lunes, 12 de abril de 2010

Polonia: Una nación hecha al sufrimiento

"La desgracia descubre al alma luces que la prosperidad no llega a percibir".- Blaise Pascal (1623-1662) Científico, filósofo y escritor francés.

"Polonia tiene un presidente como jefe de estado. El presidente es elegido por sufragio universal directo cada cinco años. Desde el 23 de diciembre de 2005 el presidente fue Lech Kaczyński, hermano gemelo de Jarosław, el ex-primer ministro, hasta que en 2010 fallece en un accidente de aviación. La jefatura del Estado es ocupada de manera interina por el presidente del Parlamento, Bronisław Komorowski.
La estructura del gobierno se centra en el
Consejo de Ministros, dirigido por el primer ministro. El actual es Donald Tusk. El presidente designa al Consejo de Ministros y al Primer Ministro, que suele pertenecer a la coalición mayoritaria en la cámara baja del Parlamento (Sejm) que además debe aprobar estas propuestas. Por la repartición del poder ejecutivo entre el Presidente y el Primer ministro, se considera Polonia como un régimen semi presidencial.
(Foto: Palacio Real de Varsovia)
Los votantes polacos eligen un parlamento
bicameral de un Sejm, la cámara baja, de 460 «diputados» y un Senat, la cámara alta, de 100 senadores. El Sejm es elegido plurinominalmente según el sistema D'Hondt, un método bastante generalizado en otros sistemas parlamentarios. El Senado es elegido con una particular votación en bloque de mayoría simple: se eligen los candidatos de mayor apoyo de cada distrito electoral.
Excepto los partidos étnicos minoritarios, sólo los candidatos de los partidos que reciban al menos un 5% del voto nacional total accederán al Sejm. Al sentarse en la sesión conjunta, los miembros del Sejm y el Senado forman la Asamblea Nacional (Zgromadzenie Narodowe). La Asamblea Nacional se forma en tres ocasiones: con cada nuevo Presidente, cuando una acusación contra el Presidente de la República llegue al Tribunal del Estado (Trybunał Stanu) y cuando se declarare una incapacidad permanente del Presidente para ejercitar sus deberes debido a su estado de salud. De momento, sólo se ha dado la primera.
Lo
judicial tiene un papel importante en la toma de decisiones. Sus instituciones principales incluyen el Tribunal Supremo de Polonia (Sąd Najwyższy); el Tribunal Supremo Administrativo de Polonia (Naczelny Sąd Administracyjny); el Tribunal Constitucional de Polonia (Trybunał Konstytucyjny); y el Tribunal Estatal de Polonia (Trybunał Stanu). Sobre la aprobación del Senado, el Sejm también designa al Defensor del Pueblo (Rzecznik Praw Obywatelskich) cada cinco años. El Defensor tiene el deber de proteger y poner en práctica los derechos de los ciudadanos y residentes polacos, y de la ley y de los principios de la vida en comunidad y la justicia social. "
( De Wikipedia) ....
"En medio de la conmoción tras el accidente aéreo que este sábado acabó con cúpula política y militar del país, los polacos comienzan a preguntarse por qué tantas autoridades viajaban en un mismo vuelo. Se cometieron errores, ha dicho el ex presidente Aleksander Kwasniewski, a la radio rusa Kommersant-FM, preguntado al respecto.
El ex presidente subrayó que, por supuesto, esto no debería suceder. "En estos momentos es difícil decir quién decidió esto. Creo que en unos cuantos días sabremos la respuesta", añadió.
Lo cierto es que Polonia nunca ha fijado las reglas de precaución para los desplazamientos de grupos de sus mandatarios, tal y como hace la mayoría de los países occidentales.
En el Tupolev 154 que este sábado se estrelló cerca del aeropuerto de Smolensk (oeste de Rusia)
viajaban cuatro jefes del estado mayor del Ejército polaco, varios viceministros, diputados, el gobernador del Banco Central de Polonia, además del presidente Lech Kaczynski y su esposa Maria. Incluso su hermano, Jaroslaw —ex primer ministro y jefe de la oposición— iba a viajar en la aeronave. El viernes decidió no hacerlo a causa de la delicada salud de su madre.
En otros países occidentales, las normas suelen prohibir, por ejemplo, que el presidente viaje con su primer ministro o su vicepresidente o que se reúnan más de un cierto número de altos cargos. Incluso algunas multinacionales tienen este tipo de normas.
"No disponemos de ese tipo de normas", ha declarado Dariusz Aleksandrowicz, portavoz de la Oficina de Protección del Gobierno polaco (BOR).
"En cada ocasión, la decisión última sobre la composición de una delegación oficial la toma el presidente o el primer ministro", añade.
Ya en septiembre de 2008, un viaje común a Bruselas del presidente Kaczynski y su primer ministro, Donald Tusk, suscitó un debate sobre la seguridad de los desplazamientos de las personalidades públicas, pero no tuvo consecuencias legislativas.
Tampoco las leyes castrenses prevén tales precauciones. "Cada vez, la decisión la adopta el Jefe del Estado Mayor", ha indicado Robert Rochowicz, portavoz del ministerio de defensa.
Los principales jefes del ejército polaco han perecido en el accidente. Entre las 96 víctimas del siniestro figuran el general Franciszek Gagor, jefe del Estado Mayor polaco, así como los generales Bronislaw Kwiatkowski, jefe de operaciones de las Fuerzas Armadas; Tadeusz Buk, jefe del Ejército de Tierra; Andrzej Blasik, jefe de las Fuerzas Aéreas y Wojciech Potasinki, jefe de las fuerzas especiales, así como el vice almirante Andrzej Karweta, jefe de operaciones del ejército marítimo.
El Ejército polaco no parece haber sacado conclusiones de la tragedia que sufrió hace dos años, en el accidente de un avión militar en el que viajaban una veintena de miembros del Ejército, entre ellos altos responsables del Ejército del Aire.
Aunque Polonia deberá renovar gran parte de su cúpula política y militar, los analistas creen que la estabilidad del país no peligra. "Esta es una situación dramática, traumática y cambiante, pero es totalmente cierto que la estabilidad institucional de Polonia está asegurada por procedimientos constitucionales bien establecidos", ha dicho el politólogo Edmund Wnuk-Lipinski."
(De "El Mundo", 12/03/2010)
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(Foto: Palacio de la Cultura en Varsovia)
A todos nos ha impresionado el accidente aéreo en las proximidades del aeropuerto ruso de Smolensk, que ha dejado casi un centenar de muertos y que ha significado el deceso del presidente de Polonia y varios altos miembros de la cúpula gubernamental y dirigente de ese país.
Por encima de la simple anécdota de si el piloto debió o no de aterrizar, o de si hubo otras causas además de la intensa niebla, confieso que me ha causado especial impacto y reflexión la circunstancia de que el pueblo polaco haya reaccionado de forma tan general, tan unánime, tan solidaria, ante el tristísimo suceso, mediante continuas manifestaciones de dolor en las calles y en las cercanías del palacio presidencial, en el precioso barrio el Stare miasto (la ciudad antigua), con pancartas y expresiones de que no solamente Polonia se siente huérfana de presidente sino huérfana de padre, que no otra cosa era considerado el difunto primer mandatario de la nación.
Estuve visitando Polonia el pasado mes de agosto, y, como ya escribí --y puede leerse-- en otra entrada de este mismo blog, crucé el país en dos ocasiones, de oeste a este y viceversa, demorando dos días en Varsovia, y visitando la zona oriental más cercana a Ucrania, especialmente Lublin y Radom.
Recuerdo de aquel viaje la exquisita amabilidad --seria, por no demasiado sonriente, amabilidad- de las gentes polacas, su gran corrección y educación, y su general tono y semblante de tristeza.
Obtuve esa impresión después de charlas con diversas gentes, pero creí sentir en los polacos, algo así como el peso de la historia, de una historia que se me asemeja desventurada en buena parte, soportando durante tantos y tantos siglos las invasiones de los unos y de los otros, las guerras que asolaban la nación, las represiones de los regímenes totalitarios, en fin, los holocaustos de judíos y polacos...
Tiene sin duda el pueblo polaco muchas razones para su reflexiva seriedad, acompañando su indudable calidad moral , ética y religiosa, y en múltiples ocasiones ha tenido --está teniendo ahora mismo-- motivos para la tristeza, pero ello ha servido, al menos a mí me ha inducido a ello, para parar mientes en los por qués de la vida, en los avatares de la historia.
Ese sufrido y resignado pueblo polaco, ejemplo para el mundo de indómito deseo de libertad, que a costa de cualesquiera inmolaciones fue fiel a sus principios de luchar contra la opresión y la invasión de sus tierras, que fue adalid en el desmantelamiento de los satélites políticos comunistas, debería ser motivo de comparación con la muelle y hedonista cultura del buen vivir que se ha asentado en nuestra España, con simplezas y extremismos tales como reavivar constantemente los rescoldos de la memoria histórica, relegando a lo insustancial algo tan imprescindible como el trabajo, la economía, la digna supervivencia.
Ahora, el drama de ese avión (hasta con la coincidencia de tratarse de un modelo de fabricación rusa, el Tupolev, ya asiduo en los accidentes aéreos), el drama de una nación que ha visto arrancada de cuajo una buena parte de su clase dirigente, precisamente cuando el presidente se dirigía a Smolensk para conmemorar el aniversario del exterminio que al socaire de su absolutismo demagogo-proletario, practicó ese mediobuite/medio hiena del comunismo llamado Stalin.
Me comentaba un polaco hace unos días que ellos sobreviven a tanta tragedia porque tienen muchos santos polacos. ¡Vaya fe! ¡Falta les hace! Porque en otro caso, el noble pueblo polaco se habría convertido en el conglomerado de unas gentes agresivas y vengativas, sin conformarse de manera paciente en aparecer como "el pupas" de Europa. Bueno, en ser uno de los castigados de Europa, que muchos hay. Y si no que se lo digan a los estonios, letonios y lituanos, o a los ucranianos, o a los georgianos, o a los armenios, o a los mismo rusos...
Finalmente, ¿qué menos que invitar al lector para que en su mente y en su corazón tenga un recuerdo para las víctimas de la tragedia que motiva este comentario y, si sus convicciones religiosas así se lo inspiran, pida a la Virgen de Czestochowa, esa María en imagen negra tan venerada en Polonia, que extienda un poquito más su manto protector sobre el pueblo polaco. Que ya va siendo hora...
"Acostada en medio de la desdicha, el alma ve mucho".- Sófocles (495AC-406AC) Poeta trágico griego.
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

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