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16 julio 2015

Grecia y su rescate: Cuando se juntan el hambre y las ganas de comer. ¿Qué ocurrirá? A río revuelto…

“Einstein en la eurozona
Si la eurozona organizara un concurso de ideas, sin duda que Wolfgang Schäuble y Yanis Varoufakis competirían por la medalla de oro. El primero con su propuesta de salida temporal de Grecia del euro, que ha sido el espantajo con el que Alemania ha doblegado a Tsipras. El segundo con su estrategia, nunca aplicada pero que conocemos ahora gracias a una entrevista en The New Statesman,de declarar el impago de la deuda, seguir dentro del euro y emitir una moneda paralela con la que sortear el corte de liquidez impuesto por el Banco Central Europeo.

La propuesta de Schäuble era coherente con la lógica alemana. Desde Berlín, donde una encuesta hecha pública ayer señala que el 61% de los alemanes respalda la gestión de Merkel en esta crisis (idéntico porcentaje al que dijo no en el referéndum griego), la eurozona es una unión de reglas a la que los Estados se suman voluntariamente. ¿Son injustas las reglas? ¿Son ineficaces? Pues intenta cambiarlas. Pero mientras existan y no logres cambiarlas no hay más remedio que cumplirlas, así que si no te gustan las reglas o no eres capaz de cumplirlas, te marchas.

Al otro lado, la propuesta de Varoufakis también tenía su lógica y su mérito. Si el euro está mal diseñado, la troika se ha equivocado, la deuda es impagable y la austeridad no funciona, la responsabilidad no es de Grecia, sino colectiva.

Como los tratados no solo no prevén la salida de la eurozona sino que comprometen a los Estados miembros a ayudar a los miembros en dificultades, Grecia tiene todo el derecho a seguir en la eurozona y recibir apoyo de sus socios.

Wolfgang Schäuble y Yanis Varoufakis han resultado ser los únicos dispuestos a desbordar el (fallido) marco existente. Pero al final, el Eurogrupo y Tsipras han optado por un tercer rescate, es decir, más deuda, más austeridad y más reformas. Se atribuye a Einstein la frase de que la definición de la locura es hacer dos veces la misma cosa y pretender obtener resultados distintos. Pero la cita es falsa: Einstein nunca lo dijo. Porque no hacer falta ser Einstein para saber que hacer tres veces la misma cosa y esperar que funcione es una locura.”

(Por José Ignacio Torreblanca | 15 de julio de 2015, en “Café Steiner”)
….


Recuerdo la chanza que repetíamos los otrora (más de cincuenta años ha) estudiantes de Derecho Internacional Privado en la Facultad de Valencia, sobre el cúmulo interminable de autores y definiciones que contenía el Tratado sobre la materia, del ilustre Profesor Miaja de la Muela.
Al final, yo mismo escribí en la cubierta o tapa de mi libro: “Cada cual opina como quiere”.
Pues algo así está aconteciendo con el rescate de
Grecia recientemente implantado por la Unión Europea.
Unos, los “rescatadores”, con disciplina germánica (que intentan atenuar los países latinos, Francia incluida), exigen garantías “a lo bancario” y han obligado a los “rescatados”, a los griegos, y a su infumable primer ministro, a aceptar unas durísimas condiciones que se antojan de difícil cumplimiento, bajo amenaza de exclusión de la zona euro y tal vez de la Unión Euroipea.
Y como Tsipras y los suyos son más que trileros, después de “jugar de farol” convocando un referéndum en el que excitaron el orgullo de Grecia como nación, han tenido que “envainársela” (con perdón) para aceptar unas exigencias tremendas y peores, como consecuencia de la “chulada” que hicieron con ese referéndum sin sentido.
Sea como fuere, en Grecia se ha producido una enorme división, y hasta en el partido del primer ministro ha habido importantes deserciones, de manera que han tenido que ser los pro-europeístas (ahora oposición) los que hayan salvado una votación muy complicada en el Parlamento heleno.
“De aquellos polvos vienen estos lodos”, se acostumbra a decir.
Y es cierto.
Si Tsipras no hubiera jugado a trapacero convocando un referéndum “ad maiorem Tsipram gloriam" ocultándolo a los negociadores europeos con los que había estado dialogando unas horas antes, no habría “cabreado” (y con razón) a quienes habían estado aguantando sus propuestas casi siempre cínicas y repetitivas cuando no inasumibles.
Y si Europa, principalmente el “ala dura” (Alemania y países bálticos) no hubiera empeñado su exigente rigor para doblegar al griego, se podría haber obtenido una solución menos traumática.
Pero la realidad es que muchos griegos culpan a la Unión Europea de sus enormes agobios (¡y los que faltan todavía!), olvidando que desde hace muchos años la economía helénica ha venido siendo de despilfarro y de bancarrota y que ahora los “podemitas” del partido de Tsipras no han hecho sino agravar la herida con tanta incongruencia y trampa.
Sea como fuere, ya veremos si lo acordando sirve para algo (nada confío) o si en pocos meses la bomba se convierte en una cadena de explosiones.
Lo más curioso es que en esta España nuestra, cuando el gobierno ha llevado al Parlamento la cuestión griega y su rescate, para exponerla y debatirla, el imprudente e inexperto líder del hasta ahora primer partido de la oposición (que siempre se queja de que no se le toma en cuenta) se ha descolgado culpando al gobierno de colaborar en  lo impuesto a Grecia, con olvido de que algo tendrá que ver la dilapidación griega, algo también la crisis que provocó el gobierno Zapatero (uno de los suyos, y su precedente) y mucho los abusos económicos y la falta de moralidad social y crematística en Europa.Además de que ellos están asociandose con los "P(j)odemos" para lograr el poder que no alcanzan por sí solos.
Que los partidos de izquierda y pseudo populistas hayan atacado al gobierno conservador de España era casi obligado (los “P(j)odemos” han estado bastante calladitos, ¿por qué será?), pero que el partido que aspira a ser relevo, aunque dudoso, se enzarce en duras diatribas por algo que probablemente ellos mismos hubieran hecho, viene a poner de manifiesto que lo importante es atacar, aunque no se sepa para qué.
Al final habremos de pensar como el Profesor Torreblanca en el artículo que precede, y es que “más de lo mismo, no es lo mismo, sino algo peor”.
Cuando esto escribo, hasta los funcionarios (que apoyaron al gobierno) se manifiestan en Atenas y hacen un a modo de huelga general. Y los ciudadanos esperan ante los cajeros bancarios a obtener unos pocos euros, si es que aún quedan.
Como para marcarse “faroles” en materia económica.
Acordémonos de los famosos “brotes verdes”…de otro zascandil que soportamos gobernando por aquí. 
“Un Estado donde queden impunes la insolencia y la libertad de hacerlo todo, termina por hundirse en el abismo” Sófocles (495AC-406AC) Poeta trágico griego.
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

13 febrero 2015

La guerra de Ucrania: ¿De veras ha “estallado” la paz? ¿O se trata de una engañosa estratagema de Rusia? La fábula de la rana y el escorpión.

Europa arranca un frágil alto el fuego en Ucrania.
Merkel y Hollande logran que Kiev y Moscú pacten para resolver el conflicto.
El plan prevé un corredor desmilitarizado y ofrece más autonomía a los separatistas.
(Pilar Bonet, Minsk)
Los dirigentes de Alemania, Francia, Ucrania y Rusia avalaron este jueves con una declaración política un conjunto de medidas para relanzar el proceso de paz en el este de Ucrania. El primer punto es un alto el fuego que entrará en vigor a las cero horas del 15 de febrero.

La ofensiva diplomática emprendida por la canciller Angela Merkel, el presidente François Hollande y sus colegas Petró Poroshenko y Vladímir Putin, y que culminó en una cumbre en Minsk (Bielorrusia), discurrió en paralelo a las discusiones de un grupo de contacto, formado por representantes de las autodenominadas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, además de Ucrania y Rusia bajo la égida de la OSCE.

 “No todo se ha conseguido, pero hay una esperanza”, dijo Merkel, según la cual los resultados de Minsk suponen un “alivio para Europa”
y un “ejemplo de lo que puede hacer la cooperación franco-alemana”. El cara a cara de los cuatro líderes se había considerado como la última oportunidad de enderezar una grave situación bélica en plena degradación que ha causado más de 5.000 muertos.

La declaración política y las medidas para recuperar el protocolo y el memorando de Minsk se complementan entre sí. Los líderes dieron su espaldarazo a una lista de 13 puntos, que deberán ser profundizados y desarrollados, para renovar los compromisos incumplidos, que muchos daban ya por enterrados. Con objeto de verificar y encauzar el proceso los miembros del cuarteto prevén organizar encuentros regulares a nivel de altos funcionarios de exteriores.

Para llegar a una posición conjunta, Merkel, Hollande, Putin y Poroshenko necesitaron de 16 horas de arduas negociaciones a puerta cerrada que concluyeron con las breves declaraciones ante la prensa del tándem Merkel y Hollande, y, por separado, de los presidentes Putin y Poroshenko, a mediodía de este jueves. Todos ellos acusaban las huellas de la fatiga.

Poco antes de las diez de la mañana, la sesión parecía concluida y los dirigentes dispuestos a firmar la declaración política. Sin embargo, algo se torció cuando Poroshenko anunció que Rusia planteaba “condiciones inadmisibles”. La declaración generó confusión y alarma. Los líderes volvieron a la sala de negociaciones. A ellos se unió la embajadora Heidi Tagliavini, la representante de la OSCE en el grupo de contacto que reunió en Minsk a los máximos líderes separatistas,
Alexandr Zajárchenko en nombre de la RPD y Igor Plotnitski, de la RPL. El grupo de contacto también negoció durante toda la noche, pero en otra parte de la ciudad, y finalmente acabó por firmar la lista de medidas.

El acuerdo contempla, además del alto el fuego, el restablecimiento del control total de la frontera con Rusia por parte del Gobierno de Ucrania para fines de 2015, si para entonces se regula políticamente el problema del Este y los líderes electos de las zonas hoy rebeldes dan su consentimiento. Para la futura regulación se prevén cambios constitucionales descentralizadores, que deben ser planteados en el Parlamento de Ucrania, elecciones locales con observadores internacionales, régimen especial con prerrogativas tales como el nombramiento de fiscales y la formación de una policía popular así como autodeterminación lingüística, lo que, aparentemente, supone que podrán usar el ruso en los trámites oficiales si lo desean.

Claves del acuerdo


El alto el fuego arranca a las 00.00 del 15 de febrero (una hora menos en la Península).

Retirada de la artillería pesada y creación de una zona de seguridad de al menos 50 kilómetros de ancho. Las fuerzas leales a Kiev deben retirarse de la línea de contacto actual. Los separatistas deben retroceder de la línea de contacto pactada el pasado septiembre en Minsk. 

Negociaciones inmediatas para la organización de elecciones en las provincias orientales.

Entrega de los prisioneros y amnistía para los que han participado en los combates en las regiones del Este.

Retirada de todas las tropas y armas extranjeras del territorio ucranio. Desarme de todos los grupos armados ilegales.

Reforma Constitucional que entre en vigor antes de finales de este
año, y definición de un estatuto especial para las regiones de Donetsk y Lugansk.

Si se cumplen las otras condiciones del acuerdo, el Gobierno de Kiev retomará el pleno control de la frontera con Rusia a finales de 2015.

Fue necesario que Putin presionara a los líderes separatistas para que estos firmaran las medidas para aplicar los acuerdos de Minsk, según reconoció Merkel ante la prensa. Si Kiev transgrede lo acordado ahora, toda la responsabilidad será de Poroshenko y no habrá nuevos acuerdos, advirtió el secesionista Zajárchenko. Según este “las garantías” dadas por Putin, Hollande y Merkel fueron clave para aceptar el trato.

En su conferencia de prensa, Putin reprochó a Poroshenko que se negara a negociar directamente con los insurgentes del este de Ucrania. La entrada en vigor del alto el fuego requerirá desactivar focos de violencia como el de Debáltsevo, un importante nudo ferroviario en la ruta entre Donetsk y Lugansk. Putin dijo que iba a pedir a los expertos militares que le informaran sobre lo que está sucediendo en Debáltsevo, donde, según dijo, puede haber hasta 8.000 personas sitiadas.

A diferencia del pasado septiembre, los líderes europeos se involucran ahora personalmente en el proceso de paz e involucran a Poroshenko y Putin en el empeño. Ambas partes se han comprometido a retirar sus armas pesadas para crear una zona desmilitarizada de un mínimo 50 kilómetros de anchura. Los acuerdos de septiembre contemplaban una franja de 30 kilómetros. Los ucranios deberán retirarse tomando como referencia la línea de contacto actual y los separatistas —que en estos cinco meses han ampliado en 500 kilómetros cuadrados el territorio bajo su control— se regirán por la línea de contacto acordada en septiembre.

La OSCE contribuirá a la verificación del régimen de alto el fuego y la retirada de las armas pesadas con ayuda de drones y radares.

Fue necesario que Putin presionara a los secesionistas para que aceptaran.

Además, serán amnistiados todos los implicados en los sucesos y liberados todos los rehenes, lo que, según Poroshenko, incluye a la aviadora ucrania Nadezhda Sávchenko, que asegura haber sido trasladada de forma ilegal desde su país a Rusia, donde se la acusa de complicidad en la muerte de dos periodistas. En la zona de conflicto se restablecerán la infraestructura económica y social y el sistema bancario, este último con ayuda europea.

En la declaración política los cuatro líderes “reafirman su pleno respecto por la soberanía territorial de Ucrania”, se manifiestan convencidos de que no existe una alternativa a la solución pacífica y se comprometen a usar su influencia para impulsar el proceso de paz. Los firmantes apoyaron las conversaciones trilaterales entre Rusia, Ucrania y la UE sobre las cuestiones energéticas y reabrieron también la perspectiva de “un espacio humanitario y económico común desde el Atlántico hasta el Pacífico fundado sobre el pleno respeto del derecho internacional y de los principios de la OSCE”.

En Minsk, Putin moderó su lenguaje y no habló ni de “fascistas” ni de la “federalización de Ucrania” ni de los rusos de Novorossia (Nueva Rusia), sino de los “insurgentes” de las regiones de Donetsk y Lugansk. La declaración conjunta alude al “respeto a la integridad territorial de Ucrania”, pero no menciona la anexionada península de Crimea, ni incluye referencias a las sanciones y contrasanciones que tanto están perjudicando la economía de sancionadores y sancionados. La mención a la construcción europea desde el Atlántico a los Urales,
un modelo que la OSCE promovió tras la caída del muro de Berlín, insinúa de nuevo un horizonte común. Está por ver si lo acordado se llevará a cabo y si es suficiente para calmar los tensos ánimos en el continente.

Los bombardeos fijan las últimas posiciones

RODRIGO FERNÁNDEZ, Moscú

Los combates y bombardeos en el este de Ucrania continuaron este jueves a pesar de los acuerdos firmados en Minsk, que contemplan un alto el fuego en la medianoche del sábado al domingo próximos. Muchos piensan que tanto el Ejército ucranio como los separatistas tratarán de aprovechar las últimas horas para tratar de mejorar y fijar sus posiciones en el frente.

Los rebeldes afirman que las tropas de Kiev lanzaron 55 ataques de artillería contra localidades de la autoproclamada República Popular de Donetsk y, según el ministro de Situaciones de Emergencia local, un proyectil cayó en el hospital número 20, causando al menos un muerto y siete heridos.

Además, al menos 11 civiles perecieron durante la noche del miércoles al jueves por fuego de artillería. El Ayuntamiento de Donetsk informó de la muerte de siete civiles —otros 14 resultaron heridos— debido a los bombardeos nocturnos contra esa ciudad, mientras que las autoridades de zonas de Lugansk controladas por Kiev aseguraron que cuatro civiles murieron por ataques de los rebeldes.

En la estratégica zona de Debáltsevo, las tropas ucranias, que según los separatistas se encuentran rodeadas, trataron de romper el cerco en varias oportunidades, pero no lo lograron. “Acabamos de rechazar un tercer intento de romper el cerco”, declaró Denís Sinenkov, jefe de una brigada de combatientes rebeldes, a una televisión rusa. Sinenkov, que dice controlar un sector de la única carretera por la que las fuerzas de Kiev pueden retirarse, afirma que los ucranios sufrieron numerosas bajas.

El Gobierno de Kiev, por su parte, niega el bloqueo a sus tropas en Debáltsevo. En la capital ucrania, un portavoz militar afirmó este jueves que los separatistas recibieron de Rusia en las 24 horas
anteriores 130 unidades de armamento pesado. Según el portavoz, Andréi Lisenko, la columna rusa estaba formada por 50 carros de combate, 40 lanzaderas de misiles y 40 transportes blindados.

Los nuevos acuerdos de Minsk han sido recibidos con esperanza en Ucrania, sobre todo en las bombardeadas ciudades rebeldes, donde la situación humanitaria es catastrófica. Pero muchos temen que los ataques artilleros no cesen, igual que ocurrió tras la firma del alto el fuego de septiembre pasado.”

 (De “El País”, 13/02/2015)


No puedo negar que me alegro de que, al parecer,  se haya decidido (que no realmente efectuado) el cese de las luchas en el este de Ucrania.

Siempre es de celebrar que las armas queden en silencio y sucedan los encuentros y negociaciones.

Pero no nos engañemos.

El acuerdo alcanzado es tan precario, tan prendido con alfileres, que es más fácil romperlo que cumplirlo, cual aconteció con el anterior pacto de Minsk.

Las crónica y comentarios que preceden son buena muestra de la endeblez de la solución obtenida.

Todo ello me mueve a reflexionar (y comentarlo, claro está) que una vez más la Unión Europea (por boca de Hollande y Merkel) y la OSCE han sido “toreadas” por Putin.

En efecto, el líder ruso, desde su cinismo calculado, se ampara en que Rusia no interviene en el conflicto y tiene bastantes dificultades para inspirar decisiones pacíficas a los rebeldes pro independentistas; y por otro lado sugiere, casi imponiendo, que se establezca un calendario de negociaciones y decisiones para una práctica independencia de las zonas afectadas. Además de ni entrar en el tema clave: el restablecimiento de una auténtica frontera entre Rusia y Ucrania en las regiones de Donbass y Lugansk.

El taimado Putin insinúa, y al final lo dice, que es el Presidente de Ucrania, Poroshenko, quien no admite tratar de posibilidades de independencia de las zonas sublevadas, y que no ofrece propuestas positivas, además de ser reticente a mermar la integridad territorial de Ucrania.

¡Faltaría más! Es claro que Poroshenko (un magnate metido a dirigente político, con más buena voluntad que picardía política) nunca podrá admitir la escisión efectiva de las regiones de Lugansk y Donetsk, y deberá exigir, hasta por la fuerza de las armas, el cese del movimiento separatista.

¿Podemos pensar los europeos que se tratara de “cortar” por la fuerza un trozo de nuestro territorio y que debiéramos aceptarlo sin más?

Tengo la impresión de que el alto el fuego, si es que efectivamente se produce, va a ser un débil e inseguro comienzo de una más que dudosa paz, que pienso, parafraseando la obra de Gironella, ha “estallado”.
Sí, ha estallado para seguir generando problemas mil, no para iniciar tiempos de prosperidad y bienestar.

El entusiasmo y la felicitación entre Hollande y Merkel después de anunciarse el feble acuerdo alcanzado no son sino una muestra de su impotencia ante la compleja cuestión que se ha planteado con Rusia, que mientras no se actúe con toda la energía –toda, digo, no con blandenguerías de sanciones a veces inexplicables – seguirá latente, ya que se olvida que Putin lleva en su esencia como dirigente de la actual Rusia, restaurar el “imperio” de la URSS y del zarismo, y para ello no puede ni va  tolerar que Ucrania se le vaya de su órbita y quede en manos de Occidente.

Frente a ello, el Fondo Monetario Internacional anuncia el propósito de inyectar más de quince mil millones de euros en Ucrania, pero lo que no se dice es que las condiciones impuestas para ello son tan gravosas (como necesarias) que tal vez se necesite más de una generación para alcanzar sus resultados. Pues ahí es nada exigir, entre otros extremos, que se supere la corrupción.

Si la sufrimos en los países de la Unión Europea, con una democracia y legalidad que se dice estable ¿cómo no va a permanecer enquistada la corrupción en países como Ucrania, convulsa, dividida, empobrecida, necesitada y que bebe en las aguas fétidas de la antigua corrupción comunista?

Ojalá me equivoque, pero con la paz ahora anunciada y aun no comenzada va a acontecer como en la fábula de la rana y el escorpión.

Cierto es que el escorpión necesitaba de la rana para cruzar el río, y ello confió al batracio, pero era seguro que cuando estuvieran a mitad de la travesía el escorpión le clavaría el aguijón. Que es lo que le demandaba su naturaleza. Y no pudo sustraerse a ello.

¿Alguien concibe a Putin sin ansias imperialistas?

En fin, que en Donetsk y Lugansk “ha estallado” la paz…



“Incluso la paz se puede comprar a un precio demasiado alto”.- Benjamin Franklin (1706-1790) Estadista y científico estadounidense.

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

19 mayo 2014

Elecciones Europeas 2014: Cuando solo importa el dinero y falta la sensatez. “Los mismos perros con diferentes collares”


“Palabras vacías y disparates varios.  
Las promesas que se incumplirán en Europa.
 Los programas electorales están repletos de frases pegadizas y publicidad por todo lo alto. Demasiadas medidas y proyectos huecos que una vez más los políticos no podrán cumplir gane quien gane
Cuando el 25 de mayo se ejerza el derecho a voto se van a tomar una serie de decisiones de importante calado. La primera y más importante será la de decidir, de manera indirecta, un presidente de la Comisión Europea. En principio, es el Consejo (los jefes de Estado y Gobierno) el encargado de proponer la figura del presidente, pero se torna impensable que puedan revocar la decisión del Parlamento Europeo. Los dos nombres encima de la mesa son Jean Claude Juncker de ideología conservadora y el socialista Martin Schulz.
La adopción de una u otra corriente implica la aceptación de una serie de medidas económicas. Las principales propuestas recogidas por ambos partidos, son difícilmente realizables, desde el punto de vista económico. Demasiadas palabras vacías y promesas que una vez más no serán capaces de cumplir. Estas son las medidas huecas de socialistas y conservadores en las próximas elecciones europeas.
España, Europa y fondos
No habrá más España en Europa. El total máximo de representantes de los dos grandes partidos sumarán un total del 10%, como máximo, de sus respectivos grupos. Esto es, que España sólo cuenta con 54 eurodiputados de los 766 que ocupan  el hemiciclo europeo. Por lo tanto, es impensable que una vez repartidos esos escaños se pueda hacer algún tipo de ‘presión’ en favor de beneficios nacionales.
Es difícil que se pueda llevar a cabo una de las propuestas del PP que
se resume en ‘más España en Europa’. También se presume difícil, las propuestas del PSOE de presionar a Europa para atraer más dinero europeo para sufragar unas políticas sociales y de empleo.
Además, se da la circunstancia de que España en 2014 dejará de ser beneficiaria para ser contribuyente neta a Europa. Es decir, que a partir de este año España deberá pagar más dinero a Europa de lo que va a recibir.
Políticas expansivas y Eurobonos
Da igual quien gane o cual sea el resultado, las políticas del Banco Central Europeo (BCE) no van a cambiar. La única forma sería por decisión del mismo BCE con Draghi a la cabeza. El Parlamento Europeo no tiene potestad para obligar al BCE para que cambie su política hacía medidas expansivas como las de EEUU. Además, que esas medidas no funcionan por que Europa no tiene el grado liberal estadounidense.
Tampoco se pueden prometer los Eurobonos. Esta situación contrasta con la posición de los socialistas europeos que sí confían en los eurobonos como parte de su proyecto. Uno de los puntos que se pueden consultar en el mismo programa electoral del PSOE se resume así “reformar el BCE y creación de los Eurobonos”. Más allá de vanas intenciones, es imposible llevarlo a cabo sin la aprobación de una Alemania que siempre se ha mostrado reacia a esas políticas.
La creación de empleo como gran eslogan
Las empresas crean empleo no los Gobiernos. Zapatero en 2011 o Francia estos años han demostrado que el gasto político sólo crea más déficit y deuda, ese gasto no ayuda a la creación de empleo, si no que ahoga a la economía porque esas medidas requieren mayores impuestos.
Una de las grandes prioridades de Partido Popular Europeo será el crecimiento y el empleo, la utilización de políticas que estimulen el crecimiento económico. Como pone textualmente: “la creación de empleo se convierte así en el eje fundamental de nuestro programa”.
El partido socialista no se queda atrás y pide multiplicar los fondos europeos para el empleo juvenil. También pide otorgarle una nueva tarea al BCE, que en la actualidad sólo se ocupa de mantener estable la inflación, que sería la de creación de empleo. Una vez más es impensable no sólo porque el mismo BCE se opone, sino también por la oposición que ejercería Alemania entre otros.
Todas estas medidas se proponen en un contexto en que las cifras de deuda pública en los países europeos se han disparado. Los gastos en políticas de empleo se han multiplicado exponencialmente y han conseguido dejar 26 millones de parados y una Europa al borde del colapso económico por su alto volumen de deuda.
Más impuestos para todos
En un escenario de déficit y deuda en máximos históricos en Europa, tomar medidas expansivas de gasto como precisan desde ambos partidos sólo pueden ser pagadas con más impuestos. Desde el PPE se quiere evolucionar en la integración fiscal, es decir, unos impuestos más o menos iguales para todos los europeos. Es una medida complicada debido a la diversidad de impuestos, ingresos y otras circunstancias, como los salarios de cada país o el diferente coste de la vida.
Los socialistas abogan por reducir la evasión fiscal en el plazo de 2020. Sin entrar a valorar lo complicado que resulta, si fuera fácil se habría hecho ya, no sólo hay que pensar en grandes empresas, las cuales están tremendamente vigiladas sino en el pequeño fraude. El de pequeñas empresas o particulares, que suman un número muy alto del fraude. Además, reclaman la imposición de la Tasa Tobin para las transacciones económicas. El problema es que ese impuesto lo pagaran los clientes y los ciudadanos, como ya han advertido varias voces desde el sector financiero y bancario.
Frases electoralistas
En ambos programas encontramos las frases sencillas, muy pegadizas y de rápido calado pero que en el trasfondo son inservibles. Por ejemplo la propuesta del PPE de consolidar el “Estado de Bienestar basada en servicios sanitarios y sociales de calidad, eficientes y sostenibles en toda Europa”. Se debe recordar que en Europa está extendido el copago sanitario, mientras que en España aún no está implantado, por lo que no se sabe si se avanza al copago o la reducción de él. Los socialistas enmarcan la frase “nos oponemos a las Troikas” pero para financiar sus proyectos si exigen a organismos europeos como el Banco Europeo de Inversión que
inyecte más dinero.
Otra medida electoralista por parte socialista es la creación de un salario mínimo interprofesional, para toda Europa. Algo impensable en sentido económico, porque ¿Hacía donde se convergería? En España el salario mínimo es de 753 y en Holanda es de 1.486 o en Luxemburgo de 1.921 euros. En cambio, otros países como Lituania es de 290 euros, en Rumania 191 euros o en la República Checa 328 euros. Por lo tanto, es impensable unificar el SMI y más atendiendo a que el coste de la vida en cada país es diferente y que gran parte de las empresas se verían forzadas a cerrar o a ofrecer menos trabajo si tienen que pagar más por cada trabajador 
Las campañas electorales casi siempre han resultado insoportables. Los unos van contra los otros, y donde los otros dicen “digo”, los unos replican con “diego”, buscando cuantas más frases pegadizas con las que subyugar la avidez destructiva e iconoclasta de los medios de comunicación de cada tendencia.
Pues me atrevo a decir más: La actual campaña electoral sobre las elecciones europeas está resultando absolutamente fastidiosa y completamente reprobable y absurda.
Debería debatirse sobre la proyección de España en Europa y se acaba insultando los unos a los otros, por mor de si se mira a las mujeres por debajo de las faldas, o si se atiende a las marcas genitales en los pantalones masculinos, o si todos deberían ser gays y lesbianas para de esta forma organizar el “putiferio” a lo Roma decadente.
Dicho de otra manera: Que si Arias Cañete ha actuado como un machista al decir que hay que tener especial cuidado en los debates con las mujeres candidatas; que si la Valenciano (qué poco prestigia este espécimen femenino a la Valencia cuya apellido detenta) se dedica a criticar al partido en el poder con olvido de los fraudes del suyo que siguen aflorando, u olvida que sus compañeritos robaron todo lo que pudieron de los fondos públicos destinados a los usos sociales.
Habría que recordar la fase evangélica que se le dice a Jesús cuando se dispone a resucitar a Lázaro, ya muerto varios días antes: “Iam foedet” (Ya apesta).
Y sí; es verdad. La política española, en esta campaña electoral, apesta, porque lo único que se ofrece al ciudadano es porquería, suciedad, revanchismo, sin apenas ideas y sin el menor estilo  de educación y respeto ciudadanos.
No es de extrañar que esos irredentos especímenes que son los
manifestantes del 15-M, muchos de ellos auténticos cafres destructores, sigan campando por sus respetos, con vergonzoso regocijo de una cada vez más nutrida multitud de “rebeldes sin causa”.
Europa ya es de por sí un problema como para aportarle la frustrante inmadurez de los políticos de un pueblo que, cual el español, desea un bienestar que ya nunca más le volverá, un empleo que es “lo que un zapatero se llevó”, y una “bondad impositiva” que se esfuma cada vez que Montoro alude al “burel” de la crisis  y Rajoy proclama lo de la “herencia recibida”, mientras Rubalcaba no consigue que la sinvergüenza de Maleni Álvarez se aparte de la teta que le suponen su más de veinte mil euros mensuales de sueldo en el banco capitalista europeo (¿Dónde está el socialismo del bienestar y de la ayuda a la clase social?)
¿Europa? ¿Bienestar?
Me parece que lo único que priva es el “panzismo”, aquel “ande yo caliente y ríase la gente…”
Me entran ganas de pegar con engrudo resistente todas las papeletas de votación preparadas para el próximo domingo, y sobre ellas escribir en rotulador rojo e indeleble: “Es inútil; son los mismos perros con diferentes collares”.
Me asalta la frase del Dante en la Divina Comedia, cuando situó a las
puertas del Averno aquella sentencia de “Lasciate ogni speranza voi qui entrate”, o sea, no esperéis nada de Europa, que solamente dará a los que tienen, y no traerá nada nuevo a los que esperamos unas migajas de paz y bienestar.
¡Pues buenos están los tiempos para eso!
Solamente hay una solución: Que Putin corte el suministro de gas a Alemania, y la Merkel se alíe con Vladimirín para trasvasar el hielo de Siberia al Ártico, y en éste crear los “estados congelados de Europa”, para que tres mil años después se pueda revitalizar la sensatez que se ha esfumado.

“El dinero es la llave que abre todas las puertas”.- Molière (1622-1673) Comediógrafo francés.

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA