Mostrando entradas con la etiqueta JOSE MANUEL SANCHEZ GEY. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta JOSE MANUEL SANCHEZ GEY. Mostrar todas las entradas

01 octubre 2020

" Tempus fugit" En el aniversario del fallecimiento de nuestro capitán/profesor y de compañeros vinculados a la XXI Promoción de Milicias Universitarias

Despedida al "Capitán General", 1 octubre 2017

Tres años se cumplen hoy de cuando, al alba, el teléfono sonara con insistencia, avisando de un mensaje de Lola Sánchez-Gey Venegas, que informaba de que su augusto padre, José Manuel Sánchez Gey, nuestro capitán/profesor de la XXI Promoción de Milicias Universitarias (Compañías 4ª y 1ª, de Montejaque, años 1963/1964), elevado por nosotros al grado de "Capitán General", había pasado a la "reserva de la vida" y "ascendido" al "Cuartel General de las Estrellas".

Varios compañeros nos movilizamos desde Valencia y Ciudad Real y, recorriendo "a uña de caballo" los mil kilómetros de distancia hasta Cádiz, previa parada "logística" en Puertollano, pudimos asistir al sepelio de nuestro líder, participando nuestra condolencia a todos sus hijos y familiares. No cabía ni una aguja en los aledaños del tanatorio de Cádiz.

El siguiente año, en la misma fecha, en la Iglesia castrense de Santo Domingo de Valencia, con asistencia de su hijo José Manuel Sánchez-Gey Venegas (Coronel de Infantería y héroe de acciones militares en sus tiempos de teniente en el entonces Sahara español, que ha sido y sigue siendo nuestro valedor en tantos y tantos proyectos), y la participación de varios ilustres militares, además de una representación de nuestra Promoción, se celebró una misa en sufragio del "Capitán General", y a continuación los asistentes nos reunimos en almuerzo de hermandad y recuerdo. 

Rafael Muñoz Benítez

Como el tiempo corre implacable, hace dos meses supimos del fallecimiento de algunos integrantes de nuestra Promoción, como Rafael Muñoz Benítez (ilustre médico de Córdoba) y Javier Calvet Sancho (renombrado economista y auditor, de Valencia), a quienes infelizmente se ha sumado hace unas semanas, nuestra entrañable "madrina" de Promoción, la profesora de Cádiz María Dolores Sánchez-Gey Venegas, hija de nuestro "Capitán General"., siguiendo la estela de su esposo, Antonio Giráldez, fallecido dos meses antes.
En memoria de todos ellos, y de aquellos otros miembros de nuestra Promoción de Milicias Universitarias que ya nos iluminan desde allá arriba (ni siquiera tenemos constancia de todos ellos) hubiéramos deseado asistir en el día de hoy a una misa de sepelio, pero las ausencias laborales, viajes y obligaciones de unos y otros nos han hecho postergar el oficio religioso hasta mediados del presente mes.


Matrimonio Giraldez/S.Gey, "Capitán General" y
y matrimonio Pérez Bonmatí, en Cádiz, 2010

Dicho todo lo precedente, hoy cumple especialmente rememorar el ascenso al máximo "generalato" de las estrellas de nuestro inolvidable capitán/profesor, a quien seguros estamos ya acompañan sus queridos esposa, hija y yerno y sus dos alumnos citados, amén de todos aquellos milicios universitarios de sus unidades de formación que ya se han instalado en la eternidad.

Recordamos, pues, a estos que nos han precedido en la marcha, y como el mejor homenaje, reproducimos el texto que en este mismo blog publicamos en aquel doloroso día 1 de octubre de 2017, nada más saberse el óbito del destinatario de la endecha:

"Querido José Manuel, nuestro querido e inolvidable "Capitán General": 

Nos dicen que te has ido, pero nosotros te seguimos notando tan cerca como siempre, con esa tu sonrisa comprensiva y bondadosa, no exenta de agudeza, y con ese tu gesto de llevar la mano derecha a la sien para simular el primer tiempo del saludo.
Nos dicen que te has ido, pero nosotros te seguimos teniendo tan cerca como siempre, con los recuerdos de esas tus frases tan
Jura de bandera, 1963

certeras como ingeniosas, como cuando nos decías que "sin ninguna intención política, estoy francamente bien"; o cuando elogiabas que llegara "el meteoro"; o cuando nos enseñabas a saludar a "nuestra compañía hermana", en el Montejaque tan nuestro. 
Nos dicen que te has ido, pero nosotros te seguimos teniendo tan cerca como siempre, con el recuerdo inmortalizado en las novelas "Noventa días que hacen historia o Lo que cuestan los galones", y "Seis puntas tiene una estrella o No volveremos más"; y "Agostiembre, El retorno a Montejaque". O tus libros, tan instructivos y serenos, como las "Reflexiones militares" o "Padres e hijos"...que nos obsequiaste a todos nosotros.
Nos dicen que te has ido, pero te seguimos teniendo tan cerca, porque ya estás donde moran las estrellas, y ya te han recibido con todos los honores y con todos sus afectos nuestros compañeros que tuvieron la dicha de adelantarnos desde el cielo de Montejaque para rendirte la acogida gloriosa como el "Capitán General".
Nos dicen que te has ido, pero te seguimos teniendo tan cerca, porque nos diste tu "herencia" familiar, con tus queridos hijos, y nietos y bisnietos...siempre tan vinculados a nuestros proyectos y celebraciones.
Nos dicen que te has ido, pero te seguimos notando junto a nosotros, a ti, nuestro "Capitán General", aquel que cuando nos íbamos de permiso a nuestras casas desde el campamento de Montejaque rogaba a Dios que nos protegiese a todos, a nosotros, tus alumnos y subordinados, para que pudiésemos regresar sanos y salvos. 
Y como sigues estando con nosotros, proclamamos  que ahora, y por siempre, ya nada ni nadie nos privará de tu liderazgo, asistencia y protección. 
Póster del 50 Aniversario
Como tú, indudablemente, estás ya junto al buen Dios, seguros estamos de que intercederás por estos tus discípulos, y también compañeros en la milicia, que gracias a ti se hicieron hombres y gracias a ti han seguido sintiéndose patriotas. 
Sirva esta endecha apresurada (pese a estar escrita en prosa) como el sentido e intenso elogio fúnebre en el día en que pasaste a ser la estrella principal en nuestro firmamento de Agostiembre, en Montejaque. 
Ahí es nada; el día del Santo Ángel Custodio del Reino de España; el día en que España clama por su unidad frente a maniobras trapaceras para dividirla, tú, con tu ejemplo y tu recuerdo, nos unes más. 

¡In memoriam!
¡Por siempre, nuestro Capitán General!
¡Y Viva España!"

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

25 marzo 2020

JAVIER CALVET SANCHO: Otro más para siempre en Agostiembre.- Elegía en prosa por un inolvidable amigo y compañero

Pugnando por navegar por encima de los dolores y frustraciones que cada día nos trae la vida,  en esta ocasión, en medio de esta maldita plaga cuasi bíblica que nos está atormentando, nos llega la triste noticia de que el bueno de Javier se decidió marcharse para siempre junto a aquella bandera patria que él tanto repetía en sus mensajes, para mantenerla enhiesta y bien izada en el Agostiembre de la eternidad, donde nuestro "Capitán general" sigue esperándonos y acogiéndonos en nuestra singladura vital de la XXI Promoción de Milicias Universitarias (IPS) de Montejaque-Ronda, años 1963/1964, (Compañías 4ª y 1ª de la 1ª Agrupación. 
Javier se nos ha escapado por la rendija de su bondad, de su laboriosidad, de su compañerismo y de su permanente presencia. Pero se ha quedado con nosotros, en nuestra vida, en nuestra experiencia y en nuestro recuerdo. 
Aún no hemos podido reponernos del trauma de su desaparición, pero ya estamos valorando su siempre simpática disponibilidad y su amistad. 
Hay dolores en el alma que se quedan para siempre, y el de la marcha de Javier es uno de ellos. 
A sus compañeros de "Tinto y Oro" bien les comprendemos, porque les han arrancado un jirón de sí mismos. 
A sus allegados, a su querida esposa, Ana, a sus hijos y a sus nietos, se les ha marchado el lider y el cabeza de familia. 
A todos nosotros se nos ha escapado el gran amigo y compañero con el que esperamos reunirnos allí, en el Agostiembre de la memoria, donde, con el "Capitán general", se amalgaman las vivencias, historias y realidades de nuestra experiencia vital de Agostiembre. 
¡Honor y recuerdo a Javier Calvet Sancho!
¡Honor y recuerdo al "Capitán General" José Manuel Sánchez Gey!
¡Honor y recuerdo a la XXI Promoción de Milicias Universitarias de Montejaque!
POR SIEMPRE!!!

Contra la sentencia "mis amigos son los mejores", oponer esta aspiración permanente "Que los mejores sean mis amigos".




Por la transcripción
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

13 diciembre 2017

Las estrellas de la Navidad: cuando se entreveran las emociones, los afectos, los recuerdos y las nostalgias


Un año más, afortunadamente, vamos a celebrar la Navidad, con su barahúnda de encuentros, felicitaciones, regalos por mano del anglosajón Santa Claus, mensajes de afecto y recuerdo, y nostalgias sin fin por aquellos seres que se nos fueron, al menos físicamente, para siempre. 
Es tradicional, es bonito y entrañable, asociar la Navidad a esa estrella rutilante que en los tradicionales belenes se situaba junto a la cueva en la que se representaba el nacimiento de Jesús, y que lucía como señuelo para los pastores que la tradición cuenta que fueron a adorar a Jesús, y hasta para los Reyes Magos que desde Oriente se dirigían en
búsqueda de quien se les había anunciado como su Salvador. 
Entrañables y emocionantes leyendas que, en su vertiente fantasiosa, han llenado nuestras infancias y nuestra juventud, hasta que la desacralización de los tiempos actuales ha trocado aquella estrella y aquella representación de los nacimientos de Jesús en árboles iluminados y guirnaldas que contornean las plazas y calles. 
Mas por encima de aquellas o estas representaciones actuales, el tiempo de Navidad sigue entrañando una llamada al afecto entre las gentes, entre las personas de la misma familia, entre los amigos, entre los vecinos, y hasta entre los conciudadanos, que llegan a ser capaces de enervar sus cuitas y diferencias, sus
extremismos a veces fanáticos, para que parezca (al menos para que parezca) que sobre el mundo y sobre la sociedad empieza a reinar la armonía del cariño.
Tiempo también de recuerdo a aquellos que ya se nos fueron de nuestra vida material, bien por largas ausencias, bien porque sus existencias pasaron a otro estadio. 
Y ahí surgen las nostalgias de los tiempos vividos con ellos, en su compañía, y de las bondades de sabiduría y cariño que nos legaron. 
Surgen así en la Navidad “las estrellas”, esos otros astros o planetas que en las oscuras noches de la Navidad orlan y acompañan a la estrella de Belén, la que según la tradición marcó el camino hacia Jesús. 
Esas otras “estrellas de la Navidad” nos reconfortan en la nostalgia, porque nos hacen sentir cercanos, como revividos, como permanentes, a quienes ya dejaron este mundo y que , al menos deseamos, ya gozan de la paz y el descanso que al despedirles les deseamos. 
Sirvan estas líneas para desear a todos y cada uno de los lectores que luzcan en el firmamento de sus
vidas esas “estrellas de la Navidad”, que identifican en sus corazones a los padres, hijos y familiares que ya adornan los cielos de nuestra memoria afectiva; y para hacer votos inspirados en el cariño y en el aprecio para que estos tiempos navideños les sirvan de estímulo y consuelo, y les hagan más humanos, más comunicativos, más generosos, más auténticos, más dispuestos a hacer el bien y acompañar en lo necesario a los demás. 
Y entre esas “estrellas de la Navidad”, en esta ocasión no puedo dejar de tener presente a la egregia persona que durante los últimos años ha significado un modelo de humanidad, sabiduría y
afecto para un grupo de mozalbetes que recibieron su formación humana y militar en el campamento de Milicias Universitarias de Montejaque-Ronda, aquellos ya lejanos e inolvidables años 1963 y 1964, encuadrados en la XXI Promoción de las Milicias Universitarias IPS: Don José Manuel Sánchez Gey. El muy querido “Capitán general” que el 1 de octubre pasado, a sus noventa y ocho años bien cumplidos, decidió convertirse para siempre en otra de nuestras “estrellas de la Navidad”. 
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

17 septiembre 2017

A  JOSÉ MANUEL SÁNCHEZ GEY, ILUSTRE MILITAR Y PROFESOR, EN SU 98 CUMPLEAÑOS


En estas horas cercanas al 17 de septiembre, varios compañeros (sin embargo y además, grandes amigos) de la XXI Promoción de Milicias Universitarias (IPS) de Montejaque-Ronda, integrados en las Unidades de Instrucción 4ª y 1ª de la 1ª Agrupación, en los años 1963 y 1964, han mostrado su deseo y voluntad de agasajar a quien fue su capitán/profesor en aquellos años, hace ya más de 54, y de quien  todos los miembros del grupo "Agostiembre" (que así han dado en llamarse los miembros sobrevivientes de aquella XXI Promoción) no solamente guardan recuerdo imborrable, sino que siguen manteniendo asiduos contactos. 
Cuando llega, por tanto, la fecha del 98 cumpleaños del ilustre militar y profesor (hasta reconocido en sus valías y méritos por la Universidad Complutense y el Ejército Español mediante la creación de la Cátedra Comandante Sánchez Gey), es necesario glosar la efemérides en las redes sociales y proclamar una vez más el respeto y el afecto que le siguen profesando todos los que fueron sus subordinados y alumnos, llegados de su mano y enseñanza a Oficiales de Complemento del Ejército. 
Basten estas líneas, que pretenden rezumar agradecimiento y afecto a la figura del prohombre José Manuel Sánchez Gey, para recordar al mundo, a las gentes, a los militares, a los universitarios y a las familias de los  miembros de "Agostiembre", que entre ellos pervive e ilumina la vida este ilustre personaje, a quien con merecimiento llamamos (yo me incluyo, porque lo soy, entre los de la Promoción), nuestro "Capitán General". 
¡Por muchos años! ¡Y que Dios le bendiga!
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

27 octubre 2016

Esta España nuestra: Un ejército para servir a la sociedad y a la paz, la Unidad Militar de Emergencias.- El “Grupo Agostiembre” visita el Batallón de Intervención III.



La Unidad Militar de Emergencias (UME) es un cuerpo integrante de las Fuerzas Armadas Españolas creado por acuerdo del Consejo de Ministros el 7 de octubre de 2005. Mediante el Real Decreto 416/2006, de 11 de abril, se establece su organización y despliegue y se implanta como una fuerza militar conjunta de carácter permanente dentro de las Fuerzas Armadas, con la finalidad de intervenir de forma rápida en cualquier lugar del territorio nacional español en casos de catástrofe, grave riesgo u otras necesidades públicas
Al año siguiente, la Orden DEF/1766/2007, de 13 de junio, desarrolla el encuadramiento, organización y funcionamiento de la UME. También establece que la UME depende orgánicamente del ministro de Defensa, operativamente del Jefe de Estado Mayor de la Defensa y funcionalmente de los órganos superiores y directivos que su normativa específica determina.
Posteriormente, el Real Decreto 1097/2011, de 22 de julio, aprueba el Protocolo de Intervención de la Unidad Militar de Emergencias y establece que la intervención de la UME podrá ser ordenada cuando alguna de las siguientes situaciones de emergencia se produzca con carácter grave, independientemente de que se trate de una emergencia de interés nacional o no:
  • Las que tengan su origen en riesgos naturales, entre ellas inundaciones, avenidas, terremotos, deslizamientos de terreno, grandes nevadas y otros fenómenos meteorológicos adversos de gran magnitud.
  • Los incendios forestales.
  • Las derivadas de riesgos tecnológicos, y entre ellos el riesgo químico, el nuclear, el radiológico y el biológico.
  • Las que sean consecuencia de atentados terroristas o actos ilícitos y violentos, incluyendo aquellos contra infraestructuras críticas, instalaciones peligrosas o con agentes nucleares, biológicos, radiológicos o químicos.
  • La contaminación del medio ambiente.
  • Cualquier otra que decida el presidente del Gobierno en nombre del Rey.
Las actuaciones de la UME ante alguna de estas situaciones se concretan en la planificación, el adiestramiento y la intervención. Sin embargo la UME no realiza tareas de prevención y sus efectivos actuarán siempre encuadrados en la unidad a la que
pertenecen y dirigidos por sus cuadros de mando.
Los militares que forman la UME disponen de una preparación específica que radica principalmente en una formación sanitaria de emergencia; también son instruidos para la actuación frente a incendios forestales, inundaciones, grandes nevadas, derrumbes, riesgos tecnológicos, etc.
Organización
En diciembre de 2012, estaba previsto completar el 100% del personal de la UME: 5000 militares, hombres y mujeres, entre Oficiales, Suboficiales y Militares Profesionales de Tropa y Marinería.
La Unidad Militar de Emergencias está compuesta por:
  • Mando y Cuartel General (CG), en el que se integran los oficiales y mandos de enlace
  • Unidad del Cuartel General (UCG)
  • Agrupación de Medios Aéreos (43 Grupo de Fuerzas Aéreas y Batallón de helicópteros)
  • Cinco Batallones de Intervención en Emergencias (BIEM)
  • Dos destacamentos de Intervención en Emergencias Naturales
  • Regimiento de Apoyo a Emergencias (RAEM)
Cada uno de los cinco Batallones de Intervención en Emergencias (BIEM) está compuesto por dos compañías de intervención y una de ingenieros; el Regimiento de Apoyo a Emergencias (RAEM) está compuesto por cuatro compañías: apoyo, mantenimiento, transportes y abastecimientos.
Ubicación

La Unidad Militar de Emergencias está desplegada en siete bases por toda la geografía española, de forma que pueda responder a cualquier emergencia en un tiempo breve y con toda su efectividad.


  • Mando y Cuartel General
  • Unidad del Cuartel General (UCG)
  • Regimiento de Apoyo a Emergencias (RAEM)
  • Agrupación de Medios Aéreos
  • Batallón de intervención en emergencias (BIEM I)

Base Jaime I de Bétera (Valencia)

  • Batallón de intervención en emergencias (BIEM III)

  • Batallón de intervención en emergencias (BIEM IV)

  • Batallón de intervención en emergencias (BIEM V)
Agrupación medios terrestres

  • Transporte de personal y material: 372
  • Telecomunicaciones: 39
  • Máquinas de Ingenieros: 53
  • Autobombas: 140
  • Embarcaciones: 21
(De Wikipedia y otras fuentes):

El BIEM III está compuesto por 584 militares que se organizan en dos compañías de intervención (CIEN), una compañía de ingenieros y una compañía de Plana Mayor.
Tras su incorporación, todos ellos realizan el Curso Básico de Emergencias (hipervínculo), y posteriormente realizan diferentes cursos de

formación superiores y prácticas específicas para alcanzar su capacitación como intervinientes.
Entre su personal, el BIEM III dispone de especialistas en distintas modalidades de buceo (elemental, apoyo, zapador anfibio), mando de unidades de policía militar, instructores de educación física, guía de perros de búsqueda y rescate, titulados en montaña, etc.

...
Quizá extrañará al asiduo lector de este blog que en estos días en los que parece concentrarse toda la vigencia informativa en las sesiones parlamentarias de investidura del Presidente del Gobierno, aparezca en este blog una glosa y comentario sobre la Unidad Militar de Emergencias.
Prometo que en cuanto acaben las sesiones de investidura, resulte o no admitido el Presidente, dedicaré los comentarios oportunos (necesariamente amplios) sobre los antecedentes y los “consecuentes”, incluyendo defenestraciones en los partidos y sinrazones que han dilatado y al final conducido a las sesiones parlamentarias.
Pero hoy y ahora merece un especial comentario una institución militar –conocida, pero menos— tan incardinada en el servicio a la sociedad, como es la Unidad Militar de Emergencias (U.M.E.)

Si se repasa este blog se hallará la amplia información en mayo de 2.015, con motivo de la creación por la Universidad Complutense de Madrid (Cátedra de Psicología) y la U.M.E., de la “Cátedra Comandante Sánchez Gey”, en honor del ilustre soldado José Manuel Sánchez Gey, muy ponderado militar destinado mucho tiempo a la formación de los estudiantes integrados en las Milicias Universitarias (especialmente en la época de la denominada Instrucción Premilitar Superior, IPS) en los campamentos de instrucción que estuvieron repartidos por toda España, desde la década de los cuarenta hasta la de los setenta del pasado siglo. Cuyo egregio militar, con sus actuales 97 años, sigue siendo paradigma y ejerciendo su magisterio entre los suyos y sus alumnos y discípulos, desde su Cádiz de residencia, y es admirado entre los militares por sus obras, entre docentes e instructivas, como por ejemplo el libro “Reflexiones militares” (que ha servido durante muchos años como “memento”-guía en las academias militares), pero también por sus escritos educativo/formativos, como “Padres, hijos, educadores y educandos” (Segunda edición, Cádiz 2010), de manera que ha sido y es un paladín de la pluma y la espada, como le califican –en nuestro grupo especialmente-- con orgullo muchos de los que han, hemos, sido sus subordinados y discípulos.
Pues bien, con motivo de la presentación de la citada Cátedra Comandante Sánchez Gey, quien esto escribe y un grupo de compañeros de la XXI Promoción de Milicias Universitarias (IPS) del campamento de Montejaque-Ronda, años 1963/64, compañías 4ª y 1ª de la 1ª Agrupación, en mayo del pasado año fueron invitados al Cuartel General de la Unidad Militar de Emergencias, en Torrejón de Ardoz, y participaron en la presentación de la cátedra y departieron con los mandos de la U.M.E., especialmente con sus entonces Jefe, el Teniente General César Muro Benayas y su ayudante, el entonces Teniente Coronel Luis Cortés Delgado, de manera que se instauró una afectiva y efectiva relación entre dicha Unidad y el llamado “Grupo Agostiembre”, que venimos integrando los ya veteranos miembros de aquella XXI Promoción de Milicias Universitarias.
En ese sentido, el Teniente Coronel Jefe del Batallón de Intervención nº 3 de la U.M.E. –con sede en Bétera-Valencia--, Francisco Javier Moreno Miguel,
invitó al “Grupo Agostiembre” de Valencia,  para visitar la sede de ese BIEM III (que así se denomina abreviadamente dicho batallón), y en el día de ayer un buen número de los antiguos miembros de la milicia universitaria valenciana visitó el acuartelamiento de Bétera.
La acogida del Comandante Barrachina (que recibió y acompañó a los visitantes, en ausencia del Teniente Coronel Jefe) fue tan cordial como prolija en atenciones, a lo que contribuyó en buena medida el Capitán Ángel García Solaz, responsable de relaciones institucionales y comunicación, y sirvió para facilitar una amplísima información sobre la esencia y actividades de la U.M.E. y del BIEM III en concreto, mediante un despliegue de diapositivas y bibliografía, más una visita a los centros de comunicaciones y operaciones tanto fijos como móviles, en los que los oficiales y suboficiales al frente ofrecieron detallado conocimiento de la modernísima tecnología que se usa, y que está poniendo de manifiesto la eficacia de la UME en todos los siniestros y emergencias en que ha intervenido.
Hubo ocasión de visionar y comprobar “in situ” las diversas instalaciones, los vehículos con sofisticadas técnicas de detección y comunicación, y ello con la presencia de los mandos y responsables de cada sección, con especiales explicaciones sobre las unidades de intervención inmediata (una de ellas está dispuesta para antes de quince minutos desde el aviso desplazarse hacia la emergencia, y una segunda lo hace antes de una hora), quedando patente el altísimo grado de preparación y dedicación de todos los componentes.
Al término de la amplia y muy interesante visita, como colofón, el “Grupo Agostiembre” entregó un escrito de saludo, agradecimiento y ofrecimiento al BIEM III, y obsequió con un ejemplar del libro “Agostiembre (El retorno a Montejaque)”, que firmaron todos los visitantes, y que pasará a lugar destacado de la sala de reuniones y conferencias y trofeos, junto a las muchas felicitaciones y condecoraciones allí expuestas.
No voy ahora a inundar esta entrada del blog con números y estadísticas referidas a la U.M.E., porque fácilmente pueden obtenerse vía Internet, pero sí destacar la satisfacción que supuso a los visitantes el conocimiento de estas modernas unidades del ejército.
Material del BIEM III para las diferentes emergencias
Mientras nos despedíamos de los mandos que nos habían acompañado en la visita, nuestras reflexiones como antiguos oficiales del ejército español de más de cincuenta años antes, versaron sobre el enorme cambio de mentalidad y medios que se había producido y especialmente sobre el espíritu de servicio a la sociedad que constituía la esencia de la U.M.E.
Se estaba haciendo gran verdad aquello de “Construye la Paz, y no la guerra”, porque estas unidades militares están organizadas y se dedican precisamente a las actuaciones en casos trágicos para la sociedad, contribuyendo de manera ejemplar al bienestar general y trocando las espadas en brazos e instrumentos de ayuda y servicio.
En una palabra, las armas de ahora son el apoyo, la disponibilidad y la ayuda humanitaria.
Esperamos seguir nuestra armoniosa relación con este BIEM III, y por ello nos ofrecimos, y en ello estamos, para desde nuestras experiencias de profesionales curtidos en mil avatares de la vida militar de antaño y civil de ahora, contribuir al perfeccionamiento y mejor formación del personal de estas especiales unidades militares.
“Pax optima rerum”, que decía el clásico.

“El mayor espectáculo es un hombre esforzado luchando contra la adversidad; pero hay otro aún más grande: ver a otro hombre lanzarse en su ayuda”
Oliver Goldsmith (1728-1774) Escritor británico.

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA



20 noviembre 2015

Cátedra Comandante Sánchez Gey: La XXI Promoción de Milicias Universitarias homenajea en Cádiz a su titular

"Universidad, Fuerzas Armadas y el Comandante Sánchez Gey
El teniente coronel D. José Manuel Sánchez Gey dedicó la mayor parte de sus 51 años de servicio militar, especialmente los años en que fue capitán y posteriormente comandante, a ser profesor de las milicias universitarias en varias de las etapas de esta enseñanza militar y en campamentos diversos como Montejaque, Camposoto o Cerro Muriano. Las milicias universitarias, conocidas inicialmente como IPS (Instrucción Premilitar Superior), posteriormente como IMEC (Instrucción Militar para la Formación de Oficiales y Suboficiales de Complemento) y al final como SEFOCUMA (Servicio de Formación de Cuadros de Mando), fue una modalidad de realización del servicio militar obligatorio en España para estudiantes o titulados universitarios. En ella, los estudiantes universitarios realizaban la instrucción militar como oficiales (alférez) o suboficiales (sargento) de la Escala de Complemento y, para no perder sus estudios, podían realizarla en los meses de verano o al finalizar los mismos.
Según José Miguel Quesada González (2014; El reservismo militar en España), más de 168.000 universitarios se convirtieron en oficiales y
suboficiales de complemento durante los treinta años de vigencia de la IPS (desde 1943 hasta 1972), más de 68.000 durante los dieciocho años de vigencia de la IMEC (desde 1973 hasta 1990) y más de 9.500 durante los once años de vigencia del SEFOCUMA (desde 1991 hasta 2001), lo que supuso que, hasta que se estableció un límite de plazas en 1965, las milicias universitarias atrajeron como promedio al 48 por ciento de todos los estudiantes universitarios españoles.
El entonces comandante Sánchez Gey destacó como profesor de esos jóvenes universitarios tanto por sus cualidades profesionales como humanas, dejando en muchos de ellos una profunda huella de admiración y agradecimiento. En palabras de uno de esos estudiantes universitarios que se formaron bajo su mando, el comandante Sánchez Gey fue un "ilustre militar y mejor persona, (...) quien, con su vitalidad, prudencia e inteligencia, constituyó en su día un ejemplo de liderazgo de jóvenes universitarios" (Salvador de Pedro Buendía, 2015; Agostiembre (El retorno a Montejaque)).
Su especial capacidad para enseñar y comunicar valores le llevaron a escribir en 1977 su libro "Reflexiones militares", obra en la que ofrece 847 máximas dedicadas a los militares en diferentes momentos de su carrera y 453 adagios de carácter más general. Esta obra se ha convertido en libro de cabecera de muchas promociones de alumnos de las academias militares en las sucesivas ediciones que de la misma se han venido haciendo en los últimos cuarenta años, incluyendo la realizada especialmente con motivo de la creación de la Cátedra Extraordinaria UCM-UME que lleva su nombre.
Breve biografía del Teniente Coronel Sánchez Gey
(Texto basado en la glosa realizada por el Tte. Col. Luis Cortés Delgado durante el acto de presentación de la Cátedra en el Cuartel General de la UME y en la entrevista realizada al Tte. Col. José Manuel Sánchez Gey por Emilio López Mompell y publicada el 18/01/2014 en el Diario de Cádiz)
D. José Manuel Sánchez Gey nació en Villamartín (Cádiz) en 1919. Su madre, María Dolores Gey Mena, era maestra de escuela y su padre, Ramón Sánchez Herrada, sargento de la Guardia Civil. Su inclinación por la vida miliar le llevó a ingresar en el Ejército de Tierra el 5 de noviembre de 1935, a la edad de 16 años, descartando el ingreso en la Guardia Civil porque para entrar en el Cuerpo habría tenido que esperar a cumplir los 18 años.
Las vicisitudes de los inicios de su vida militar le hicieron participar en la Guerra Civil encuadrado en el Regimiento de Infantería Cádiz nº 27, en el que ascendió a sargento, y, posteriormente, ya como alférez provisional, en el 5º Tabor de Regulares de Melilla, destino en el que permaneció al término de la
guerra.
En diciembre de 1944, siendo ya teniente de complemento de Infantería, se casó con Juana Venegas Espada, maestra de escuela también como su madre y como posteriormente lo sería su hija mayor, María Dolores, que nació al año siguiente, y a la que siguió el resto de sus siete hijos: Salvador, José Manuel, Ramón, José María, Juana y Ernesto.
Después de su paso por la Academia de Transformación de Oficiales de Villaverde (Madrid), ascendió a alférez de Infantería de la Escala Activa quedando encuadrado en la IV promoción y siendo destinado al Regimiento de Infantería Álava nº 22 en Tarifa, donde también llegó al empleo de teniente efectivo de Infantería en julio de 1950 y a capitán en octubre de 1957.
En junio de 1961 pasó a la 2ª Zona de la Instrucción Premilitar Superior (IPS) en Cádiz, iniciando así su andadura como profesor de las milicias universitarias, dedicación que le ocuparía la mayor parte de sus 51 años de servicio militar y en la que tuvo distintos destinos durante las etapas de esta modalidad de enseñanza militar de la Escala de Complemento para estudiantes universitarios conocidas como IPS y, posteriormente, como IMEC (Instrucción Militar para la Formación de Oficiales y Suboficiales de Complemento). En la 2ª Zona de la IPS en Cádiz permaneció hasta finales de 1966, para pasar luego al Centro de Instrucción de Reclutas nº 16 en Camposoto. Ya de comandante, desde noviembre de 1968 a febrero de 1969 estuvo en el Regimiento de Infantería nº 47 en Palma de Mallorca, del que volvió al Regimiento de Infantería Álava nº 22 de Tarifa hasta finales de febrero de 1970. Luego, hasta octubre de 1971, fue destinado como ayudante de campo del gobernador militar de Cádiz.
Posteriormente fue jefe del Distrito de la IMEC en Cádiz y agregado al Gobierno Militar de Cádiz, hasta que ascendió a teniente coronel en febrero de 1976, siendo entonces destinado al Centro de Instrucción de Reclutas nº 16 en Camposoto, después al Gobierno Militar de Zamora, a la Residencia Militar La Cortadura, de la que fue el primer director, y, de nuevo, al Gobierno Militar de Cádiz, siendo otra vez ayudante de campo de su gobernador militar. El 17 de septiembre de 1986 pasó a la situación de retirado.
Fue distinguido con diversas condecoraciones, tanto en tiempo de paz como en guerra. Entre ellas, destacan las concedidas al valor en sus diferentes gradaciones: la Medalla Militar Colectiva, la Cruz de Guerra y la Cruz Roja al Mérito Militar. En su hoja de servicios se prodigan elogios a sus capacidades tanto humanas como profesionales, destacando su actitud de permanente servicio, su competencia, su consolidado prestigio y su elevado celo en el cumplimiento de sus obligaciones. Además, se le califica de excepcional por su elevada formación y desarrollo profesional.
Las diferentes reorganizaciones del Ejército y la desmovilización de efectivos, tras finalizar la Segunda Guerra Mundial, supusieron el bloqueo de las posibilidades de ascenso para los componentes de su promoción, pero como alta distinción, por su excelente servicio, se le concedió el empleo de teniente coronel en 1976.
Su especial capacidad como comunicador de valores, siempre a través del ejemplo, le llevaron a escribir en 1977 su libro “Reflexiones militares”, obra que se reedita periódicamente como libro de cabecera de los alumnos de las academias militares. Posteriormente, publicó los libros “Jugos”, “Padres, hijos, educadores y educandos”, “Senectud” y “Cautiverio en el Sáhara”. Este último, publicado en 2005 y escrito en colaboración con su hijo José Manuel Sánchez-Gey Venegas, coronel de Infantería, relata el ataque, captura y posterior cautiverio por el Frente Polisario de su hijo José Manuel, entonces teniente de Infantería, junto con dos patrullas de tropas nómadas del ejército español, y que se prolongó desde mayo a septiembre de 1975.
(Del web site de la Cátedra Comandante Sánchez Gey)
…
Al lector asiduo de este blog nada extrañará que una vez más me refiera al tiempo pasado en el que yo mismo y un buen grupo de universitarios valencianos, murcianos y andaluces nos desplazamos a los campamentos de la entonces Instrucción Premilitar Superior (IPS) para cumplir el servicio militar –a la sazón obligatorio— en la modalidad de Caballeros Aspirantes a Oficiales de Complemento, que era el sistema para que los estudiantes universitarios pudiéramos compaginar los estudios profesionales con la milicia, en la que se podía alcanzar la graduación de sargento o alférez de la escala de complemento, según el puesto obtenido en el escalafón.
Tampoco nada sorprenderá al asiduo lector la especial relación establecida desde hace bastantes años por el grupo de universitarios que en su día se integraron en la XXI Promoción de esas Milicias Universitarias, concretamente en las compañías 4ª y 1ª del campamento de Montejaque-Ronda, en los años 1963 y 1964, y la vinculación mantenida y elevada a admiración respecto de quien fue su capitán y profesor en los citados campamentos y años.
Pues en la línea de esa constante y cada vez más intensa y afectiva vinculación de la Promoción con José Manuel Sánchez Gey, que fue su capitán/profesor, se han
Familiares
ido repitiendo encuentros, algunos tan señalados como la celebración el pasado año 2013 del 50 Aniversario de la Promoción, de lo que en este mismo blog hay sobradas informaciones.
Es más. La ilustre figura del en su día capitán Sánchez Gey ha llegado a inspirar una cátedra con la denominación “ Cátedra Comandante Sánchez Gey” en la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense y la Unidad Militar de Emergencias, para especial instrucción, asistencia y apoyo a dicha importante unidad del Ejército, de lo que se da información previamente a este comentario.
El acto de presentación de la cátedra tuvo
lugar el pasado 8 de mayo, en el Cuartel General de la UME, en Torrejón de Ardoz, y a él asistió (asistimos) una representación de la XXI Promoción de Milicias Universitarias, Montejaque (la nuestra), que obsequió a la cátedra con un ejemplar del libro/crónica “Agostiembre”, de quien esto escribe, y que recoge el reencuentro con Sánchez Gey y el retorno cincuenta años después a Montejaque.
De todas maneras, en el seno de la XXI Promoción, en concreto de varios de los integrantes de aquellas compañías de instrucción 4ª (1963) y 1ª (1964),
Año 1964, Montejaque, 1ª Compañía
con el Capitán Sánchez Gey al frente
quedó pendiente el compromiso de homenajear personalmente y en el Cádiz de su residencia, al en su día Capitán Sánchez Gey, quien por su avanzada edad no había podido asistir al acto de presentación de la cátedra.
Así, el pasado día catorce de este mismo mes de noviembre se celebró en la Residencia Militar “La Cortadura”, en Cádiz, un almuerzo-homenaje al capitán y profesor, propiciado por quienes fueron cincuenta y dos años atrás sus alumnos y subordinados.
A tal fin se desplazó hasta la bella ciudad andaluza, la tacita de plata, una representación de la Promoción, y con los siempre generosos atención y apoyo de José Manuel Sánchez-Gey Venegas, Coronel de Infantería e hijo del homenajeado, en el curso del acto, y con la asistencia de altos mandos militares y destacadas personalidades civiles, se elogió al por los ahora veteranos alumnos denominado “Capitán General” Sánchez Gey, poniéndose de manifiesto sus valores y virtudes (las palabras de homenaje se insertan al final), y haciéndole entrega de una placa conmemorativa, que asimismo se incluye reproduce en esta entrada.
El acto fue pleno de emoción y recuerdos , y sirvió para dejar constancia nuevamente de que la integración entre la cultura, la universidad, la sociedad civil y el ejército, es una de las claves para el desarrollo de la comunidad y la prosperidad democrática.

Aunque los medios de comunicación se han hecho amplio eco de la celebración, justo es que quien, como el autor, ha participado en el evento, dedique estas líneas a la divulgación de tan merecido homenaje.
“El honor es la poesía del deber”.-Alfred Víctor de Vigny (1797-1863) Escritor francés.
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

ANEXO: Palabras de ofrecimiento del homenaje
“Querido “Capitán General”,
Querida familia Sánchez Gey,
Respetados e ilustres militares y civiles aquí presentes,
Queridos amigos,
¡Cómo corre el tiempo! ¡Tempus fugit!
Parece que fue ayer cuando veníamos a Cádiz vestidos de milicios, aprovechando algún permiso durante nuestra estancia en el campamento de Montejaque-Ronda, en aquellos tiempos tan lejanos y tan recordados de nuestros estudios y formación como Caballeros Aspirantes a Oficial de Complemento, en las Milicias Universitarias…
Parece que fue ayer y ya han pasado más de cincuenta años…
En los que el maestro ha alcanzado una fructífera y juvenil ancianidad, rodeado de una prolífica y ejemplar familia que le venera como su patriarca;
En los que los en su día subordinados y discípulos terminamos nuestra formación militar, ejercimos el mando en el Ejército español; nos graduamos en la universidad; enfocamos nuestras profesiones y completamos nuestras vidas con el matrimonio, los hijos y los nietos.
Parece que fue ayer y hace cincuenta y dos años veníamos a Cádiz (los que tenían algún dinerillo) en renqueantes autobuses que nos traían cruzando la sierra de Grazalema y nos paseaban por Ubrique, Olvera, Algodonales, y las tierras del Guadalete.
Ahora, cincuenta y dos años después, un moderno AVE nos ha llevado de Valencia hasta Sevilla en menos de cuatro horas y un bastante moderno tren nos ha traído en fin a Cádiz.
Más de uno (de los presentes y también de nuestros compañeros) se preguntará a qué y por qué hemos venido.
Pues… a renovar y a incrementar nuestras emociones…y a mantener nuestras esencias.
Estamos aquí como una avanzadilla (como la escuadra de gastadores, usando términos militares) de los compañeros de aquella XXI Promoción de Milicias Universitarias, de aquellas compañías 4ª y 1ª del campamento de Montejaque, años 1963/64,
No solamente para visitar y cumplimentar a quien fue nuestro Capitán y profesor en aquella etapa señalada de nuestras vidas, Don José Manuel Sánchez Gey,
SINO con la especial misión de  rendirle homenaje con motivo de la cátedra Comandante Sánchez Gey,
Creada en su recuerdo y honor por la Unidad Militar de Emergencias y la Universidad Complutense de Madrid, en el seno de la Facultad de Psicología de dicha Universidad.
Ya tuvimos el pasado mes de mayo el privilegio de asistir en el Cuartel General de la UME al acto de presentación de la cátedra,
y allí, al compartir el evento con los altos mandos militares y las autoridades universitarias presentes,
COMPROBAMOS UNA VEZ MÁS algo que para nosotros había sido patente desde diez lustros antes:
LA CATEGORÍA HUMANA,
LA VALÍA COMO PROFESOR EN LA ENSEÑANZA MILITAR Y EN LA ENSEÑANZA VITAL, DE NUESTRO HOY “CAPITÁN GENERAL”, que ésta es la graduación que nos merece.
Allí, en la UME, en el acto del 8 de mayo, no solamente nos sentimos felices y honrados escuchando los elogios a nuestro líder Sánchez Gey,
SINO que tuvimos la oportunidad de destacar más aún sus cualidades de mando y de docente.
Obsequiando a la cátedra un ejemplar del libro “AGOSTIEMBRE”, (vocablo de su creación, por cierto) resumen novelado del re-encuentro en estos últimos tiempos entre nuestro “Capitán General” y nosotros mismos; en cuyo libro se retrata la personalidad excepcional de este hombre.
Y hoy estamos aquí,
PORQUE QUEREMOS RENDIR NUEVAMENTE Y AHORA DE MANERA DIRECTA Y PERSONAL, en su propia ciudad de residencia, ante su familia, sus compañeros de la milicia y sus paisanos en Cádiz,
HOMENAJE a este hombre que en nuestra juventud (casi imberbes universitarios que éramos) nos inculcó no solamente la disciplina y virtudes militares, sino especialmente las virtudes humanas que con tanta naturalidad emanan de su bonhomía y ciencia.
Homenaje, sí;
A aquellas enseñanzas que recibimos,
Y a las que recibieron tantos y tantos profesionales militares con los libros y publicaciones del militar Sánchez Gey,
Y ESPECIAL CELEBRACIÓN porque los estamentos universitarios y los castrenses, de consuno, han (hemos) proclamado y reconocido las irrepetibles cualidades de este paladín de la pluma y la espada que es nuestro “Capitán General”, titulando una Cátedra con su nombre.
“¡Queremos un día feliz!”, nos enseñaste a clamar, querido José Manuel, en los duros tiempos de aprendizaje militar.
Y lo estamos teniendo hoy, porque y proclamamos, parafraseando el pasaje evangélico referido a Natanael,
Que aquí,
Con nosotros,
Estás tú,
“UN VERDADERO MILITAR Y MAESTRO, EN QUIEN NO HAY DOBLEZ NI MENTIRA”.
Gracias, querido José Manuel;
gracias, querido “Capitán General”;
gracias, queridos familiares (hijos, nietos, bisnietos y adláteres) que le habéis venido cuidando para que hoy sigamos disfrutando de su presencia y compañía;
gracias a todos por contribuir a que este acto de reconocimiento y exaltación de la Cátedra “comandante Sánchez Gey” sea de honra a su titular
y, como se recoge en el libro “Reflexiones Militares”, sea también la proclamación a Cádiz, a Andalucía, a España: “LA MEJOR MEDIDA DE UN HOMBRE, SUS OBRAS”.
¡He aquí al hombre!
¡He aquí al líder!
¡He aquí al maestro!
¡He aquí también a sus discípulos, subordinados y discentes!
¡He aquí las obras de este gran hombre!
¡QUÉ DIOS TE BENDIGA, JOSÉ MANUEL!
¡QUE DIOS BENDIGA A TODOS LOS TUYOS!
¡QUE DIOS BENDIGA A ESTA ESPAÑA NUESTRA!
¡Y VIVA ESPAÑA!