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07 mayo 2021

Sucedido en esta España nuestra: Las elecciones autonómicas en Madrid castigan a la filibustera coalición gobernante


Mientras en toda España ha estado flotando en el ambiente la propaganda originada por las recientemente celebradas elecciones autonómicas en Madrid, y conforme se iba incrementando la agresividad dialéctica y la crispación, estuve decidido a no escribir sobre ello y a esperar que el resultado de las urnas demostrase la realidad imperante.

Ya ha transcurrido el 4 de mayo, y en él se ha consumado una derrota sin paliativos de todos los grupos políticos de izquierdas (PSOE, Más Madrid, Unidas Podemos) asfixiados por la rotunda paliza que les ha propinado el Partido Popular, que ha obtenido casi la mayoría absoluta, ha desintegrado al partido Ciudadanos y ha situado en sus justos límites al super-derechista VOX.

Las reacciones ante la tremenda convulsión política que han acarreado los comicios no se han hecho esperar: El Partido Socialista (ultrapasado por el filo comunista Más Madrid) se ha enrocado en sí mismo, ha ocultado a su trilero líder, el cada vez más detestable Pedro I “el Sánchez”, y ha argüido que los resultados de las elecciones madrileñas no son extrapolables al resto de España, aprovechando la ocasión para poner nuevamente de manifiesto su rabieta por el "palo" sufrido y para atacar con frases hirientes y muy alejadas de la urbanidad democrática, a los vencedores rotundos, el Partido Popular.

Antes de las votaciones, el sinvergüenza de Tezanos, un falso sociólogo comprado por el partido en el poder para dirigir el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), se dedicó a publicar –hasta en tiempos de reflexión y por tanto prohibidos— amañados resultados de presuntas encuestas, que proclamaban un supuesto equilibrio entre los bloques de derechas y de izquierdas, con el torticero ánimo de confundir al ciudadano de a pie e infundirle pánico ante un posible triunfo de las derechas, calificadas de nazi y muchas cosas más.

Al mismo tiempo, el leninista Pablo Iglesias (iconoclasta y revolucionario confeso y demostrado, además de corrupto aprovechado) se dedicó a atacar todo lo que implicara orden y progreso institucional, insultando a la Corona y tratando de destrozar los senderos constitucionales, aunque ya se había visto forzado a abandonar el gobierno, en el que el trilero presidente, “el Sánchez”, le había comprado los votos de su partido a cambio del plato de lentejas de una Vicepresidencia.

Así las cosas, las urnas del 4 de mayo resultaron totalmente claras: Paliza rotunda propinada por el  Partido Popular, a cuatro escaños de la mayoría absoluta; muy moderada representación de Vox, aunque suficiente para coadyuvar a una rotunda mayoría triunfadora; y debacle sin paliativos del PSOE, hasta relegado por el leninista partido Más Madrid; desaparición parlamentaria de Ciudadanos por no alcanzar el porcentaje mínimo de votos; gran minoración del Unidas Podemos, hasta el punto de quedar en el límite de la intranscendencia.

Los derrotados, especialmente el PSOE, en el gobierno nacional, han querido disimular que lo acaecido no les afecta, pero no se han recatado en mal calificar de “tabernarios”, seguidores de “lata de berberechos” y unas cuantas lindezas más a los votantes que han dado el soporte a los claros vencedores.

Es decir, los derrotados, rechazados por la ciudadanía a causa de sus argumentos fétidos y sus actuaciones falsarias y facinerosas, han continuado insultando, que es lo que mejor saben hacer, y además han aparentado y ejecutado depuraciones hasta de miembros históricos de su partido (que fueron destacados dirigentes) como Joaquín Leguina y Nicolás Redondo.

Y en todo lo anterior estamos.

Cierto es que lo ocurrido en las elecciones solo tiene eficacia directa en Madrid y su territorio de autonomía, pero no cabe duda de que es un claro presagio de la que se avecina al partido en el poder y a sus falsarios dirigentes, que por serlo llegan hasta mentir a la Unión Europea, tras llevar dos años engañando a los españoles.

Pronto sufriremos aumentos de impuestos (los niegan, pero se anuncian con otras formas), reimplantación de peajes en las autovías, subvenciones y ayudas que nunca llegan, perdidas en la maraña de requisitos imposibles de cumplir. Y especialmente seguiremos soportando autoritarismos como los estados de alarma decretados ilegalmente y casi por los siglos de los siglos, y apoyos a los filo-independentistas y filo-terroristas.

Volverá a darse lo de la fábula del escorpión y la rana, porque el escorpión (PSOE) volverá a aguijonear a la rana (la sociedad española) con la excusa de que lo que hace es porque se lo demanda “su propia naturaleza”

¡Qué gran verdad es lo que ya dijo John F. Kennedy -(1917-1963) Político estadounidense-.: En el pasado, aquellos que locamente buscaron el poder cabalgando a lomo de un tigre acabaron dentro de él”!

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

20 noviembre 2019

Esta España nuestra: A propósito de la sentencia sobre los EREs de Andalucía. ¿No presumía el PSOE de “cien años de honradez”?


“Editorial ABC (20/11/2019)

El mayor fraude de la democracia

La sentencia de los ERE obliga al PSOE y a Unidas Podemos a replantear los pactos de coalición que suscribieron la pasada semana
ABC no se equivocaba cuando al desvelar en exclusiva el fraude masivo de los ERE lo calificó como el caso de corrupción más grave de la democracia. Nunca dos dirigentes políticos que llegaron a ser presidentes de un partido, en este caso el PSOE, habían sido condenados, y nunca se había documentado con la crudeza con que lo hace la Audiencia de Sevilla un caso tan grosero de amiguismo, cuyo último fin era crear una red clientelar al servicio del PSOE. El cortijo en que el socialismo convirtió a Andalucía durante 34 años queda retratado en una sentencia que vuelve a demostrar la doble moral con que la izquierda mide la gravedad de las conductas, incluso del saqueo sistemático de dinero público.
Todo el peso de la ley. 
La condena de diecinueve antiguos altos cargos del
socialismo andaluz, entre ellos Manuel Chaves y José Antonio Griñán, por el desfalco sistematizado de 680 millones de euros, demuestra que su partido siempre mintió respecto a los ERE. Está probado que el PSOE los diseñó como coartada de una red clientelar ideada para perpetuar a los gobiernos socialistas en Andalucía. Por cuantía económica, por contumacia en el diseño de una estructura delictiva y por la consciente permisividad de la Junta andaluza, es el caso más serio de desfalco de las arcas públicas vivido en España. Las penas de prisión superiores a cinco años para Griñán y otros nueve antiguos altos cargos apuntan a que previsiblemente serán encarcelados en breve, lo que representa un durísimo golpe emocional para el PSOE. La evidencia es que


durante quince años se cebó un sistema organizado de corrupción, privilegios y abusos con el dinero público que el PSOE deberá llevar siempre en su conciencia, por más que trate de sacudirse cualquier responsabilidad. La trama de Filesa era, en comparación, un juego infantil.
El PSOE incurrió ayer en un ejercicio de cinismo. Pero su reacción no fue una sorpresa: silencio descriptible de Pedro Sánchez y derivación de responsabilidades al socialismo andaluz. El PSOE podrá alegar cuanto quiera, porque ni se condena al partido por financiación ilegal ni se juzgaba un enriquecimiento ilícito de sus dos expresidentes. Pero en nada se compadece esta reacción con el falaz discurso que Sánchez siempre mantuvo. Si otro partido, como el PP, incurre en conductas corruptas, bien merece una moción de censura, aunque su presidente fuese ajeno a esas prácticas. En cambio, si es el PSOE, lo hace por la causa del progresismo, comprometido con los derechos de los desempleados. Todo era una farsa, una burda mentira que el propio PSOE se encargó de normalizar en el Parlamento con partidas presupuestarias ad hoc para dar patente de legitimidad a un robo. El PSOE creó una red inmoral de nepotismo, sus dos presidentes y varios consejeros han sido condenados, se pervirtió el control de las subvenciones, se eludieron los más básicos sistemas de supervisión, se silenció a la Intervención del Estado, se repartieron millones a capricho -incluso para drogas y burdeles- y la Junta de Susana Díaz se confabuló para obstaculizar la labor judicial. Al menos, el PSOE no debería citar la palabra «honestidad» para proteger a los suyos. 
Pedro Sánchez no puede escurrir el bulto. Tampoco Pablo Iglesias y el resto de una izquierda política que ayer no sabía dónde esconderse con tal de no poner en jaque la gobernabilidad. Si Unidas Podemos tuviese un mínimo criterio de ética pública
no podría apoyar la investidura de Sánchez, obligado, por su parte, a repensar la estrategia que presentó a la sociedad como presunto abanderado de la ética y la regeneración. Pero es mucho pedir. Una vicepresidencia y varios ministerios bien valen un escorzo de hipocresía. Contra Rajoy, Iglesias sostenía en mayo de 2018, en referencia a la sentencia de la trama Gürtel, que no podía haber «delincuentes a los mandos del Gobierno». Si Rajoy -estigmatizado por una simple frase por un juez afín al PSOE- era entonces un «delincuente», también hoy lo es Sánchez.
El doble rasero de la izquierda y su pretendida superioridad moral son flagrantes. Da igual el importe defraudado y que un socialista delinca, porque siempre lo hace guiado por la buena fe. Pero los delitos de otros partidos son intrínsecamente más graves porque se miden por criterios ideológicos y de dogmatismo excluyente. Algo enfermizo empieza a anidar en la izquierda si ese es
el listón con el que medir un latrocinio como el de los ERE. La democracia no puede deglutir todas sus miserias bajo el prisma del «pensamiento único» que impone la izquierda. Cuando los tribunales cumplen su misión es porque la democracia responde. Pero el PSOE, que llegó a impulsar escraches contra la juez instructora, es responsable de una merma de la higiene democrática. Acorde con el rasero del PSOE, la sentencia debería inhabilitar a Sánchez para gobernar.”

«El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra», relata el Evangelio (Juan 8,1-11)
Este pasaje bíblico nunca debieron olvidarlo los socialistas españoles, quienes, pese a debutar en la corrupción política con los casos “Filesa” y “Juan Guerra”, se erigieron en la opinión pública como los guardianes de la ortodoxia y honestidad en la política y en la gestión de la cosa pública, favorecidos sin duda por una serie de facinerosos que hicieron propio el dinero ajeno, como en algunos acontecidos de algunos “populares”, usando los fondos públicos para llenar su faltriquera. 
Y especialmente, el tahúr sinvergonzón de Pedro Sánchez aprovechó las condenas del caso “Gurtel” para orquestar una moción de censura contra Mariano Rajoy que, entre las dobleces de los independentistas (vascos incluidos) y la
pusilanimidad del líder gallego, propiciaron un gobierno socialista que nació “para unos días” y se ha perpetuado entre prórrogas y ardides torticeros. 
Mas reza el refrán que “a todo puerco le llega su San Martín” y no otra cosa ha acontecido con los aparentemente “virginales” chicos del puño y la rosa, porque se descubrió un decenio atrás y se ha confirmado ahora mediante una sentencia de casi dos mil folios, que en su manantial de votos (Andalucía) el hedor que desprendía la política provenía del continuo latrocinio de fondos públicos, destinados en apariencia a solventar y remediar carencias de empresas en crisis y angustias salariales de trabajadores en paro, pero que iban sirviendo para llenar las arcas de una buena “troupe” de golfos y mangantes, hasta pagándoles sus adicciones a drogas y sus juergas prostibularias. Todo ello, mientras los líderes responsables hacían como que miraban hacia otro lado, aunque bien sabían que su poder se cimentaba en la compra de voluntades con ese dinero suciamente distraído de su lícito y socialmente deseable destino.
En el interminable juicio (en el principal, porque aun resta por celebrar más de otros ciento cincuenta), nadie sabía nada de nada, pero bien se desvelaba a dónde había ido a parar el dinero, y los líderes (ex
ministros, consejeros autonómicos, altos cargos) ponían cara de extrañados y de ignorar, pese a que los encargados de la vigilancia contable les habían repetido que no se estaba actuando correctamente. Pero es que en Andalucía había una plaga de miopía. Y en Madrid, sede nacional, de interesado despiste. 
En fin, que ha llegado el “San Martín” de los socialistas, y ahí se ha desplegado la “letanía de los “aminoácidos” (“a mí no”)” y ninguno de los dirigentes se da por aludido, porque “eso aconteció en otros tiempos”, cuando ellos estaban dedicados a
otros menesteres.
Más de un político no socialista ha dicho, con ironía y con toda razón, que Pedro Sánchez debería “autopresentarse” una moción de censura, pero ello solo ha servido para la chirigota, porque, a buena hora ese truhan a quien soportamos presidiendo en funciones un “desgobierno”, va a darse por aludido, él, que va flotando cada vez más sobre el bien y el mal de nuestra nación, hasta el punto de que prescinde hasta de dar cuentas a la Corona, que, si pudiera, también haría propia, con tal de seguir en su Eldorado del Falcón, del lujo y de la vida regalada en palacios de todos los españoles.
El problema, el gran problema para todos nosotros es que éste, estos, que tiraron la primera piedra, han resultado tan “pecadores”, tan “chorizos”, como aquellos a quienes acusaban e insultaban.
¡Indignante que tacharan de ladrones a los contrincantes políticos cuando ellos mismos estaban, 
no libres de falta, sino más “pringados”
!El problema, el gran problema para todos nosotros es que éste, estos, que tiraron la primera piedra, han resultado tan “pecadores”, tan “chorizos”, como aquellos a quienes acusaban e insultaban.

¡Indignante que tacharan de ladrones a los contrincantes políticos cuando ellos mismos estaban, no libres de falta, sino más “pringados”!
Menos mal que parece que van a hacer una “pasada”catequística por las “Iglesias” (pontífice Pablo) en su nueva maniobra política. Pero ni aun así quedarán libres de su pecado: El cinismo con latrocinio.
“En el pasado, aquellos que locamente buscaron el poder cabalgando a lomo de un tigre acabaron dentro de él” (John F. Kennedy)
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

13 noviembre 2019

Esta España nuestra: El preacuerdo entre Sánchez e Iglesias para ¿pregobernar?. La fábula del escorpión y la rana…

Un día un escorpión llegó a la orilla de un río y, teniendo que pasar al otro lado, empezó a buscar un medio que le llevase sin riesgo de ahogarse.
 De repente, viendo a una rana que estaba tomando el sol, una idea hizo mella en su mente. Decidió formularle su propósito preguntándole:

- Oye rana, ¿podrías llevarme a la otra orilla nadando conmigo en la espalda?
La rana le contestó:

- ¿De verdad me crees tan idiota? Sé muy bien que una vez subido en mi espalda me clavarás tu aguijón matándome.

- No seas tonta -replicó el escorpión- ¿cómo podría hacerte eso? ¿Acaso no sabes que nosotros no sabemos nadar y que si yo te matase moriría contigo?

La rana, reasegurada por este razonamiento lógico pensó: " Es verdad. Si me matara, él también se moriría... y no creo que esa idea le guste...

- De acuerdo, sube. Te llevaré -dijo el batracio.

El escorpión se acomodó en la espalda de la rana y ésta empezó a cruzar el río. Una vez llegados a la mitad del torrente, en el punto más profundo, el escorpión levantó su pincho y, de un rápido golpe, lo clavó en la cabeza de la rana. Ésta, agonizando atónita, gritó:

- ¿Qué has hecho, imbécil? ¡Ahora te vas a morir tú también, cretino!

- Lo sé -contesto el alacrán- pero soy un escorpión y ésta es mi naturaleza.

(De la fábula de Esopo)


El abrazo vergonzoso
“El abrazo de la vergüenza

La carrera de Sánchez es un monumento al cinismo que ha culminado en la podemización del Gobierno de España

Cuando se analiza la trayectoria política de Pedro Sánchez se tiene la sensación de una permanente huida hacia adelante. Cada vez que se ha topado con las reglas aceptadas hasta el momento en la tradición constitucionalista de su partido, en lugar de respetarlas ha decidido romperlas con tal de granjearse su supervivencia personal, el único proyecto en el que cree. Sus promesas caducan en horas, sus afirmaciones carecen de valor, todo en su discurso es reversible en función exclusiva de la voluntad de poder.

No ha pasado ni una semana desde que el candidato socialista plantease una campaña moderada -hoy sabemos que mentirosa- para crecer hacia el centro, impostando mano dura en Cataluña a través de la Fiscalía y anunciando la vicepresidencia de Nadia Calviño como garantía de ortodoxia económica. Una vez abiertas las urnas y constatada la pérdida de 750.000 votos, Sánchez hace de la necesidad falsa virtud, vira radicalmente y cierra en tiempo récord un preacuerdo con su otrora antagonista, aquel cuya presencia en un Consejo de Ministros le provocaba insomnio, aceptándolo ahora como vicepresidente. La maniobra relámpago ha cuajado tan rápido porque ambos líderes querían cortar cualquier reproche externo o incluso interno a sus respectivos retrocesos electorales; y en el caso de Sánchez, para blindarse ante
Fausto y Sánchez
cualquier presión que amenazase su puesto. Con su abrazo -todo un símbolo de la podemización definitiva del PSOE de Sánchez-, el presidente en funciones abraza el extremismo, con un Comité Federal sometido y unas baronías escandalosamente mudas. Tampoco Podemos ha pasado por la reglamentaria consulta a las bases: cuando se trata de asaltar los cielos no hay tiempo para formalidades.

Lo que ayer era inaceptable para Sánchez hoy sigue siéndolo... pero ya no para Sánchez. Su carrera es un monumento al cinismo. Tomó un atajo tramposo para doctorarse; otro para acceder a la secretaría general; otro para regresar a ella cuando fue expulsado por pretender hacer lo que ayer anunciaba; y ha tomado el más fraudulento de todos para acercar su siempre postergada investidura, aunque el Gobierno de España haya de quedar en manos de ERC y Bildu, cuyas abstenciones son necesarias. Que un condenado por sedición como Junqueras y otro por terrorismo como Otegi vayan a tener la llave de la gobernabilidad dibuja un panorama de pesadilla. Más enfrentamiento, más degradación institucional, más caos.

Pese a perder siete escaños, Iglesias se alza como vencedor absoluto de la repetición electoral. De materializarse este acuerdo en el Congreso, el próximo vicepresidente del Gobierno de España será un ferviente partidario del derecho de autodeterminación, de la nacionalización de la banca y sectores estratégicos como la energía y de la insumisión fiscal a Bruselas. Por mucho que prometa lealtad a Sánchez, Iglesias tendrá mucho poder en el Gabinete, podrá repartir cargos y colocar afines y será inevitable que desarrolle redes clientelares dentro de la Administración. No extraña que el Ibex reaccionara a la noticia desplomándose.

El trío destructor
Sánchez forzó el 10-N para eliminar a Iglesias y a Rivera, pero solo logró esto último, sometiendo a España a una polarización extrema que ha pulverizado el centro y disparado a la derecha radical. Con Vox como coartada trata ahora de legitimar su acuerdo frankensteiniano, camuflando con el eufemismo de progresista lo que no es más que una operación de radicalismo político inédita en un Ejecutivo desde la II República. Ya es irónico que "la banda" que había profetizado Rivera en lo que entonces sonaba a mero histrionismo parlamentario lleve ahora camino de consumarse, justo un día después de la dimisión del líder naranja. Pero quienes padecerán semejante engendro gubernamental, capitaneado por el político con menos escrúpulos de la reciente historia democrática, serán todos los españoles”

(Editorial en “El Mundo del siglo XXI”, 13/11/2019)


Pues sí.

Al final aconteció que el escorpión Iglesias aguijoneó a la rana Sánchez.

Y ya se puede presumir cómo terminará la aventura entre el artrópodo arácnido y el batracio: Ellos se destruirán y contaminarán todo lo que les rodea.

Si no fuera porque a estas alturas de democracia ya no sirven asombros ni rasgado de vestiduras, habría que escandalizarse por lo ocurrido, que no es otra cosa que la plasmación de un personaje ambicioso de poder sin el menor escrúpulo y de un marxista disfrazado de cordero demócrata.

No voy a abundar en lo que otras plumas más autorizadas han escrito sobre el despropósito de este noviazgo político que amenaza convertirse en matrimonio de divorcio asegurado; voces más cualificadas ya lo han comentado.

Rebuznar
Pero sí me acojo al derecho de todo ciudadano a expresar lo que piensa y siente para lamentarme de que ese sinvergüenza de Pedrito “Falconetti” ha vendido su presidencia del gobierno español por el “plato de lentejas”, no ya del apoyo del podemita pro-Maduro y Evo Morales, y pro independentista de Cataluña, sino del apoyo de –seguro—los propios independentistas catalanes de ERC.

La suerte que tiene este escorpión y esa abominable rana es que los españoles somos todo lo sensatos que ellos no son, y por eso no montamos una rebelión como la que los bolivianos le han organizado al sátrapa de Evo Morales, aunque estemos soportando con estoicismo senequiano que unos miles de Antisistemas
Salvajismo
anarquistas inspirados desde el Govern de Cataluña estén cercenando la libertad de los españoles y extranjeros, cortando de manera salvaje y abrupta la comunicación, las carreteras, las autopistas.

No sé si en estos tiempos habría que recordar una vez más aquellas opiniones del ilustre Pedro Laín Entralgo, quien al analizar a “España como problema” enfatizaba sobre la necesidad del diálogo y el entendimiento desde lo común y no desde lo discordante.

Bien lo expuso hace unos días el filósofo Dr. Roger Garzón en su conferencia en el Ateneo Mercantil de Valencia.

Y ahora, pues a esperar que el escorpión aguijonee a la rana. Y si ambos se ahogan y destruyen, tal vez amanezca alguna solución para esta España nuestra.

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

11 noviembre 2019

El día después (de unas nuevas elecciones generales): Ni con Sánchez ni sin él tiene esta España remedio…

“Pedro Sánchez conduce a España al caos 
La repetición electoral del 10-N mantiene el país bloqueado con sólo dos opciones para la formación de Gobierno con el líder de PSOE al frente: abstención del PP o un nuevo 'Frankenstein'
(Por Antonio Sanchidrián en “Voz Populi”, 11/11/2019)
El autoplebiscito de Pedro Sánchez en busca de la aclamación ha desembocado en el desastre. Los españoles han vuelto a repartir las cartas, pero han escondido la llave para salir del laberinto. Dejaron un país prácticamente ingobernable, donde desaparece el centro y emerge con poderoso ímpetu la derecha más radical. Un país que va a necesitar aquello de lo que más carece -liderazgo y talento político- porque no hay visos de gobierno sólido a medio plazo. En España, a esta hora, no es descartable una tercera repetición electoral, ya sólo apta para adictos al caos.
El CIS de Tezanos naufraga: hinchó al PSOE y dio a Vox casi 40 escaños menos
El "brujo" que no fue tal
Las dos opciones de Sánchez: la fórmula Frankenstein o un pacto con el PP 
El 10-N no ha facilitado la vida a Sánchez. Al contrario: el nuevo escenario es endemoniado. Sólo hay dos opciones viables, tanto como remotas. Resumamos. A su izquierda, un 'Frankenstein' con Podemos en posición de fuerza e Iglesias loco por la coalición, perfume independentista y demasiadas piezas regionalistas. A su derecha, una abstención ¿alguien dijo ‘gran coalición’? de Pablo Casado, difícil a esta hora al menos con el candidato Sánchez como cabeza de cartel. Lo dicho. Un caos.
El PSOE se ha mantenido a duras penas, pero no hay motivos para darse la enhorabuena, porque todo va a ser más difícil para Sánchez. Se ha dejado un millón de votos por el camino, tres escaños sobre los 123 obtenidos el pasado 28 de abril. Ni siquiera salvó los muebles, pues los resultados están muy lejos de las expectativas que se manejaban en el laboratorio demoscópico de su gurú Iván Redondo. Soñaban los socialistas con 140 diputados, algo más quizás, pero una campaña errática y un soberano mejunje ideológico laminaron las opciones socialistas de mejorar su posición en las negociaciones. 
Todo con tal de permanecer
"Esta vez sí o sí vamos a conseguir un gobierno socialista", prometió Sánchez ante sus fieles en Ferraz
Así las cosas, es la suya una victoria pírrica, menor, que le obliga a buscar un gobierno en condiciones francamente peores que las conseguidas la pasada primavera. "Nuestro plan no es seguir ganando elecciones", dijo Sánchez en su comparecencia en la sede de Ferraz, donde llamó a la "generosidad y la responsabilidad" para desbloquear la situación política en España. "Esta vez sí o sí vamos a conseguir un gobierno progresista liderado por el Partido Socialista", prometió.
De Vox a Ciudadanos
Ha sido el resto del universo lo que se ha movido alrededor de Sánchez. Estos comicios serán recordados por el ascenso categórico de Vox, que protagoniza una contundente entrada en el nuevo Congreso en su lucha contra la "dictadura progre". La
La euforia a la española
formación de Santiago Abascal será tercera fuerza política con 52 escaños (28 más que en los pasados comicios), cumpliendo todos los augurios de las encuestas, y se antoja un factor clave en la próxima legislatura. Abascal avanzó que desde su nueva posición podrán recurrir las "leyes liberticidas que los otros partidos han dejado pasar" y ha añadido que no solo han logrado alterar el mapa político de España, sino protagonizar también un cambio cultural.
La potencia de la ultraderecha es un territorio desconocido para la democracia española. No fueron más que 800.000 votos más respecto al 28-A, pero extraordinariamente maximizados en los pequeños territorios -ganó las elecciones en Murcia y Ceuta-, donde Ciudadanos se dejó la existencia.
Los "malos resultados" deben ser asumidos "en primera persona por el líder", avisó Rivera.
Esa fue la otra clave de la noche: el batacazo formidable de Ciudadanos. La formación de Albert Rivera sí cumplió las pésimas expectativas: perdió la confianza de dos millones y medio de españoles, cede 47 escaños y se queda con 10, al límite mismo de la irrelevancia. Queda Ciudadanos herido de
Acabó cayendo
muerte, con Albert Rivera en una posición insostenible, tanto dentro como fuera de su partido. Los "malos resultados" deben ser asumidos "en primera persona por el líder", avisó Rivera. Las próximas horas prometen ser decisivas: Rivera se limitó y convocó a la Ejecutiva de su partido y con Congreso fundacional en un futuro aún sin determinar.
¿Gran coalición o 'Frankenstein'?
En ese escenario fue una noche relativamente tranquila para PP y Podemos, dos formaciones que acaso sí puedan sacar una lectura positiva. Los
populares han obtenido un resultado aparente que palidece ante la subida de Vox, que por la derecha ha sabido conectar mejor con el electorado desde posiciones duras. Pablo Casado ha logrado 88 escaños, 22 asientos más en el hemiciclo, una subida discreta y bastante más modesta de las euforias que se deslizaban en campaña, cuando se fantaseaba con el umbral de la centena.
Casado: "Ejerceremos nuestra responsabilidad. La pelota está en el tejado de Sánchez"
Presionado por la derecha por Vox, aunque consolidado en el centro-derecha moderado como única alternativa, el PP tiene la llave de la abstención para permitir un gobierno en solitario de Pedro Sánchez, algo que Casado zanjó en campaña con una
solemne negativa, pero que ayer no pareció tan rotunda. "Ejerceremos nuestra responsabilidad. La pelota está en el tejado de Sánchez", aseguró desde la sede de Génova.
Mientras se aguardan acontecimientos por la derecha, en la izquierda aguantó Podemos el envite del Más País de Íñigo Errejón. Lo suficiente para ser clave en caso de que Sánchez intente reeditar su Frankenstein. Y para pedir una coalición con fe e insistencia. En este caso, con las nuevas piezas sobre el tablero, no habrá paso atrás de Pablo Iglesias como sí hubo en verano, al menos en el inicio de las negociaciones. "Le he transmitido [a Sánchez] que lo que en abril era una oportunidad histórica ahora es una necesidad", dijo Iglesias, que lamentó que el 10N
haya reforzado "a una extrema derecha de las peores de Europa". La masa de votantes de Podemos permanece fiel y prácticamente  inalterable, un valor seguro que tendrá mucho peso en las próximas semanas con vistas a la hipotética negociación.
El desempeño en su estreno del partido de Errejón fue muy pobre. Más País se queda en dos escaños, más el aportado desde Valencia por Joan Baldoví. Un dato: Errejón ha obtenido en toda España casi los mismos votos que Carmena el pasado mayo solo en la Ayuntamiento de Madrid. El líder de la formación, que reconoció como "modestos" los resultados, se puso a disposición de Pedro Sánchez para evitar una tercera repetición electoral. "Es una obligación moral y una política entendernos para conformar un Gobierno", explicó.
Antisistemas en el Congreso
Por el lado del nacionalismo, el 10-N refuerza las posiciones de los independentistas en el hemiciclo. Después de unas semanas de alta tensión en Cataluña, los separatistas catalanes mantienen su
fuerza en términos de escaños, aunque con un reparto de fuerzas distinto. La entrada en escena de la CUP con dos parlamentarios se produce a costa de Esquerra, mientras que JxCat gana un diputado en el Congreso. También gana el nacionalismo vasco: tanto PNV como EH Bildu ganan un escaño respecto a las elecciones de abril.
Tanto catalanes como vascos, en diferentes formatos, se frotan ya las manos. Se sienten piezas importantes del Frankenstein que Sánchez debe armar si quiere formar gobierno por el ala progresista. La suma sólo con ellos no bastaría. El Congreso tiene nuevos inquilinos: vuelve el Bloque Nacionalista Galego e irrumpe Teruel Existe, la gran sorpresa electoral del 10-N.”

Confieso que me he venido resistiendo a escribir sobre el panorama que se ofrecía de cara a las elecciones parlamentarias generales que ayer se celebraron. 
Por una doble razón: Primeramente, no eran de prever grandes cambios en los reeditados comicios; y, además, porque era tal el cúmulo, el galimatías, de informaciones y sondeos manipulados, de declaraciones contradictorias de los mismos líderes, de bravatas sin sentido, que lo único prudente era esperar a que el pueblo hablase, si es que la “sordina” impuesta por unos y por otros, permitía colegir lo que el pueblo quería y votaba. 
Ahora ya ha pasado el “gran trance” de los comicios, y con los resultados “a cuestas”, al menos quien esto escribe puede explayarse en la sinceridad de expresar lo que opina de lo acontecido.
Vaya por delante que, parafraseando el refrán popular, estas re-elecciones del 10-N han hecho bueno el dicho de
¿Capaz de llorar?
“los unos por los otros, y la casa sin barrer”.
La verdad es que el trepador convenenciero de Sánchez en nada ha beneficiado a su partido, del que se ha venido sirviendo para mayor lustre personal, ser líder y disfrutar de sus status a cualquier precio, porque ha perjudicado más aun la credibilidad de su formación política y ha menguado, siquiera mínimamente, la representación parlamentaria.
Pero tampoco ha acaecido un triunfo señalado del segundo líder, el Casado dubitativo que llegó a soñar con igualar a su contendiente del puño y la rosa, y a este segundón habrá que recordarle y aplicarle
aquella fábula de Samaniego de “la zorra y las uvas”, porque intentó alcanzar las vides del triunfo señalado, pero no lo obtuvo porque (era lógico) estaban aún “verdes” para él. ¿Sería el verde de Vox?
Se ha llamado sorpresa al aumento de Vox, con unos líderes rotundos y vocingleros, que han ascendido hasta las mieles del tercer puesto gracias a sus absolutos planteamientos nada morigerados, y que han recibido el apoyo de tantas y tantas gentes ¡hartas! de las dobleces e ineptitudes egoístas de otras formaciones políticas. 
El fracaso ha presentado principalmente dos caras: De una parte, la formación morada de ese comunista aprovechado con apellido religioso, que hace suyo lo suyo y buena parte de lo ajeno; y de otra, la ”naranja” (en crisis hasta en su producción y comercialización agrícola), porque el “enteradillo” líder casi barbilampiño creyó que reinando algo en Cataluña se impondría en toda España, y quien, como no era ni frío ni caliente, fue vomitado de la “boca popular”, cual ya proclamaba el libro del Apocalipsis.
Y detrás hay una especie de “pelotón fraccionado” (usando el argot del ciclismo) en el que entran y salen los independentistas catalanes –entre ellos mismos en guerra— y los aviesos vascos del PNV, quienes con política de derechas (es su esencia) apoyan a la izquierda socialista; más un ramillete de variopintas formaciones, como el “Más Madrid”, de un Errejón que quiso y no pudo; y algunos más. 
Sí que me he congratular (y es lo único que me alegra, por positivo, de los comicios de ayer) de que la formación “Teruel existe” ha logrado
arañar un escaño de diputados y dos de senadores. 
Es algo increíble, pero elogiable, porque viene a representar la sincera eclosión de un pueblo –el turolense— cada vez más abandonado, pero siempre auténtico. 
Tal vez en esta satisfacción me pueda influir algo la realidad genética del pellizco de alma aragonesa (turolense, de Torrijo del Campo) que en mis propias
venas late, y que, caramba, por ello bien se de la laboriosidad y reciedumbre de los “mañicos” de los que formaba parte ilustre mi muy recordado padre.
Sentimentalismos aparte, no me sustraigo de la circunstancia coincidente de que en la tarde de hoy, en el Ateneo Mercantil de Valencia, el ilustre filósofo, Dr. Francisco Roger Garzón, va a dictar una conferencia sobre “España como problema”, según el injustamente olvidado científico, médico, historiador, académico, profesor y filósofo, Pedro Laín Entralgo, otro aragonés de pro, que bien diseccionó lo que acontecía en España y las razones de sus repetidas crisis políticas y convivenciales. 
Espero que el Dr. Roger nos ilustre con una segunda parte, ya de su autoría, sobre “España como solución”. 
Que falta hace. 
¡Ah! Y no se olvide…en las elecciones de ayer ganaron todos, según ellos mismos se dicen, pero…perdimos nosotros, perdió España, ¿perdió la democracia?….
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA
ÚLTIMA HORA.- Albert Rivera ha dimitido como Presidente de Ciudadanos y como diputado electo y dice que se retira de la política. ¿Amenazará con volver? 
S. de P.B.