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11 junio 2014

España está cambiando de Rey: Y algunos exigen la imposible “piedra filosofal”

“SOLO EL 5% VOTÓ CONTRA LA DECISIÓN DEL REY
La soberanía nacional, que reside en el pueblo español, fue secuestrada en 1939 por el Ejército vencedor tras la guerra incivil. En 1978, al firmar la Constitución, el Rey Juan Carlos I devolvió la soberanía nacional al pueblo, tal y como su padre Juan III defendió como objetivo sustancial de la Monarquía parlamentaria frente a la dictadura de Franco.

El Congreso de los Diputados acaba de aprobar con solo un 5% de votos negativos la decisión del Rey de abdicar en su hijo, el futuro Felipe VI. El 87% votó a favor y el resto se abstuvo.

Es decir, el Rey ha conseguido el respaldo ciertamente abrumador del 86% de quienes representan la soberanía nacional, a pesar de que en los últimos días la extrema izquierda ha multiplicado sus campañas coactivas y sus manifestaciones callejeras.

Nadie puede poner en duda la legitimidad democrática del Parlamento español. El Congreso y el Senado derivan de la voluntad general libremente expresada por el pueblo español. El resultado de la votación en torno a una generosísima decisión del Rey Juan Carlos, la
de abdicar, ha sido inequívoco, incluso abrumador. El pueblo ha hablado, respaldando, con intervenciones acertadas de Rajoy, Rubalcaba y Rosa Díez, la Constitución de 1978.

De lo que se trata ahora es de mirar hacia adelante. Hacerlo hacia atrás, como la mujer de Lot, sería convertirse en estatua de sal. Felipe VI tiene la obligación de apoyar, respaldar y contribuir a que los Gobiernos derivados de la voluntad popular reconduzcan el futuro de España hacia lo que desean las nuevas generaciones, sin olvidar todo lo que se consiguió en el ejercicio de las libertades durante el reinado de su padre Juan Carlos I.

(Luis María ANSON, de la Real Academia Española, en “El País”, 11/06/2014)

…

Las cifras ahogan la oposición al Rey

(Alberto López Marín. “El País”, 11-06-2014)

Miércoles histórico en el Congreso, aunque en menor medida que el ya cercano 19 de junio. Debate y votación del proyecto de ley que regula la abdicación del Rey, trámite obligado para el relevo en la Corona y que se ha saldado con mayor discusión que dificultades para sacarlo adelante. Y la discusión ha sido relativa, al estar los dos grandes grupos de acuerdo en lo esencial.

La miga se hallaba si acaso en los matices, no pequeños en las intervenciones de Mariano Rajoy y Alfredo Pérez Rubalcaba. El segundo ha aprovechado para insistir en la urgencia de una reforma constitucional. A juicio del maltrecho líder del Partido Socialista, Felipe VI ha de significar un "relevo generacional", pero no sólo eso, sino que ha de abrirse un "tiempo de diálogo" para abordar las transformaciones que, a su parecer, exigen los españoles. 
A la espera de sorpresas o de que Carme Chacón no haya dicho aún la última palabra, Ferraz también vivirá su particular relevo generacional, en vista de que los destacados descartes de cara a las primarias, Patxi López primero y Susana Díaz, después, dejan en cabeza de todas las apuestas a Pedro Sánchez, de 42 años, y sobre todo a Eduardo Madina, de 38. Del próximo secretario general del PSOE dependerá, entre otras, la discusión interna de la cuestión
monárquica, sobre la que Sánchez y el republicano confeso Madina se han mantenido fieles a la disciplina de voto.

El tercer apoyo importante a la determinación de don Juan Carlos, no tanto por número de diputados como por el relieve de su portavoz, ha sido el de Unión, Progreso y Democracia (UPyD). Pese al respaldo, Rosa Díez se ha expresado crítica y ha equilibrado en su ponencia los "aciertos y los errores", las "luces y las sombras" de la figura del Rey, a quien ha recordado, como a su hijo, que el Parlamento no le concede un "cheque en blanco" sino un camino "sin privilegios ni corruptelas".

CiU y PNV se han abstenido. Josep Antoni Duran i Lleida quiere que Felipe VI sea sensible a las exigencias de Cataluña y le permita llevar a cabo sus aspiraciones, sean cuales sean estas. Para Aitor Esteban, del Grupo Vasco, lo que este miércoles se votaba era la pertinencia o no del sucesor y hasta del modelo de país actual. Ha asegurado no poder votar 'sí' porque no conoce los planes del todavía Príncipe. Cree que este debe ganarse el trono y convencer a los poderes públicos y a los ciudadanos de su utilidad antes de alzarse a la Jefatura del Estado.

La Izquierda Plural ha batallado contra un gigante inquebrantable como era el bloque PP-PSOE. Lo ha hecho con discurso y también con la enseña republicana en la solapa o con unas pancartas de 'Referéndum ya' que Jesús Posada no ha tardado en mandar retirar de la bancada. "Monarquía fuera. Viva Euskal Herria libre y republicana", ha gritado desde el estrado e ikurriña en mano Sabido Cuadra, de Amaiur, proclama que han respondido desde escaños del PP con sonoros "¡fuera!"

Por lo demás, una sesión parlamentaria extraordinaria con tintes ordinarios, un trámite que se ha salvado según lo previsto por los promotores y en el que la discrepancia, abundante, ha tenido tiempo y voz y también voto, pero era en esto último, lo fundamental, donde menos podía hacer. Las europeas amenazan con nuevas configuraciones en el futuro, pero la presente, a dos años de las generales y no se sabe a cuántos ni con qué resultado del replanteamiento del PSOE, significa cerca de un 90 por ciento de respaldo a la proclamación de Felipe VI y a la continuidad de la Monarquía. No era día de "subrayar diferencias", ha sostenido Rajoy, y en el estricto terreno de lo numérico así ha sido”

(De “El País”, 11/06/2014)

…

Nunca he sido ni me he proclamado monárquico (ni me atrevo a definir en qué consiste eso), ni menos me he sentido republicano, probablemente porque me tocó vivir la época de los 40 a los 70, en la que, primero, pensar en política estaba prohibido; después, perseguido; y finalmente aborrecido. Y porque la historia demuestra que “si se sale de Guatemala se llega a Guatepeor”

Así que cuando se nombró Príncipe de España, y sucesor a título de Rey al hoy abdicado, Juan Carlos, recuerdo que me sentí entre indiferente y extrañado de una maniobra que, poco “francamente” comprensible, parecía cuanto menos extraña.

Después se murió Franco y Juan Carlos se convirtió en Rey, e inflamó en poco tiempo los ánimos patrióticos de todos los españoles, que vieron en él, no sin razón, un gran impulsor de la democratización de la vida española, aunque ésta era la única solución para evitar una nueva agria contienda entre los inquietos e iconoclastas socialistas y
los necesitados de vida pública que eran los comunistas.

Así se realizó la transición de España hacia la democracia, en la que felizmente se fueron sucediendo gobiernos de uno y otro signo, la vida política fue evolucionando, la economía mejoró hasta límites insospechados de bienestar, y el Rey se sintió revestido de la aureola de inviolabilidad, no ya legal –que aún la conserva al presente— sino social.

Y ahí se equivocó…

A los dimes y diretes de sus muchas aventuras e hijos supuestos o presumidos (¿quién no tiene uno o varios deslices, máxime siendo Borbón, que “de casta le viene al galgo”…?), se sumaron sus viajes al “no se sabe dónde”, cuernos de por medio, y siempre aparecía alguna mujer sabrosona…

Y así, superada la adolescencia democrática, las nuevas generaciones españolas comenzaron a cansarse de tanta escandalizadora “belle vie” de quien cobraba del presupuesto nacional, y poco a poco, en paralelo a su condición física, menguó la salud popular del Rey, hasta que, hasta abandonado –se dice— por la Reina, no le quedó más remedio que abdicar.

Confieso que la abdicación juancarlista me supuso en el fuero íntimo un alivio, porque a esa figura casi de cartón piedra, o inflada, del monarca, se unía una cada vez mayor reacción iconoclasta –“romper por romper”— de unos supuestos movimientos reivindicativos, simplemente destructores.

Por eso, anunciada la abdicación, y propiciada la sucesión por el Príncipe Felipe, todo parecía normal.

Pero no.

Los “cantamañanas” de los catalanes, que ya no saben qué hacer para llamar la atención en su marcha hacia el abismo destructor, dicen que se sienten marginados, cuando son ellos mismos los que con más doblez y mentira que el mayor mentiroso compulsivo, inventan una trapacería tras otra para justificar su posición esquizofrénica de separarse de España.

Y los aparentemente dignos, los  izquierdosos comunistas, infectados  de la hiel que ellos mismos generan al no conseguir “calar” en el tejido social, votan en contra cuando solamente han de aceptar o no una abdicación real, y llegan a introducir una espurea exigencia de referéndum sobre monarquía o democracia (contraponiendo dos conceptos que no tienen por qué ser opuestos). Además de que sibilinamente acogen a esos del “podemos”, a quienes yo cambiaría la “p” por la “j”, a no ser porque me contengo en las expresiones chabacanas…

La solución rayana en la sinrazón la dan los nacionalistas vascos, que, desde su esencia de democracia derechista, tontean a lo tibio con los independentistas, para ver si así se mantienen al nivel de sus colegas, los “nois” de Cataluña…

No hay que extrañarse.

Ya llevamos treinta y siete años de democracia y de reinado –extinguiéndose— de un Rey que, aunque sus descendientes no regios repartidos por el mundo puedan opinar lo contrario, no lo ha hecho del todo mal, porque al menos ha cobijado la posibilidad de que yo escriba libremente este comentario y de que los lectores lleguen a él.

Así que votar en contra de la ley que reconoce la abdicación del Rey Juan Carlos viene a ser lo mismo que “oponerse a todo” cuando no se sabe ni a qué se formula oposición.

¡Y además el voto en contra es solamente de un 5% del Parlamento!

¡Pues estamos buenos!

¿Y aún hará caso la prensa?

¿Y aún argumentarán algo los “p(j)odemos”?

Pues…que venga quien haya de venir…y si es Felipe VI, que es lo que toca…que saque la muleta para torear este burel de la vida política española.
Que para que se vaya o tirarle tiempo habrá ¡caramba!

Para cambiar reyes ya tenemos a los egregios inconformistas, protestando por todo, sin proponer nada constructivo. Aunque mucho me temo que en cuanto "pisen moqueta" se harán partidarios del poder continuado...

“Todavía no sé qué me vas a preguntar, pero me opongo”.- Groucho Marx (1890-1977) Actor estadounidense.

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

28 enero 2014

Arde Kiev !Lloro por tí, Ucrania! ¿Será Yanukóvich el Ceaucescu ucraniano? ¿Se avecina la desintegración del país? A río revuelto…

“Este no es un conflicto civil, es entre ciudadanos y dictadura”
El coordinador del movimiento Causa Común, del Euromaidán, defiende la ocupación de instituciones en Ucrania como “alternativa pacífica” a la “guerra” contra Yanukóvich
(Pilar Bonet Kiev, “ El País”, 27 ENE 2014 )
La ocupación de las instituciones del Estado en toda Ucrania es la “alternativa pacífica” a la “guerra” contra el régimen representado por presidente Víctor Yanukóvich, tal como lo ve Oleksandr Daniliuk, coordinador del movimiento Spilna Sprava (Asunto Común), una de las formaciones integradas en el Euromaidán de Kiev.
Spilna Sprava, que planeó y ejecutó la ocupación de la alcaldía de la capital el 1 de diciembre, se apoderó esta semana del ministerio de Desarrollo Agrícola y también, de forma temporal, del ministerio de Energía. Y en la noche del domingo tomó el ministerio de Justicia. El sábado por la noche, en el ministerio de Desarrollo Agrícola, conversamos con Daniliuk, un empresario que en 2010 encabezó una popular protesta (El “Maidán de los impuestos”) contra la política fiscal de Yanukóvich.
Causa Común “es un movimiento cívico que lucha por el poder de los ciudadanos, mediante la democracia directa y representativa”, señala el activista. Desde el pasado noviembre, dice, unas 200.000 personas, se han convertido en sus simpatizantes, más o menos activos, de este movimiento que, según dice, tiene activistas también en las zonas orientales del país.
La irrupción en el ministerio de Agricultura es parte de la campaña “Ocupa Ucrania”, que a la vez, es la “alternativa a la guerra que
intentan imponernos desde el extranjero, porque es evidente que Yanukóvich es una marioneta del Kremlin y lo que sucede, una intervención encubierta de Rusia”, afirma. La tesis sobre el enfrentamiento de las dos Ucranias es un “mito impuesto por la sociología”, señala. “No confío en los servicios sociológicos. Este no es un conflicto civil como intentan presentarlo, sino un conflicto entre ciudadanos y dictadura”. “Somos una nación monolítica, una parte de la cual está dispuesta a luchar y otra no, lo que no significa que esté apoyando a Yanukóvich”.
“Ocuparemos otros órganos de poder, pero no somos extremistas, sino gente consciente y disciplinada”. Como prueba de ello, asegura que el personal necesario para el funcionamiento del ministerio puede ocupar sus puestos el lunes. Cuesta entender cómo puede compatibilizarse este funcionamiento con el fin de “paralizar las actividades de las autoridades y no darles posibilidad de trabajar”, que menciona en otro momento de la entrevista.
En el análisis Daniliuk, Ucrania es víctima de una “provocación” que cuenta con el “visto bueno de políticos irresponsables”. Según él, existe una “operación rusa para destruir el Estado ucraniano” que “no puede haber sucedido sin el visto bueno de los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU”. Estos “lo sabían y no interfirieron en un proceso que es un peligro para el continente europeo”, sostiene.
Cuenta Daniliuk que planteó estos argumentos en el cuartel general de la OTAN y “ninguno de los responsables de Rusia quiso oírlos”. “Es muy extraño que cierren los ojos ante el hecho de que Rusia restablece la Unión Soviética mediante la formación de un cinturón de dictaduras”, agrega. Este proceso “puede no realizarse mediante tanques, sino mediante la corrupción”, señala.
Le digo que en otros países, como en España, hay corrupción sin influencia conocida de Rusia, pero Daniliuk insiste en que, con ayuda de “la falsa sociología” y “una enorme suma de dinero gastada por Gazprom [el monopolio de la exportación del gas ruso que posee también una cadena de televisión]" se ha creado “el mito de las dos
Ucranias”. “Hay diferencias regionales, pero no confrontación”, dice. “Queremos una Ucrania donde la mayoría tenga el poder y respete a la minoría, sin excesos”, señala.
Daniliuk es muy crítico con los líderes de la oposición parlamentaria, quienes “no han cumplido la tarea que se han atribuido a sí mismos” y “han monopolizado” el Euromaidán. “Durante dos meses han organizado diez manifestaciones de carácter nacional en las que no tomaron ninguna decisión. Hoy, la troika (Vitali Klichkó, Arseni Yatseniuk y Oleg Tiagnibok) tiene responsabilidad, junto con Yanukovich, por la sangre derramada, porque no dio ni un solo paso que pudiera regular esta situación de forma pacífica”.
El nivel de confianza de los ciudadanos hacia los líderes de la oposición es “extraordinariamente bajo”, afirma, aunque él muestra indulgencia hacia Klichkó, quien “se reunió con grupos reales de influencia en el Maidán, mientras los otros bloqueaban cualquier iniciativa”.
“La “troika” llegó incluso a monopolizar los recursos enviados por los ucranianos de todo el mundo, que no sabemos adonde fueron a parar, en vez de comprar 50 excavadoras para llevarlas de forma pacífica a las barricadas con la policía”. “La calle ha existido al margen de los líderes desde el principio y la gente se ha organizado por sí misma, se ha agrupado en colectivos y grupos de intereses que la “troika” no coordinaba”. “La calle y la troika han funcionado en paralelo durante estos dos meses, pero la gente va por delante y la “troika” por detrás, intentando hacer que la gente de la vuelta, pero para que la gente de la vuelta hay que ir a la cabeza de la multitud y no a la zaga”, señala.
Según Daniliuk, “la gente no ha perdonado” que los líderes de la oposición disuadieran a los manifestantes que el 1 de diciembre “estaban dispuestos a echar al ejército y a las BERKUT frente a la administración presidencial para tomar la institución y demostrar que había caído el régimen”. “Ellos se llevaron a la gente y los que se quedaron (intentando asaltar la administración) fueron golpeados duramente”, afirma.
“Con su posición extraña y pasiva, los partidos políticos han llevado al derramamiento de sangre. El 1 de diciembre, el millón de personas que había en Kiev era suficiente ocupar los órganos de poder central. Al cabo de una semana, Yanukóvich hubiera dimitido” y “hoy ya
tendríamos un nuevo presidente y un nuevo parlamento y a Yanukóvich en el exilio”. Los líderes de la oposición parlamentaria, sin embargo, se pusieron “nerviosos”.
“Después de que yo tomara el ayuntamiento, me llamaron los representantes del Comité de Resistencia Nacional (formación organizada por partidos políticos de oposición y organizaciones sociales) y me pidieron que interrumpiera las ocupaciones”. “Nos llamaron provocadores por tomar el ayuntamiento y nos sacaron de allí, y luego, cuando comenzamos a ocupar la Casa de Ucrania (un edificio que alberga instituciones culturales y sociales), nos pidieron que nos paráramos”. (Mientras escribo estas líneas, la Casa de Ucrania ha sido ocupada por los manifestantes).
Daniliuk está a favor de elecciones organizadas de forma independiente, tras la formación de un gobierno transitorio de compromiso, y de la reforma de la constitución. El activista se manifiesta en contra del reparto de armas y a favor “de hablar con todos, incluso con esos canallas de la BERKUT o las tropas del ministerio del Interior”. “No queremos muertos, estamos dispuestos a amnistiarlos, si dejan de combatir”. Admite, no obstante, que no se puede excluir el factor venganza. “No podemos parar a los parientes y allegados de la gente que ha perecido a consecuencias de las acciones sangrientas de este régimen. No podemos garantizar la seguridad de Yanukovich, porque ha cometido delitos en nuestro país. La elite y las instituciones pueden llegar a compromisos, pero la gente que sufrió, no”. “Por eso, continúa, “es importante que nosotros hayamos aparecido oportunamente, porque nos hemos institucionalizado y somos la fuerza que realmente representa a la calle y con quien mantener conversaciones”. “Hoy se puede limitar la agresión, pero, tanto si se desaloja el Maidán como si no, hay varios centenares de desaparecidos, una decena de muertos y unos mil heridos, así que hay también decenas de miles de personas no van a perdonar nada. Nadie da garantías a los que participaron en asesinatos y en la escalada del conflicto”.
…

“Yanukóvich puede convertirse en el Ceaucescu de Ucrania”

 (Pilar Bonet Kiev 26 ENE 2014)
 “El Partido de las Regiones se desintegra y en su forma actual dejará de existir este año”, afirma Inna Bogoslóvskaya, diputada de la Rada Suprema (Parlamento) y, hasta que abandonó ese partido, uno de los rostros más populares de la formación del presidente de Ucrania, Víctor Yanukóvich.
Jurista, y procedente de la ciudad de Járkov, Bogoslóvskaya fue el primer diputado de la Rada que dejó su militancia en el Partido de las Regiones (PR) tras la represión policial contra el Euromaidán en la noche del 29 al 30 de noviembre. “Para la oposición es clave conservar a toda costa el Parlamento como lugar para buscar una salida política a la crisis”, señala esta mujer que mantiene su escaño en calidad de independiente.

Bogoslóvskaya intenta convencer a sus excompañeros en el PR de que sigan su ejemplo y también de persuadir a la oposición para que sea acogedora con los tránsfugas. Hasta el fin de la semana pasada solo cuatro legisladores la habían imitado. Para obtener mayoría absoluta en la Rada (450 diputados), el Partido de Yanukóvich, que cuenta con algo más de dos centenares, tiene que aliarse con los independientes y los comunistas.

En entrevista con EL PAÍS, Bogoslóvskaya se muestra satisfecha porque “la oposición ha decidido dar garantías de seguridad y extender la mano a todos los diputados que salgan del PR”. “Cada persona necesita unas garantías concretas, por eso hay conversaciones privadas con cada diputado”, explica. “Hay que garantizarles que defendemos su propiedad, porque ese es un derecho tan sagrado como los derechos humanos, y también se necesitan ciertas garantías privadas, porque las autoridades emplean técnicas muy sofisticadas en la forma de asustar a cada cual”.

Durante esta entrevista, mantenida el pasado jueves, Bogoslóvskaya opina que el presidente Yanukóvich no había dormido bien la víspera porque los líderes de la oposición habían unido su destino personal al destino del Euromaidán. Ese “hermanamiento”, explica, había destruido la estrategia del presidente “consistente en provocar un alto nivel de tensión”. “Yanukóvich, que siempre se define como un jugador, no entiende que la época de los jugadores políticos ha sido reemplazada por la política real”, afirma.

“Yanukóvich no escucha a nadie, no entiende que hay gente real que le odia y que está dispuesta a desafiar a las balas sin cobrar por ello”, señala citando a fuentes del entorno del jefe del Estado.

“El Partido de las Regiones ha dado un giro en su táctica y estrategia, ya que antes se apoyaba en sus propias fuerzas y ahora lo hace en el Kremlin”, afirma. “El paquete de leyes aprobado el 16 de enero por el Parlamento es un calco de las leyes de Rusia para asegurar la
dictadura”, afirma.

Cree Bogoslóvskaya que los políticos de Ucrania no prestaron suficiente atención a las conversaciones de Yanukóvich con su colega Vladímir Putin en vísperas de la cumbre de Vilna, cuando parecía que el ucranio trataba de “suavizar” la reacción de Rusia ante la esperada firma del acuerdo de Asociación con la UE.

“Cuando Yanukóvich firmó los acuerdos por los que Rusia le concede créditos [la compra de obligaciones del Estado por valor de 11.000 millones de euros] tenía el mismo aspecto que [la encarcelada Yulia] Timoshenko al firmar los contratos de importación de gas”, declara refiriéndose a los gravosos acuerdos de 2009 por los que la ex primera ministra fue condenada a siete años de cárcel. “Ambos estaban terriblemente asustados. A Timoshenko le temblaba las manos y los hombros y a Yanukóvich, las mejillas y las rodillas”. “Ambos comprendían que estaban vendiendo el país a cambio del apoyo de Putin para las elecciones presidenciales”. “Yanukóvich teme morir de forma violenta y creo que este miedo es uno de sus principales instintos. Por eso, pienso que Putin pudo jugar con ese temor, al margen de la economía”, señala.

¿Cree que Yanukóvich fue amenazado? “Sí”, contesta. “Mi información es que, tras una de las entrevistas con Putin, Yanukóvich llegó terriblemente asustado. Creíamos que Yanukóvich hacía una maniobra de despiste para firmar el acuerdo de Asociación con Europa, pero por lo visto las conversaciones fueron muy serias”.

“Putin y Yanukóvich se odian”, asegura la diputada recordando una sesión interna del partido donde el presidente comentó lo difícil que le resultaba tratar con su colega ruso, circunstancia que, según ella, era aprovechada por los proeuropeos del Partido de las Regiones para impulsar el rumbo hacia la UE. Ahora las cosas han cambiado. En perspectiva hay “un gran negocio ruso al que prometieron permitir el acceso de la familia del presidente, si Yanukóvich es reelegido”.

“Yanukovich creía que podía tender una trampa a la oposición y que los líderes de esta irían a unas sesión extraordinaria del Parlamento, teóricamente para abolir las leyes del 16 de enero, pero en realidad para votar el estado de excepción, tras lo cual serían arrestados al
salir a la calle. Estaba convencido de que los líderes se asustarían y que ese sería el final de la historia”, dice.

La relación de Bogoslóvskaya con el PR ha sido agitada. A largo de su carrera la diputada dice haber encontrado en más de una ocasión el apoyo de Yanukóvich para una política de reformas destinada a “modernizar a Ucrania”. Pero “Yanukóvich ha cambiado y no lo reconocen ni sus allegados. Se comporta como un zar, se ha aislado de la información, y se ha manchado con el dinero”. El presidente se beneficia de un esquema que da “miles de millones de dólares en efectivo”, a saber la recaudación sistemática del impuesto de la corrupción sobre todos los tipos de la actividad económica”. “Ven el país como si fuera una fábrica. Calcularon la producción de todos los tipos de actividad e impusieron el impuesto de la corrupción. Antes, la corrupción era un contrato social y ahora es una directiva del poder. Nunca llegó a este nivel”, sentencia.

Opina Bogoslóvskaya que Ucrania corre el riesgo de desintegrase, y el riesgo existe en la ciudad de Járkov, la gran ciudad intelectual del Este, que según ella “se ha lumpenizado y donde las fábricas están paradas” y también en Donetsk. “Si Rinat Ajmétov [el oligarca más rico del país, que procede de Donetsk], vende sus negocios a los rusos, como intentan obligarle, la región pasará de hecho a Rusia y nadie luchara por ella.”.

La ex diputada ve tres posibles evoluciones de los acontecimientos: La primera, en la que Yanukóvich se arriesga a seguir los pasos de Ceaucescu, es que los intentos acabar con la oposición transformen Ucrania Occidental en un centro de resistencia ciudadana. La segunda, es una angustiosa prolongación de la crisis con un compromiso final que dé al jefe del Estado la posibilidad de huir. La tercera, y más deseable, es una nueva configuración del Parlamento para elaborar una Constitución que vuelva al sistema parlamentario-presidencial de 2004. En este modelo, Yanukóvich no querrá dar el poder, pero habrá una dualidad, y este es el escenario más humano y el menos sangriento, asegura.

(De “El País”)
…
Reza un refrán español que “ a río revuelto, ganancia de pescadores”.

Y eso es lo que ya está aconteciendo en Ucrania.

Ocurre como cuando muchos tiran de una bandera de tela desde todas sus partes: acaban destrozándola.Y alguien se aprovecha después de los jirones.

Estoy teniendo la oportunidad de recibir información prácticamente puntual de todo lo que acontece en Ucrania, y cada vez veo el panorama más oscuro.

Es cierto que hay una clara reacción popular contra el dictador Yanukóvich, apoyada en unos ultras de derecha, estilo neonazi, que aprovechan la ocasión para agitar, romper y tratar de instaurar caos.

Es cierto que el orden público está desaparecido en las zonas de las concentraciones, especialmente en Kiev (centro) y en varias capitales de provincia en las que se ha asaltado la delegación de la administración (equivalente al gobierno civil).

Es cierto que el parlamento está dominado por el Partido de las Regiones, que lideraba Yanukóvich.

Pero todo eso ya ha comenzado a variar, porque cada vez más gente del pueblo llano se une a la protesta; cada vez los ultras son más violentos; cada vez las fuerzas policiales tienen mayores deseos de represión, pero ni se les ordena ni se atreven; cada vez el gobierno
busca menos el enfrentamiento; cada vez los políticos, en medio de su corrupción y aprovechamiento torticero, se resisten más a dejar la “teta” del poder y de sus prebendas, y prometen migajas a los líderes de la oposición; cada vez Yanukóvich tiene más contestación entre los que eran sus partidarios.

¿Qué va a pasar?

Solamente un profeta podría intentar una predicción del futuro, aunque una cosa está quedando clara: Cuando la actual crisis evolucione, y pronto o tarde se estabilice la situación, en una dirección o en otra, nada será igual ya.

Yanukovich se ha amarrado al poder como tantos otros dictadores, no solamente porque no quiere perderlo sino porque tiene pánico a lo que acontecerá a él y a su familia si se le escapa.

Putin es avieso y zorro viejísimo, curtido en las lides de la temible KGB de la URSS, y por eso, sabedor del miedo de su colega ucraniano,, le prometió todo su apoyo y protección a su familia
siempre que dejara a Rusia en papel preponderante.

Pero la historia demuestra que cuando una situación de insumisión se va tornando cada vez más general y violenta, pronto o tarde se instaura una dictadura durísima, o lo que es más probable en los tiempos actuales, el sátrapa de turno acaba huyendo, si es que antes no le apresan los insumisos.

Yanukovich bien sabe que si llega a usar la fuerza de modo total entrará en el escalafón de los dictadores que le han precedido en países limítrofes, como Rumania, donde el “adorado” Ceaucescu fue ejecutado de mala manera en cuanto le fallaron los métodos de brutal represión.

Son tiempos de incertidumbre y de variaciones súbitas, y por eso son tiempos de zozobra, porque no solamente arde Kiev. ¡Arde toda Ucrania!

Y ojalá la cordura vaya imponiéndose al odio ciego y a la reacción impensada, porque en otro caso, habrá un baño de sangre.

¡Lloro por ti, Ucrania! Y continuaré lleno de congoja mientras los paramilitares pro-rusos (los "titushki") que pagan los oligarcas del mismo signo continúen imponiendo su brutalidad en las provincias del este, como Donetsk, Lugansk, Karkhiv, Odessa, Crimea.

Porque con razón los parados, jubilados y pensionistas, y hasta los mismos miembros de la policía se muestran enojados y hartos de que sus pensiones se congelen, sus salarios no se paguen, y unos grupos de activistas pro-rusos estén cobrando suculentas soldadas, que así es.

Una vez más, hay que esperar que todos esos santos e iconos a los que tanto implora el religioso pueblo de Ucrania desplieguen algo de protección en este río revuelto, en el que ya no se sabe si los
pescadores que más se aprovechan son los que quieren permanecer o si el revuelto panorama más conviene a los que quieren entrar para gozar de las mismas prebendas que los expulsados.

Y mientras tanto, el parlamento (la Verkhovna rada) de vacaciones hasta el 28 de enero…

Situación de emergencia en el país y los supuestos representantes del pueblo, sin estar en su sitio.

Aunque el río Dniéper es muy caudaloso y ahora deberá estar helado; aun que el río Dniéster es también muy abundante en aguas y también deberá estar congelado; aunque el río Prut deberá experimentar lo mismo, creo que por encima del hielo y la nieve estacional ya corre un líquido amargo y que no se congela: el de la desesperación y el desengaño, aliñados de venganza.

Como se decía en el país en tiempos de grandes catástrofes y sufrimientos: ¡Que Dios salve a Ucrania!

¿Pero si Dios busca a Ucrania para ir a ella, quedará algo de su alma y su espíritu?
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA 

ULTIMÍSIMA HORA.- 
Dimite el primer ministro Azarov y la Rada anula las leyes antiprotesta. !No les llega la camisa al cuerpo...!

La sesión extraordinaria de la Rada Suprema (Parlamento) ucranio se inauguró esta mañana con la noticia de que el primer ministro, Mikola Azárov, había dimitido a consecuencia de la crisis que dura más de dos meses en este país de 45 millones de habitantes. Poco después llegó la gran noticia: La Rada Suprema aprobaba la anulación de las leyes antiprotesta del 16 de enero, como exigían los opositores.
En su carta de renuncia, dirigida el presidente Víctor Yanukóvich, Azárov señala que dimite "para crear posibilidades adicionales de alcanzar un acuerdo político y social y en aras de un arreglo pacífico". Añade que "durante la confrontación, el Gobierno ha hecho todo para lograr una solución pacífica al conflicto. Hemos hecho todo lo posible para impedir el derramamiento de sangre, la escalada de la violencia y la violación de los derechos civiles".
Azárov asumió la jefatura del Gobierno en marzo de 2010, y el 13 de diciembre de 2012 fue confirmado en el cargo por el nuevo Parlamento elegido en los comicios generales.

La sesión del Parlamento comenzó con un minuto de silencio por los fallecidos de la semana pasada. El presidente  Yanukóvich y su equipo se reunieron el lunes por la tarde con los líderes de la oposición parlamentaria, Vitali Klichkó, Arseni Yatseniuk y Oleg Tiagnibok, pero todavía se mantienen las diferencias en cuanto a si se derrogarán todas las leyes antiprotestas aprobadas el pasado 16 de enero, como solicitan los opositores, o solo se enmiendan algunas como quiere el Gobierno.
Este martes en el Parlamento se debatirá qué leyes y en qué términos se derrogarán. Esas normas encendieron aún más a los manifestantes que ya llevaban varias semanas protestando en las calles por la negativa del Ejecutivo a suscribir un acuerdo de asociación con la UE.
Para esta tarde esta previsto que llegue a Kiev, la Alta Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Catherine Ashton, que ha manifestado su "profunda preocupación por la situación en Ucrania". La funcionaria ha
adelantando su visita al país, ya que inicialmente viajaría este jueves o viernes.
Ashton en un comunicado ha dejado claro que "la única solución a la crisis es la política" y ha instado a los líderes de la oposición a "disociarse de aquellos que recurren a la violencia". "La violencia tiene que parar y ambos lados necesitan reducir las tensiones", ha advertido.
(De "El Pais", 28/01/2014)


¡Sobran comentarios!
Como dice el refrán español, "No les llega la camisa al cuerpo".
"Cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen pierden el respeto" Cardenal de Retz (1613-1679) Político y memorialista francés.
S.de P.B.