Mostrando entradas con la etiqueta CARMEN CALVO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CARMEN CALVO. Mostrar todas las entradas

07 mayo 2021

Sucedido en esta España nuestra: Las elecciones autonómicas en Madrid castigan a la filibustera coalición gobernante


Mientras en toda España ha estado flotando en el ambiente la propaganda originada por las recientemente celebradas elecciones autonómicas en Madrid, y conforme se iba incrementando la agresividad dialéctica y la crispación, estuve decidido a no escribir sobre ello y a esperar que el resultado de las urnas demostrase la realidad imperante.

Ya ha transcurrido el 4 de mayo, y en él se ha consumado una derrota sin paliativos de todos los grupos políticos de izquierdas (PSOE, Más Madrid, Unidas Podemos) asfixiados por la rotunda paliza que les ha propinado el Partido Popular, que ha obtenido casi la mayoría absoluta, ha desintegrado al partido Ciudadanos y ha situado en sus justos límites al super-derechista VOX.

Las reacciones ante la tremenda convulsión política que han acarreado los comicios no se han hecho esperar: El Partido Socialista (ultrapasado por el filo comunista Más Madrid) se ha enrocado en sí mismo, ha ocultado a su trilero líder, el cada vez más detestable Pedro I “el Sánchez”, y ha argüido que los resultados de las elecciones madrileñas no son extrapolables al resto de España, aprovechando la ocasión para poner nuevamente de manifiesto su rabieta por el "palo" sufrido y para atacar con frases hirientes y muy alejadas de la urbanidad democrática, a los vencedores rotundos, el Partido Popular.

Antes de las votaciones, el sinvergüenza de Tezanos, un falso sociólogo comprado por el partido en el poder para dirigir el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), se dedicó a publicar –hasta en tiempos de reflexión y por tanto prohibidos— amañados resultados de presuntas encuestas, que proclamaban un supuesto equilibrio entre los bloques de derechas y de izquierdas, con el torticero ánimo de confundir al ciudadano de a pie e infundirle pánico ante un posible triunfo de las derechas, calificadas de nazi y muchas cosas más.

Al mismo tiempo, el leninista Pablo Iglesias (iconoclasta y revolucionario confeso y demostrado, además de corrupto aprovechado) se dedicó a atacar todo lo que implicara orden y progreso institucional, insultando a la Corona y tratando de destrozar los senderos constitucionales, aunque ya se había visto forzado a abandonar el gobierno, en el que el trilero presidente, “el Sánchez”, le había comprado los votos de su partido a cambio del plato de lentejas de una Vicepresidencia.

Así las cosas, las urnas del 4 de mayo resultaron totalmente claras: Paliza rotunda propinada por el  Partido Popular, a cuatro escaños de la mayoría absoluta; muy moderada representación de Vox, aunque suficiente para coadyuvar a una rotunda mayoría triunfadora; y debacle sin paliativos del PSOE, hasta relegado por el leninista partido Más Madrid; desaparición parlamentaria de Ciudadanos por no alcanzar el porcentaje mínimo de votos; gran minoración del Unidas Podemos, hasta el punto de quedar en el límite de la intranscendencia.

Los derrotados, especialmente el PSOE, en el gobierno nacional, han querido disimular que lo acaecido no les afecta, pero no se han recatado en mal calificar de “tabernarios”, seguidores de “lata de berberechos” y unas cuantas lindezas más a los votantes que han dado el soporte a los claros vencedores.

Es decir, los derrotados, rechazados por la ciudadanía a causa de sus argumentos fétidos y sus actuaciones falsarias y facinerosas, han continuado insultando, que es lo que mejor saben hacer, y además han aparentado y ejecutado depuraciones hasta de miembros históricos de su partido (que fueron destacados dirigentes) como Joaquín Leguina y Nicolás Redondo.

Y en todo lo anterior estamos.

Cierto es que lo ocurrido en las elecciones solo tiene eficacia directa en Madrid y su territorio de autonomía, pero no cabe duda de que es un claro presagio de la que se avecina al partido en el poder y a sus falsarios dirigentes, que por serlo llegan hasta mentir a la Unión Europea, tras llevar dos años engañando a los españoles.

Pronto sufriremos aumentos de impuestos (los niegan, pero se anuncian con otras formas), reimplantación de peajes en las autovías, subvenciones y ayudas que nunca llegan, perdidas en la maraña de requisitos imposibles de cumplir. Y especialmente seguiremos soportando autoritarismos como los estados de alarma decretados ilegalmente y casi por los siglos de los siglos, y apoyos a los filo-independentistas y filo-terroristas.

Volverá a darse lo de la fábula del escorpión y la rana, porque el escorpión (PSOE) volverá a aguijonear a la rana (la sociedad española) con la excusa de que lo que hace es porque se lo demanda “su propia naturaleza”

¡Qué gran verdad es lo que ya dijo John F. Kennedy -(1917-1963) Político estadounidense-.: En el pasado, aquellos que locamente buscaron el poder cabalgando a lomo de un tigre acabaron dentro de él”!

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

07 febrero 2019

Esta España nuestra: De cómo Pedro Sánchez, “auto ”Presidente del Gobierno cobrará treinta monedas de plata, para ser el “Judas” de la integridad constitucional. “La avaricia rompe el saco”


SÁNCHEZ, EN LA PICOTA

El racista Joaquín Torra, presidente marioneta de la Generalidad, se frota las manos. Escribió: “Los españoles son bestias carroñeras, víboras, hienas con una tara en el ADN”. Ahora, el representante de esos españoles, el famoso doctor Sánchez, presidente del Gobierno según afirma él veinte veces al día, ha hincado la rodilla ante el títere catalán y en actitud genuflexa ha aceptado que para hablar con él se nombre a un relator, con el fin de que deje constancia de lo parlamentado entre ambos Gobiernos: el de España y el de una región española. Al relator, al facilitador, al mediador, se le presenta como árbitro entre dos Gobiernos soberanos que se relacionan de tú a tú, con agresiva violación de la Constitución que los ampara.
Se comprende la reacción indignada de la opinión pública. También la de los líderes de los partidos nacionales. Y la de Alfonso Guerra, que ha demostrado estar en plena forma. Y la de varios barones socialistas, que se han jugado no salir en la
foto pero que han abofeteado sin piedad a Pedro Sánchez, al que casi todo el mundo califica ya de “traidor a España”. Gravísima acusación, reiterada desde hace meses por Pablo Casado, sin que el ofendido ampare su honor en los tribunales de Justicia, tal vez porque teme que los magistrados den la razón al líder del Partido Popular.
¿Adónde, adónde, está llegando el cinismo de un dirigente político que enmerda día tras día la dignidad de España y que está dispuesto a la más abyecta humillación y a concederlo todo con tal de permanecer unas semanas más en la silla curul monclovita?
(Luis María ANSON, de la Real Academia Española, en “El Imparcial”, 07/02/2019)

No voy a ser ni uno más, ni uno menos, de los ciudadanos españoles hartos e irritados de que ese sinvergüenza llamado Pedro Sánchez, abroquelado en la Presidencia del Gobierno Español, vaya haciendo de sátrapa con nuestra nación y con nuestra sociedad, practicando el cultivo muelle a su placer, bienestar y ego y considerándose salvador de una patria en la que solamente él cree, para alcanzar la meta de perpetuarse en el poder que tanto ama y por el que tanto luchó y sigue luchando, mediante el empleo de cualesquiera medios.
Bueno, lo de “cualesquiera” aplicado a los


medios que usa Pedro I “el viajero”, no es exacto. Porque este Sánchez desde luego no es de la estirpe de los nobles y leales “Sanchos” (su apellido deriva de la descendencia de estos reyes y nobles castellanos), sino de la clase de los que rozan la felonía, la doblez, la traición, de los que merecen ser “arrojados a las tinieblas exteriores de la política”.
Se me dirá, y con bastante razón, que he arrancado con exceso de crítica y dureza mi comentario sobre las “hazañas” de Pedro I “el desvergonzado”. Tal vez.
Pero es lo que se merece el personaje.
Ahí es nada; con una debilísima fracción parlamentaria apoyándole, basarse en los iconoclastas de Podemos, más los “rompe-patria” de  los independentistas/secesionistas catalanes, para obtener la presidencia de un gobierno por vía de una moción de censura en la que, con cinismo total, prometió “regeneración democrática” y “convocatoria de elecciones generales”.
Lo primero lo ha hecho, pero al revés. Se ha dedicado a viajar “de acá para acullá” (algún día en mi blog del mismo nombre publicaré un análisis), no intentando realizar su cometido, sino buscando sentir el placer de viajar aunque sea a festivales de música moderna (siempre que es posible con su esposa, bien colocada por
“enchufe” marital), y sentir los placeres del poder, y mientras la inútil de la vicepresidenta Carmen Calvo se dedicaba a ir empastrando la gobernanza diaria, plegándose cada vez más a los secesionistas y a los de extrema izquierda, el ínclito Pedro I “el convenenciero”, se dedicaba a cruzar el Atlántico y a pontificar (hoy mismo lo ha hecho en el Tribunal Europeo de Justicia), sobre las excelencias de la democracia y la vida política, que ni conoce, ni permite ni práctica.
Ese peligrosísimo líder que es Pedro I “el falsario” está siendo rechazado hasta por los miembros de su propio partido, mientras la
“muñequita” Calvo se deja arrebatar por las falsas promesas de los de Valencia del Norte (mejor ni llamarles catalanes) para brindar a su jefecillo la ofrenda de unos presupuestos generales tan rechazables, como que solo suben impuestos y prometen ampliar el desempleo.
Es una pena que los partidos que por su
fragmentación y deterioro propiciaron el arribo de Pedro I “el masterizado”, no hayan importado, trayéndolo del pasado, al irrepetible Cicerón, para que volviera a proclamar aquello que legó a los anales de la Historia cuando se dirigió en el Senado de Roma a Catilina:
Quousque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?
         ¿Hasta cuándo           abusarás de  nuestra paciencia,            Catilina?

Pero al menos le parafraseamos:
¿Hasta cuándo abusarás Pedro Sánchez, de nuestra paciencia?
¿Cuándo te veremos caer de la poltrona del poder y dejar libre de falacias y felonías a la democracia española?
¡No seas Iscariote Judas; que por las


treinta monedas de plata de los presupuestos generales y la continuidad en el sillón (avión incluido) eres capaz de vender a la nación española!
Recuerda, Pedro I “el resistente”: La Historia no te perdonará nunca…
Claro, que a ti eso te importa un bledo…
Y queridos lectores: Perdonad si el tono de
estos comentarios es más ácido de lo habitual.
El personaje que lo provoca también es más peligroso de lo usual.

“En el análisis psicológico de las grandes traiciones encontraréis siempre la mentecatez de Judas Iscariote 
Antonio Machado (1875-1939) Poeta y prosista español.

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA