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21 julio 2020

Un nuevo bofetón a España y a su gobierno: Países europeos muestran su recelo a quienes son más mentirosos que gobernantes


“Ineptocracia
La hegemonía de la ineptocracia es la causa de que nadie, absolutamente nadie de este Gobierno, haya dimitido, haya presentado su dimisión o haya sido cesado
(Adriana Lastra. Europa Press, en Voz Populi, PUBLICADO 21/07/2020)
Nos gobierna una banda de mediocres. Tenemos un ejecutivo que no solo demuestra ineptitud en el desempeño de sus funciones, sino que además la fomenta, alardea de ella y hasta la recompensa. Quienes no han producido ni van a producir nada porque solo conocen la política como modus vivendi han convertido las instituciones españolas en su particular chiringuito, en el que, además, está reservado el derecho de admisión. El mérito está vedado y para justificar el nepotismo y el enchufe se degrada y ridiculiza el emprendimiento.
Mientras que las políticas igualitaristas han demostrado ser un arma generadora de pobreza masiva, las políticas de igualdad son las que han permitido prosperar
a las sociedades occidentales
Se me cae el alma a los pies cuando escucho argumentar, desde postulados supuestamente liberales, que el mérito es una barrera en el camino hacia la igualdad y que la meritocracia es generadora de brechas varias, ya sean de género o de clase. No, señores, eso es una burda mentira: el mérito no es el origen de la desigualdad, sino la consecuencia del triunfo de la igualdad ante la ley. Y es que el igualitarismo y la igualdad no son la misma cosa. El primero aboga por anular cualquier diferencia material, ya sea económica o social, mientras que el segundo propugna suprimir la diferencia legal. Y no se trata de una mera sutileza o matiz, pues mientras que las políticas igualitaristas han demostrado ser un arma generadora de pobreza masiva, las políticas de igualdad son las que han permitido prosperar a las sociedades occidentales mediante el reconocimiento de la singularidad de sus individuos.
Que nadie me venga con eso de que la igualdad tiene una vertiente material, que ya lo sé. Pero ésta lo que pretende evitar es que los ciudadanos no puedan alcanzar metas formativas o laborales por falta de medios, no el crear puestos para que sean ocupados por personas que carecen de las aptitudes necesarias primando la visibilidad de no se qué colectivo por encima de la capacidad y el mérito.
Bufones y juglares
Usar las políticas igualitarias como pretexto para colocar a los afines y asentar redes clientelares ha llevado a que nos gobierne un señor cuyo currículum laboral es una broma de mal gusto y cuyo único mérito es aferrarse al poder sin
apartar la mirada del espejo que le devuelve su propio reflejo. Un presidente que se refiere a sí mismo como “Mi Persona” y ha convertido la Moncloa y la red institucional creada en torno a ella, incluida la televisión publica, en un
conglomerado de bufones leales y juglares que glosan sus andanzas. En fin.
Como se podrán imaginar, nadie con este perfil puede rodearse de personas de valía o, al menos, que hagan ostentación de la misma. Nadie puede destacar ni sobresalir so pena de ser condenado al ostracismo. Sólo gozan de minutos ante las cámaras y micrófonos aquellos que, con su inanidad, confieren a Sánchez un perfil cuasi churchilliano. Por eso Su Persona está encantado con sus ministros podemitas o con aupar a gente como Lastra. Aunque justo es decir que ni de Iglesias ni de Montero se puede predicar precisamente la virtud de la lealtad, su falta de juicio y su tendencia al chabacanismo pueril compensan el cuasi analfabetismo funcional de Sánchez. Y el de muchos de sus ministros y ministras.
La ineptocracia en la que estamos inmersos es la que explica que los estudios sitúen a España como el país occidental que peor ha gestionado la pandemia. Que las cifras oficiales de fallecidos por covid-19 no se las crea nadie y disten muchísimo de las reales. Que la inseguridad jurídica y económica forme parte del día a día de los españoles. Que España bata récord de parados. Que el
responsable epidemiológico del Gobierno recomiende a sus compatriotas no veranear fuera de su comunidad autónoma mientras él se va a surfear a las playas portuguesas. Pero, sobre todo la hegemonía de la ineptocracia es la causa de que a pesar de todo esto nadie, absolutamente nadie de este Gobierno, haya dimitido, haya presentado su dimisión o haya sido cesado. Y que sus votantes y adláteres, lejos de recriminárselo, busquen ahora responsabilidades en el norte de Europa. Qué buenos vasallos, si tuvieran buen señor.”
Después de comprobar con bastante frustración cómo Pedro I “el Sánchez” ha deambulado cual pollo sin cabeza por los espacios de la reunión de la Comisión Europea, en Bruselas, mientras los llamados “países frugales” se plantaban e imponían su exigencia inamovible frente a “países pedigüeños” como Italia y España, uno llega a la conclusión de que este caballerete con vocación frustrada de curita homiliético y con dotes de truhan y trilero, que dice lo que le conviene y cuando le conviene aunque sea mentira o se desdiga de la palabra dada, este pillastrón que por desgracia vive y desgobierna en el palacio de la Moncloa, nos ha llevado, ya sin remedio, al descrédito de la ineptitud en el gobierno y de la incapacidad de España como nación para rehacer su vida social y su economía.
Ha regresado vendiendo como un triunfo que se nos vaya a prestar una mil millonada, cuando realmente es el amargo fruto de la imposición bastante cabal de unos países que han hecho de la austeridad y del equilibrio en el gobierno su pauta europea.
Y es que, aunque el pueblo español parezca que se caracteriza por su ineptitud para remontar situaciones conflictivas, en lo económico y también en lo social, la gran verdad es que el las gentes españolas, si alguna ineptitud tienen es que no saben o no pueden librarse de la ambición corrosiva de un presidente que solamente quiere fumar aires de poder y de un vicepresidente, el “coleta”, que se aprovecha de la tibieza de aquél para ir poco a poco sembrando su dogmatismo iconoclasta y antisistema, siempre atacando, él y los suyos (¡casi nada dice la “cajera”, hoy ministra, Montero, la del chalet de Galapagar!)
Por eso, lo del Coronavirus ha venido como anillo al dedo a los de la vituperable coalición de gobierno,
porque han inundado al pueblo de cifras de contagios, muertes y temores; de confinamientos y restricciones, bajo los pánicos de la enfermedad y la ruina, y así lo han mantenido atado a las restricciones mientras ellos han maquinado tanto y cómo les ha convenido para alcanzar su plan preconcebido: destrozar la España de la democracia y del bienestar.
Súmese a lo anterior la permisividad delictiva con el independentismo catalán, que libera presos sediciosos sin apenas cumplir condenas, y con el “beato” nacionalismo vasco, que no se priva de apoyarse en los terroristas etarras hoy llamados EH Bildu, para lograr sus objetivos de cada vez más independencia y dinero.
Y mientras todo esto ocurre, el Rey Felipe VI trata, como puede, de hacerse presente en los distintos territorios de España, pese a las zancadillas y falta de lealtad de quienes dicen estar para ejercer de “gobierno de la monarquía”. Misión imposible, cuando Pedro I”el Sánchez”  y el “coleta de Galapagar” se han abroquelado en la ineptocracia para, a su socaire hacer lo que les conviene y les viene en gana, para provecho propio.
¿Y aún se critica que haya países en Europa que no entiendan ni ui poquito este desastre al que nos conduce el gobierno que quiere recibir miles de millones, el que sufrimos en España?

“Nada hay en el mundo tan común como la ignorancia y los charlatanes” Cleóbulo de Lindos (s. VI a. C.-s. VI a. C.) Filósofo griego.
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA
                                                           

19 enero 2019

Europa y sus convulsiones: El “Brexit” de nunca acabar. May da ejemplo a Pedro Sánchez de cómo agarrarse a la poltrona


Corbyn y May
JOSÉ IGNACIO TORREBLANCA
19 ene. 2019.  en “El Mundo”
El 23 de mayo de 2016, Jeremy Corbyn publicó en sus redes sociales una fotografía en la puerta de su colegio electoral que acompañó del siguiente mensaje: "Acabo de votar a favor de la permanencia. La UE es el mejor marco en el que afrontar los desafíos de nuestro tiempo". Un mensaje idéntico al de Theresa May, entonces ministra del Interior en el Gabinete de David Cameron, que durante la campaña del referéndum del Brexit no sólo anunció que votaría a favor de la permanencia por ser "lo mejor para el Reino Unido", sino que compartió su temor por las consecuencias económicas, de seguridad e incluso territoriales de una salida ("abandonar la UE", dijo, "acabaría con la Unión con Escocia").
Ahí los tienen: May estaba a favor de la permanencia en la UE pero decidió gestionar la salida a cambio de ser la primera ministra que liderara esa salida. Igual que Corbyn, que también estaba a favor de la
permanencia, pero ha renunciado a promoverla para no cerrarse las puertas de Downing Street. Los dos pensaron que tras el referéndum sólo se podía ser primer ministro si aceptabas el Brexit (o por lo menos si no promovías la permanencia), ya que lo contrario les merecería la acusación de oponerse a la voluntad popular. 
Ahora los dos están bloqueados. Una por su cinismo, que le lleva a no querer renunciar al poder por no poder aprobar un Brexit en el que nunca creyó y que no tiene el apoyo de su partido. El otro por su oportunismo, pues espera que el Gobierno le caiga en las manos sin tener que pronunciarse ni a favor ni en contra del Brexit. Pero la realidad es que ninguno de los dos puede ser primer ministro, que el Reino Unido se asoma al abismo de un Brexit sin acuerdo, que la UE va a tener que tragarse el empantanamiento británico y que los millones de personas que votaron por quedarse están huérfanos de líderes y alternativas que representen su deseo de permanencia.
Seas conservador o laborista, la permanencia en la UE es la mejor opción para el Reino Unido: beneficia a las empresas tanto como a los trabajadores, aumenta la influencia del país en el mundo y ayuda a mantenerlo unido. Pero ninguno de los dos partidos es capaz de ofrecer eso a sus votantes. May no
quiere unas elecciones que perdería. Corbyn quiere unas elecciones, aunque no sepa para qué. Ella sabe lo que quiere, pero no puede gestionarlo con éxito. Él no sabe lo que quiere, pero también quiere gestionarlo con éxito. ¿Qué ocurre cuando los líderes deciden no seguirse a sí mismos? Justo esto.”

Una vez más el Profesor Torreblanca brinda su brillante disección de los acontecimientos en la política europea, y al tiempo mueve a reflexionar si al igual que acusa a la infumable (por tozuda y egoísta) Teresa May y a su oponente –- no menos imprudente — Corbyn, es decir, de esa irreflexión empeñada en mantener a toda costa el poder o de obtenerlo a cualquier precio, eso lo estamos contemplando y sufriendo día a día en esta España nuestra. Por mor de la insultante desvergüenza de un presidente del gobierno que parece querer los privilegios y las prebendas a cualquier
¡Oremus!
coste, para perpetuarse al máximo en el sillón, aunque para ello mienta, se contradiga, rectifique con lo de “donde digo, digo diego”, y mantenga como ministros un conjunto de marionetas que, si no tienen alguna irregularidad que ocultar, deben al menos tapar sus ineptitudes. 
¡Ah! Y eso sí, saben subir los impuestos, como acostumbran los del puño y la rosa ahora cada vez más marchita. 
La única verdad es que Pedro Sánchez se abroquela en su discurso convenenciero y lleno de dobleces, pactando a escondidas con los independentistas catalanes, aunque simulen unos y otros que andan “a la greña”, porque, como el rey francés Enrique IV dijo, “París (Madrid) bien vale una misa”.
Y en contraste con el refinado Sánchez (el de los viajes en avión oficial hasta para asistir a festivales musicales), aparecen los “trillizos” –como les llaman los socialistas, también agarrados en muchos tripartitos— Pablo Casado,
¿Quién miente más?
Albert Rivera y Abascal, quienes tras el concubinato en su coalición de Andalucía (al menos en esto han sido coherentes) pretenden desalojar cuanto antes al deshonesto presidente socialista.

Es una pena, pero es así, que, en esta España nuestra, como en el Reino Unido (¿"unido"?) y como en bastantes países de la Unión Europea. el servicio al bien común que debería regir la conducta de los políticos se haya trucado en aprovechamiento partidista propio basado en extremismos y nacionalismos, con las excusas de
las migraciones y de los excesos supuestos pero temidos de los que buscan solamente implantar el radicalismo de apariencias democráticas. 

Pero ¿qué le vamos a hacer? De aquellos excesos y errores de un estúpido premier británico llamado James Cameron surgió el “brexit”, como de los excesos de la corrupción y falta de liderazgo del Partido Popular español y de las veleidades de “Ciudadanos” ha surgido ese vituperable gobierno del personaje, ambición malsana por encima de todo, llamado Sánchez.
“La ambición no hermana bien con la bondad, sino con el orgullo, la astucia y la crueldad.” Leon Tolstoi (1828-1910) Escritor ruso. 
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

24 junio 2016

El Reino Unido “se escapa” de la Unión Europea. ¿Quo vadis Europa? Soplan vientos de crisis.

“ALEMANIA, LÍDER INDISCUTIBLE DE EUROPA
(LUIS MARÍA ANSÓN, de la Real Academia Española, en “El Imparcial”, 24/06/2016)
El empate técnico que vaticinaban varias de las principales encuestas británicas lo han resuelto el diez por ciento de los indecisos que, con el Brexit, han desbaratado en parte sustancial una de las más grandes construcciones supranacionales articulada tras la Segunda Guerra Mundial.
En medio de la confusión y las inciertas consecuencias del referéndum británico hay algo que parece claro: Alemania queda como líder indiscutible de Europa. Por su alianza profunda con los Estados Unidos de América, por su economía pujante, por su Armada todavía poderosísima, por su fuerza militar, por su Commonwealth reflejo del mayor imperio que ha conocido la Historia Universal, Inglaterra disputaba el liderazgo europeo a Francia y a Alemania. Al hacer mutis por el foro, ha dejado al gran perdedor de la Segunda Guerra Mundial como rector de los destinos europeos.
El Reino Unido se había quedado fuera del euro y también de Schengen, los dos hitos que anticipaban la evolución de la Unión Europea hacia los Estados Unidos de Europa. El trauma de la fuga británica, que se materializará en varios meses de negociaciones, es enorme pero si las naciones europeas actúan con eficacia y sin nerviosismos todavía quedaría vivo el cuerpo de Europa, aunque se haya quedado cojo.
Existe, por cierto, un criterio generalizado sobre la torpeza de Cameron al convocar un referéndum innecesario cuando todavía el mundo no se ha desembarazado por completo de la última crisis
económica globalizada. Si para Europa el resultado del referéndum británico es gravísimo, para el Reino Unido, partido en dos, y para su primer ministro, al que no le ha quedado otro remedio que anunciar su dimisión, la situación resulta especialmente alarmante.”
….

En la historia hay sobradas muestras de grandes errores políticos que provocaron situaciones sociales y económicas de consecuencias imprevisibles e insostenibles.
El referéndum organizado por David Cameron respecto de la salida del Reino Unido de la Unión Europea es un nuevo ejemplo de imprudencia política y de estulticia en las decisiones.
Parto de la base de que el pueblo británico tiene un mucho de singular, y no ya porque circulen por la izquierda, ni porque su lenguaje sea especial, ni porque presenten a menudo un cierto síndrome de “islitis”, ni por su moneda diferente; tal vez reminiscencias de la piratería que ejercieron en tiempos pasados…
Pero no cabe duda que ese pueblo británico se halla inserto en la cultura occidental, y más aún cerca del estilo europea de vida, bien que siempre haya
tratado Gran Bretaña (con su añadido de Irlanda del Norte) de cortejar a los Estados Unidos de América, una excolonia que se resistió a aceptar y que ahora es aliada, probablemente por mor de su potencial económico.
Claro que para una mayoría de británicos, por lo que resulta de las urnas, la Unión Europea no es interesante.
Sirve Europa a los británicos para hacer negocios, para gastarse sus pensiones en las cálidas playas de España e Italia, para hincharse de vino, para hacer negocios de todo tipo, incluyendo el contrabandismo en Gibraltar. Pero rechazan a Europa porque les acerca emigrantes y les fuerza a estilos económicos y de vida que ellos, los de la ...Albión, tan isleños, se niegan  a aceptar, confiados tal vez en que ya hace muchos siglos vencieron a una Armada que envió Felipe II, llamada la Invencible, y que se derrotó por solamente intentar acercarse a las islas.
Así las cosas, la Unión Europea, poco gobernable máquina de burocracia difícilmente operativa, se confió en sí misma, con aquel proverbial “¿Quién como yo?”, que nos viene de los tiempos bíblicos.
Y así se ha llegado al llamado “brexit”. O sea, "salirse"...
Europa ha perdido una estrella y el Reino Unido ha perdido la oportunidad de “civilizarse” a la europea.Ha sido una "huida" sin demasiado sentido, paradógicamente apoyada por los británicos menos jóvenes pero basada en la ola de populismo tendente a la ingobernabilidad que se está implantando en Europa toda. 
Las consecuencias de lo ocurrido resultan imposibles de vaticinar en estos momentos, pero no hay que ser clarividente para imaginar fuertes convulsiones económicas y graves crisis sociales en el Reino escindido y en la Europa abandonada.
Rusia, feliz, porque ve desintegrarse al forúnculo que le significa la Unión Europea.
¡Tantos años diciendo que se construía una gran Europa y ahora resulta que se desintegra!
Todo ello mueve a pensar que la megalómana idea de una Europa Unida no deja de ser una entelequia, porque en su seno impera la desigualdad
entre países, culturas y civilizaciones. Mejor sería una asociación “ad hoc” entre cada grupo de naciones.
Y, desde luego, lo mejor sería que los países de más reciente ingreso (Polonia, República Checa, Eslovaquia, Eslovenia, Croacia, Bulgaria, Rumanía, Chipre, Malta) dejaran de pensar que deben ser auxiliados de manera abundante, para salvar sus propias carencias. De vivir casi "de gorra", como diría el castizo. Las carencias que presentan son las que ellos mismos no quieren o no pueden resolver.
Y los países europeos dominantes deberían pensar que los “nuevos” no son sus “colonias”, brindándoles apoyo conforme a sus peculiaridades y carencias.
Ardua labor la que espera a la Unión Europea; y ardua trayectoria la que espera al Reino Unido, en un camino contradicciones internas y defecciones de políticos, con dimisiones y tal vez nuevas elecciones.
¿Quo vadis Europa?
De momento, las estrellas se caen de la bandera europea… ¿y a dónde van a parar?

"La independencia siempre fue mi deseo; la dependencia siempre fue mi destino" Paul Verlaine (1844-1895) Poeta francés
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

18 septiembre 2015

¿La crisis de los refugiados? ¿O más bien la crisis de la Unión Europea?

Europa va tarde con los refugiados
(17/09/2015, Javier Cámara, en “El Imparcial”)
“Se esperaban 40.000 refugiados, pero se sumaron otros 120.000. Al final, veremos cuántas personas quieren venir a Europa. Ante la incertidumbre, efectivamente, hace falta una política común europea. Porque mañana pueden ser 500.000 y dentro de un mes otros 2 millones.
La propia ONU estima que para finales de 2015 otro millón de sirios habrá aban
donado su país por las bombas de unos y otros. La cosa está justificada. Allí, en Siria, 220.000 personas están sitiadas y otros 5 millones malviven sin ayuda humanitaria.
Hay que acogerlos a todos, sí, pero hasta cuándo y qué cantidad está Europa dispuesta a asumir sin que se produzca el caos.
Estamos ante un flujo migratorio sin control que va a generar grandes tensiones entre países y que traerá consigo un cambio en la forma de hacer las cosas sin precedentes. Hay que tener muy claro que Europa va a tener que modificar sus reglas, nuestra realidad será distinta, y tendrá que planificar toda esta marea de desplazados si no quiere perder el orden que le caracteriza.
Desde África y Asia, cientos de miles de personas se juegan la vida para pisar suelo alemán, para vivir el sueño europeo, y mientras el resto de países árabes
observa impasible el éxodo, sin ayudar y cerrando las puertas a sus “hermanos”, Europa pierde su identidad. El viejo continente ha pasado de adalid de los derechos humanos y la justicia a fortaleza de los que protegen con alambradas lo que creen que es suyo.
Barreras de soldados y carros de combate, de policías y concertinas que aparecen ante unos atónitos migrantes que ya no saben si les queda algún derecho. Lo han arriesgado todo para pelearse con unos guardas de frontera. Si no les dejamos escapar, ¿qué les espera? Mejor pedradas y aguantar el gas pimienta que sentarme a ver cómo destruyen mi casa
con mi familia dentro, pensará alguno de los que intenta proteger a sus hijos de los cañones de agua.
Schengen se ha acabado. Vuelve el control fronterizo. Uno de los pilares esenciales en la construcción de la Unión Europea se tambalea y muchos dudan de su continuidad. Europa afronta una nueva realidad que durará años y que nadie se atreve a vaticinar cuándo acabará.



Todo problema humanitario necesita de soluciones políticas y aquí es donde la UE no está dando la talla. Va tarde. Molesta la indolencia de una burocracia que ante el sufrimiento de personas que viven una emergencia ven cómo los que tienen parte de la solución en su mano se reúnen cada 15 días si no llegan a un acuerdo.
Las próximas será el 22 y el 23 y si tampoco, el 8 de octubre. Para entonces, ¿cuánto habrá cambiado el panorama? ¿Habrán aumentado mucho las cifras? ¿Seguirá siendo necesario resolver los mismos problemas? ¿Pero no estamos hablando de una emergencia? Europa tiene que trabajar junta si quiere construir un espacio de convivencia común y todos los países que la conforman deben entender que el problema del masivo desplazamiento de refugiados no es exclusivo de los países que hacen de frontera o de puerta de entrada. La salida del conflicto tiene que encontrarla toda la UE porque el problema es de todos.

Y entendiendo que buena parte de la solución está en estabilizar la situación en los países de origen, nada hartaría más, y ya está hartando, llegar tarde estando avisados. Luego nos escandalizamos por la foto de un niño de tres años muerto en una playa.
...
Se veía venir y ha llegado.
La impotencia de los órganos de gobierno de la Unión Europea para siquiera organizar la llamada “crisis de los refugiados” ha venido a poner de manifiesto algo que se venía vislumbrado, mal que los gobernantes de los distintos países trataran de ocultarlo: La Unión Europea se ha convertido en un monstruo casi inoperante, sin un gobierno efectivo y con tan enormes discrepancias entre sus miembros, que más bien parece un club de amigos mal avenidos que una verdadera unión política y económica.
Hay que poner de manifiesto que ni siquiera los gobiernos de las naciones más poderosas, y por tanto más preparadas para hacer frente a avalanchas como la que está produciéndose, han sido capaces de organizarse de forma adecuada.
Así, Alemania ha tenido que implantar control de fronteras con Austria, y este mismo país ha debido racionar el acceso de migrantes.
¿Y qué decir de esos países más recientes en su ingreso, que en cuanto han podido se han zafado de asumir sus responsabilidades en el tema?
¿Qué decir de esa Hungría que ha acabado tratando a

palos y con gases lacrimógenos a mujeres y niños amontonados en su frontera con Serbia?
¿Qué decir también de esa Croacia, que está desbordada por los miles de presuntos refugiados que se le han colado tratando de ir a Alemania?
¿Y qué hará Alemania, que esperaba 120.000 personas y tiene en sus puertas una multitud incontable?
Tremendo fracaso de la política previsora y organizativa de la Comisión Europea, que viene titubeando sin aportar soluciones adecuadas, y que ha sido burlada cuando ha querido implantar la solución de cuotas de refugiados por países.
Si al menos lo que está ocurriendo sirviera para adoptar soluciones eficaces respecto de la Unión…
Pero no; la Unión Europea ha acabado de construirse con miras esencialmente económicas de los países poderosos, olvidando la idiosincrasia de aquellas naciones que se admitían sin estar en condiciones para ello. Y así estos países han aprendido a poner la mano y recibir enormes ayudas económicas, pero se han sustraído de la responsabilidad de comprometerse ante el problema.
Hay más: Los países que se han negado a aceptar refugiados lo han hecho esencialmente no por razones económicas, sino políticas y de índole racista, tratando de eludir la entrada de musulmanes y buscando de paso escurrir el bulto.
Ahora bien, estos “árboles” no deben impedir “ver el bosque”. Y éste es que las soluciones a esa enorme migración no se adoptaron a tiempo (si es que se hizo ello), porque era mejor no comprometerse y no
gastar dinero. Y de esta manera, en Siria se apoyó primero a los rebeldes que se oponían al tirano que gaseaba a los pobladores, sin reparar que esos rebeldes eran aún más peligrosos por su aberrante fundamentalismo islámico.
Y en Afganistán, USA fracasó una vez más, porque gastó millonadas y no consiguió (como suele acontecerle) implantar un régimen de paz.
Y en Iraq, mucho tratar de derrocar a Sadam Hussein, y se ha quedado un país esquilmado, sin gobierno, y que los radicales islamistas van royendo y devorando a placer. Sunníes contra chiitas, y viceversa
Ni un solo atisbo de acciones preventivas en origen se ha visto, y ni un solo proyecto al respecto se ha anunciado.
Ése es el gran fracaso, y ya veremos cómo acaba la cosa.
Claro, que lo más significado y demagógico es, como ha acontecido en España, acoger al entrenador de fútbol sirio que fue zancadilleado por una bestia húngara que ejercía de fotógrafa; y a este sirio y a sus hijos, facilitarles con rapidez permisos y trabajo, lo que dicho sea de paso está más que bien. Pero es un hecho aislado para presumir de ayuda, al igual que las autonomías ya anuncian números de refugiados a asumir y edificios a ocupar (inclusive dicen de fletar un ferry hasta y desde Grecia) sin contar con el gobierno de la nación, que es el único competente para las legalizaciones
Se ha dicho que Alemania lo que busca es abastecerse de mano de obra para el futuro, y aunque ello pudiera ser cierto en parte, no se acaba de entender cómo se hará si se ha dejado una entrada incontrolada e indiscriminada de asiáticos, de cultura y formación musulmana y que buscan un paraíso al huir del exterminio en sus tierras.
Gran paradoja hay, y seguirá habiendo, entre los derechos humanos de los refugiados (a proteger siempre) y las posibilidades organizativas y económicas de los países europeos desarrollados.
El rico refranero español brinda muchas exclamaciones y reflexiones al respecto, porque “éramos pocos y parió la abuela”, “de aquellos polvos vinieron estos lodos”, “ a buenas horas mangas verdes”, etc., etc.
Convenzámonos: O se arregla bien la Unión Europea, y se cuida su acción exterior, o estamos a las puertas de una crisis aún mayor de la económica que estamos abandonando en estos tiempos.
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

16 julio 2015

Grecia y su rescate: Cuando se juntan el hambre y las ganas de comer. ¿Qué ocurrirá? A río revuelto…

“Einstein en la eurozona
Si la eurozona organizara un concurso de ideas, sin duda que Wolfgang Schäuble y Yanis Varoufakis competirían por la medalla de oro. El primero con su propuesta de salida temporal de Grecia del euro, que ha sido el espantajo con el que Alemania ha doblegado a Tsipras. El segundo con su estrategia, nunca aplicada pero que conocemos ahora gracias a una entrevista en The New Statesman,de declarar el impago de la deuda, seguir dentro del euro y emitir una moneda paralela con la que sortear el corte de liquidez impuesto por el Banco Central Europeo.

La propuesta de Schäuble era coherente con la lógica alemana. Desde Berlín, donde una encuesta hecha pública ayer señala que el 61% de los alemanes respalda la gestión de Merkel en esta crisis (idéntico porcentaje al que dijo no en el referéndum griego), la eurozona es una unión de reglas a la que los Estados se suman voluntariamente. ¿Son injustas las reglas? ¿Son ineficaces? Pues intenta cambiarlas. Pero mientras existan y no logres cambiarlas no hay más remedio que cumplirlas, así que si no te gustan las reglas o no eres capaz de cumplirlas, te marchas.

Al otro lado, la propuesta de Varoufakis también tenía su lógica y su mérito. Si el euro está mal diseñado, la troika se ha equivocado, la deuda es impagable y la austeridad no funciona, la responsabilidad no es de Grecia, sino colectiva.

Como los tratados no solo no prevén la salida de la eurozona sino que comprometen a los Estados miembros a ayudar a los miembros en dificultades, Grecia tiene todo el derecho a seguir en la eurozona y recibir apoyo de sus socios.

Wolfgang Schäuble y Yanis Varoufakis han resultado ser los únicos dispuestos a desbordar el (fallido) marco existente. Pero al final, el Eurogrupo y Tsipras han optado por un tercer rescate, es decir, más deuda, más austeridad y más reformas. Se atribuye a Einstein la frase de que la definición de la locura es hacer dos veces la misma cosa y pretender obtener resultados distintos. Pero la cita es falsa: Einstein nunca lo dijo. Porque no hacer falta ser Einstein para saber que hacer tres veces la misma cosa y esperar que funcione es una locura.”

(Por José Ignacio Torreblanca | 15 de julio de 2015, en “Café Steiner”)
….


Recuerdo la chanza que repetíamos los otrora (más de cincuenta años ha) estudiantes de Derecho Internacional Privado en la Facultad de Valencia, sobre el cúmulo interminable de autores y definiciones que contenía el Tratado sobre la materia, del ilustre Profesor Miaja de la Muela.
Al final, yo mismo escribí en la cubierta o tapa de mi libro: “Cada cual opina como quiere”.
Pues algo así está aconteciendo con el rescate de
Grecia recientemente implantado por la Unión Europea.
Unos, los “rescatadores”, con disciplina germánica (que intentan atenuar los países latinos, Francia incluida), exigen garantías “a lo bancario” y han obligado a los “rescatados”, a los griegos, y a su infumable primer ministro, a aceptar unas durísimas condiciones que se antojan de difícil cumplimiento, bajo amenaza de exclusión de la zona euro y tal vez de la Unión Euroipea.
Y como Tsipras y los suyos son más que trileros, después de “jugar de farol” convocando un referéndum en el que excitaron el orgullo de Grecia como nación, han tenido que “envainársela” (con perdón) para aceptar unas exigencias tremendas y peores, como consecuencia de la “chulada” que hicieron con ese referéndum sin sentido.
Sea como fuere, en Grecia se ha producido una enorme división, y hasta en el partido del primer ministro ha habido importantes deserciones, de manera que han tenido que ser los pro-europeístas (ahora oposición) los que hayan salvado una votación muy complicada en el Parlamento heleno.
“De aquellos polvos vienen estos lodos”, se acostumbra a decir.
Y es cierto.
Si Tsipras no hubiera jugado a trapacero convocando un referéndum “ad maiorem Tsipram gloriam" ocultándolo a los negociadores europeos con los que había estado dialogando unas horas antes, no habría “cabreado” (y con razón) a quienes habían estado aguantando sus propuestas casi siempre cínicas y repetitivas cuando no inasumibles.
Y si Europa, principalmente el “ala dura” (Alemania y países bálticos) no hubiera empeñado su exigente rigor para doblegar al griego, se podría haber obtenido una solución menos traumática.
Pero la realidad es que muchos griegos culpan a la Unión Europea de sus enormes agobios (¡y los que faltan todavía!), olvidando que desde hace muchos años la economía helénica ha venido siendo de despilfarro y de bancarrota y que ahora los “podemitas” del partido de Tsipras no han hecho sino agravar la herida con tanta incongruencia y trampa.
Sea como fuere, ya veremos si lo acordando sirve para algo (nada confío) o si en pocos meses la bomba se convierte en una cadena de explosiones.
Lo más curioso es que en esta España nuestra, cuando el gobierno ha llevado al Parlamento la cuestión griega y su rescate, para exponerla y debatirla, el imprudente e inexperto líder del hasta ahora primer partido de la oposición (que siempre se queja de que no se le toma en cuenta) se ha descolgado culpando al gobierno de colaborar en  lo impuesto a Grecia, con olvido de que algo tendrá que ver la dilapidación griega, algo también la crisis que provocó el gobierno Zapatero (uno de los suyos, y su precedente) y mucho los abusos económicos y la falta de moralidad social y crematística en Europa.Además de que ellos están asociandose con los "P(j)odemos" para lograr el poder que no alcanzan por sí solos.
Que los partidos de izquierda y pseudo populistas hayan atacado al gobierno conservador de España era casi obligado (los “P(j)odemos” han estado bastante calladitos, ¿por qué será?), pero que el partido que aspira a ser relevo, aunque dudoso, se enzarce en duras diatribas por algo que probablemente ellos mismos hubieran hecho, viene a poner de manifiesto que lo importante es atacar, aunque no se sepa para qué.
Al final habremos de pensar como el Profesor Torreblanca en el artículo que precede, y es que “más de lo mismo, no es lo mismo, sino algo peor”.
Cuando esto escribo, hasta los funcionarios (que apoyaron al gobierno) se manifiestan en Atenas y hacen un a modo de huelga general. Y los ciudadanos esperan ante los cajeros bancarios a obtener unos pocos euros, si es que aún quedan.
Como para marcarse “faroles” en materia económica.
Acordémonos de los famosos “brotes verdes”…de otro zascandil que soportamos gobernando por aquí. 
“Un Estado donde queden impunes la insolencia y la libertad de hacerlo todo, termina por hundirse en el abismo” Sófocles (495AC-406AC) Poeta trágico griego.
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA