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17 septiembre 2017

A  JOSÉ MANUEL SÁNCHEZ GEY, ILUSTRE MILITAR Y PROFESOR, EN SU 98 CUMPLEAÑOS


En estas horas cercanas al 17 de septiembre, varios compañeros (sin embargo y además, grandes amigos) de la XXI Promoción de Milicias Universitarias (IPS) de Montejaque-Ronda, integrados en las Unidades de Instrucción 4ª y 1ª de la 1ª Agrupación, en los años 1963 y 1964, han mostrado su deseo y voluntad de agasajar a quien fue su capitán/profesor en aquellos años, hace ya más de 54, y de quien  todos los miembros del grupo "Agostiembre" (que así han dado en llamarse los miembros sobrevivientes de aquella XXI Promoción) no solamente guardan recuerdo imborrable, sino que siguen manteniendo asiduos contactos. 
Cuando llega, por tanto, la fecha del 98 cumpleaños del ilustre militar y profesor (hasta reconocido en sus valías y méritos por la Universidad Complutense y el Ejército Español mediante la creación de la Cátedra Comandante Sánchez Gey), es necesario glosar la efemérides en las redes sociales y proclamar una vez más el respeto y el afecto que le siguen profesando todos los que fueron sus subordinados y alumnos, llegados de su mano y enseñanza a Oficiales de Complemento del Ejército. 
Basten estas líneas, que pretenden rezumar agradecimiento y afecto a la figura del prohombre José Manuel Sánchez Gey, para recordar al mundo, a las gentes, a los militares, a los universitarios y a las familias de los  miembros de "Agostiembre", que entre ellos pervive e ilumina la vida este ilustre personaje, a quien con merecimiento llamamos (yo me incluyo, porque lo soy, entre los de la Promoción), nuestro "Capitán General". 
¡Por muchos años! ¡Y que Dios le bendiga!
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

08 junio 2017

Regreso a la memoria: Cuatro años después del inolvidable 50 Aniversario de la XXI Promoción de Milicias Universitarias



"Gracias a la memoria se da en los hombres lo que se llama experiencia".-  Aristóteles (384 AC-322 AC) Filósofo griego.

¡Qué gran verdad es que el tiempo no solamente corre; vuela. Y a la velocidad de la luz!

Crónica/novela del 50 Aniversario
Parece que fue ayer, pero aconteció el 8 de junio de 2013, rondando las 10'30 horas de su mañana, en término de Ronda (Málaga), sitio de Montejaque, acuartelamiento del Tercio IV Alejandro Farnesio de la Legión, y los integrantes de la XXI Promoción de Milicias Universitarias (Compañías 4ª y 1ª de la 1ª Agrupación, de la IPS, en dicho campamento) que aún se mantenían con vitalidad suficiente,  se hallaban congregados en el patio de armas, frente a la sierra de Grazalema y el siempre recordado "murex", conteniendo en sus mentes las emociones mil que se les agolpaban al rememorar que cincuenta años antes habían vivido y convivido   con las esencias militares en esas tierras inolvidables, estudiando y esforzándose para alcanzar la graduación de Oficiales de la escala de complemento del Ejército español.
Poster conmemorativo
Allí, en la plaza de armas, frente a la formación legionaria, con la presencia de quien había sido su Capitán y Profesor, Don José Manuel Sánchez Gey, estaban los que habían sido sus subordinados y discípulos, junto con sus familias y allegados.
Quiso participar  una fina lluvia, que empapó los uniformes ahora civiles de los otrora oficiales de complemento, aunque el sol de Montejaque (el amado y temido sol de esos pagos) pronto ofreció su
luz y su alegre calor para sumarse a la celebración.
Presidiendo la comida del 50 Aniversario
Y en esa plaza de armas que antaño --cincuenta años antes-- había sido mudo testigo de mil emociones en la Jura de Bandera de los entonces "caballeros aspirantes a oficial de complemento", se revivió el acto de juramento a la enseña de España, bien que en esta ocasión los antaño "milicios" lo hicieron junto con sus esposas, hijos y nietos, brindando a los presentes y a la presidencia del acto (Secretario de Estado de Defensa, General Jefe de la Brigada de la Legión, mandos del Tercio) el testimonio de su patriotismo y compromiso.
Noviembre 2016, homenaje al "Capitán General"
El homenaje a los fallecidos, al son incomparable de la pieza musical "los novios de la muerte", se entreveró con las hondas emociones del recuerdo a los compañeros ausentes y en especial a los que ya habían instalado para siempre en el firmamento de la vida sus estrellas de seis puntas.
Y cuando el acto castrense llegó a su fin, todos los integrantes del grupo y de la Promoción ("Agostiembre" pasaron de denominarse poco después) se reunieron "en familia" con su Capitán, en la siempre recordada Ronda, sobre el famoso Tajo, para revivir en una centenaria intimidad las emociones del reencuentro.
Noviembre 2016: Diario de Cádiz
Esa celebración del 50 Aniversario no terminó allí aquel día, sino que se ha venido repitiendo desde entonces mediante contactos fraternales, comidas de hermandad, visitas a los mandos de la Legión, participación en actividades militares (como, por ejemplo, en la creación de la cátedra Comandante Sánchez Gey, o visitas a la U.M.E., o participación en el Sábado Legionario) y también en celebraciones "familiares", cual homenajes al "Capitán General" (graduación especial y única conferida por los miembros de la Promoción a quien había sido su Capitán/Profesor), visitas al líder y "padre militar" en Cádiz, encuentros en esa bella capital con su familia, amigos, compañeros de la milicia, y hasta presencia en la prensa escrita mediante felicitaciones en su aniversario cada año.
Porque la longevidad de la memoria y vivencias de esa XXI Promoción débese en gran parte a la providencial supervivencia de su jefe y patriarca Sánchez Gey, quien en sus casi 98 años sigue brindando ejemplo de humanismo y sapiencia, de hombría de bien y de entereza.
Marzo 2017: Con el General Jefe de la Legión
Regreso a la memoria, sí; regreso a las emociones vividas; recreación actual, hoy y ahora, de tantos y tantos recuerdos...
Es el "Agostiembre", el retorno a Montejaque, una parte esencial e inolvidable de nuestras vidas...
Así es obligado cantarlo y contarlo, y a ese menester se dedica éste que en su día fue cronista y hoy se siente enorgullecido de seguir narrando.
Por último, referencia a lo que en este mismo blog se publicó en aquel junio de 2013, en  enlace que sigue: http://cadadiatienesuafan.blogspot.com.es/2013/06/volver-y-desde-montejaque-un-entranable.html
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

27 octubre 2016

Esta España nuestra: Un ejército para servir a la sociedad y a la paz, la Unidad Militar de Emergencias.- El “Grupo Agostiembre” visita el Batallón de Intervención III.



La Unidad Militar de Emergencias (UME) es un cuerpo integrante de las Fuerzas Armadas Españolas creado por acuerdo del Consejo de Ministros el 7 de octubre de 2005. Mediante el Real Decreto 416/2006, de 11 de abril, se establece su organización y despliegue y se implanta como una fuerza militar conjunta de carácter permanente dentro de las Fuerzas Armadas, con la finalidad de intervenir de forma rápida en cualquier lugar del territorio nacional español en casos de catástrofe, grave riesgo u otras necesidades públicas
Al año siguiente, la Orden DEF/1766/2007, de 13 de junio, desarrolla el encuadramiento, organización y funcionamiento de la UME. También establece que la UME depende orgánicamente del ministro de Defensa, operativamente del Jefe de Estado Mayor de la Defensa y funcionalmente de los órganos superiores y directivos que su normativa específica determina.
Posteriormente, el Real Decreto 1097/2011, de 22 de julio, aprueba el Protocolo de Intervención de la Unidad Militar de Emergencias y establece que la intervención de la UME podrá ser ordenada cuando alguna de las siguientes situaciones de emergencia se produzca con carácter grave, independientemente de que se trate de una emergencia de interés nacional o no:
  • Las que tengan su origen en riesgos naturales, entre ellas inundaciones, avenidas, terremotos, deslizamientos de terreno, grandes nevadas y otros fenómenos meteorológicos adversos de gran magnitud.
  • Los incendios forestales.
  • Las derivadas de riesgos tecnológicos, y entre ellos el riesgo químico, el nuclear, el radiológico y el biológico.
  • Las que sean consecuencia de atentados terroristas o actos ilícitos y violentos, incluyendo aquellos contra infraestructuras críticas, instalaciones peligrosas o con agentes nucleares, biológicos, radiológicos o químicos.
  • La contaminación del medio ambiente.
  • Cualquier otra que decida el presidente del Gobierno en nombre del Rey.
Las actuaciones de la UME ante alguna de estas situaciones se concretan en la planificación, el adiestramiento y la intervención. Sin embargo la UME no realiza tareas de prevención y sus efectivos actuarán siempre encuadrados en la unidad a la que
pertenecen y dirigidos por sus cuadros de mando.
Los militares que forman la UME disponen de una preparación específica que radica principalmente en una formación sanitaria de emergencia; también son instruidos para la actuación frente a incendios forestales, inundaciones, grandes nevadas, derrumbes, riesgos tecnológicos, etc.
Organización
En diciembre de 2012, estaba previsto completar el 100% del personal de la UME: 5000 militares, hombres y mujeres, entre Oficiales, Suboficiales y Militares Profesionales de Tropa y Marinería.
La Unidad Militar de Emergencias está compuesta por:
  • Mando y Cuartel General (CG), en el que se integran los oficiales y mandos de enlace
  • Unidad del Cuartel General (UCG)
  • Agrupación de Medios Aéreos (43 Grupo de Fuerzas Aéreas y Batallón de helicópteros)
  • Cinco Batallones de Intervención en Emergencias (BIEM)
  • Dos destacamentos de Intervención en Emergencias Naturales
  • Regimiento de Apoyo a Emergencias (RAEM)
Cada uno de los cinco Batallones de Intervención en Emergencias (BIEM) está compuesto por dos compañías de intervención y una de ingenieros; el Regimiento de Apoyo a Emergencias (RAEM) está compuesto por cuatro compañías: apoyo, mantenimiento, transportes y abastecimientos.
Ubicación

La Unidad Militar de Emergencias está desplegada en siete bases por toda la geografía española, de forma que pueda responder a cualquier emergencia en un tiempo breve y con toda su efectividad.


  • Mando y Cuartel General
  • Unidad del Cuartel General (UCG)
  • Regimiento de Apoyo a Emergencias (RAEM)
  • Agrupación de Medios Aéreos
  • Batallón de intervención en emergencias (BIEM I)

Base Jaime I de Bétera (Valencia)

  • Batallón de intervención en emergencias (BIEM III)

  • Batallón de intervención en emergencias (BIEM IV)

  • Batallón de intervención en emergencias (BIEM V)
Agrupación medios terrestres

  • Transporte de personal y material: 372
  • Telecomunicaciones: 39
  • Máquinas de Ingenieros: 53
  • Autobombas: 140
  • Embarcaciones: 21
(De Wikipedia y otras fuentes):

El BIEM III está compuesto por 584 militares que se organizan en dos compañías de intervención (CIEN), una compañía de ingenieros y una compañía de Plana Mayor.
Tras su incorporación, todos ellos realizan el Curso Básico de Emergencias (hipervínculo), y posteriormente realizan diferentes cursos de

formación superiores y prácticas específicas para alcanzar su capacitación como intervinientes.
Entre su personal, el BIEM III dispone de especialistas en distintas modalidades de buceo (elemental, apoyo, zapador anfibio), mando de unidades de policía militar, instructores de educación física, guía de perros de búsqueda y rescate, titulados en montaña, etc.

...
Quizá extrañará al asiduo lector de este blog que en estos días en los que parece concentrarse toda la vigencia informativa en las sesiones parlamentarias de investidura del Presidente del Gobierno, aparezca en este blog una glosa y comentario sobre la Unidad Militar de Emergencias.
Prometo que en cuanto acaben las sesiones de investidura, resulte o no admitido el Presidente, dedicaré los comentarios oportunos (necesariamente amplios) sobre los antecedentes y los “consecuentes”, incluyendo defenestraciones en los partidos y sinrazones que han dilatado y al final conducido a las sesiones parlamentarias.
Pero hoy y ahora merece un especial comentario una institución militar –conocida, pero menos— tan incardinada en el servicio a la sociedad, como es la Unidad Militar de Emergencias (U.M.E.)

Si se repasa este blog se hallará la amplia información en mayo de 2.015, con motivo de la creación por la Universidad Complutense de Madrid (Cátedra de Psicología) y la U.M.E., de la “Cátedra Comandante Sánchez Gey”, en honor del ilustre soldado José Manuel Sánchez Gey, muy ponderado militar destinado mucho tiempo a la formación de los estudiantes integrados en las Milicias Universitarias (especialmente en la época de la denominada Instrucción Premilitar Superior, IPS) en los campamentos de instrucción que estuvieron repartidos por toda España, desde la década de los cuarenta hasta la de los setenta del pasado siglo. Cuyo egregio militar, con sus actuales 97 años, sigue siendo paradigma y ejerciendo su magisterio entre los suyos y sus alumnos y discípulos, desde su Cádiz de residencia, y es admirado entre los militares por sus obras, entre docentes e instructivas, como por ejemplo el libro “Reflexiones militares” (que ha servido durante muchos años como “memento”-guía en las academias militares), pero también por sus escritos educativo/formativos, como “Padres, hijos, educadores y educandos” (Segunda edición, Cádiz 2010), de manera que ha sido y es un paladín de la pluma y la espada, como le califican –en nuestro grupo especialmente-- con orgullo muchos de los que han, hemos, sido sus subordinados y discípulos.
Pues bien, con motivo de la presentación de la citada Cátedra Comandante Sánchez Gey, quien esto escribe y un grupo de compañeros de la XXI Promoción de Milicias Universitarias (IPS) del campamento de Montejaque-Ronda, años 1963/64, compañías 4ª y 1ª de la 1ª Agrupación, en mayo del pasado año fueron invitados al Cuartel General de la Unidad Militar de Emergencias, en Torrejón de Ardoz, y participaron en la presentación de la cátedra y departieron con los mandos de la U.M.E., especialmente con sus entonces Jefe, el Teniente General César Muro Benayas y su ayudante, el entonces Teniente Coronel Luis Cortés Delgado, de manera que se instauró una afectiva y efectiva relación entre dicha Unidad y el llamado “Grupo Agostiembre”, que venimos integrando los ya veteranos miembros de aquella XXI Promoción de Milicias Universitarias.
En ese sentido, el Teniente Coronel Jefe del Batallón de Intervención nº 3 de la U.M.E. –con sede en Bétera-Valencia--, Francisco Javier Moreno Miguel,
invitó al “Grupo Agostiembre” de Valencia,  para visitar la sede de ese BIEM III (que así se denomina abreviadamente dicho batallón), y en el día de ayer un buen número de los antiguos miembros de la milicia universitaria valenciana visitó el acuartelamiento de Bétera.
La acogida del Comandante Barrachina (que recibió y acompañó a los visitantes, en ausencia del Teniente Coronel Jefe) fue tan cordial como prolija en atenciones, a lo que contribuyó en buena medida el Capitán Ángel García Solaz, responsable de relaciones institucionales y comunicación, y sirvió para facilitar una amplísima información sobre la esencia y actividades de la U.M.E. y del BIEM III en concreto, mediante un despliegue de diapositivas y bibliografía, más una visita a los centros de comunicaciones y operaciones tanto fijos como móviles, en los que los oficiales y suboficiales al frente ofrecieron detallado conocimiento de la modernísima tecnología que se usa, y que está poniendo de manifiesto la eficacia de la UME en todos los siniestros y emergencias en que ha intervenido.
Hubo ocasión de visionar y comprobar “in situ” las diversas instalaciones, los vehículos con sofisticadas técnicas de detección y comunicación, y ello con la presencia de los mandos y responsables de cada sección, con especiales explicaciones sobre las unidades de intervención inmediata (una de ellas está dispuesta para antes de quince minutos desde el aviso desplazarse hacia la emergencia, y una segunda lo hace antes de una hora), quedando patente el altísimo grado de preparación y dedicación de todos los componentes.
Al término de la amplia y muy interesante visita, como colofón, el “Grupo Agostiembre” entregó un escrito de saludo, agradecimiento y ofrecimiento al BIEM III, y obsequió con un ejemplar del libro “Agostiembre (El retorno a Montejaque)”, que firmaron todos los visitantes, y que pasará a lugar destacado de la sala de reuniones y conferencias y trofeos, junto a las muchas felicitaciones y condecoraciones allí expuestas.
No voy ahora a inundar esta entrada del blog con números y estadísticas referidas a la U.M.E., porque fácilmente pueden obtenerse vía Internet, pero sí destacar la satisfacción que supuso a los visitantes el conocimiento de estas modernas unidades del ejército.
Material del BIEM III para las diferentes emergencias
Mientras nos despedíamos de los mandos que nos habían acompañado en la visita, nuestras reflexiones como antiguos oficiales del ejército español de más de cincuenta años antes, versaron sobre el enorme cambio de mentalidad y medios que se había producido y especialmente sobre el espíritu de servicio a la sociedad que constituía la esencia de la U.M.E.
Se estaba haciendo gran verdad aquello de “Construye la Paz, y no la guerra”, porque estas unidades militares están organizadas y se dedican precisamente a las actuaciones en casos trágicos para la sociedad, contribuyendo de manera ejemplar al bienestar general y trocando las espadas en brazos e instrumentos de ayuda y servicio.
En una palabra, las armas de ahora son el apoyo, la disponibilidad y la ayuda humanitaria.
Esperamos seguir nuestra armoniosa relación con este BIEM III, y por ello nos ofrecimos, y en ello estamos, para desde nuestras experiencias de profesionales curtidos en mil avatares de la vida militar de antaño y civil de ahora, contribuir al perfeccionamiento y mejor formación del personal de estas especiales unidades militares.
“Pax optima rerum”, que decía el clásico.

“El mayor espectáculo es un hombre esforzado luchando contra la adversidad; pero hay otro aún más grande: ver a otro hombre lanzarse en su ayuda”
Oliver Goldsmith (1728-1774) Escritor británico.

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA



07 junio 2016

Memoria viva de la historia: Cuando Montejaque volvió a abrazarnos.- En vísperas del 53 Aniversario de la XXI Promoción de Milicias Universitarias


Corrían las nueve horas de la mañana del día 8 de junio de 2013, cuando en la estación de autobuses de Ronda una cincuentena de personas, la mayoría de ya alguna edad, se arracimó junto a un autobús, saludándose con efusión y presentando a los que les acompañaban.
Podía comprobarse que predominaban los “sesentones” y quizá algunos de más edad, y todos parecían desplegar con mayor entusiasmo el contacto cordial, hasta que llegó alguien muy allegado a quien esto escribe, y, tras cumplimentarles, comenzó a repartir un a modo de galletas o plaquitas de color siena o más bien marrón claro, en las que se especificaba esa fecha y el motivo de la reunión: “50 Aniversario de la XXI Promoción de Milicias Universitarias, IPS.- Compañías 4º y 1ª de la 1ª Agrupación.- Montejaque,8 Junio 2013”.- Aquí arriba se reproduce.
Y mientras el grupo iba acomodándose en el autobús y se ultimaban los saludos y los reconocimientos recíprocos, se colocó en el frontis del autocar un cartel que denotaba quiénes eran los ocupantes y el motivo de su marcha hacia el campamento que en su día fue denominado de Montejaque, de las Milicias Universitarias IPS.
Comenzaba a desparramarse sobre los cristales del autobús una fina llovizna, que hizo exclamar a más de uno, y especialmente a las mujeres, que no había derecho a que el líquido elemento atentara contra sus arreglos faciales y sus peinados, y especialmente contra los lucidos atuendos que habían dispuesto para la ocasión.
En llegando a la entrada campamental (el actualmente denominado “Acuartelamiento General José Gabeiras, del Tercio IV Alejandro Farnesio de la Legión”), bastó enseñar a los legionarios que custodiaban el acceso la especial autorización concedida previamente a la expedición para poder llegar hasta las inmediaciones de la plaza de armas.
Allí, al momento, unos suboficiales acudieron con listados de los concurrentes que iban a participar en la celebración de la Re-Jura de Bandera, y casi al instante, el Coronel José Manuel Sánchez-Gey Venegas, mando que fue del acuartelamiento en tiempos recientes y valedor  imprescindible en la organización del acto para la Promoción, además de un cordialísimo saludo, incorporó a los miembros de su familia, hijos del “Capitán General” de la XXI Promoción, su padre; como la doctora Juana Sánchez-Gey, la profesora Mª Dolores Sánchez-Gey,  el profesor Ernesto Sánchez-Gey, el ingeniero Antonio Giráldez y su hijo, Antonio Giráldez; el doctor Guillermo Boto (un gaditano de orígenes alicantinos que había pertenecido a la XXII Promoción en el
mismo campamento); el nieto mayor, Licenciado en Humanidades, Juan Sebastián; la nieta Mª Luz y su esposo, Lorenzo (ambos Ingenieros de Montes); los bisnietos Lorenzo y Marina; la doctora pediatra Noñi Quiñones, gaditana muy allegada a la familia;    y algunos  más allegados de la persona y militar que motivaba el encuentro: Don José Manuel Sánchez Gey, quien con su gorro isabelino de legionario, lucía en su pecho la “rosa” de la enseñanza”, además de la divisa de su graduación
como capitán, ya que, en sus palabras, cuando había sido capitán y profesor había conocido, convivido y liderado a aquellos universitarios que habían sido sus alumnos y que habían alcanzado más tarde las graduaciones de oficiales y suboficiales de la escala de complemento del Ejército Español.
No voy a repetir en este recuerdo y esta conmemoración cuanto aconteció en el acto, porque ya en este mismo blog aparece una amplia crónica (el link o enlace es http://cadadiatienesuafan.blogspot.com.es/2013/06/volver-y-desde-montejaque-un-entranable.html), pero sí, al menos hacer un a modo de miscelánea, de pequeño relato, de aquellos detalles en apariencia nimios, que acompañaron tan magnífica celebración.
Al poco de llegar a la plaza de armas, la fina llovizna tornóse en lluvia abundante, y motivó la apertura de los pocos paraguas que había dispuestos, mientras que la parada militar del tercio de la Legión iba disponiéndose.
Suerte hubo de que la llegada del General Leza, Jefe de la Brigada de la Legión, fuera acogida por una ya tímida llovizna, que casi desapareció con la presencia de la bandera nacional, y que permitió recibir al Secretario de Estado de Defensa bajo un sol incipiente.
El desarrollo – marcial y emocionante por demás— del acto ya ha sido narrado, pero no está de más recordar los efluvios que reportó a los integrantes de nuestra Promoción, y a sus familiares y allegados, el nuevo juramento a la bandera, el recuerdo a los militares y compañeros fallecidos, ni más ni menos que cincuenta años después de la que se efectuó cuando pocos de los presentes contaban con una veintena de años.
La conclusión del acto militar propició la nueva
reunión en torno al “Capitán General” y sus familiares, inmortalizándose en multitud de fotografías aquellos emotivos e inolvidables momentos, que se prolongaron cuando todo el grupo se desplazó a la ciudad de Ronda, en la que en su centro, junto a la plaza de toros de tan rancia tradición y sobre el magnificente “Tajo”, la aparición o entrada en la sala del restaurante “El Mirador de la Espinela” por parte del “Capitán General”, junto con su hijo e ilustre militar Sánchez-Gey Venegas, fue acogida cin una prolongadísima salva de aplausos y ¡vivas!.
En la amplia sala del primer piso del restaurante habíanse dispuesto mesas circulares que ocupaban simétricamente el espacio y desde cualquiera de ellas se permitía no solamente la visión de la mesa presidencial, sino también de la bellísima panorámica
que se podía visionar desde las alturas del “Tajo”.
De cuanto aconteció en aquella inolvidable reunión y comida hay sobrada constancia en este blog, en el link o enlace que previamente se ha incluido, y en la crónica/novela “Agostiembre (El retorno a Montejaque)”, escrita por quien esto firma.
Mas, pese a todo, cuando ya tres años han transcurrido desde aquella efemérides inolvidable, al llegar estas fechas, es oportuno y necesario un recuerdo de aquellos mágicos momentos que siguen manteniendo viva la llama del compañerismo y contacto entre los miembros del “grupo Agostiembre”, que siguen denotando su vivencia y
realidad en la página que existe en Facebook, y en las periódicas reuniones de varios de sus integrantes.
No se trata de que la memoria de aquel Montejaque de 2013 se renueve.
La memoria está, es, viva.
Los recuerdos son casi vivencias actuales.
Los protagonistas siguen, seguimos, ahí.
Hasta el tiempo, tan raudo, sigue siendo aliado de unas vivencias que por y para siempre han marcado las vidas de quienes las protagonizaron.
¡Un gran abrazo a todos!
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

20 noviembre 2015

Cátedra Comandante Sánchez Gey: La XXI Promoción de Milicias Universitarias homenajea en Cádiz a su titular

"Universidad, Fuerzas Armadas y el Comandante Sánchez Gey
El teniente coronel D. José Manuel Sánchez Gey dedicó la mayor parte de sus 51 años de servicio militar, especialmente los años en que fue capitán y posteriormente comandante, a ser profesor de las milicias universitarias en varias de las etapas de esta enseñanza militar y en campamentos diversos como Montejaque, Camposoto o Cerro Muriano. Las milicias universitarias, conocidas inicialmente como IPS (Instrucción Premilitar Superior), posteriormente como IMEC (Instrucción Militar para la Formación de Oficiales y Suboficiales de Complemento) y al final como SEFOCUMA (Servicio de Formación de Cuadros de Mando), fue una modalidad de realización del servicio militar obligatorio en España para estudiantes o titulados universitarios. En ella, los estudiantes universitarios realizaban la instrucción militar como oficiales (alférez) o suboficiales (sargento) de la Escala de Complemento y, para no perder sus estudios, podían realizarla en los meses de verano o al finalizar los mismos.
Según José Miguel Quesada González (2014; El reservismo militar en España), más de 168.000 universitarios se convirtieron en oficiales y
suboficiales de complemento durante los treinta años de vigencia de la IPS (desde 1943 hasta 1972), más de 68.000 durante los dieciocho años de vigencia de la IMEC (desde 1973 hasta 1990) y más de 9.500 durante los once años de vigencia del SEFOCUMA (desde 1991 hasta 2001), lo que supuso que, hasta que se estableció un límite de plazas en 1965, las milicias universitarias atrajeron como promedio al 48 por ciento de todos los estudiantes universitarios españoles.
El entonces comandante Sánchez Gey destacó como profesor de esos jóvenes universitarios tanto por sus cualidades profesionales como humanas, dejando en muchos de ellos una profunda huella de admiración y agradecimiento. En palabras de uno de esos estudiantes universitarios que se formaron bajo su mando, el comandante Sánchez Gey fue un "ilustre militar y mejor persona, (...) quien, con su vitalidad, prudencia e inteligencia, constituyó en su día un ejemplo de liderazgo de jóvenes universitarios" (Salvador de Pedro Buendía, 2015; Agostiembre (El retorno a Montejaque)).
Su especial capacidad para enseñar y comunicar valores le llevaron a escribir en 1977 su libro "Reflexiones militares", obra en la que ofrece 847 máximas dedicadas a los militares en diferentes momentos de su carrera y 453 adagios de carácter más general. Esta obra se ha convertido en libro de cabecera de muchas promociones de alumnos de las academias militares en las sucesivas ediciones que de la misma se han venido haciendo en los últimos cuarenta años, incluyendo la realizada especialmente con motivo de la creación de la Cátedra Extraordinaria UCM-UME que lleva su nombre.
Breve biografía del Teniente Coronel Sánchez Gey
(Texto basado en la glosa realizada por el Tte. Col. Luis Cortés Delgado durante el acto de presentación de la Cátedra en el Cuartel General de la UME y en la entrevista realizada al Tte. Col. José Manuel Sánchez Gey por Emilio López Mompell y publicada el 18/01/2014 en el Diario de Cádiz)
D. José Manuel Sánchez Gey nació en Villamartín (Cádiz) en 1919. Su madre, María Dolores Gey Mena, era maestra de escuela y su padre, Ramón Sánchez Herrada, sargento de la Guardia Civil. Su inclinación por la vida miliar le llevó a ingresar en el Ejército de Tierra el 5 de noviembre de 1935, a la edad de 16 años, descartando el ingreso en la Guardia Civil porque para entrar en el Cuerpo habría tenido que esperar a cumplir los 18 años.
Las vicisitudes de los inicios de su vida militar le hicieron participar en la Guerra Civil encuadrado en el Regimiento de Infantería Cádiz nº 27, en el que ascendió a sargento, y, posteriormente, ya como alférez provisional, en el 5º Tabor de Regulares de Melilla, destino en el que permaneció al término de la
guerra.
En diciembre de 1944, siendo ya teniente de complemento de Infantería, se casó con Juana Venegas Espada, maestra de escuela también como su madre y como posteriormente lo sería su hija mayor, María Dolores, que nació al año siguiente, y a la que siguió el resto de sus siete hijos: Salvador, José Manuel, Ramón, José María, Juana y Ernesto.
Después de su paso por la Academia de Transformación de Oficiales de Villaverde (Madrid), ascendió a alférez de Infantería de la Escala Activa quedando encuadrado en la IV promoción y siendo destinado al Regimiento de Infantería Álava nº 22 en Tarifa, donde también llegó al empleo de teniente efectivo de Infantería en julio de 1950 y a capitán en octubre de 1957.
En junio de 1961 pasó a la 2ª Zona de la Instrucción Premilitar Superior (IPS) en Cádiz, iniciando así su andadura como profesor de las milicias universitarias, dedicación que le ocuparía la mayor parte de sus 51 años de servicio militar y en la que tuvo distintos destinos durante las etapas de esta modalidad de enseñanza militar de la Escala de Complemento para estudiantes universitarios conocidas como IPS y, posteriormente, como IMEC (Instrucción Militar para la Formación de Oficiales y Suboficiales de Complemento). En la 2ª Zona de la IPS en Cádiz permaneció hasta finales de 1966, para pasar luego al Centro de Instrucción de Reclutas nº 16 en Camposoto. Ya de comandante, desde noviembre de 1968 a febrero de 1969 estuvo en el Regimiento de Infantería nº 47 en Palma de Mallorca, del que volvió al Regimiento de Infantería Álava nº 22 de Tarifa hasta finales de febrero de 1970. Luego, hasta octubre de 1971, fue destinado como ayudante de campo del gobernador militar de Cádiz.
Posteriormente fue jefe del Distrito de la IMEC en Cádiz y agregado al Gobierno Militar de Cádiz, hasta que ascendió a teniente coronel en febrero de 1976, siendo entonces destinado al Centro de Instrucción de Reclutas nº 16 en Camposoto, después al Gobierno Militar de Zamora, a la Residencia Militar La Cortadura, de la que fue el primer director, y, de nuevo, al Gobierno Militar de Cádiz, siendo otra vez ayudante de campo de su gobernador militar. El 17 de septiembre de 1986 pasó a la situación de retirado.
Fue distinguido con diversas condecoraciones, tanto en tiempo de paz como en guerra. Entre ellas, destacan las concedidas al valor en sus diferentes gradaciones: la Medalla Militar Colectiva, la Cruz de Guerra y la Cruz Roja al Mérito Militar. En su hoja de servicios se prodigan elogios a sus capacidades tanto humanas como profesionales, destacando su actitud de permanente servicio, su competencia, su consolidado prestigio y su elevado celo en el cumplimiento de sus obligaciones. Además, se le califica de excepcional por su elevada formación y desarrollo profesional.
Las diferentes reorganizaciones del Ejército y la desmovilización de efectivos, tras finalizar la Segunda Guerra Mundial, supusieron el bloqueo de las posibilidades de ascenso para los componentes de su promoción, pero como alta distinción, por su excelente servicio, se le concedió el empleo de teniente coronel en 1976.
Su especial capacidad como comunicador de valores, siempre a través del ejemplo, le llevaron a escribir en 1977 su libro “Reflexiones militares”, obra que se reedita periódicamente como libro de cabecera de los alumnos de las academias militares. Posteriormente, publicó los libros “Jugos”, “Padres, hijos, educadores y educandos”, “Senectud” y “Cautiverio en el Sáhara”. Este último, publicado en 2005 y escrito en colaboración con su hijo José Manuel Sánchez-Gey Venegas, coronel de Infantería, relata el ataque, captura y posterior cautiverio por el Frente Polisario de su hijo José Manuel, entonces teniente de Infantería, junto con dos patrullas de tropas nómadas del ejército español, y que se prolongó desde mayo a septiembre de 1975.
(Del web site de la Cátedra Comandante Sánchez Gey)

Al lector asiduo de este blog nada extrañará que una vez más me refiera al tiempo pasado en el que yo mismo y un buen grupo de universitarios valencianos, murcianos y andaluces nos desplazamos a los campamentos de la entonces Instrucción Premilitar Superior (IPS) para cumplir el servicio militar –a la sazón obligatorio— en la modalidad de Caballeros Aspirantes a Oficiales de Complemento, que era el sistema para que los estudiantes universitarios pudiéramos compaginar los estudios profesionales con la milicia, en la que se podía alcanzar la graduación de sargento o alférez de la escala de complemento, según el puesto obtenido en el escalafón.
Tampoco nada sorprenderá al asiduo lector la especial relación establecida desde hace bastantes años por el grupo de universitarios que en su día se integraron en la XXI Promoción de esas Milicias Universitarias, concretamente en las compañías 4ª y 1ª del campamento de Montejaque-Ronda, en los años 1963 y 1964, y la vinculación mantenida y elevada a admiración respecto de quien fue su capitán y profesor en los citados campamentos y años.
Pues en la línea de esa constante y cada vez más intensa y afectiva vinculación de la Promoción con José Manuel Sánchez Gey, que fue su capitán/profesor, se han
Familiares
ido repitiendo encuentros, algunos tan señalados como la celebración el pasado año 2013 del 50 Aniversario de la Promoción, de lo que en este mismo blog hay sobradas informaciones.
Es más. La ilustre figura del en su día capitán Sánchez Gey ha llegado a inspirar una cátedra con la denominación “ Cátedra Comandante Sánchez Gey” en la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense y la Unidad Militar de Emergencias, para especial instrucción, asistencia y apoyo a dicha importante unidad del Ejército, de lo que se da información previamente a este comentario.
El acto de presentación de la cátedra tuvo
lugar el pasado 8 de mayo, en el Cuartel General de la UME, en Torrejón de Ardoz, y a él asistió (asistimos) una representación de la XXI Promoción de Milicias Universitarias, Montejaque (la nuestra), que obsequió a la cátedra con un ejemplar del libro/crónica “Agostiembre”, de quien esto escribe, y que recoge el reencuentro con Sánchez Gey y el retorno cincuenta años después a Montejaque.
De todas maneras, en el seno de la XXI Promoción, en concreto de varios de los integrantes de aquellas compañías de instrucción 4ª (1963) y 1ª (1964),
Año 1964, Montejaque, 1ª Compañía
con el Capitán Sánchez Gey al frente
quedó pendiente el compromiso de homenajear personalmente y en el Cádiz de su residencia, al en su día Capitán Sánchez Gey, quien por su avanzada edad no había podido asistir al acto de presentación de la cátedra.
Así, el pasado día catorce de este mismo mes de noviembre se celebró en la Residencia Militar “La Cortadura”, en Cádiz, un almuerzo-homenaje al capitán y profesor, propiciado por quienes fueron cincuenta y dos años atrás sus alumnos y subordinados.
A tal fin se desplazó hasta la bella ciudad andaluza, la tacita de plata, una representación de la Promoción, y con los siempre generosos atención y apoyo de José Manuel Sánchez-Gey Venegas, Coronel de Infantería e hijo del homenajeado, en el curso del acto, y con la asistencia de altos mandos militares y destacadas personalidades civiles, se elogió al por los ahora veteranos alumnos denominado “Capitán General” Sánchez Gey, poniéndose de manifiesto sus valores y virtudes (las palabras de homenaje se insertan al final), y haciéndole entrega de una placa conmemorativa, que asimismo se incluye reproduce en esta entrada.
El acto fue pleno de emoción y recuerdos , y sirvió para dejar constancia nuevamente de que la integración entre la cultura, la universidad, la sociedad civil y el ejército, es una de las claves para el desarrollo de la comunidad y la prosperidad democrática.

Aunque los medios de comunicación se han hecho amplio eco de la celebración, justo es que quien, como el autor, ha participado en el evento, dedique estas líneas a la divulgación de tan merecido homenaje.
“El honor es la poesía del deber”.-Alfred Víctor de Vigny (1797-1863) Escritor francés.
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

ANEXO: Palabras de ofrecimiento del homenaje
“Querido “Capitán General”,
Querida familia Sánchez Gey,
Respetados e ilustres militares y civiles aquí presentes,
Queridos amigos,
¡Cómo corre el tiempo! ¡Tempus fugit!
Parece que fue ayer cuando veníamos a Cádiz vestidos de milicios, aprovechando algún permiso durante nuestra estancia en el campamento de Montejaque-Ronda, en aquellos tiempos tan lejanos y tan recordados de nuestros estudios y formación como Caballeros Aspirantes a Oficial de Complemento, en las Milicias Universitarias…
Parece que fue ayer y ya han pasado más de cincuenta años
En los que el maestro ha alcanzado una fructífera y juvenil ancianidad, rodeado de una prolífica y ejemplar familia que le venera como su patriarca;
En los que los en su día subordinados y discípulos terminamos nuestra formación militar, ejercimos el mando en el Ejército español; nos graduamos en la universidad; enfocamos nuestras profesiones y completamos nuestras vidas con el matrimonio, los hijos y los nietos.
Parece que fue ayer y hace cincuenta y dos años veníamos a Cádiz (los que tenían algún dinerillo) en renqueantes autobuses que nos traían cruzando la sierra de Grazalema y nos paseaban por Ubrique, Olvera, Algodonales, y las tierras del Guadalete.
Ahora, cincuenta y dos años después, un moderno AVE nos ha llevado de Valencia hasta Sevilla en menos de cuatro horas y un bastante moderno tren nos ha traído en fin a Cádiz.
Más de uno (de los presentes y también de nuestros compañeros) se preguntará a qué y por qué hemos venido.
Pues… a renovar y a incrementar nuestras emociones…y a mantener nuestras esencias.
Estamos aquí como una avanzadilla (como la escuadra de gastadores, usando términos militares) de los compañeros de aquella XXI Promoción de Milicias Universitarias, de aquellas compañías 4ª y 1ª del campamento de Montejaque, años 1963/64,
No solamente para visitar y cumplimentar a quien fue nuestro Capitán y profesor en aquella etapa señalada de nuestras vidas, Don José Manuel Sánchez Gey,
SINO con la especial misión de  rendirle homenaje con motivo de la cátedra Comandante Sánchez Gey,
Creada en su recuerdo y honor por la Unidad Militar de Emergencias y la Universidad Complutense de Madrid, en el seno de la Facultad de Psicología de dicha Universidad.
Ya tuvimos el pasado mes de mayo el privilegio de asistir en el Cuartel General de la UME al acto de presentación de la cátedra,
y allí, al compartir el evento con los altos mandos militares y las autoridades universitarias presentes,
COMPROBAMOS UNA VEZ MÁS algo que para nosotros había sido patente desde diez lustros antes:
LA CATEGORÍA HUMANA,
LA VALÍA COMO PROFESOR EN LA ENSEÑANZA MILITAR Y EN LA ENSEÑANZA VITAL, DE NUESTRO HOY “CAPITÁN GENERAL”, que ésta es la graduación que nos merece.
Allí, en la UME, en el acto del 8 de mayo, no solamente nos sentimos felices y honrados escuchando los elogios a nuestro líder Sánchez Gey,
SINO que tuvimos la oportunidad de destacar más aún sus cualidades de mando y de docente.
Obsequiando a la cátedra un ejemplar del libro “AGOSTIEMBRE”, (vocablo de su creación, por cierto) resumen novelado del re-encuentro en estos últimos tiempos entre nuestro “Capitán General” y nosotros mismos; en cuyo libro se retrata la personalidad excepcional de este hombre.
Y hoy estamos aquí,
PORQUE QUEREMOS RENDIR NUEVAMENTE Y AHORA DE MANERA DIRECTA Y PERSONAL, en su propia ciudad de residencia, ante su familia, sus compañeros de la milicia y sus paisanos en Cádiz,
HOMENAJE a este hombre que en nuestra juventud (casi imberbes universitarios que éramos) nos inculcó no solamente la disciplina y virtudes militares, sino especialmente las virtudes humanas que con tanta naturalidad emanan de su bonhomía y ciencia.
Homenaje, sí;
A aquellas enseñanzas que recibimos,
Y a las que recibieron tantos y tantos profesionales militares con los libros y publicaciones del militar Sánchez Gey,
Y ESPECIAL CELEBRACIÓN porque los estamentos universitarios y los castrenses, de consuno, han (hemos) proclamado y reconocido las irrepetibles cualidades de este paladín de la pluma y la espada que es nuestro “Capitán General”, titulando una Cátedra con su nombre.
“¡Queremos un día feliz!”, nos enseñaste a clamar, querido José Manuel, en los duros tiempos de aprendizaje militar.
Y lo estamos teniendo hoy, porque y proclamamos, parafraseando el pasaje evangélico referido a Natanael,
Que aquí,
Con nosotros,
Estás tú,
“UN VERDADERO MILITAR Y MAESTRO, EN QUIEN NO HAY DOBLEZ NI MENTIRA”.
Gracias, querido José Manuel;
gracias, querido “Capitán General”;
gracias, queridos familiares (hijos, nietos, bisnietos y adláteres) que le habéis venido cuidando para que hoy sigamos disfrutando de su presencia y compañía;
gracias a todos por contribuir a que este acto de reconocimiento y exaltación de la Cátedra “comandante Sánchez Gey” sea de honra a su titular
y, como se recoge en el libro “Reflexiones Militares”, sea también la proclamación a Cádiz, a Andalucía, a España: “LA MEJOR MEDIDA DE UN HOMBRE, SUS OBRAS”.
¡He aquí al hombre!
¡He aquí al líder!
¡He aquí al maestro!
¡He aquí también a sus discípulos, subordinados y discentes!
¡He aquí las obras de este gran hombre!
¡QUÉ DIOS TE BENDIGA, JOSÉ MANUEL!
¡QUE DIOS BENDIGA A TODOS LOS TUYOS!
¡QUE DIOS BENDIGA A ESTA ESPAÑA NUESTRA!
¡Y VIVA ESPAÑA!