Mostrando entradas con la etiqueta FABULA DEL ESCORPION Y LA RANA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta FABULA DEL ESCORPION Y LA RANA. Mostrar todas las entradas

13 noviembre 2019

Esta España nuestra: El preacuerdo entre Sánchez e Iglesias para ¿pregobernar?. La fábula del escorpión y la rana…

Un día un escorpión llegó a la orilla de un río y, teniendo que pasar al otro lado, empezó a buscar un medio que le llevase sin riesgo de ahogarse.
 De repente, viendo a una rana que estaba tomando el sol, una idea hizo mella en su mente. Decidió formularle su propósito preguntándole:

- Oye rana, ¿podrías llevarme a la otra orilla nadando conmigo en la espalda?
La rana le contestó:

- ¿De verdad me crees tan idiota? Sé muy bien que una vez subido en mi espalda me clavarás tu aguijón matándome.

- No seas tonta -replicó el escorpión- ¿cómo podría hacerte eso? ¿Acaso no sabes que nosotros no sabemos nadar y que si yo te matase moriría contigo?

La rana, reasegurada por este razonamiento lógico pensó: " Es verdad. Si me matara, él también se moriría... y no creo que esa idea le guste...

- De acuerdo, sube. Te llevaré -dijo el batracio.

El escorpión se acomodó en la espalda de la rana y ésta empezó a cruzar el río. Una vez llegados a la mitad del torrente, en el punto más profundo, el escorpión levantó su pincho y, de un rápido golpe, lo clavó en la cabeza de la rana. Ésta, agonizando atónita, gritó:

- ¿Qué has hecho, imbécil? ¡Ahora te vas a morir tú también, cretino!

- Lo sé -contesto el alacrán- pero soy un escorpión y ésta es mi naturaleza.

(De la fábula de Esopo)


El abrazo vergonzoso
“El abrazo de la vergüenza

La carrera de Sánchez es un monumento al cinismo que ha culminado en la podemización del Gobierno de España

Cuando se analiza la trayectoria política de Pedro Sánchez se tiene la sensación de una permanente huida hacia adelante. Cada vez que se ha topado con las reglas aceptadas hasta el momento en la tradición constitucionalista de su partido, en lugar de respetarlas ha decidido romperlas con tal de granjearse su supervivencia personal, el único proyecto en el que cree. Sus promesas caducan en horas, sus afirmaciones carecen de valor, todo en su discurso es reversible en función exclusiva de la voluntad de poder.

No ha pasado ni una semana desde que el candidato socialista plantease una campaña moderada -hoy sabemos que mentirosa- para crecer hacia el centro, impostando mano dura en Cataluña a través de la Fiscalía y anunciando la vicepresidencia de Nadia Calviño como garantía de ortodoxia económica. Una vez abiertas las urnas y constatada la pérdida de 750.000 votos, Sánchez hace de la necesidad falsa virtud, vira radicalmente y cierra en tiempo récord un preacuerdo con su otrora antagonista, aquel cuya presencia en un Consejo de Ministros le provocaba insomnio, aceptándolo ahora como vicepresidente. La maniobra relámpago ha cuajado tan rápido porque ambos líderes querían cortar cualquier reproche externo o incluso interno a sus respectivos retrocesos electorales; y en el caso de Sánchez, para blindarse ante
Fausto y Sánchez
cualquier presión que amenazase su puesto. Con su abrazo -todo un símbolo de la podemización definitiva del PSOE de Sánchez-, el presidente en funciones abraza el extremismo, con un Comité Federal sometido y unas baronías escandalosamente mudas. Tampoco Podemos ha pasado por la reglamentaria consulta a las bases: cuando se trata de asaltar los cielos no hay tiempo para formalidades.

Lo que ayer era inaceptable para Sánchez hoy sigue siéndolo... pero ya no para Sánchez. Su carrera es un monumento al cinismo. Tomó un atajo tramposo para doctorarse; otro para acceder a la secretaría general; otro para regresar a ella cuando fue expulsado por pretender hacer lo que ayer anunciaba; y ha tomado el más fraudulento de todos para acercar su siempre postergada investidura, aunque el Gobierno de España haya de quedar en manos de ERC y Bildu, cuyas abstenciones son necesarias. Que un condenado por sedición como Junqueras y otro por terrorismo como Otegi vayan a tener la llave de la gobernabilidad dibuja un panorama de pesadilla. Más enfrentamiento, más degradación institucional, más caos.

Pese a perder siete escaños, Iglesias se alza como vencedor absoluto de la repetición electoral. De materializarse este acuerdo en el Congreso, el próximo vicepresidente del Gobierno de España será un ferviente partidario del derecho de autodeterminación, de la nacionalización de la banca y sectores estratégicos como la energía y de la insumisión fiscal a Bruselas. Por mucho que prometa lealtad a Sánchez, Iglesias tendrá mucho poder en el Gabinete, podrá repartir cargos y colocar afines y será inevitable que desarrolle redes clientelares dentro de la Administración. No extraña que el Ibex reaccionara a la noticia desplomándose.

El trío destructor
Sánchez forzó el 10-N para eliminar a Iglesias y a Rivera, pero solo logró esto último, sometiendo a España a una polarización extrema que ha pulverizado el centro y disparado a la derecha radical. Con Vox como coartada trata ahora de legitimar su acuerdo frankensteiniano, camuflando con el eufemismo de progresista lo que no es más que una operación de radicalismo político inédita en un Ejecutivo desde la II República. Ya es irónico que "la banda" que había profetizado Rivera en lo que entonces sonaba a mero histrionismo parlamentario lleve ahora camino de consumarse, justo un día después de la dimisión del líder naranja. Pero quienes padecerán semejante engendro gubernamental, capitaneado por el político con menos escrúpulos de la reciente historia democrática, serán todos los españoles”

(Editorial en “El Mundo del siglo XXI”, 13/11/2019)


Pues sí.

Al final aconteció que el escorpión Iglesias aguijoneó a la rana Sánchez.

Y ya se puede presumir cómo terminará la aventura entre el artrópodo arácnido y el batracio: Ellos se destruirán y contaminarán todo lo que les rodea.

Si no fuera porque a estas alturas de democracia ya no sirven asombros ni rasgado de vestiduras, habría que escandalizarse por lo ocurrido, que no es otra cosa que la plasmación de un personaje ambicioso de poder sin el menor escrúpulo y de un marxista disfrazado de cordero demócrata.

No voy a abundar en lo que otras plumas más autorizadas han escrito sobre el despropósito de este noviazgo político que amenaza convertirse en matrimonio de divorcio asegurado; voces más cualificadas ya lo han comentado.

Rebuznar
Pero sí me acojo al derecho de todo ciudadano a expresar lo que piensa y siente para lamentarme de que ese sinvergüenza de Pedrito “Falconetti” ha vendido su presidencia del gobierno español por el “plato de lentejas”, no ya del apoyo del podemita pro-Maduro y Evo Morales, y pro independentista de Cataluña, sino del apoyo de –seguro—los propios independentistas catalanes de ERC.

La suerte que tiene este escorpión y esa abominable rana es que los españoles somos todo lo sensatos que ellos no son, y por eso no montamos una rebelión como la que los bolivianos le han organizado al sátrapa de Evo Morales, aunque estemos soportando con estoicismo senequiano que unos miles de Antisistemas
Salvajismo
anarquistas inspirados desde el Govern de Cataluña estén cercenando la libertad de los españoles y extranjeros, cortando de manera salvaje y abrupta la comunicación, las carreteras, las autopistas.

No sé si en estos tiempos habría que recordar una vez más aquellas opiniones del ilustre Pedro Laín Entralgo, quien al analizar a “España como problema” enfatizaba sobre la necesidad del diálogo y el entendimiento desde lo común y no desde lo discordante.

Bien lo expuso hace unos días el filósofo Dr. Roger Garzón en su conferencia en el Ateneo Mercantil de Valencia.

Y ahora, pues a esperar que el escorpión aguijonee a la rana. Y si ambos se ahogan y destruyen, tal vez amanezca alguna solución para esta España nuestra.

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

13 febrero 2015

La guerra de Ucrania: ¿De veras ha “estallado” la paz? ¿O se trata de una engañosa estratagema de Rusia? La fábula de la rana y el escorpión.

Europa arranca un frágil alto el fuego en Ucrania.
Merkel y Hollande logran que Kiev y Moscú pacten para resolver el conflicto.
El plan prevé un corredor desmilitarizado y ofrece más autonomía a los separatistas.
(Pilar Bonet, Minsk)
Los dirigentes de Alemania, Francia, Ucrania y Rusia avalaron este jueves con una declaración política un conjunto de medidas para relanzar el proceso de paz en el este de Ucrania. El primer punto es un alto el fuego que entrará en vigor a las cero horas del 15 de febrero.

La ofensiva diplomática emprendida por la canciller Angela Merkel, el presidente François Hollande y sus colegas Petró Poroshenko y Vladímir Putin, y que culminó en una cumbre en Minsk (Bielorrusia), discurrió en paralelo a las discusiones de un grupo de contacto, formado por representantes de las autodenominadas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, además de Ucrania y Rusia bajo la égida de la OSCE.

 “No todo se ha conseguido, pero hay una esperanza”, dijo Merkel, según la cual los resultados de Minsk suponen un “alivio para Europa”
y un “ejemplo de lo que puede hacer la cooperación franco-alemana”. El cara a cara de los cuatro líderes se había considerado como la última oportunidad de enderezar una grave situación bélica en plena degradación que ha causado más de 5.000 muertos.

La declaración política y las medidas para recuperar el protocolo y el memorando de Minsk se complementan entre sí. Los líderes dieron su espaldarazo a una lista de 13 puntos, que deberán ser profundizados y desarrollados, para renovar los compromisos incumplidos, que muchos daban ya por enterrados. Con objeto de verificar y encauzar el proceso los miembros del cuarteto prevén organizar encuentros regulares a nivel de altos funcionarios de exteriores.

Para llegar a una posición conjunta, Merkel, Hollande, Putin y Poroshenko necesitaron de 16 horas de arduas negociaciones a puerta cerrada que concluyeron con las breves declaraciones ante la prensa del tándem Merkel y Hollande, y, por separado, de los presidentes Putin y Poroshenko, a mediodía de este jueves. Todos ellos acusaban las huellas de la fatiga.

Poco antes de las diez de la mañana, la sesión parecía concluida y los dirigentes dispuestos a firmar la declaración política. Sin embargo, algo se torció cuando Poroshenko anunció que Rusia planteaba “condiciones inadmisibles”. La declaración generó confusión y alarma. Los líderes volvieron a la sala de negociaciones. A ellos se unió la embajadora Heidi Tagliavini, la representante de la OSCE en el grupo de contacto que reunió en Minsk a los máximos líderes separatistas,
Alexandr Zajárchenko en nombre de la RPD y Igor Plotnitski, de la RPL. El grupo de contacto también negoció durante toda la noche, pero en otra parte de la ciudad, y finalmente acabó por firmar la lista de medidas.

El acuerdo contempla, además del alto el fuego, el restablecimiento del control total de la frontera con Rusia por parte del Gobierno de Ucrania para fines de 2015, si para entonces se regula políticamente el problema del Este y los líderes electos de las zonas hoy rebeldes dan su consentimiento. Para la futura regulación se prevén cambios constitucionales descentralizadores, que deben ser planteados en el Parlamento de Ucrania, elecciones locales con observadores internacionales, régimen especial con prerrogativas tales como el nombramiento de fiscales y la formación de una policía popular así como autodeterminación lingüística, lo que, aparentemente, supone que podrán usar el ruso en los trámites oficiales si lo desean.

Claves del acuerdo


El alto el fuego arranca a las 00.00 del 15 de febrero (una hora menos en la Península).

Retirada de la artillería pesada y creación de una zona de seguridad de al menos 50 kilómetros de ancho. Las fuerzas leales a Kiev deben retirarse de la línea de contacto actual. Los separatistas deben retroceder de la línea de contacto pactada el pasado septiembre en Minsk. 

Negociaciones inmediatas para la organización de elecciones en las provincias orientales.

Entrega de los prisioneros y amnistía para los que han participado en los combates en las regiones del Este.

Retirada de todas las tropas y armas extranjeras del territorio ucranio. Desarme de todos los grupos armados ilegales.

Reforma Constitucional que entre en vigor antes de finales de este
año, y definición de un estatuto especial para las regiones de Donetsk y Lugansk.

Si se cumplen las otras condiciones del acuerdo, el Gobierno de Kiev retomará el pleno control de la frontera con Rusia a finales de 2015.

Fue necesario que Putin presionara a los líderes separatistas para que estos firmaran las medidas para aplicar los acuerdos de Minsk, según reconoció Merkel ante la prensa. Si Kiev transgrede lo acordado ahora, toda la responsabilidad será de Poroshenko y no habrá nuevos acuerdos, advirtió el secesionista Zajárchenko. Según este “las garantías” dadas por Putin, Hollande y Merkel fueron clave para aceptar el trato.

En su conferencia de prensa, Putin reprochó a Poroshenko que se negara a negociar directamente con los insurgentes del este de Ucrania. La entrada en vigor del alto el fuego requerirá desactivar focos de violencia como el de Debáltsevo, un importante nudo ferroviario en la ruta entre Donetsk y Lugansk. Putin dijo que iba a pedir a los expertos militares que le informaran sobre lo que está sucediendo en Debáltsevo, donde, según dijo, puede haber hasta 8.000 personas sitiadas.

A diferencia del pasado septiembre, los líderes europeos se involucran ahora personalmente en el proceso de paz e involucran a Poroshenko y Putin en el empeño. Ambas partes se han comprometido a retirar sus armas pesadas para crear una zona desmilitarizada de un mínimo 50 kilómetros de anchura. Los acuerdos de septiembre contemplaban una franja de 30 kilómetros. Los ucranios deberán retirarse tomando como referencia la línea de contacto actual y los separatistas —que en estos cinco meses han ampliado en 500 kilómetros cuadrados el territorio bajo su control— se regirán por la línea de contacto acordada en septiembre.

La OSCE contribuirá a la verificación del régimen de alto el fuego y la retirada de las armas pesadas con ayuda de drones y radares.

Fue necesario que Putin presionara a los secesionistas para que aceptaran.

Además, serán amnistiados todos los implicados en los sucesos y liberados todos los rehenes, lo que, según Poroshenko, incluye a la aviadora ucrania Nadezhda Sávchenko, que asegura haber sido trasladada de forma ilegal desde su país a Rusia, donde se la acusa de complicidad en la muerte de dos periodistas. En la zona de conflicto se restablecerán la infraestructura económica y social y el sistema bancario, este último con ayuda europea.

En la declaración política los cuatro líderes “reafirman su pleno respecto por la soberanía territorial de Ucrania”, se manifiestan convencidos de que no existe una alternativa a la solución pacífica y se comprometen a usar su influencia para impulsar el proceso de paz. Los firmantes apoyaron las conversaciones trilaterales entre Rusia, Ucrania y la UE sobre las cuestiones energéticas y reabrieron también la perspectiva de “un espacio humanitario y económico común desde el Atlántico hasta el Pacífico fundado sobre el pleno respeto del derecho internacional y de los principios de la OSCE”.

En Minsk, Putin moderó su lenguaje y no habló ni de “fascistas” ni de la “federalización de Ucrania” ni de los rusos de Novorossia (Nueva Rusia), sino de los “insurgentes” de las regiones de Donetsk y Lugansk. La declaración conjunta alude al “respeto a la integridad territorial de Ucrania”, pero no menciona la anexionada península de Crimea, ni incluye referencias a las sanciones y contrasanciones que tanto están perjudicando la economía de sancionadores y sancionados. La mención a la construcción europea desde el Atlántico a los Urales,
un modelo que la OSCE promovió tras la caída del muro de Berlín, insinúa de nuevo un horizonte común. Está por ver si lo acordado se llevará a cabo y si es suficiente para calmar los tensos ánimos en el continente.

Los bombardeos fijan las últimas posiciones

RODRIGO FERNÁNDEZ, Moscú

Los combates y bombardeos en el este de Ucrania continuaron este jueves a pesar de los acuerdos firmados en Minsk, que contemplan un alto el fuego en la medianoche del sábado al domingo próximos. Muchos piensan que tanto el Ejército ucranio como los separatistas tratarán de aprovechar las últimas horas para tratar de mejorar y fijar sus posiciones en el frente.

Los rebeldes afirman que las tropas de Kiev lanzaron 55 ataques de artillería contra localidades de la autoproclamada República Popular de Donetsk y, según el ministro de Situaciones de Emergencia local, un proyectil cayó en el hospital número 20, causando al menos un muerto y siete heridos.

Además, al menos 11 civiles perecieron durante la noche del miércoles al jueves por fuego de artillería. El Ayuntamiento de Donetsk informó de la muerte de siete civiles —otros 14 resultaron heridos— debido a los bombardeos nocturnos contra esa ciudad, mientras que las autoridades de zonas de Lugansk controladas por Kiev aseguraron que cuatro civiles murieron por ataques de los rebeldes.

En la estratégica zona de Debáltsevo, las tropas ucranias, que según los separatistas se encuentran rodeadas, trataron de romper el cerco en varias oportunidades, pero no lo lograron. “Acabamos de rechazar un tercer intento de romper el cerco”, declaró Denís Sinenkov, jefe de una brigada de combatientes rebeldes, a una televisión rusa. Sinenkov, que dice controlar un sector de la única carretera por la que las fuerzas de Kiev pueden retirarse, afirma que los ucranios sufrieron numerosas bajas.

El Gobierno de Kiev, por su parte, niega el bloqueo a sus tropas en Debáltsevo. En la capital ucrania, un portavoz militar afirmó este jueves que los separatistas recibieron de Rusia en las 24 horas
anteriores 130 unidades de armamento pesado. Según el portavoz, Andréi Lisenko, la columna rusa estaba formada por 50 carros de combate, 40 lanzaderas de misiles y 40 transportes blindados.

Los nuevos acuerdos de Minsk han sido recibidos con esperanza en Ucrania, sobre todo en las bombardeadas ciudades rebeldes, donde la situación humanitaria es catastrófica. Pero muchos temen que los ataques artilleros no cesen, igual que ocurrió tras la firma del alto el fuego de septiembre pasado.”

 (De “El País”, 13/02/2015)


No puedo negar que me alegro de que, al parecer,  se haya decidido (que no realmente efectuado) el cese de las luchas en el este de Ucrania.

Siempre es de celebrar que las armas queden en silencio y sucedan los encuentros y negociaciones.

Pero no nos engañemos.

El acuerdo alcanzado es tan precario, tan prendido con alfileres, que es más fácil romperlo que cumplirlo, cual aconteció con el anterior pacto de Minsk.

Las crónica y comentarios que preceden son buena muestra de la endeblez de la solución obtenida.

Todo ello me mueve a reflexionar (y comentarlo, claro está) que una vez más la Unión Europea (por boca de Hollande y Merkel) y la OSCE han sido “toreadas” por Putin.

En efecto, el líder ruso, desde su cinismo calculado, se ampara en que Rusia no interviene en el conflicto y tiene bastantes dificultades para inspirar decisiones pacíficas a los rebeldes pro independentistas; y por otro lado sugiere, casi imponiendo, que se establezca un calendario de negociaciones y decisiones para una práctica independencia de las zonas afectadas. Además de ni entrar en el tema clave: el restablecimiento de una auténtica frontera entre Rusia y Ucrania en las regiones de Donbass y Lugansk.

El taimado Putin insinúa, y al final lo dice, que es el Presidente de Ucrania, Poroshenko, quien no admite tratar de posibilidades de independencia de las zonas sublevadas, y que no ofrece propuestas positivas, además de ser reticente a mermar la integridad territorial de Ucrania.

¡Faltaría más! Es claro que Poroshenko (un magnate metido a dirigente político, con más buena voluntad que picardía política) nunca podrá admitir la escisión efectiva de las regiones de Lugansk y Donetsk, y deberá exigir, hasta por la fuerza de las armas, el cese del movimiento separatista.

¿Podemos pensar los europeos que se tratara de “cortar” por la fuerza un trozo de nuestro territorio y que debiéramos aceptarlo sin más?

Tengo la impresión de que el alto el fuego, si es que efectivamente se produce, va a ser un débil e inseguro comienzo de una más que dudosa paz, que pienso, parafraseando la obra de Gironella, ha “estallado”.
Sí, ha estallado para seguir generando problemas mil, no para iniciar tiempos de prosperidad y bienestar.

El entusiasmo y la felicitación entre Hollande y Merkel después de anunciarse el feble acuerdo alcanzado no son sino una muestra de su impotencia ante la compleja cuestión que se ha planteado con Rusia, que mientras no se actúe con toda la energía –toda, digo, no con blandenguerías de sanciones a veces inexplicables – seguirá latente, ya que se olvida que Putin lleva en su esencia como dirigente de la actual Rusia, restaurar el “imperio” de la URSS y del zarismo, y para ello no puede ni va  tolerar que Ucrania se le vaya de su órbita y quede en manos de Occidente.

Frente a ello, el Fondo Monetario Internacional anuncia el propósito de inyectar más de quince mil millones de euros en Ucrania, pero lo que no se dice es que las condiciones impuestas para ello son tan gravosas (como necesarias) que tal vez se necesite más de una generación para alcanzar sus resultados. Pues ahí es nada exigir, entre otros extremos, que se supere la corrupción.

Si la sufrimos en los países de la Unión Europea, con una democracia y legalidad que se dice estable ¿cómo no va a permanecer enquistada la corrupción en países como Ucrania, convulsa, dividida, empobrecida, necesitada y que bebe en las aguas fétidas de la antigua corrupción comunista?

Ojalá me equivoque, pero con la paz ahora anunciada y aun no comenzada va a acontecer como en la fábula de la rana y el escorpión.

Cierto es que el escorpión necesitaba de la rana para cruzar el río, y ello confió al batracio, pero era seguro que cuando estuvieran a mitad de la travesía el escorpión le clavaría el aguijón. Que es lo que le demandaba su naturaleza. Y no pudo sustraerse a ello.

¿Alguien concibe a Putin sin ansias imperialistas?

En fin, que en Donetsk y Lugansk “ha estallado” la paz…



“Incluso la paz se puede comprar a un precio demasiado alto”.- Benjamin Franklin (1706-1790) Estadista y científico estadounidense.

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA