de la Justicia, solicitud que la magistrada aún no ha resuelto.
Para evaluar el riesgo de fuga, la juez tiene también en cuenta la gravedad de las penas a la que se exponen los investigados en esta causa porque "a mayor gravedad de los hechos y de la pena, más intensa cabe presumir la tentación de huir". En este sentido el auto recuerda que "los querellados se enfrentan a penas que pueden
alcanzar los 25 años de prisión por el delito de rebelión, quince años de prisión por el delito de sedición, y ocho años" por el de malversación que además "puede ascender a diez años en caso de que se haya producido falseamiento en la contabilidad".
También Lamela observa en su auto un alto riesgo de reiteración delictiva, teniendo en cuenta que las "actividades delictivas descritas se han venido planificando y realizando de forma consciente por los querellados durante más de dos años" desde que comenzó en 2015 la andadura del proceso de independencia en Cataluña. Dice Lamela que los investigados "vienen operando dentro de un
grupo perfectamente organizado de personas, apoyados por asociaciones soberanistas con poder y capacidad para auxiliarles en su posible huida de la Justicia". Un delito que exime a Vila en vista de que dimitió un día antes de la declaración unilateral de independencia y es por esta razón que su prisión es eludible. No obstante, en el caso de que abone la fianza, la juez indica que se le impondrán una serie de medidas cautelares que son la prohibición de salida del territorio español, la entrega del pasaporte y comparecencias quincenales en el juzgado.
Para argumentar la prisión incondicional indica también que se aprecia alta probabilidad de que los querellados puedan proceder a ocultar, alterar o destruir fuentes de prueba, teniendo en cuenta los cargos que han ostentado hasta hace pocos días.
A lo largo del auto, Lamela desgrana el papel de cada uno de ellos en cada paso del llamado procés a lo largo de estos dos últimos años hasta culminar en la declaración de independencia en el Parlament catalán que desembocó en la aplicación del artículo 155 de la Constitución, produciendo el cese de todo el Govern y la disolución de la Cámara autonómica.
Al contrario de lo que sucedía en el Supremo, que ha suspendido a petición de las defensas la comparecencia como investigados por los mismos
hechos de la presidenta del Parlament Carme Forcadell y de 5 miembros de la Mesa, en la Audiencia Nacional ninguna de las partes ha pedido la suspensión de la toma de declaraciones, a excepción de Turull, al que se le ha denegado porque la petición no la ha hecho su letrado.”

En cuanto se ha producido la noticia, ha comenzado una eclosión de opiniones, comunicados, críticas, apoyos y demás manifestaciones en favor y en contra de las medidas judiciales adoptadas por la Audiencia nacional.
Bastante va a debatirse a partir de ahora, como para que me embarque yo también en analizar si lo actuado judicialmente es legal y procedente, que opino que sí.
Pero lo importante es que se ha puesto de manifiesto que en España impera el estado de Derecho, y que, con toda su lentitud pero con toda su eficacia, la Justicia actúa.
Frente a las decisiones adoptadas, ha comenzado una barahúnda de manipulaciones sobre si la ley se ha
aplicado bien, si es conveniente la decisión de ingreso en prisión, si ello producirá reacciones en contra.
Pero hay una realidad incontrovertible: ¿Hay alguien que ponga en duda que lo actuado por los encarcelados ha sido gravísimo, proclamando una independencia con base en argumentaciones absolutamente sofísticas y contrarias a la Constitución y demás legalidad vigente?
¿Puede admitirse que los ahora atrapados son los causantes y responsables directos de una tentativa
de rebelión, y dejarles por ahí, tan campantes como siempre, haciendo, diciendo y permitiendo lo que les viene en gana?
La alcaldesa de Barcelona, la Colau (mejor llamada “la meona”, y de eso sabe la Vía Laietana barcelonesa) dice ahora que el huido Puigdemont  –cobarde y evasivo como el primero— es el legítimo presidente de Cataluña.
Lo que no puede permitirse es que los políticos se conviertan en jueces, porque a estos corresponde aplicar la ley y castigar sus infracciones.
Y ¡aviso a navegantes! El PSC, tan aparentemente adicto a la aplicación del artículo 155 de la Constitución, ahora sale mezclando derecho y conveniencia política y dice que es un error mandar a
prisión a los responsables.
Tal vez haya que enviarles a bailar sardanas.
Una vez más, la llamada a la cordura servirá para poco, porque Mariano José de Larra ya se lamentó en su día: “¡Miquelarena, qué país!”.
¿Se está repitiendo aquello de la "campana de Huesca"?
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

30 octubre 2017

Esta España nuestra: Cataluña…¿Y ahora qué? ¿Volverá la sensatez o se solapará el independentismo para renacer después?

"EDITORIAL
Cataluña, con la democracia y la Constitución
(30 oct. 2017, en “El Mundo”)
Sujetos a una visión excluyente que roza con la xenofobia, los líderes del independentismo siempre han vinculado su pulsión separatista a la "voluntad de un pueblo" hasta el punto de reducir a la consideración de Cataluña a la porción de ciudadanos que apoyan sus tesis. Las calles de Barcelona, tras la masiva e impresionante manifestación de ayer convocada por Sociedad Civil Catalana, acreditaron que este aserto del nacionalismo es completamente falso. El clamor de la Cataluña que no se resigna ante la mutilación de derechos y libertades asestada en el Parlament supone el feliz despertar de la resistencia, tras años de hegemonía nacionalista. 
El independentismo ha llevado tan lejos su obsesión identitaria, fracturando la sociedad civil alrededor de una utopía segregadora y etnicista, que ha logrado el efecto de reactivar a una mayoría que a lo largo de muchos años ha permanecido en silencio. Más de un millón de personas, según la Delegación del Gobierno, defendieron ayer en la capital catalana la democracia y la convivencia en libertad, movidos por el derecho a vivir en una Nación de ciudadanos libres e iguales. Fue un ejercicio de reafirmación de la doble identidad catalana y española, envuelta en la patria común europea. Un grito pacífico y saludable alrededor de símbolos que congregan. Fue, en suma, el certificado que rubrica el ocaso del procés, una tétrica aventura que ha ahondado la división social.
Josep Pla escribió que "el catalán es un español al que le han dicho que tiene que ser otra cosa". Las consignas oficiales han sido machaconas a lo largo de
cuatro décadas de control del espacio público por parte del nacionalismo. De ahí la importancia de manifestaciones que no sólo contribuyen a visualizar la pluralidad intrínseca de la sociedad catalana, sino que son un aldabonazo contra cualquier intento de amputación del ordenamiento legal que ha procurado el mayor autogobierno catalán de la Historia. Cataluña no es plural y bilingüe porque lo diga el Estatut que Puigdemont y sus socios han quebrantado, sino porque sus ciudadanos lo son. La encuesta que hoy publica EL MUNDO señala que sólo el 33,5% de los catalanes es partidario de la independencia, lo que significa que la amplia mayoría de catalanes sigue siendo fiel a la Constitución de 1978. 
Los intervenientes en el acto de Sociedad Civil denunciaron la raíz totalitaria del independentismo, la ambigüedad de una izquierda reducida al papel de tonta útil de los secesionistas -el sector Anticapitalistas de Podemos "reconoció" ayer la República catalana- y el desastre económico larvado por la cerrazón del Gobierno catalán destituido. La declaración de independencia aprobada en el Parlament ha dado paso a un fin de semana de desconcierto en el entorno separatista. Puigdemont no se da por cesado, pero no se ha producido ningún movimiento de resistencia a la aplicación del artículo 155 de la Constitución. En este contexto, la
movilización en las calles de Barcelona en favor de la convivencia constituye una llamada a la reconstrucción de afectos, gravemente dañados por la quimera secesionista.
Las elecciones del 21 de diciembre son una oportunidad para que Cataluña regrese a la normalidad. El objetivo de los constitucionalistas debe ser, como advirtió Borrell, "echar fuera al Gobierno nacionalista" por vías democráticas. Sus palabras pueden interpretarse como una advertencia a su propio partido, el PSC, cuyas veleidades nacionalistas parece ahora haber aparcado. 
En todo caso, lo relevante es mantener enhiesta la determinación de millones de catalanes a la hora abrazar la democracia y la Constitución. Ésta es una exigencia de la que el Estado no puede abdicar y que sirve de fermento de la convivencia cívica que debe guiar la defensa del marco legal que preserva la igualdad y la libertad.”

Transcurría la tarde/noche del viernes 27 de Octubre, mientras en mi domicilio trataba de estar lo mejor informado posible sobre la cascada de acontecimientos que se venían sucediendo sobre esa tragicómica comedia en que consistió y sigue consistiendo la rebelión de un grupo de esquizofrénicos paranoicos políticos catalanes, intentando y logrando en cierta manera la por ellos denominada “independencia” de Cataluña.
Por una parte, el Parlament de Cataluña votaba (si es que la pantomima representada fue eso) la independencia de esa región, con un aparente regocijo, encubriendo una enorme tremolina de frustración y miedo a las consecuencias, especialmente las de orden personal de los locos protagonistas. 
De otra parte, el Senado de España votando por abrumadora mayoría la autorización al Gobierno de España para abortar el brote secesionista, con los habituales “ex abruptos” de los de ERC y “P(j)odemos”, más algún que otro descerebrado, aunque con gestos tan significativos como la ausencia y
subsiguiente abstención en el voto del expresident Montilla, un socialista más cortito aún que su estatura que demostró su estulticia diciendo que como había sido presidente de todos los catalanes (¿será capaz de creérselo?) no votaba porque estaba con todos los enfrentados ahora.
Y, declarada la independencia que no era tal, el Consejo de Ministros de España tomaba las duras pero necesarias decisiones de cesar “ipso facto” a todo el govern catalán y disolver su parlamento, cesando a los componentes de la mesa de éste. Más la sorpresa (fue lo inesperado) de convocar ya elecciones autonómicas para el 21 de Diciembre próximo. 
En la plaza de Sant Jaume de Barcelona, frente a la sede de la Generalitat, una muchedumbre de exaltados secesionistas, de antisistemas y de unos cuantos idiotas nacionalistas, agitaba banderas y gritaba por la libertad, como si estuvieran detenidos o secuestrados por el gobierno de la nación. A medianoche todo cesó y desaparecieron los líderes autonómicos que, eso sí, se cuidaron muy mucho de
discursos a la plaza desde el balcón principal. La “procesión” les iba por dentro… Ya barruntaban que su imprudencia y su ineptitud les habían llevado a un callejón sin salida.
Aún así, ese tarambana que es Puigdemont aún se atrevió a publicar en las redes sociales que entonces comenzaba la andadura de la república catalana. 
El siguiente día, aun siguió el muy “tontaina” exhibiéndose cual caudillo triunfal por su Girona natal, mientras la televisión catalana difundía un mensaje suyo en el que, sin decir nada concreto (su indefinición es su costumbre) alardeaba de nuevo de esa república que había muerto al poco de aparentar el nacimiento, que ni lo era, porque provenía de un montón de ilegalidades y flagrantes delitos.
Fue ya ayer domingo, por la tarde, cuando supimos que los Mossos d’esquadra, eliminada su cabecilla, el falsario Trapote, quitaban las fotos de los miembros del govern catalán y de su hasta entonces jefe, y publicaban que seguirían cumpliendo las órdenes que recibieran del poder legítimo. 
En el día de hoy, la “madame” de esa mesa de alcahuetes que era la del parlament, suspendía cualquier reunión de ese órgano, aduciendo (y es verdad) que el parlament catalán había sido disuelto y por tanto aquella mesa, y ello implicaba que esa “madame” de la alcahuetería y sinrazón acataba, es de suponer que de mala gana, las decisiones del gobierno español, en aplicación del artículko155 de la Constitución.
Sobre todo ello, la gran manifestación que ayer recorrió el centro de Barcelona, en la que se dijeron un montón de verdades y se puso “a los pies de los caballos” a los políticos que habían incendiado y aventado la locura secesionista. 
¿Se ha acabado, pues, la aventura independentista en Cataluña? ¡Ni mucho menos!
Lo acaecido ha sido el fruto, bastante tardío por la tardía reacción gubernamental española, de una política basada en la legalidad, no exenta de torpezas
y de vacilaciones, pero que al final ha impuesto la razón y ha propiciado hasta la aparente unidad de los partidos constitucionalistas. 
Lo malo es que, de cara a las elecciones autonómicas catalanas, los partidos que han apoyado la aplicación del artículo 155 de la Constitución, se volverán a echar los trastos a la cabeza (salvo milagros de coaliciones sensatas) y los rupturistas, secesionistas y rebeldes, con el apoyo de la “meona” (sí, meona, porque mingitó en plena vía Layetana, en desprecio de los ortodoxos) y el leninista Pablo Iglesias, harán de neutrales para apoyar a los más anti-sistema. 
Ya veremos lo que pasa, porque lo acontecido hasta hoy semeja solamente un set de un partido de tenis al mejor de cinco sets, de manera que todo puede cambiar. 
Al menos, España y los españoles y los constitucionalistas catalanes, han recibido la gran lección de que, cuan al estilo de la novela “Quo Vadis” se iban de Cataluña, han debido ser las “fuerzas de la ruptura” las que hayan resucitado la respuesta que recibió pedro en la novela: Que había que volver a Roma, en este caso a Cataluña, para la “crucifixión”. O lo que procediera.
Una de mis hijas, que vive en L’Alt Empordá”, comarca bien catalanista e independentista por cierto, me decía el pasado fin de semana algo que resume lo que de verdad quiere el pueblo catalán: "Ojalá podamos seguir trabajando y viviendo en paz" 
¡Así sea y así se cumpla!, que decían los faraones del antiguo Egipto.
"Sólo una persona inepta rinde siempre al máximo de sus posibilidades".
William Somerset Maugham (1874-1965) Escritor británico.  
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

POST SCRIPTUM.- ÚLTIMA HORA
Al tiempo de publicar el presente post, aparece en las redes sociales la siguiente noticia, que transcribimos de "El País":
"El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont viajó a Bruselas desde Marsella (Francia) acompañado por cinco exconsejeros de su Gobierno, ha informado Efe. Puigdemont y los exmiembros de su Ejecutivo se dirigieron en coche desde Cataluña a Marsella y, una vez en esta ciudad, tomaron un vuelo con destino a la capital de Bélgica. Los cinco exconsejeros que acompañan a Puigdemont son Meritxell Borràs, del PDeCAT (que ocupaba la cartera de Gobernación); Antoni Comín, de ERC (Salud); Joaquim Forn, del PDeCAT (Interior); Dolors Bassa, de ERC (Trabajo y Asuntos Sociales), y Meritxell Serret, de ERC (Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación). El viaje se ha conocido apenas unas horas después de que el fiscal general del Estado, José Manuel Maza, haya anunciado una querella contra Puigdemont y todos los exmiembros del Govern por los delitos de rebelión, sedición y malversació.
Puigdemont y los cinco exconsejeros se han desplazado a Bruselas solo un día después de que el secretario de Estado de Asilo y Migración belga, Theo Francken (del partido nacionalista flamenco N-VA), provocase una polémica al abrir la puerta a la concesión de asilo al expresidente, oferta que fue poco después negada por el primer ministro, Charles Michel.
Lluís Llach, diputado de Junts pel Sí, considera a Puigdemont "exiliado". "El muy honorable presidente de la República exiliado es una denuncia contra "Ñ" [España] ante los estamentos europeos, internacionales y nos mantiene la dignidad del 1 de octubre", ha escrito en su perfil de Twitter
El expresidente de la Generalitat colgó esta mañana en su perfil de Instagram una fotografía en la que sugería que se encontraba en el interior del Palau de la Generalitat. Acompañando a la imagen, escribió un escueto "bon dia". Sin embargo, el aspecto del cielo de Barcelona este lunes no coincidía con el mostrado por Puigdemont. Horas después se ha sabido que el expresidente se encuentra en Bruselas.

La delegación catalana ante la Unión Europea, cuyo responsable ha asumido este lunes la destitución por parte del Ejecutivo español, ha asegurado que no tiene información ni sobre el viaje de Puigdemont y los exconsejeros ni sobre una eventual comparecencia. 
El partido nacionalista flamenco N-VA ha rehusado confirmar o desmentir si se ha reunido con el expresidente de la Generalitat. Fuentes de este partido han informado a la agencia Efe de que, "por ahora", no hacen comentarios al respecto"
...
Pues bien. Sin perjuicio de que la noticia se confirme ("cuando el río suena, agua lleva") solamente añadir que esa huida denota el trilerismo rayano en lo bandolero que ha revestido la destituida administración pro-independentista catalana, y bien evidente es que tanta chulería con la proclamación de la república en Cataluña, se diluye ante la cobarde huida  al extranjero, en cuanto se olfatea la más que merecida prisión.
Aunque lo mejor será que se retenga a estos fugitivos en Bélgica, para que con tanto control sobre el terrorismo, se les aplique los criterios a los sujetos de esa calaña.
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA