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21 diciembre 2022

Tamara: Setenta veces de vida y belleza para la eternidad

Hay quien me dice que como todos los años escribo unas letras de felicitación y recuerdo a Tamara, mi esposa, por su cumpleaños, aun sigo muy enamorado de ella. Nada más cierto. Ni más justo

Y setenta veces siete lo seguiría, y lo seguiré haciendo y estando.

Nada más grato y emocionante que glosar en la intimidad (aunque se publique) los muchos años de convivencia con esta mujer excepcional, obra maestra de la naturaleza, a quien el buen Dios situó en su Ucrania natal y envió después a esta España nuestra para seguir luciendo junto a mi sus excelencias de esposa y madre, y de ilustre médico.

Pero sobre todo, lo que refulge en esta Tamara “tan nuestra” son sus virtudes humanas: sencilla, afable, clarividente, entregada, siempre servicial, y de una belleza y presencia física que los años se han encargado de conservar y ensalzar, de manera que en cada tiempo semeja que su cada vez más extensa presencia entre nosotros le adorna mejor en esos preciosos ojos azules, en esa mirada dulce y serena, en ese rostro que, en fin, llama al amor, ya que lo da.

Y desde ahí, desde mi amor hacia Tamara, completo estas líneas para proclamar por doquier que el aniversario de “mi” Tamara es un regalo que el mundo recibe y que los suyos tenemos el privilegio de gozar.

Así, querida Tamara, quédate con nosotros para siempre, puesto que ya eres “nuestra”.

Que Dios te proteja y bendiga; que ampare a tu ahora atribulada patria de nacimiento; que extienda sus bendiciones a esta tu España actual…Y a ti, como ciudadana preclara

Y que, por tu esencia entre nosotros, nos mantenga la felicidad de lucirnos como la flor imperecedera de nuestro jardín de la vida.

¡Que Dios te bendiga!

Por encargo de tu esposo,

"El amor es una bellísima flor, pero hay que tener el coraje de ir a recogerla al borde de un precipicio"  Stendhal (1783-1842) Escritor francés.

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

10 octubre 2022

Katia, la flor siempre lozana del país ucraniano que lucha por sobrevivir

En estos duros tiempos que está viviendo Ucrania, y que atormentan a Europa y al mundo libre, bajo la salvaje amenaza de ese loco de atar que es el sátrapa Putin, en esta España nuestra, en nuestra Valencia, la nota de belleza, de frescura y de esperanza, nos la brinda siempre, pero especialmente en este día de año, esta Katia, hija querida, familia ornada, que desde su bien ganada españolidad, luce entre nosotros para honrar la valentía, la autenticidad y la laboriosidad de su ahora atribulado país de origen.

Bien cierto es que el buen Dios le ha preservado de sufrir las atrocidades de la brutal e injusta agresión que viene sufriendo Ucrania, aunque el padecimiento moral de comprobar cómo su nación y cuna corre peligro de convertirse en un inmenso cementerio.

Sea como fuere, al menos nos permitimos en esta fecha cantar la alegría que nos mueve por gozar de la belleza, clarividencia y entusiasmo de esta mujer que es un ejemplo bien vivo de la lucha por la existencia y la cultura.

Que sean estas líneas, Katia amada, mi humilde contribución a la controlada alegría que nos traes con motivo de celebrar con nosotros, un año más, tu presencia y esencia.

Que el buen Dios te proteja y bendiga, mientras le suplicamos que las bombas  y los misiles del mal fenezcan en las redes del entendimiento y el amor.

"El que no valora la vida no se la merece"


italiano.

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

 

 

 


24 agosto 2022

Hoy, 24 de agosto: 31 aniversario de la independencia de Ucrania. La difícil supervivencia de una nación que el absolutismo genocida de Putin trata de suprimir


Confieso que durante muchos años he celebrado en territorio ucraniano, y junto a los ciudadanos de ese país, la conemoración del aniversario de su independencia.

Siempre ha sido un día grande, con las gentes gozando la festividad, retomando la vida en familia, saliendo a las calles para manifestarse, presenciando la parada militar en la avenida Kreschiatyk; en pocas palabras, compartiendo el orgullo de ser una nación independiente que iba prosperando poco a poco con esfuerzo, pero siempre con sentimientos patrióticos.

Ya fueron problemáticos los años en los que desde Rusia se trató de manejar la vida y realidad de Ucrania, influyendo los oligarcas ucranianos y los pro-rusos para que la presidencia del gobierno y éste mismo estuvieran volcados a Rusia, mediante la colocación de

mandatarios claramente pro-Moscú, como Kuchma y Yanukóvich y sofocando todo conato de tendencia nacionalista, hasta que tuvo lugar el pronunciamiento en Maidan Nezalechnosti (plaza de la Indepencia), que pasó a definir la voluntad mayoritaria de apartamiento del absolutismo ruso.

Desde entonces, el taimado Vladimyr Putin se ha valido de mil y una artimañas para neutralizar a los mandatarios que buscaban la real independencia social y económica, bien envenenándoles (como a Yúshcenko) bien propiciando su prisión mediante acusaciones casi siempre falsas.

La tendencia en Ucrania que he percibido personalmente durante los muchos años de convivencia y relación con los ucranianos, ha sido el deseo de lograr la integración efectiva en el mundo occidental, especialmente en la Unión Europea, bien que ello era muy difícil porque la corrupción seguía galopando, las estructuras económicas evolucionaban lentamente y en la Unión Europea se veía con recelo la posibilidad de aproximación.

Así las cosas, cuando el sátrapa Yanukóvich (de infausta memoria por su descarada tendencia pro rusa y sus abusos dictatoriales) hubo de salir huyendo, porque el pueblo no quería ni verle, el Kremlim se propuso reconquistar Ucrania, y montó una guerra separatista en las regiones de Lugansk y Donbass, apoyando tropas secesionistas y hasta infiltrando combatientes y armamento, llegando a consumar la tropelía de adueñarse de la península de Crimea, ante la cuasi indiferencia de Occidente.

Y de aquellos polvos han venido los actuales lodos, de una agresión brutal, inhumana, de Rusia, a poblaciones más cercanas a su territorio, con desprecio genocida de la población.

Lo más sorprendente ha sido la reacción del pueblo ucraniano,

embravecido en la defensa de una independencia que no quiere perder, pese a las dentelladas bélicas en el este del país.

En esa situación llega ahora la celebración del 31 aniversario de la independencia de Ucrania, y aunque los festejos han debido suprimirse por la guerra y el riesgo de más ataques de Rusia, ya que Putin y los suyos buscan siempre golpear donde más duele, olvidando los más elementales principios de humanidad, sí, ha llegado el aniversario de la declaración de independencia, y el pueblo ucraniano lo ha celebrado con todo honor y orgullo, precisamente combatiendo al invasor para preservar su independencia.

No puedo menos que ensalzar ese bravía conducta de los nacionales ucranianos, ejemplo para el mundo, que tal vez no quiere implicarse más en una guerra que no puede serle ajena, porque supone el freno al deseo expansionista del totalitarismo del criminal Putin y sus secuaces.

Por ello, a los ucranianos, a los simpatizantes y a las personas de buena voluntad que apoyan la independencia de Ucrania, no puedo menos que felicitarles en este señalado día, pidiendo a Dios que haga callar las armas, especialmente las de Rusia y permita la paz, para que la independencia y la esencia de Ucrania sobrevivan por centurias.

Mi grito es el los ucranianos: ¡Gloria a Ucrania! ¡Gloria a los héroes!, Slava Ukraini! Geroiam slava!

"La independencia, igual que el honor, es una isla rocosa sin playas" Napoleón I (1769-1821) Napoleón Bonaparte. Emperador francés.

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

11 abril 2022

Esta España nuestra: Un gobierno descompuesto, un presidente absolutista y no dialogante y una oposición titubeante. Al tiempo regalamos el Sáhara al sátrapa rey de Marruecos


Parece como si el tremendo drama de Ucrania, con los atropellos genocidas de Rusia, hubiera puesto algo de sordina al estrépito creado por las disfunciones palmarias del gobierno, fracturado en dos o tres facciones y revestido de ineptitud, al tiempo en que se evidencia que las arcas del estado se hallan casi exhaustas y buscan cualquier excusa para dilatar cualquier solución mínimamente viable al quiebro económico producido por la ineptitud gubernamental.

Poco hay que añadir a la ya conocida e injustificable demora del Ejecutivo en cuanto a pagar las prometidas ayudas a las gasolineras para abaratar algo los combustibles de automoción; más hay que recordar: que el presidente Pedro I “el trilero Sánchez” aparenta una febril actividad de viaje en viaje, mientras el

control de la nación española está en manos de la blanda tecnócrata Calviño; o de la doctrinaria marxista Yolanda Díaz (que desde luego le echa narices a todo y por eso le califico como “guapa por narices”, las suyas de loro o
cotorra); o de la despilfarradora Irene Montero, que mantiene un ministerio para hacer gastos injustificables y superfluos.

En una palabra, al presidente se le ha ido de las manos hace tiempo el control de la gobernanza, a lo que hay que añadir que ni su propio gobierno sabe de sus cambios veleidosos, porque después de amparar en secreto al líder del Frente Polisario, se echa en manos del sátrapa Mohamed V, para reconocerle casi todos los derechos sobre el Sáhara ex español.

Yo no se si la llegada del gallego Feijóo podrá recomponer algo el turbio panorama político español, que lo dudo, pero al menos confío en el buen sentido del pueblo español cerciorándose de que se le sigue engañando, “toreando” diría yo, con anuncios y promesas de unas ayudas e inversiones que están por ver.

Y aún falta comprobar si las cacareadas ayudas a los refugiados venidos de Ucrania son tales, porque van llegando noticias de las lentitudes e ineficiencias de los órganos gubernamentales saturados de tanta petición y tan mal dotados de medios.

La actual situación política y económica, además de la social, exige a gritos no solamente una remodelación gubernamental sino también unas

elecciones generales que puedan sanar tantas y tantas corrupciones, ineficacias, mentiras y todo lo demás…

El problema es que quien está en la poltrona quiere seguir disfrutándola, avión Falcón mediante, y sus infumables socios de coalición intentan sobrevivir manteniendo prebendas que nunca pudieron soñar hasta que llegaron a enclavarse en un gobierno cuyo líder se lo permite todo, con tal de mantenerse al frente.

Salga al aire y a las redes, al menos, mi modesto grito de estupefacción ante tantas y tantas carencias y malas gestiones, para que al menos nos llegue algo de las alegrías que la Pascua de Resurrección brinda a los cristianos.

“Un error no se convierte en verdad por el hecho de que todo el mundo crea en él”.- Mahatma Gandhi (1869-1948) Político y pensador indio.

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

06 abril 2022

El drama bélico de Ucrania: Rusia sigue imponiendo su belicismo genocida mientras Occidente, la Unión Europea y la NATO se excusan y permiten la aniquilación con su cobarde negligencia.


“Excusatio non petita, acusatio manifestat” es un apotegma o aforismo jurídico que define perfectamente la doblez de quien dice no afectarle un problema que debería afrontar. O dicho en roman paladino: “La excusa no pedida manifiesta acusación”

Eso es lo que ha acontecido y parece que seguirá pasando con el problema de Ucrania y la agresión intolerable de Rusia.

La independencia de Ucrania fue muy bien vista por Europa, por Occidente, por la Unión Europea y la Alianza Atlántica, hasta el punto de que se empezó a prometer de manera poco meditada al gobierno de la recién nacida nación con ayudas, apoyos, amistades y un sinfín de estímulos más, sin reparar en que los oligarcas de la Unión Soviética que permanecían en Rusia y en la desgajada Ucrania seguían incrustados en la corrupción y en el dominio económico que les permitían continuar campando a sus anchas en la economía e inflar cada vez más sus bolsas fruto de la esquilmación de la neonata Ucrania.

De esta guisa, los primeros gobiernos de Ucrania, elegidos de manera aparentemente democrática, fueron permitiendo los usos y abusos (más bien estos) de los magnates oligarcas mientras los cantos de sirena que Europa les enviaba adormecían la visión realista de que se trataba de un país nuevo en el que todo estaba por hacer, si se quería alcanzar el standard del mundo occidental.

Por eso, cuando algún presidente como Leonid Kuchma (prorruso declarado) jugó la doble baraja de poner una vela a Europa y otra a su amada Rusia, Occidente propició y apoyó la presidencia de políticos de tendencia pro occidental como Viktor Yushchenko, quienes en su inmadurez no fueron capaces de controlar el río revuelto de una clase política en la que los oligarcas fueron moviendo a los ambiciosos lideres políticos, que todo lo empeñaron con tal de mandar y enriquecerse, aunque en nada beneficiaran al desarrollo de su nación.

Así, emergió la figura de la nefasta Yulia

Tymoshchenko, una avispada fémina que hizo todo lo que le venía en gana para auparse al poder, que casi logró, aunque se autodestruyó enfrentándose al líder que aparentemente apoyaba, Yúschennko, y a quien derribó de una u otra manera, y que fue envenenado (muy propio del estilo asesino de la extinta Unión Soviética) hasta que se aupó el valido de Rusia, el infausto Víktor Yanukóvich, que implantó una realidad política teledirigida desde Moscú y que le permitió convertirse en el sátrapa que puso “una vela a Dios y otra al diablo”, mientras disfrutaba de un estilo gobernante a lo soviético y que fue engordando su bolsa con una sistema apoyado por los oligarcas.

Hasta que Occidente, de una u otra manera, excitó al pueblo llano de Ucrania, pacífico y desde luego harto de situaciones bélicas, para que, aprovechando el “pucherazo” de unas elecciones presidenciales, forzara la huida del sátrapa.

Pero Yanukóvich y su aliado protector e inspirador, Putin, se conjuraron para recuperar el dominio esfumado, y comenzaron a elaborar el plan

conspirativo para, con el tiempo, hacerse de nuevo, y de manera efectiva, con el control de Ucrania.

De esta manera, las presidencias de Ucrania fueron desvelándose ineficaces y poco válidas, envueltas en la tela de araña de las promesas occidentales y de los sueños de una evolución económica que solamente fueron beneficiando a los magnates. Llegó Petro Poroshenko, un industrial de buena voluntad y luces escasas, que siguió haciéndolo peor, hasta el punto de que fue derrotado en las elecciones a la presidencia por un “payaso”, el actual presidente Volodimyr Zelensky, a quien el pueblo comenzó tomándose a chacota pero acabó apoyando, porque en su sencillez humorística había brindado a las gentes un hálito de esperanza.

Por eso, a los corruptos oligarcas ex soviéticos, tanto en Rusia como en Ucrania no les quedó más remedio que servirse de Putin, ambicioso y peligroso como el

que más, que urdió, como buen conspirador y espía, la invasión y apropiación de la península de Crimea y la siembra de un separatismo pro ruso en las regiones u oblasts de Donbass y Lugansk.

Occidente, la Unión Europea y la NATO, atónitos ante tamaña tropelía se limitaron a mirar hacia otro lado con la excusa de que no les afectaba, porque la Alianza Atlántica no tenía a Ucrania entre sus miembros (le había prometido integrarla) y la Unión Europea, cada vez más desunida, no acertaba con la tecla de crear con eficacia una armónica política con Ucrania, y que mientras los negocios fueran funcionando, mejor era no implicarse más.

Como en la cancioncilla de Pancho López, “lo que tenía que pasar, pasó”, y el oso soviético, alentado por sus dueños y por su principal controlador, decidió excusarse en que se sentía inseguro por la tendencia pro occidental de Zelensky, para, por sí y ante sí, en su prepotencia, lanzar un tremebundo ataque a Ucrania, en el que pervive actualmente.

Van pasando los días (ya son 40) y Rusia sigue haciendo casi “lo que le da la gana”, mejor dicho, lo que puede, dentro de lo que sabe hacer, y, eso sí, machaca a la población civil de Ucrania, vendiéndolo como “operación de limpieza” falsificada por

Occidente.

Pero no me negará el lector que mientras Rusia usa y abusa y mata civiles, jóvenes y viejos, les tortura y destroza sin escrúpulos, Occidente y los Estados Unidos de América, con la NATO y la Unión Europea, publican que se sienten conmovidos y que debe ponerse fin a tanto genocidio y replican mediante una serie de medidas más blandas que un merengue, que se refieren a temas económicos, y de eficiencia más que dudosa.

Así, los occidentales suministran armas de tapadillo y dicen que dan dinero, pero evitan hacer lo que procedería ante el genocidio.

¿Acaso hace falta el imposible permiso –por el veto de Rusia—de la ONU, para repeler con energía la barbarie humana que está destrozando una nación civilizada como Ucrania?

¿Acaso suministrar lanzagranadas y algunos carros de combate, más otras armas, no es implicarse en la guerra? ¿Para qué se utiliza el dinero que se dice enviar?

¿A qué se tiene miedo?

Tan meterse en la guerra es suministrar fusiles como dotar de aviones y armas más enérgicas a Ucrania, además de enviarle fondos que es de suponer llegan a su destino.

Está muy bien acoger a los refugiados y darles documentación y permiso de trabajo, brindándoles alimentos por un tiempo. ¿Y luego, qué?

Me planteo seriamente si lo que está haciendo Occidente a través de sus naciones y organizaciones que dicen estar espantadas y que prometen ayudar, no es sino engañarse (política de "avestruz") a sí misma, porque se es consciente del desequilibrio de potencia armamentística, pero hay miedo rayano en la cobardía a irritar al oso ruso.

Lo triste del caso es que ha aflorado la tendencia convenenciera de preservar el estado del bienestar, y dejar que Ucrania “se las ventile” en su casa, lejos de las nuestras.


Quede claro que no soy en modo alguno belicista, pero recuerdo que nos está pasando como al de la anécdota y dicho valencianos: Ser bueno es ser “bo”, y ¿qué es ser dos veces bueno…? Respóndase el propio lector.

Que Dios proteja a Ucrania y a sus buenas gentes. Si se fía ello solamente a los de "este lado" occidental, el drama humano seguirá y la injusticia bélica también.

“Actuar es fácil, pensar es difícil; actuar según se piensa es aún más difícil” Goethe (1749-1832) Poeta y dramaturgo alemán.

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

22 marzo 2022

Tiempos de tribulación: Ucrania es masacrada poco a poco por Rusia, España es abandonada por un gobierno inepto y convenenciero y Europa ayuda con la boca pero abandona con sus actos


¡Vaya tiempos que nos ha tocado vivir!

Cierto es que peor que nosotros lo pasan los ciudadanos de Ucrania que han sido destrozados por las ansias salvajes del sátrapa de Putin y de sus desalmados generales apoyados por los oligarcas.

Cierto es que, en otro ámbito, no mucho mejor lo están pasando los millones de refugiados ucranianos que han huido “con lo puesto” a países europeos que les han acogido de urgencia.

Cierto es que esos mismos países de acogida están experimentando en sus propios pobladores los zarpazos de pandemia y la ferocidad de la crisis energética y de alimentación, además de un enorme incremento de

gasto militar para un conflicto armado en Ucrania en el que por miedo no participan activamente pero lo sufren.

Cierto es que en esta España nuestra un presidente del gobierno carente de escrúpulos, además de mentir más que hablar abandonando hasta a sus propios socios, promete soluciones que ni él mismo conoce, y propicia que la depauperada economía  se vaya hundiendo con bloqueos en los transportes y en los suministros alimenticios, y con parálisis productivas de difícil recuperación, en tanto, por si no había bastantes problemas, se posiciona respecto del inacabable conflicto del Sáhara, diciendo apoyar a

Marruecos mientras irrita a Argelia, de quien dependemos en una buena parte en el suministro del gas.

En verdad, estos son tiempos de tribulación, pero que no nos han caído de lo alto ni porque sí, ya que detrás de todo ello está la avidez de un Putin a veces ninguneado, la endeblez de una Ucrania engañada con falsas promesas, el egoísmo hedonista de las naciones con buen nivel de vida, la irreflexión de los políticos egoístas manejados por capitalistas sin escrúpulos.

Y así estamos, sin que nadie, por lo que parece, sea capaz de “poner el cascabel al gato”, porque mucho hablar, mucho prometer, mucho ocultar, soluciones efectivas y constructivas pocas se adivinan.

Hay que elevar al Cielo un canto a la esperanza, mientras deberíamos instalarnos en la reflexión y en la cordura, evitando la guerra, procurando el auxilio a los desvalidos, protegiendo a los migrantes sin

techo, eliminando los egoísmos de los beneficios especulativos en las materias primas, e instaurando, en fin, una sensatez internacional por encima de las ansias de conquista y de las ambiciones de los triunfos.

Me confieso muy escéptico al respecto, y ojalá me equivoque totalmente.

Y mientras tanto, espero que una pizca de buen espíritu se instale al menos en los responsables del gobierno de las naciones.

Enfrentarse, siempre enfrentarse, es el modo de resolver el problema. ¡Enfrentarse a él!.- Joseph Conrad (1857-1924) Novelista británico de origen polaco.

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

11 marzo 2022

Ucrania: La atrocidad de Putin y sus secuaces evidencia las debilidades de la NATO y de la Unión Europea y alienta el genocidio del ejército ruso. ¡Que Dios salve a Ucrania!

Alcalde de Kiev en medio de la batalla
“Adela Cortina, ante la guerra de Ucrania: “No hemos aprendido nada del siglo XX”

Adela Cortina no tiene dudas: “Ante lo sufrido con autocracias y totalitarismos en el siglo XX, no nos ha servido de nada, no hemos aprendido nada”. 

La filósofa que acuñó el término ‘aporofobia’ compartió coloquio esta tarde con la viróloga Isabel Sola y la misionera Victoria Braquehais en el marco del II Congreso Iglesia y Sociedad Democrática que se celebra en Madrid bajo el lema ‘El mundo que viene’

“El pesimismo y el optimismo son un estado de ánimo”, especificó, para ir más allá: “Yo me identifico con la esperanza, que es una virtud ética que hay que construir, necesitamos razones para la esperanza”. Ante esta reflexión, el auditorio ovacionó a la pensadora, que puso en valor la fortaleza y resiliencia

del pueblo ucraniano, así como a los ciudadanos rusos que, sin ser mayoría en las calles “se la han jugado y están dispuestos a decir ‘no en mi nombre’ para que se masacre a un país pacífico”. “Nuestra esperanza está en esas personas que en cualquier lugar del mundo dicen ‘Esto no se pude permitir’”, rubricó.

Deseo de libertad e igualdad

La también catedrática de Ética de la Universidad de Valencia sentenció esperanzada que “en el corazón de todo hombre hay un deseo de libertad e igualdad que no puede ahogar un autócrata”.

A la vez que aplaudió la acogida a ciudadanos ucranianos, la reflexión de Cortina fue más allá: “Estamos acogiendo a los refugiados de Ucrania, pero extendámoslo porque hay otros refugiados y otros emigrantes”. “El tema de asilo y refugio -continuó- se está dando en todos los rincones de la Tierra. Y ya que hemos aprendido que hay que acoger

a los que vienen de Ucrania, acojamos a todos. Ahí están los seis millones que han huido de Venezuela. Los refugiados es un tema que hay que resolverlo globalmente”.

En esta misma línea, dejó caer que “es verdad que todos estamos en el mismo barco, pero aunque no estemos en el mismo barco, me importa la dignidad del otro”.

Mirada amplia

A Victoria Braquehais, la guerra de Ucrania le ha llevado a meditar sobre el rechazo a cualquier “invasión e imposición de unos sobre otros”, así como a proponer “una mirada más amplia sobre el valor de la persona humana, no solo el valor de la persona humana desde un punto de vista occidental”.

Desde ahí, la religiosa de la Pureza de María hizo un llamamiento para que no se mire de reojo a la realidad de los países del Sur, sino que se trabaje de la mano en materia de inversión, más aún tras lo vivido con la pandemia. “Necesitamos que la posibilidad de desarrollo llegue a todas partes, tanto en educación, en promoción de las mujeres como en investigación”, comentó la misionera desde su experiencia en Congo y Camerún.

(De la publicación “Vida nueva”, 11/03/2022)

...

En estos momentos trágicos y cruciales para la humanidad, para el mundo occidental y para la libertad y convivencia, mientras el "oso ruso" Putin, ciego y desatado, lanza sus tropas en agresión genocida contra Ucrania (como un modo aparente de preservar su dominio en lo que fue la extinta Unión Soviética, en una manera de consagrar su soberbia de liderazgo mundial y como la forma de manifestar que nada puede moverse en el mundo sin su control), mientras en Occidente los gobiernos y  los ciudadanos nos preguntamos por qué no se reacciona más enérgica y contundentemente ante tantas atrocidades, bueno es tomar en cuenta las palabras de la egregia filósofa valenciana, la doctora Cortina, en tanto mueven a la reflexión.

Bueno es ello, pero sin embargo, en mi opinión no basta con lucubrar sobre olvidos y carencias, por aquello del viejo refran de "a Dios rogando y con el mazo dando". 

Es impresionante e indignante, es aterrador cómo el monstruoso dictador ruso y sus fuerzas militares se ensañan con los civiles de una nación vecina que vivía en paz, que estaba medio indefensa y que en modo alguno provocaba la contienda, antes al contrario soportaba con estoicismo cómo las fuerzas de Putin, supuestamente emboscadas en milicias pro independentistas, le desgajaban la peninsula de Crimea y le mantenían en lucha feroz unas regiones próximas a Rusia. 

Pero resulta canallesco, alcanza grados de genocidio, de crimen de lesa humanidad, no solamente iniciar una guerra absolutamente injusta, sino también atentar sin el menor reparo contra civiles, en sus hospitales, escuelas ciudades, dondequiera que estén. 

Todas las personas de orden y muchas organizaciones y naciones han reaccionado contra las feroces acciones de guerra que los rusos han desatado, y se antoja blanda, de plastilina, la acción contra la destrucción ciega que se está ocasionando 

Podrá objetarse que para que Ucrania entre en la Unión Europea es necesario que se cumplan determinados requisitos de organización social y económica, desterrando epecialmente la corrupción. Podrá también aducirse que la NATO no debe intervenir porque Ucrania no es nación integrada en esa alianza y que se podría generar una guerra de peores consecuencias con eso que Rusia consideraría provocación.

¿Qué hacer, pues?

Muchos dirán que atacar ya, sin más; otros que las medidas de ahogamiento económico adoptadas irán minando la agresividad del oso ruso (¡atención! no lo parece por ahora),  mas la triste realidad es que se echa de menos una postura firme, enérgica, fundamentada, sin fisuras, que inclusive lleve hasta a acciones militares, para frenar la tropelía. 

Volvemos a aquello de que "los unos por los otros y la casa por barrer", y todas las porturas similares, que denotan que el hedonismo y la vida acomodaticia  están enraizadas en Occidente y enervan la capacidad de decisión y la aptitud para la reacción. 

El problema tal vez sea, salvando las distancias, cómo hallar la "piedra filosofal" de la solución eficaz y pacífica. 

Ahí queda mi comentario, con mi ruego y mi

esperanza de que, en medio de tanta catástrofe, el espíritu de la sensatez y de la concordia estabilice la vida en paz y en común. 

¡Que Dios salve a Ucrania! ¡Y al mundo occidental!

Porque, en verdad si lo han de hacer los dirigentes actuales, será inútil la esperanza

"Todos estamos en la cloaca, pero algunos estamos mirando a las estrellas"

Oscar Wilde (1854-1900) Dramaturgo y novelista irlandés.

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

24 febrero 2022

¿Ya ha estallado la III guerra mundial? Putin la quiere, por encima de todo, como zar supremo de Rusia, aunque destruya Ucrania, ante las vacilaciones de Occidente. La fábula de los galgos y los podencos

 


GALGOS O PODENCOS. FABULA DE TOMAS DE IRIARTE

"LOS DOS CONEJOS

Por entre unas matas,
seguido de perros,
-no diré corría-,
volaba un conejo.

De su madriguera
salió un compañero,
y le dijo: “Tente,
amigo; ¿qué es esto?”

“¿ Qué ha de ser?” –responde-;
sin aliento llego...
Dos pícaros galgos
me vienen siguiendo.”

“Sí -replica el otro-,
por allí los veo...
Pero no son galgos.”
“¿Pues qué son?” “Podencos.”

“¿Qué? ¿Podencos dices?
Sí, como mi abuelo.
Galgos y muy galgos,
bien vistos los tengo.”

“Son podencos, vaya,
que no entiendes de eso.”
”Son galgos, te digo.”
”Digo que podencos.”

En esta disputa,
llegando los perros
pillan descuidados
a mis dos conejos.

Los que por cuestiones
de poco momento
dejan lo que importa,
llévense este ejemplo.”

 ...

“Putin lanza una intervención militar masiva contra Ucrania y amenaza a Occidente con una guerra nuclear

La aviación rusa bombardea objetivos en Kiev, Járkov, Jersón y otras ciudades ucranianas

Rafael M. Mañueco CORRESPONSAL EN MOSCÚ 24/02/2022 08:

Ucrania se moviliza para hacer frente a 200.000 soldados rusos

El presidente ruso, Vladímir Putin, ha lanzado un mensaje esta madrugada anunciando el comienzo de un ataque masivo de sus fuerzas armadas con Ucrania. Asegura que, «de conformidad con el Artículo 51 de la Carta de la ONU, con la aprobación del Consejo de la Federación –Cámara Alta rusa-, he decidido llevar a cabo una intervención militar especial». Según sus palabras, «lucharemos por la desmilitarización y la desnazificación de Ucrania. Nuestros planes no incluyen la ocupación de Ucrania.

No obligamos a nada a nadie».

«Quiero avisar a las fuerzas externas, no importa quién intente crear amenazas para Rusia, la respuesta será inmediata. Nadie debería tener ninguna duda de que un ataque directo a Rusia conducirá a la derrota y tendrá consecuencias nefastas para un agresor potencial», advierte Putin en su alocución en alusión directa al arsenal nuclear de su país.

Envía también un mensaje a las tropas ucranianas subrayando que «ustedes hicieron un juramento al pueblo, no a la junta, les insto a que depongan las armas de inmediato y se vayan a casa».

La radio Eco de Moscú y diversos medios de comunicación rusos muestran fotografías de fotos y vídeos de bombardeos aéreos en las afueras de Járkov, pero también en Kiev y Jersón. Según la prensa ucraniana, El entorno de la ciudad portuaria de Odessa está siendo invadida por fuerzas llegadas a bordo de un navío ruso de desembarco. Paralelamente, las fuerzas rebeldes del Donbass han iniciado una operación para arrebatar terreno al Ejército ucraniano más allá de la «línea de contacto», en las zonas hasta ahora bajo control de Kiev. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha telefoneado a su homólogo estadounidense, Joe Biden, establecido el estado de guerra en el país y lanzado un mensaje a la ciudadanía.

Ataques en varias ciudades

Zelenski asegura que su país quiere la paz, pero ahora tendrá que hacer frente a la ofensiva. Ha condenado la destrucción por parte de Rusia de infraestructuras y puestos fronterizos. En efecto, según imágenes difundidas a través de las redes sociales, están siendo atacados numerosos aeropuertos a lo largo y ancho de Ucrania. Los guardafronteras ucranianos sostienen que la operación se está llevando también a cabo desde el territorio de Bielorrusia. La CNN ha mostrado tanques entrando en Ucrania desde Bielorrusia.

La inteligencia estadounidense ya venía advirtiendo desde hace semanas que Putin planeaba un ataque contra Ucrania. De nada han servido los esfuerzos diplomáticos y los numerosos encuentros a alto nivel de los últimos meses para evitar la actual catástrofe.

El lunes, el presidente ruso firmó un decreto reconociendo la independencia de las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk, ordenó a sus territorios el envío de «tropas de paz». Putin dijo ese día que «la Ucrania moderna fue creada en su totalidad por la Rusia bolchevique». Llamó a Lenin «autor y arquitecto de Ucrania» y recordó que el país vecino se vio entonces beneficiado por «regalos al nacionalismo ucraniano de territorios históricamente pertenecientes a Rusia» como, según él, el caso de Donbass, que fue «incorporado a Ucrania a empellones».

Después reiteró que la revuelta del Maidán, que culminó en febrero de 2014, fue un «golpe de Estado sangriento» orquestado por Occidente que, a su juicio, «no trajo la democracia» y denunció una vez más la amenaza que para Rusia supondría que Ucrania entrara a formar parte de la OTAN. Putin volvió a acusar a los dirigentes ucranianos de negarse a cumplir los acuerdos de Minsk y les acusó de crear la «crítica» situación reinante en el momento actual en Donbass por culpa de sus acciones armadas.

El martes, Putin ya advirtió que Donetsk y Lugansk deberán recuperar sus fronteras reales, no las que tienen actualmente según los acuerdos fallidos de Minsk. El diputado Alexánder Borodái, vicepresidente de uno de los comités parlamentarios y exprimer ministro de Donetsk, reconoció que en Ucrania hay «voluntarios rusos» desplegando «actividades de movilización, listos para defender a la población rusa

de Donetsk y Lugansk con las armas en la mano» como ya hicieron en Crimea y en el propio Donbass hace ocho años. Afirmó que la parte de Donbass en poder de Kiev «debe ser liberada» y anexionada a Rusia.

Los diputados de la Duma ratificaron el martes los acuerdos de «amistad, cooperación y asistencia mutua» con las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk recogidos en el decreto firmado por Putin y cuya principal componente es la militar. El acuerdo entre Rusia y las repúblicas autoproclamadas de Donbass contempla el despliegue de bases militares en sus territorios y el envío de efectivos y armas, explicó entonces el viceministro de Exteriores ruso, Andréi Rudenko. Así que, el Consejo de la Federación (Cámara Alta) autorizo a Putin a utilizar las Fuerzas Armadas rusas fuera del país.

(De “El Mundo”, 24/02/2022)

Se veía venir.

Y llegó.

Mientras la NATO y los países de Occidente, más USA, se dedicaban a advertir y a amenazar con “muy duras” sanciones  Rusia, en caso de ataque, Putin, heredero del más puro estilo soviético, ha ido “a la suya”. Y ha atacado a Ucrania.

Él dice que es una operación militar “especial”. ¡Y tanto! ¡Como que es la agresión al estado soberano de Ucrania, despreciando vidas humanas, economía y lo que sea necesario!

ES LA GUERRA

Durará más o menos, será más  menos dañina, pero es la guerra.

Las gentes se han ido a unos improvisados refugios, que más bien son unos sótanos mal equipados, y han arramblado con lo que han podido de alimentos.

Los aeropuertos y aeródromos están siendo destruidos.

Ojalá me equivoque, pero pronto será atacada Kiev, la capital, salvo que la discusión entre galgos y podencos en que se han sumido la NATO y Occidente


termine y se adopten medidas y eficaces contra tamaña agresión.

Puedo narrar muchas más cosas de esta guerra que ya ha comenzado, porque cuento con la información directa de mi esposa, de origen ucraniano, y de nuestro hijo, nuera y nietos, que aún viven en el centro de Ucrania, en torno a Kiev.

Están refugiados y huyendo cuando pueden.

Ojalá pronto se produzca la reacción que merecen Putin y su agresiva política rusa.

Mientras tanto, el mundo civilizado tiembla ante lo que parece el inicio de la III Guerra Mundial.

¿Pues no llega el cinico Putin a decir que pretende eliminar al estado nazi de Ucrania, cuando, precisamente su presidente, Vladymir Zhelenski, es de etnia judía?

“ Si vis pacem para bellum" era la máxima filosófica que desde los tiempos de Santo Tomás de Aquino regía en el mundo.

Eso no lo han hecho quienes tenían esa responsabilidad, y así nos está yendo a todos.

¡Que Dios proteja a Ucrania! Porque los magnates occidentales ni quieren ni saben hacerlo.

“Para hacer la paz se necesitan dos; pero para hacer la guerra basta con uno sólo” Arthur Neville Chamberlain (1869-1940) Político británico.

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA