Mostrando entradas con la etiqueta CRISTINA SEREDIAK. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CRISTINA SEREDIAK. Mostrar todas las entradas

02 abril 2018

Tiempo de Pascua: Su celebración a caballo entre España y Ucrania

La bendición de los panes
Se ha convertido en una costumbre casi ineludible mi viaje desde España a Ucrania en la época alrededor de la Pascua de Resurrección, festividad que se celebra, mucho y bien, en ambos países, aunque con diferentes hábitos y estilos. 
Este año las fechas que han convenido a mi esposa (quien como eminente doctora en medicina no puede sustraerse a sus obligaciones de geriatra en residencia de tercera edad) han sido precisamente las que comprenden la primera semana del mes de abril, de manera que en el meridiano del Sábado Santo y el domingo de Pascua (de España, claro), y programando una larga noche de vigilia viajera, ya estaba en el aeropuerto de Valencia dispuesto a
El pasado año
tomar el vuelo de las líneas aéreas ucranianas (Ukraine International Airlines), para llegar a Kiev (aeropuerto Boryspil), previa escala bien corta en Ivano Frankivsk, la capital de Precarpatia.
No voy a extenderme en este post sobre los detalles del viaje, porque ello pertenece a mi otro blog ("De acá para acullá , Experiencias viajeras"), pero sí quiero comentar la diferente sensación que percibo según experimente la Pascua en España o en Ucrania. 
En "Esta España nuestra", la Pascua es tiempo de vacación y de descanso, de múltiples viajes y desplazamientos y de poca o nula transcendencia religiosa, salvo si se prescinde de las celebraciones de las múltiples "Semanas Santas" que proliferan por toda le geografía de la piel de toro, especialmente en la región andaluza.
En Ucrania, donde la religión ortodoxa cristiana (en sus variantes rusa o ucraniana) predomina de manera absoluta, las gentes respetan las celebraciones religiosas, acudiendo en la noche pascual a su iglesia para la bendición de las "paskas", especie de pan sabroso, que se rodea de frutas y algunos embutidos y dulces.
Este año, la Pascua ortodoxa se celebrará a partir del próximo domingo, es decir, una semana después de
Huevos cocidos, pero de múltiples colores
la occidental y católica, pero las gentes se disponen a preparar sus dulces y comidas, para celebrar (muy en familia) la fiesta. 
Una nueva dimensión de esa Pascua ortodoxa he tenido ocasión de comprenderla a través de las manifestaciones de unas jóvenes becarias que han practicado en mi despacho profesional. Todas ellas han venido desde la Universidad de Petrosani, en Rumanía, aunque dos de ellas son de familia rumana y las otras dos de vinculación familiar en Moldavia. 
Estas jóvenes, alegres como todas, muy trabajadoras eso sí, me han sorprendido cuando me han comentado los ayunos y las abstinencias de carne que vienen poniendo en práctica durante la "cuaresma" de su religión, y de cómo se disponen a celebrar la próxima Pascua, y me han recordado aquella época mía de joven universitario o joven padre de familia, en la que casi casi se hacía generalmente lo mismo. 
Ahora, cuando priva la red social y el móvil e Internet son el rey, la Pascua española ha venido a ser la culminación de un tiempo vacacional, ya que incluso las más famosas celebraciones de la Semana Santa se han convertido en reclamos turísticos. 
Al filo de todo lo anterior, y sin olvidar, como se canta en la siempre admirable zarzuela "La verbena de la Paloma", que "hoy los tiempos adelantan que es una barbaridad", me he venido a Ucrania para preludiar con la familia de aquí esas celebraciones
Los preciosos "pysanky", huevos decorados en los 
que es una gran maestra la doctora argentino-
ucraniana, Cristina Serediak
pascuales, mediante la convivencia, el diálogo, el entendimiento y el cariño de hijos, nietos, amigos, vecinos, y así gozar de ese perfume especial que rodea en estas tierras y culturas el tiempo litúrgico de la Resurrección de Jesús. 
A fe que una vez más me estoy sintiendo reconfortado con esta "vuelta" a "lo de siempre", y cuando regrese a la "España nuestra", notaré la
Hijos, nietos, una gran familia ucraniana
inyección de moral, de espíritu amical y de armonía que me ha promovido esta ya tan reiterada estancia en Ucrania. 
Como anticipo a la Pascua ortodoxa, felicito a los lectores, españoles y ucranianos y rusos, y de cualquier país o cultura, con la expresión "Xristos boshkresh" (Cristo ha resucitado), a la que se contesta con el "Vo istinu boshkresh" (Verdaderamente ha resucitado), que ello es lo que se hace en el país del Dniéper.
Paz y bien para todos en la "España nuestra", mal que les pese a los "puigdemonts" y otros  personajillos "de la cáscara amarga". 
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

23 noviembre 2015

Tango en Argentina: Del justicialismo peronista al capitalismo continuista sin los Kirchner

ELECCIONES ARGENTINAS
El cambio le pudo al miedo: 
Mauricio Macri gana las elecciones de Argentina
(GINA MONTANER en “El Mundo”,  23/11/2015)
En la noche del domingo cientos celebraron en El Obelisco porteño y se escucharon cantos de 'Chau, Cristina'. La victoria en una segunda vuelta del liberal de centroderecha Mauricio Macri, que se impuso al candidato oficialista Daniel Scioli
ha dado motivos para festejar a quienes ansiaban el fin de 12 años de kirchnerismo.
A pesar de que la maquinaria gubernamental se volcó para facilitarle la victoria a Scioli, la sombra de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner terminó por ahogar las ambiciones de quien había prometido "el cambio dentro del continuismo". Pero no bastaba con alejarse del populismo que ha cultivado la viuda de Néstor Kirchner. Era necesario desmarcarse de un Gobierno desgastado por la corrupción, la mala gestión económica y una vocación autoritaria.
Scioli comprendió que se encontraba en un callejón sin salida en la primera vuelta que se celebró el pasado 25 de octubre. Aunque las encuestas lo habían dado como ganador seguro, Macri dio la gran sorpresa
que hizo posible el histórico balotaje. Su discurso, defendiendo la esperanza del cambio que rompería la hegemonía Kirchner-Fernández, prendió en el ánimo de millones de argentinos, fatigados del ala izquierdista del peronismo que en los últimos años aplicó CFK. Se divisaba el principio del fin de un periodo en el que estar contra el kirchnerismo podía acarrear graves consecuencias.
De nada le ha servido a Scioli una campaña del miedo contra el cambio propuesto por Macri. Al cabo de 12 años de promesas rotas, la inflación disparada, una alarmante inseguridad ciudadana y escándalos de corrupción que salpican al kirchnerismo de una punta a la otra, no ha sido suficiente retratar a Macri como el 'lobo neoliberal' que va a sumir a los argentinos en la pobreza más abyecta. Precisamente en la noche de su victoria, desde el búnker de Cambiemos se ha asegurado, "No hay nada que temer, todo es esperanza".
A partir del 10 de diciembre Macri se enfrentará al reto de lograr un equilibrio socioeconómico que componga los desarreglos del kirchnerismo. Y uno de sus mayores desafíos será respetar los programas sociales existentes de los que se benefician las clases más desfavorecidas. Pero tendrá que reducir el gasto público que aumentó notablemente bajo el Gobierno de CFK y hacer profundas reformas que saneen un escenario en el que las instituciones se han visto afectadas por el tráfico de influencias y el clientelismo político.
En lo referente a las relaciones exteriores, el líder de Cambiemos ha dicho que se acabará la alianza con el bloque de los países que defienden el socialismo del siglo XXI que impulsó el desaparecido gobernante Hugo Chávez. Por lo pronto, pedirá que se expulse a Venezuela del Mercosur por no cumplir con la "cláusula democrática". Y no es casualidad que en la noche de su triunfo ha contado con una invitada especial: Lilian Tintori, la esposa del opositor venezolano Leopoldo López, injustamente encarcelado desde hace más de un año. El mensaje del cambio que ha vencido en Argentina podría influir en las elecciones parlamentarias que se celebrarán en el país vecino el próximo 6 de diciembre.
Si existe el más allá, el espíritu del fiscal Alberto Nisman también celebró este domingo. Con la elección de Macri un poder judicial independiente y renovado podría esclarecer un caso, la misteriosa muerte del hombre que estaba a punto de revelar la profundidad del encubrimiento del Gobierno argentino a Irán en el caso del atentado contra AMIA, que el kirchnerismo entorpeció y enturbió. Hay cambios que afectan hasta lo que ya no son de este mundo.”
Siempre me ha parecido que Cristina Fernández, ex de Kirchner, la por desgracia primera dama (presidenta) argentina durante doce años, era una “frescachona”, bastante casquivana, poco ortodoxa y rendida a relaciones políticas derivadas de suspectos amoríos.
La historia ha venido a darme la razón, y especialmente el pueblo argentino ha vuelto a mostrar sensatez frente a la pantomima a la que se había derivado la vida política argentina, en la que primaba el dinero, pero para el bolsillo de los corruptos gobernantes, enfrascados en una demagógica ruta hacia el populismo malsano, que ha conducido a la debacle económica y moral.
El justicialismo, que todavía se entiende como peronismo, es una manera de ser de izquierdas, de falso populismo a lo Eva Duarte, pero haciendo una política de derechas más bien rayana en la dictadura. 
Y de esta guisa la provocativa y provocadora Cristina (llorona, de mentirijillas, de su difunto esposo con el que hacía vida separada, otro “pajarito”) ha colocado en su entorno a una serie de personajes que han sabido muy bien expropiar de manera ignominiosa intereses extranjeros, como REPSOL (por ejemplo) para al mismo tiempo practicar una coexistencia casi alianza con el infumable nacionalismo despótico de Venezuela.
El pueblo argentino, todavía sensibilizado por los enormes abusos de la dictadura militar, fue apoyando a esta meretriz revestida  de aparente dignidad, que se servía de la bandera nacional argentina para cubrir sus líos de sábanas y sus capturas de dinero.
Pero “a todo puerco le llega su San Martín”, como predice el refrán, y aunque no era fácil de vaticinar, la oposición ha arrumado al sucesor kirchnerista de la infumable Cristina.
Habría que repetir aquí el consabido tópico de que el pueblo es muy sabio, aunque personalmente creo que el pueblo es muy reacio a cambiar la tendencia política, hasta que llega al hartazgo, que es lo acontecido en el bello y rico país del Paraná y del Mar del Plata, de la Patagonia y del glaciar Perito Moreno. Que por fin el pueblo ha cerrado sus oídos a promesas no solamente incumplidas sino insultantemente alteradas, y se ha decantado por lo menos malo, ya que el triunfador en las elecciones presidenciales tampoco es un dechado de virtudes y perfecciones, cual la "fulanita" de la Casa Rosada ya se ha encargado de airear.
Sea como fuere, bienvenido sea el cambio, porque a peor es muy difícil que evolucione Argentina, y si el nuevo gobierno la sustrae de la influencia del camionero Maduro, del estilo “chavista”, del vacío peronismo, y de los corruptos oligarcas, por muy mala que sea la alternativa siempre será preferible.
Al menos, quienes amamos al país sudamericano y a sus gentes (siempre tengo en mi mente a la ilustre doctora argentino/ucraniana, Cristina Serediak, a su esposo y familia, con cuya amistad me honro) nos cabe la esperanza de que por fin se haga la luz y brille el sol con claridad, mientras el pueblo y los pamperos nos cantan un bello y emotivo tango.
El tango del amor, del bienestar y de la libertad. 
¡Como un payador!
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA