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13 noviembre 2017

Esta España nuestra: Cataluña se “autovomita” su frustrada independencia. “Begin the begin”…



“El globo de la independencia, pinchado por sus propios creadores 
(Publicado el 11 de Noviembre de 2017, en “El Independiente”)
Victoria Prego
Las cosas pintan hoy mejor  para los defensores de la legalidad y peor para quienes han roto en Cataluña una y otra vez las leyes de una manera consciente y deliberada. Digo hoy con pleno conocimiento del término porque en esta sesión diaria de electrochoque en que se ha convertido la cuestión catalana es muy arriesgado hacer previsiones más allá de las siguientes 24 horas. Pero hoy estamos mejor que anteayer y que hace tres o cuatro días. Y eso es así porque lo sucedido en la noche del jueves en el Tribunal Supremo ha supuesto un golpe durísimo, yo diría que letal, a la doctrina imperante hasta ahora entre el independentismo dirigente. Hasta ese momento se mantuvo la ficción de que la independencia de Cataluña era un principio imbatible, una exigencia incrustada en el alma del poble catalán de modo inquebrantable. Pero hete aquí que uno de los símbolos más adorados, uno de los referentes más sólidos, más entusiastas, más activos y más contumaces de esa exigencia irrenunciable declaraba ayer, al unísono con sus compañeros interrogados por el juez instructor del Alto Tribunal que -dice literalmente el auto de su
señoría- “no es que hayan asumido la intervención derivada de la aplicación del artículo 155 de la Constitución sino que han manifestado que, o bien renuncian a la actividad política futura o, los que desean seguir ejerciéndola, lo harán renunciando a cualquier actuación fuera del marco constitucional”.    Aquí  está la almendra del asunto: las señoras Carme Forcadell,  Anna Simó, Ramona Barrufet y los señores Lluis Corominas y Lluis Guinó, se han comprometido a acatar la Constitución de ahora en adelante. Y ése es un compromiso determinante y una victoria de la Justicia española, la victoria buscada por el Estado de Derecho recurriendo en exclusiva a la aplicación de la ley. Y hay que añadir que la actuación de la Fiscalía ha contribuido muy grandemente al éxito de lo sucedido. Por una razón: porque los cinco encausados se habían resistido a darse por vencidos ante el poder de la Constitución y estuvieron aproximándose a su acatamiento pero sin dejarlo meridianamente claro. En ese punto, los fiscales mantuvieron la petición de prisión incondicional. No podían suavizar la dimensión de las medidas cautelares solicitadas ante un compromiso asumido de lado, eso no era suficiente.
No es adecuado decir que la Fiscalía ha quedado en mal lugar ante la condescendencia del juez. Cada uno hizo el papel que le correspondía
Por eso el Ministerio Público no se movió un milímetro de su posición pero hizo algo que tendría su efecto inmediato en el ánimo de los encausados: levantó la petición de prisión incondicional para la señora Barrufet porque había sido la única que se había desmarcado con claridad de toda tentación de defender la puesta en práctica del independentismo por los escandalosos procedimientos en que la declaración de independencia había sido llevada a cabo y porque reconoció que aquel referéndum no había tenido la menor garantía y no podría nunca haber  servido de base  para proclamar una independencia basada en cualquier caso en leyes ilegales, tal y como les había advertido repetidamente el Tribunal Constitucional. Con este reconocimiento la Fiscalía le abría la puerta y Barrufet  se iba a la calle. Y los demás tomaron nota porque los fiscales siguieron pidiendo la cárcel inmediata para todos ellos. Por eso hicieron un último intento de declarar. Y el juez acudió a darles la última oportunidad, que podía no haberlo hecho. Ellos y sus abogados sabían que, o la aprovechaban, o ya no habría otra posibilidad de escapar de la cárcel. Y todos circularon ordenadamente por la única senda aceptable para la Justicia porque era la única que discurría por los cauces de la legalidad. Por eso no es adecuado decir que la Fiscalía ha quedado en mal lugar ante la condescendencia del juez. No, cada uno hizo el papel que le correspondía y lo hizo adecuadamente y conforme a Derecho. Si estos señores no hubieran tomado el camino de la legalidad y no se hubieran comprometido a mantener sus furas actividades dentro del amplio ámbito que enmarca la Constitución, habrían marchado todos a prisión porque el juez les habría enviado a ella sin dudar.
Será interesante asistir a la digestión por parte del movimiento independentista de la bajada del autobús protagonizada por los miembros de la Mesa del Parlament
Fueron, pues, inteligentes y evitaron su paso a la cárcel, aunque nada de esto les libra de un proceso judicial que se celebrará en su momento, una vez que el Supremo haya asumido todas las causas abiertas en distintas instancias judiciales y la instrucción haya llegado a término. Y ahí se abren muchas posibilidades que no viene al caso ahora enumerar porque incluyen elementos políticos que pueden darse, o no, según sean las circunstancias. Ahora bien, de aquí a mañana, a pasado mañana y a los días sucesivos, será interesante asistir a la digestión por parte del movimiento independentista de la bajada del autobús, por decirlo de alguna manera, protagonizada por los miembros de la Mesa del Parlament. No pueden llamarles “traidores” a la cara porque eso será tanto como reconocer la evidencia de que el movimiento independentista ha recibido un hachazo que le ha partido por el eje y del que será difícil recuperarse por mucho que intenten disfrazarlo. Y que además puede que no sea el único golpe porque los miembros del antiguo govern encarcelados -que lo están no por sus ideas sino por sus actos-  ya saben lo mucho que se equivocaron en su estrategia de no contestar a las preguntas de los fiscales, a lo que hay que añadir el flaquísimo favor que les hizo el ex presidente de la Generalitat Carles Puigdemont huyendo a Bruselas y empujando a que la juez tomara la precaución de meterlos entre rejas para impedir que siguieran el camino de su estrafalario antiguo líder que, además, tuvo la desdichada ocurrencia de asegurar que, unos desde el interior y los otros desde el exterior, formaban un equipo compacto que llevaría a cabo su proyecto político de gobierno como si no hubieran sido destituidos.
Lo que hagan los ex miembros del govern encarcelados es todavía una incógnita. Pero podemos tener por seguro que si se siguen negando a contestar a las preguntas de la Fiscalía, si no reconocen que cometieron  de una manera tan empecinada ilegalidades flagrantes y si no aceptan lo que han aceptado Carme  Forcadell y los otros miembros de la Mesa del Parlament, esto es, que en su futura acción política discurrirán dentro del respeto a la Constitución, la Fiscalía no podrá hacer otra cosa que pedir su mantenimiento en prisión y el juez no podrá hacer otra cosa que mantener esas medidas cautelares por el riesgo de fuga -cortesía de Puigdemont-  y de reiteración delictiva, también cortesía del ex president.
Será muy interesante escrutar el clima en que se produce la manifestación del sábado por la tarde en Barcelona convocada por las organizaciones callejeras autoras de los grandes despliegues de la Diada porque eso dará una idea aproximada de cómo es de intenso el divorcio con la realidad de los creyentes de la Tierra Prometida de la república independiente de Cataluña. Y ya circula por las redes una pregunta que tiene su morbo y su crueldad: ¿Irá Forcadell a la manifestación? Y yo añado, ¿irá abrazada a la Constitución a reclamar democracia, denunciar represión y libertad para los “presos políticos”, como ella, que ya está en la calle? Todo forma ya parte de un espectáculo pero Puigdemont por un lado y Forcadell por otro han descabellado la ficción de la independencia. Los miembros encarcelados del antiguo govern podrían ser los llamados a darle la puntilla”
Como tanto se ha escrito, y tanto falta por escribir, sobre el esperpéntico intento de independencia vía república de un sector de visionarios independentistas catalanes, más que abundar en lo que con tanta certeza y pulcritud, como siempre, publica la ínclita Victoria Prego, lo que procede es que reflexionemos un poco sobre las circunstancias que ha propiciado la eclosión referendaria e independentista.
En primer lugar, qué duda cabe, la esquizofrenia político-paranoide de ese político con el mocho como pelo (no menciono el cerebro porque dudo lo tenga), el “porrito” o títere Puigdemont, que con absoluta inexperiencia y menor rigor se lanzó con voluntarismo suicida a una independencia ni conveniente ni posible, desafiando con infantilismos la bien construida (pese a todo) legalidad de la Constitución española.
Por otra parte, las ansias revanchistas y devoradoras de unos grupúsculos de izquierdas más alborotadores que células políticas, quienes, fiándolo todo a ese asambleísmo callejero que está pretendiendo instaurar el “coletas” del Iglesias, y que solamente le ha conducido a la lenta desintegración en medio de su ausencia de formas democráticas.
Y muy fundamentalmente también ha contribuido a la eclosión pro-independentista de Cataluña, el “tancredismo” del partido en el poder de la nación, el gobierno de Rajoy, quien se embarcó en aquello de “si son galgos o son podencos”, y a quien le llegó “el lobo” de la declaración de independencia.
Pero con los que no contaba la aparente maquinaria independentista era con las inaguantables tendencias diarreicas de muchos de sus dirigentes, quienes, al comprobar que un puñado de consellers se quedaban tras las rejas carcelarias, hubieron de renunciar a sus esencias, proclamando que esa independencia era de pacotilla y que ellos acataban la aplicación de la Constitución española y especialmente de su artículo 155.
¡Serán cagones!
Tanta manifestación, tanta aparente firmeza, tanta declaración, para al final aparecer con las bragas y los calzoncillos adobados de excremento sólido, mientras “sotto voce” muchos de los suyos les llaman traidores.
Añadir leyenda
Es comprensible: Trocar el mullido coche, el repleto sobre mensual, la honorable escolta, el aparente prestigio que llena de vanidad, por las celdas de una prisión, la limpieza del propio habitáculo con mocho (¡para eso ya tenían a Puigdemont!), la comida de rancho, etcétera, eso, sí, era inasumible, por lo que el “donde digo digo, digo Diego”, se adoptó pronto.
Y así la “Carme” “forcallada” se rajó; y la Ada Colau (vulgo, “la meona”) dijo separarse de la teta socialista que le permitía seguir con el bastón de mando barcelonés, para acercarse al “coletas” y finalmente intentar “mear” en tiesto más independentista.
Total, que, como bien dice Victoria Prego, el globo independentista ha sido pinchado por sus propios inspiradores.
Y yo añado: ¡Ufff! ¡Menos mal!
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

02 noviembre 2017

Esta España nuestra: En Cataluña comienzan a “pintar bastos” a los políticos sediciosos y conspiradores ¿Como en la “campana de Huesca”?

Pintan Bastos

“La expresión “pintan bastos” se utiliza cuando una situación se complica hasta el punto de poder salir perjudicados y tiene su origen en la consideración de
que cada palo de la baraja española representa un estamento social: los oros al poder económico, las copas (o cálices) al poder eclesiástico, las espadas al poder militar y los bastos (campesinos) al poder del pueblo”
(De Wikipedia y otras fuentes)

“Campana de Huesca
La leyenda de la campana de Huesca cuenta cómo Ramiro II el Monje, rey de Aragón, decapitó a doce nobles que se opusieron a su voluntad. La historia es
parte del acervo popular en Aragón, especialmente en la ciudad de Huesca.
La leyenda
Tras la muerte en 1134 de Alfonso I el Batallador sin hijos, heredó el reino de Aragón su hermano Ramiro II el Monje, obispo de Roda de Isábena. Aragón sufría por entonces diversos problemas internos y externos.
Según cuenta la Crónica de San Juan de la Peña (siglo XIV), estando Ramiro II preocupado por la desobediencia de sus nobles mandó un mensajero a su antiguo maestro, el abad de San Ponce de Tomeras, pidiéndole consejo. Este llevó al mensajero al huerto y cortó unas coles (algunas veces se habla de rosas), aquellas que sobresalían más. A continuación, ordenó al mensajero repetir al rey el gesto que había visto. Ramiro II hizo llamar a los principales nobles para que vinieran a Huesca, con la excusa de hacer una campana que se oyera en todo el reino. Una vez allí, hizo cortar la cabeza a los nobles más culpables, sofocando la revuelta.​
La forma popular desarrolla algo más el hecho: el rey convocó Cortes e hizo venir a todos los nobles del reino para que vieran una campana que se oiría en todo el reino. A los rebeldes los hizo entrar de uno en uno en la sala y fue decapitándolos según iban entrando. Una vez muertos, los colocó en círculo y la del obispo de Huesca, el más rebelde, la colocó en el centro como badajo. Luego dejó entrar a los demás para que escarmentaran.”
(De Wikipedia y otras fuentes)
...
“La juez envía a la cárcel a Junqueras y a los otros ocho exconsejeros
 (EL IMPARCIAL/Efe , jueves 02 de noviembre de 2017)
“La juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela ha decretado prisión incondicional sin fianza para el exvicepresidente catalán Oriol Junqueras y para siete exconsejeros, mientras que ha impuesto una fianza de 50.000 euros al exconsejero Santi Vila para poder eludir la cárcel.
De este modo, la juez asume por completo la petición de la Fiscalía y envía a la cárcel por riesgo de fuga, de destrucción de pruebas y de reiteración delictiva a Junqueras y los ocho exconsejeros que han comparecido este jueves, investigados por rebelión, sedición, malversación y otros delitos conexos.
El exvicepresidente Junqueras irá a la cárcel de Estremera, al igual que Joaquín Forn (Interior). El exresponsable de Presidencia Jordi Turull y el de Asuntos Internacionales Raül Romeva ingresarán en la prisión de Valdemoro, mientras que el de Territorio Josep Rull lo hará en Navalcarnero. Carles Mundó, de Justicia, irá a la cárcel de Aranjuez junto con Santi Vila, exresponsable de Empresa, quien saldrá si
deposita una fianza de 50.000 euros, siendo éste el único para el que no se ha decretado prisión incondicional. Por otro lado, Dolors Bassa (Trabajo) y Meritxell Borrás (Agricultura) serán conducidas a la cárcel de Alcalá Meco.
La juez ha apreciado alta probabilidad de riesgo fuga porque "tampoco puede olvidarse el poder adquisitivo de los querellados que les permita abandonar fácilmente el territorio español y subsistir en el extranjero". Alude así Lamela a la huida del expresidente catalán Carles Puigdemont y de otros cuatro exconsejeros a Bruselas para los que la Fiscalía ha pedido a la juez que dicte las correspondientes órdenes europeas de detención y
las dirija a las autoridades belgas para que pongan a estos cinco investigados a disposición de la Justicia, solicitud que la magistrada aún no ha resuelto.
Para evaluar el riesgo de fuga, la juez tiene también en cuenta la gravedad de las penas a la que se exponen los investigados en esta causa porque "a mayor gravedad de los hechos y de la pena, más intensa cabe presumir la tentación de huir". En este sentido el auto recuerda que "los querellados se enfrentan a penas que pueden
alcanzar los 25 años de prisión por el delito de rebelión, quince años de prisión por el delito de sedición, y ocho años" por el de malversación que además "puede ascender a diez años en caso de que se haya producido falseamiento en la contabilidad".
También Lamela observa en su auto un alto riesgo de reiteración delictiva, teniendo en cuenta que las "actividades delictivas descritas se han venido planificando y realizando de forma consciente por los querellados durante más de dos años" desde que comenzó en 2015 la andadura del proceso de independencia en Cataluña. Dice Lamela que los investigados "vienen operando dentro de un
grupo perfectamente organizado de personas, apoyados por asociaciones soberanistas con poder y capacidad para auxiliarles en su posible huida de la Justicia". Un delito que exime a Vila en vista de que dimitió un día antes de la declaración unilateral de independencia y es por esta razón que su prisión es eludible. No obstante, en el caso de que abone la fianza, la juez indica que se le impondrán una serie de medidas cautelares que son la prohibición de salida del territorio español, la entrega del pasaporte y comparecencias quincenales en el juzgado.
Para argumentar la prisión incondicional indica también que se aprecia alta probabilidad de que los querellados puedan proceder a ocultar, alterar o destruir fuentes de prueba, teniendo en cuenta los cargos que han ostentado hasta hace pocos días.
A lo largo del auto, Lamela desgrana el papel de cada uno de ellos en cada paso del llamado procés a lo largo de estos dos últimos años hasta culminar en la declaración de independencia en el Parlament catalán que desembocó en la aplicación del artículo 155 de la Constitución, produciendo el cese de todo el Govern y la disolución de la Cámara autonómica.
Al contrario de lo que sucedía en el Supremo, que ha suspendido a petición de las defensas la comparecencia como investigados por los mismos
hechos de la presidenta del Parlament Carme Forcadell y de 5 miembros de la Mesa, en la Audiencia Nacional ninguna de las partes ha pedido la suspensión de la toma de declaraciones, a excepción de Turull, al que se le ha denegado porque la petición no la ha hecho su letrado.”

En cuanto se ha producido la noticia, ha comenzado una eclosión de opiniones, comunicados, críticas, apoyos y demás manifestaciones en favor y en contra de las medidas judiciales adoptadas por la Audiencia nacional.
Bastante va a debatirse a partir de ahora, como para que me embarque yo también en analizar si lo actuado judicialmente es legal y procedente, que opino que sí.
Pero lo importante es que se ha puesto de manifiesto que en España impera el estado de Derecho, y que, con toda su lentitud pero con toda su eficacia, la Justicia actúa.
Frente a las decisiones adoptadas, ha comenzado una barahúnda de manipulaciones sobre si la ley se ha
aplicado bien, si es conveniente la decisión de ingreso en prisión, si ello producirá reacciones en contra.
Pero hay una realidad incontrovertible: ¿Hay alguien que ponga en duda que lo actuado por los encarcelados ha sido gravísimo, proclamando una independencia con base en argumentaciones absolutamente sofísticas y contrarias a la Constitución y demás legalidad vigente?
¿Puede admitirse que los ahora atrapados son los causantes y responsables directos de una tentativa
de rebelión, y dejarles por ahí, tan campantes como siempre, haciendo, diciendo y permitiendo lo que les viene en gana?
La alcaldesa de Barcelona, la Colau (mejor llamada “la meona”, y de eso sabe la Vía Laietana barcelonesa) dice ahora que el huido Puigdemont  –cobarde y evasivo como el primero— es el legítimo presidente de Cataluña.
Lo que no puede permitirse es que los políticos se conviertan en jueces, porque a estos corresponde aplicar la ley y castigar sus infracciones.
Y ¡aviso a navegantes! El PSC, tan aparentemente adicto a la aplicación del artículo 155 de la Constitución, ahora sale mezclando derecho y conveniencia política y dice que es un error mandar a
prisión a los responsables.
Tal vez haya que enviarles a bailar sardanas.
Una vez más, la llamada a la cordura servirá para poco, porque Mariano José de Larra ya se lamentó en su día: “¡Miquelarena, qué país!”.
¿Se está repitiendo aquello de la "campana de Huesca"?
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA