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09 octubre 2021

Katia: Una flor ucraniana que es plenilunio en Valencia


Cada año, cuando las hojas otoñales van sembrando de ocre el entorno, llega el día en el que me regocijo en celebrar el nacimiento de esa belleza natural (ojos verdes, cabello rubio, esbelta figura, con mente preclara), vinculada a mi por mor de su excelsa y dulce madre.

Es, en verdad, una alegría celebrar cada año (y van…) no solamente el nacimiento de esta Katia querida, sino especialmente gozarnme de su presencia entre nosotros, con su bondad expansiva, su dulzura de lenguaje, su clarividencia vital, y comprobar que, pese a que los años nos van pasando (¡ay dolor!) sigue estando en nuestras vidas esta bella dama que llegó a España muchos años ha y que sigue ornando la Valencia suya y nuestra, en la que ejerce con maestría y popular elogio su docencia en lenguas.

Es como si el plenilunio se hubiera instalado entre nosotros, y, realzada por la belleza de miles de estrellas en su entorno, iluminara con su persona y su presencia el diario transcurrir de nuestros días.

Parecería que faltan palabras para glosar a Katia, pero no; basta tenerla presente, cual flor delicada de existencia, para que la luz invada las mentes y los pensamientos.

¡Felicidades mil, Katia! Que la vida te siga bendiciendo en tus bondades y en tu devenir entre nosotros. Que sigas siendo la luna plena que refleja el sol de tu propia vida, que honra tu admirable madre.

¡Que Dios te bendiga!

"La belleza es una carta de recomendación que nos gana de antemano los corazones"

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

28 abril 2021

Paula, la flor que irradia la esperanza


Cuando cada año llega este día, mi gozo se ilumina al comprobar que hace ya unos cuantos lustros (nunca demasiados, pìenso) llegó a la vida una muñeca vigorosa y morena, que a todos sorprendió por la potencia del llanto que era su aviso de arribada.

Estaba ya la madrugada, casi el amanecer primaveral de aquel día de finales de abril, cuando los padres de la neonata, alborozados por la que ya era su segunda hija, lucubraron sobre su posible nombre.  

Decidieron finalmente llamarle Paula y no desdeñaron la posibilidad de dotarle de un segundo, Esperanza, aunque finalmente decidieron no registrarlo, y no por falta de ganas. Situación premonitoria.

Los años ha ido pasando casi de manera sigilosa, y la vida ha ido configurando en aquella morenita abrileña una mujer hermosa, una esposa amante y una madre solícita de una preciosa muchacha hoy quinceañera, (de quien me enorgullezco cada vez que le llamo nieta y ella se dirige a mí como “abuelín”) que reúne las bellezas de cuerpo y de espíritu de su progenitora.

Es llegado el tiempo, en estas calendas abrileñas, de glosar a esta mujer, esposa, madre, que es mi hija Paula.

Y quiero tenerla figuradamente conmigo, no solamente enviándole el beso paterno y amoroso que claro está que le daré personal y físicamente en cuanto pueda, sino cantándole como flor que irradia esperanza, compendio de todas las flores, porque bien ha demostrado con su vida y trayectoria que merecía aquel segundo nombre que sus padres estuvieron a punto de atribuirle: Esperanza.

Porque esta Paula hoy cumpleañera ha demostrado que es singular portadora de la mayor de las esperanzas, pues ha ejemplificado la manera de practicar en la vida (y por tanto transmitiéndolo a los que le rodean), la sensatez, la laboriosidad, la entrega, la alegría; especialmente cuando ha tenido que desplegar las amplias alas de su sólida y a la vez vitalista voluntad de incardinar en la esperanza su positiva y valiente reacción frente a contratiempos y dolencias que a cualquiera nos hubieran quebrado la entereza.

Sí; Paula ha sido, viene siendo y será, la flor que en nuestra familia encarna especialmente la alegría de vivir y la esperanza de seguir haciéndolo con la generosa vitalidad de quien se siente querida y a su vez quiere a los suyos.

Añadiré, por acabar, que cuando felicito a Paula, y le califico como la flor que alumbra la esperanza, este su padre (como todos quienes le rodean) agradece al buen Dios  que ella haya mostrado el camino de la vida con voluntad, ánimo, rectitud y esperanza.

Sea por ti, Paula amada.

(Atención Paula: Y no me olvido de tu esposo, Marco, mi querido yerno, que tu nos has aportado a la familia)

"Cada criatura, al nacer, nos trae el mensaje de que Dios todavía no pierde la esperanza en los hombres"    Rabindranath Tagore (1861-1941) Filósofo y escritor indio.

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

15 marzo 2021

AYER Y HOY: LLEGADA DE UNA ROSA SINGULAR


Era un 15 de marzo, como hoy. 

Eran las diez de la noche, más o menos. 

En las calles de la ciudad de Valencia ya había comenzado el bullicio y la alegría de las fiestas falleras. 

Las fallas infantiles (las pequeñas) ya estaban plantadas en muchos de los enclaves tradicionales, y esa noche iba a consumarse la "plantá" de la fallas grandes. 

Dos horas antes un matrimonio había salido de su domicilio con cierta premura, para dirigirse a la Clínica de Nuestra Señora de la Esperanza, en el entonces llamado Paseo de Valencia al Mar (hoy Avenida de Vicente Blasco Ibáñez), porque se anunciaba como inminente la venida al mundo del primero de sus descendientes. 

Y, efectivamente, poco después de las diez de la noche, pregonada por un potente y anunciador llanto, se asomó al mundo una morenita que despertó al instante el alborozo de sus padres. Habían inaugurado su descendencia. 

Un rato después, y no sin pugna con el portero de la Clínica, se presentaron los abuelos de ambas ramas familiares y algún que otro tío abuelo, para dar la bienvenida a la neonata y especialmente para regocijarse ellos mismos al comprobar que una nueva generación de sus familias estaba llegando. 

La recién nacida, lloronceta ella, vivió sus primeros días en medio de la barahúnda fallera, que no en vano enfrente de su domicilio estaba plantada una falla y su entorno adornado de toda la suerte de músicas, pasodobles, desfiles, petardos, tracas y algarabía propios de la fiesta.

Aquella recién nacida fallerita pronto se mostró como alegre, festiva, cariñosa y entrañable, máxime cuando hubo de encabezar e inspirar la saga de hermanos que andando los tiempos llegaron a su familia. 

De esta manera, fue una activa fallera, una estudiosa alumna,  y se convirtió en una competente profesora de audición y lenguaje, en lo que sigue empeñada en estas fechas. 

Concédaseme, pues,  licencia para proclamar que aquella neonata, niña y mujer, a la que dedico estas líneas, es, ni más ni menos, mi hija primogénita, la mayor, María Rosa, que por algo en su rama materna abundaba este patronímico.

A ella, a ti, amada María Rosa, dedico este emocionado abrazo en el día del aniversario de tu nacimiento, renovándote una vez más, todo el amor de  padre hacia su hija, y más si has sido y eres la pionera, la predecesora, de tus muy queridos hermanos. 

Que Dios te bendiga,  María Rosa, y cuando, por el inexorable paso del tiempo, quien esto te escribe solamente pueda hacerlo desde las estrellas, siga el recuerdo, tengas la certeza, de que continúa  contigo este tu padre, que tan bien y tanto te amó y te sique llevando en su corazón. 

Un beso,

"En tres tiempos se divide la vida: en presente, pasado y futuro. De estos, el presente es brevísimo; el futuro, dudoso; el pasado, cierto"

Séneca (2 AC-65) Filósofo latino

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

 

19 octubre 2020

Dr. Francisco Roger Garzón: Curso en la Real Academia de Cultura Valenciana sobre "Pedro Laín Entralgo y Valencia"



La Real Academia de Cultura Valenciana ha programado un curso dedicado a "Pedro Laín Entralgo y Valencia", que ha comenzado a impartir el Dr. Francisco Roger Garzón, renombrado exégeta de la vida y obra del ilustre médico, historiador, académico de medicina y d oke la lengua, Pedro Laín Entralgo, muy vinculado a Valencia por sus estudios  y actividades profesionales y literarias. 

En la primera sesión del curso, con apreciable concurrencia de público, el Dr. Roger Garzón fue presentado por el Académico y directivo. Dr. Gómez Bayarri, quien glosó la personalidad y trayectoria profesional y literaria del ponente y conferenciante, de quien destacó su profundo y constante análisis de la figura de Laín Entralgo, además de sus propios escritos y obra sobre temas de filosofía.

El Dr. Roger Garzón ilustró su disertación con diapositivas  y trató la "aventura vital" de Pedro Laín Entralgo, sus estudios en Valencia, como becario en el Colegio Mayor (entonces) Beato Juan de Ribera (hoy, San Juan de Ribera) y el inicio de sus actividades como médico, investigador y escritor. 

El curso presenta perspectivas de una muy interesante divulgación y análisis del personaje a quien se dedica y merecerá mi atención en

próximas entradas.

ante todo, la felicitación a la RACV  por la elección del conferenciante y del tema del curso, y al Dr. Roger Garzón por su incansable y prolífica labor divulgativa, brindando su ya demostrada erudición y especialidad en la materia. 

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

12 marzo 2020

ESCRITORES DE VALENCIA. – El doctor Francisco Roger Garzón, sus obras y estudios sobre el ilustre médico y académico Pedro Laín Entralgo.

Aunque ya en anteriores ocasiones he escrito en este blog sobre mi buen amigo (y a veces por ventura compañero de “escarceos” literarios), el doctor en filosofía, Francisco Roger Garzón, hoy quiero destacar concretamente su labor investigadora y de creación literaria sobre Pedro Laín Entralgo, ilustre Catedrático de Medicina, presidente que fue de la Real Academia Española de la Lengua y de otras muy renombradas
Instituciones.
Laín Entralgo, aunque aragonés (de Teruel) estuvo muy vinculado a Valencia, no solamente por su ejercicio de la Medicina (llegó a ser determinante en la consolidación del Instituto Psiquiátrico, el vulgarmente llamado “Manicomio de Jesús”) sino también por sus estudios y residencia como becario en el  Colegio Mayor (entonces) Beato  Juan de Ribera, en Burjassot, y sus vinculaciones con reputados intelectuales de la Valencia, de España y del mundo.
Sobre la vida, trayectoria y obra de Pedro Laín Entralgo ha publicado el doctor Roger Garzón varios libros, como, por ejemplo, “El concepto de persona y amistad en Pedro Laín Entralgo, su formación en Valencia” (editado por la Institución Alfonso el Magnánimo, de Valencia); “Las generaciones españolas vistas por Pedro Laín Entralgo” (editorial Punto Diot-Ágora) y “La gran aventura de escribir de Pedro Laín Entralgo” (editorial Scripto).
Item más, Francisco Roger Garzón se ha prodigado en  charlas y conferencias sobre el ilustre Laín, que, creo recordar, han tenido lugar en la Universidad de Salamanca, Casa de Castilla La Mancha de Madrid, Ateneo Mercantil de Valencia,y Centro Aragonés de Valencia, entre otras instituciones. (Todavía tengo en la memoria como muy interesante la que pronunció sobre “España
como problema y España como solución, a la luz de Pedro Laín Entralgo”)
Me llega ahora la noticia de que la obra del doctor Roger sobre Pedro Laín ha sido incorporada a la exposición bibliográfica celebrada en el municipio sevillano de Dos Hermanas, y exhibida junto con las publicaciones del ilustre médico y académico,  vinculado por vía uxoria con dicha ciudad andaluza.
Así pues, ¡qué menos que divulgar la meritoria labor investigadora, recopiladora y creativa de Francisco 
Roger Garzón, y felicitarle una vez más por la dedicación y exhaustivo estudio de la figura de tan ilustre médico y académico! 
Y por ende, divulgar (que para eso existe este blog que leen centenares de miles de seguidores de todo el mundo) la meritoria y poco reconocida labor de un veterano filósofo, escritor y analista incansable, el doctor Roger Garzón.
Enhorabuena y que siga obsequiándonos con muchas más de sus completas e interesantes publicaciones.

“La más noble función de un escritor es dar testimonio, como acta notarial y como fiel cronista, del tiempo que le ha tocado vivir”. Camilo José Cela (1916-2002) Escritor español.
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

10 octubre 2019

A Katia, personalidad e inteligencia en la belleza


Como cada año, en tal día como hoy, me sustraigo un rato de mis ocupaciones para reiterar la glosa de una persona que llegó a la vida ya hace unos cuantos años, en aquella Ucrania todavía soviética, y con el tiempo, iniciada ya su juventud, mudó la fría estepa y las nieves del país del Dniéper por las cálidas tierras mediterráneas y la feraz y luminosa Valencia.

En ese tiempo, esa persona, esa mujercita, adornó con su sapiencia las universidades de Valencia y Castellón y honró las metodologías de Cambridge, hasta alcanzar el mérito de un profesorado en lenguas y comunicación audiovisual, convirtiéndose en docente y profesora de jóvenes y maduros alumnos, a quienes guía por los siempre arduos vericuetos del lenguaje.

Mas principalmente quiero publicar los valores humanos de esa docta, madura y bella mujer, que se ha erigido en modelo de vida y actividad profesional, manteniendo, entre otras muchas actividades, publicaciones en WordPress y YouTube sobre aprendizaje práctico de la lengua inglesa, que ya han alcanzado muchos miles de seguidores.  Compruébelo el lector en el link que sigue: https://katiaandyesp.wordpress.com/category/english-bits/

Hoy, a Katia, la docta profesora y sobre todo dulce y modélica joven, dedico mi recuerdo, porque ella desde hace muchos años viene siendo la alegría vital de su madre, mi esposa, y de mí, su padre nutricio.

Valga, en fin, esta prosa como entorno lleno de cariño, a tu cumpleaños, querida Katia, con el ferviente deseo de que sigas iluminando nuestras vidas.

Que este poema de autor Anónimo sea para ti como el ramillete de bellas florecillas que desde estas letras te ofrezco:

Camina, pero no corras;
los años vienen a tí.
No sufras, pues vienen llenos
de augurios, de porvenir.
Despierta, que lo pasado
por siempre pasado está,
y apuesta hacia tu futuro
que cumplirás muchos más.

Por la transcripción, SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

22 diciembre 2018

A Tamara, Edelweiss de leyenda


La flor “Edelweiss” , con el nombre científico “Leontopodium alpinum”  (que proviene del griego y significa “pie de león en los Alpes”), es de tamaño variable y aparente fragilidad, porque es increíblemente resistente y capaz de sobrevivir a más de tres mil metros de altitud, soportando las temperaturas extremas de las montañas alpinas.
En realidad, ésas son las condiciones adecuadas para su desarrollo, ya que sólo crece de forma natural por encima de los 1.500 metros, en paredes y pendientes calcáreas o sobre rocas, en aquellas hendiduras que reciben una pequeña dosis de luz solar. Una fibra vegetal la protege de las heladas y las radiaciones ultravioleta. Florece entre julio y septiembre y sus hojas pueden ser de color blanco, grisáceo o ligeramente amarillento. Es una especie oriunda de las regiones montañosas europeas, su hábitat se extiende desde los Cárpatos hasta los Pirineos, aunque abunda especialmente en los Alpes austriacos y suizos.
Se puede encontrar en España, en la parte centro-occidental de los Pirineos, desde el alto Aragón hasta Cataluña. También es posible hallarla en algunas cordilleras asiáticas muy elevadas como la del Himalaya.
El solo hecho de tener que escalar montañas, y alcanzar difíciles recovecos para conseguir un ejemplar, casi justifica por sí sólo las múltiples historias y leyendas que se han generado en torno a Edelweiss.
Pero aún hay más.
Edelweiss vive camuflada. Se esconde bajo la apariencia de una sola flor, cuando en realidad es un conjunto de diminutas florecillas que han evolucionado y crecen agrupadas para sobrevivir.
Como el amor, la flor Edelweiss espera en algún lugar recóndito y prácticamente inaccesible a que alguien la descubra para llevársela. Aunque son tantos los que la persiguen, que corre el riesgo de extinguirse y ha tenido que ser declarada especie protegida. Su belleza y fortaleza han alimentado una leyenda viva que esconde ciertos misterios.
Hoy y ahora, 22 de diciembre, ofrezco al lector una de esas leyendas, mi leyenda:
Tamara, la Edelweiss
Una noche, una estrella le confesó a la luna que sentía envidia de todo aquello que vivía en la tierra y que deseaba abandonar el firmamento para convertirse en flor. La luna, despechada y enfadada, decidió vengarse enviándola a una de las montañas más altas de la tierra.
Allí, la estrella, bañada por el manto blanco de la
nieve, se transformó en una de las flores más bellas, con pétalos del color de la luna. 
Pero no sabía que su destino era permanecer siempre sola, casi imperceptible para la gente, en lo más alto de las montañas.
Cuentan que un joven apuesto se hallaba enamorado de una mujer de una belleza comparable a la de la pureza de la nieve que cubría las altas montañas, de cabellos rubios/blancos, ojos verdes y rasgos finos y suaves… de una tez muy albina, extremadamente hermosa, de nombre Edelweiss.
Un día el apuesto joven le cogió de las manos y titubeando se declaró: 
–  No podía demorar más tiempo, amada mía, en confesarte lo que por ti siento. Sufro día y noche de dolor por dentro, cada instante en que cierro los ojos, tanto que ni una tempestad podría llevarse un solo ápice de mi afecto. Ni siquiera toda la nieve de las altas montañas sería capaz de apagar el fuego que hace latir mi corazón. Vengo a deciros, mi bella Edelweiss, que os amo con todo mi ser.

Sorprendida, pero halagada, la mujer apartó sus manos, recorrió su rostro silenciosamente, y con una tierna sonrisa le habló: 
 Amado mío, abrumada me hallo ante tus hermosas palabras y el dulce mensaje con el que las proclamas. ¿Pero no te parece que una declaración de amor debe ir confirmada por una gran hazaña?

El joven abrió los ojos aturdido, y con firmeza volvió a apresar sus manos entre las suyas, mientras decía convencido, cuenta la leyenda de: 
–  Hermosa Edelweiss, ¿Qué es lo que queréis? Porque os aseguro que conseguiré todo aquello que deseéis; si así logro demostraros el amor que os profeso.

–  Enamorado mío, os tomo la palabra. – replicó ella.- Éste es el momento de que os vayáis, porque el reto que os vengo a proponer no está al alcance de 

miedosos ni cobardes… Cuenta una leyenda que una estrella a la tierra llegó, convirtiéndose en la más bella flor que habita donde el hielo y las nieves esculpen las altas montañas
“Si es verdad que por mi mueras, allá a buscar esa flor fueras… y ya te aviso, que si no la consiguieras, tampoco mi amor obtuvieras”

El joven palideció ante tal reto, sus mejillas se encendieron y apretando los puños juró:
–  Por tu amor, Edelweiss, yo traeré esa flor.
Y se marchó con un firme caminar.

Dicen que pasaron muchos, muchos días, y que el apuesto joven nunca regresaba. También dicen que, aunque ella reía todas las mañanas, cuando las estrellas cubrían el firmamento, si nadie la veía, lloraba, y rogaba que él volviera junto a ella.
Parece, aunque no es nada seguro, que la pena acabó una de esas frías y largas noches de invierno, en la que según cuentan generación tras generación los vecinos del lugar, a las montañas salió totalmente desnuda a buscarle, gritando su nombre hasta desgarrarse la voz, y nunca más se la volvió a ver.
Pero por lo que yo se, el final de la leyenda no es cierto:
Aquel hombre, ya no tan joven, volvió finalmente de lo alto de la montaña, portando el Edelweis allí obtenido, y halló todavía, esperándole, a “su” Edelweiss, que se había refugiado aguardándole en Ucrania; hay quien dice que en los Cárpatos, allá por el monte Goverla; y otros creen que más bien en las llanuras de Kremenchug, cerca de río Dniéper.
Mas lo cierto es que, juntos ya, él entregó la flor conquistada, que se mantenía lozana, como prenda y prueba eterna de un amor que ambos habían
consagrado hasta el fin de los tiempos, y reanudaron envueltos en blanca túnica de nieve el viaje de la vida como pareja enamorada e inseparable.
No se ha sabido mucho más, excepto que se dice, y casi todos lo creen, que se les ha visto por las costas del mar mediterráneo, no muy lejos de la bella y florida ciudad de Valencia, la “tierra de las flores, de la luz y del amor”. Y que ese especial Edelweiss, pese a estar bajo el cálido sol mediterráneo, cada día luce con más hermosura y lozanía para general sorpresa. Unos lo atribuyen al amor, otros a la pureza de los sentimientos. 
¡Esas son las esencias del Edelweiss!
No he conseguido saber con certeza cómo se llamaba  la Edelweiss de la leyenda, tal vez Tsaritsa (la reina), pero no creo ser demasiado indiscreto si confío al lector  que en la historia y vida real, existe; y se llama, TAMARA
¡Y afirmo que esa flor de mujer, esa leyenda viva, sigue lozana y eterna, ahora por y para siempre con su enamorado, rememorando aquel joven que antaño fue a buscar  para ella el Edelweiss!
Y cuyo enamorado le envía esta felicitación porque un año más la bella esencia de su amada le honra a él, al tiempo que honra a las gentes y a la humanidad.
¡FELIZ ANIVERSARIO, TAMARA, EDELWEISS!
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

10 octubre 2017

KATIA: La flor de Ucrania ya ciudadana del mundo, desde su vida en Valencia y España

Aún recuerdo cuando le conocí, jovencísima ella, en Vyshgorod (oblast de Kiev, Ucrania) en el hogar en el que crecía junto a su madre.

Era una bella muchachita, algo tímida, muy inteligente y pizca retraída.

Supo asumir con la reciedumbre que su madre le contagiaba los avatares de los cambios de familia y entorno social y sus estudios en Valencia, España.

Ha sido brillante en sus carreras y estudios de Comunicación Audiovisual, Periodismo y Filología inglesa, de manera que es una de las más acreditadas profesionales de la capital del Turia.

En esta fecha procede, es justo, celebrar su cumpleaños, en esa espléndida juventud suya que va alcanzando fructífera madurez, junto al hombre que le complementa solícito y le permite brillar en la vida familiar y social.

Son ya muchos años cantando las excelsitudes de esta Katia a quien todos (yo el primero) queremos de veras, porque se lo merece y porque nos ha conquistado, y por eso en esta fecha lo proclamamos al mundo del que ella ya es ciudadana notable, por lo mucho que ha viajado para conocerlo y lo bien que lo ha narrado, desde su Valencia casi natal, que se enorgullece de contar entre sus moradores con esta española ilustre.

Felicitaciones a Katia y a su maravillosa madre, Tamara, porque ellas dos han logrado hacer feliz a mucha gente, entre la que me incluyo como  privilegiado.

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

10 octubre 2016

Katia: La flor del Turia con pétalos del Dniéper


Nada puede resultar más grato que glosar la cualidades de una persona cercana y amada.
Cualquier momento y cualquier motivo es bueno para ello.
Pero es una oportunidad mágica que esa persona a quien se admira cumpla años de su vida.
Ése es el caso de Katia, una bella mujer de rubios cabellos y ojos azules, que denotan su germen en las tierras de los cosacos y los hutsules, allá por donde el Prut, el Dniéster, el Dena y el Dniéper riegan las tierras de Ucrania.
Porque esa Katia, que sigue ¡cómo no! regalando los luceros de sus preciosos ojos y que continúa ondeando al viento sus dorados cabellos, tiempo ha que hermanó sus bellas esencias ucranianas con las preciosas realidades españolas.
Y así, consolidando su gran cultura y su sapiencia de muchas lenguas, ha conquistado el corazón de más de un español, bien que en estos tiempos lo tiene confiado a persona tan sensible y valiosa como ella.
De esta guisa Katia enorgullece a esta España que es su patria con su dominio de la lengua; con su proceder bello y esplendente como la nieve que le acompañó al nacer; con su docencia adornada de perfección; y hasta con sus artes culinarios que ofrecen finuras creativas y exquisiteces en los manjares que tan amorosamente es capaz de idear.
Katia, en este día de hoy, celebra generosa el joven aniversario de su nacimiento, honrando a su bella madre, y especialmente honrando a esta España nuestra que le ha acogido solícita, pues que ella ha florecido en Valencia como “flor del Turia”, en cuyas aguas y auras junto al Mediterráneo se reflejan las esencias de su ser con pétalos del Dniéper; ella, la dama venida de tan lejos y ahora tan cercana y tan nuestra.
¡Katia, que vivas muchos años más!
¡Katia, sigue siendo nuestra entrañable “flor de Turia”!
¡Katia, sigue regalándonos las amorosas miradas de tus bellos ojos, que así nos inundas de alegría, bondad y belleza el corazón!
Y da licencia para que te envíe un beso éste tu ferviente admirador.
Por la transcripción,
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA