jueves, 15 de noviembre de 2012

La “semi” huelga general en España: Del hartazgo y la debilidad económica a la rebeldía de los sindicatos.- “Donde no hay harina, todo es mohína”



“Lo que empieza en cólera acaba en vergüenza”.- Benjamin Franklin (1706-1790) Estadista y científico estadounidense. 

Huelga general prosaica
Mañana, el sindicato unitario UGT-CCOO tiene convocada una huelga general a la que se han unido algunos sindicatos, todos los partidos de izquierda (parlamentarios y extraparlamentarios) y el PSOE. Los socialistas, sin dar la cara, eso sí ya que lo hacen con un video en cuyas imágenes no aparece nadie conocido del partido. El video invita a la huelga pero de manera impersonal. Como tirando la piedra y escondiendo la mano porque la mayoría de las causas de la huelga son consecuencia directa de la gestión zapaterista y de sus gobiernos. Como si no fuera con ellos. Como si todo se hubiera producido por generación espontánea en menos de un año.

El caso es que el sindicato unitario, aprovechando que los demás convocantes y apoyaturas de la huelga andan, políticamente, tocados, se han inventado una nueva huelga general política. Nada de defender a los parados y a los que trabajan. Más allá. Porque de lo que se trata no es de intentar cambiar la política social del Gobierno sino de cambiar al Gobierno, presionándole para que convoque un referéndum.
UGT-CCOO considera que las reformas que se ve obligado a hacer Rajoy por la mala cabeza del Olvidable ZP son ideológicas y para combatirlo se necesita una acción ideológica. Revolucionaria. Incluso, con la posibilidad de hacer uso de la violencia piquetera si fuese necesario, como intentará hacer en los servicios públicos de transporte. Y, como es natural, la izquierda borreguera en cuanto oye la palabra revolución se une a lo que sea.
Si lo sé no vengo...
Pero este motivo político es sólo de boquilla. Porque esta huelga general política convocada por el sindicato unitario, la segunda que convoca en ocho meses sin que nada haya cambiado, tiene razones mucho más prosaicas. Tan prosaicas que están relacionas con el bolsillo. Y es que, pese a su idealismo, la cosa de la pasta es la que manda en ella ya que UGT-CCOO ha visto complicársele el tema en los próximos presupuestos con una considerable reducción de ingresos. Y eso sí que duele.
No sé exactamente cuánto nos cuestan los sindicatos porque esa cifra es más secreta que la fórmula de la Coca-cola. Pero, según Mikel Buesa, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Complutense de Madrid, 'la suma total de los recursos que bajo una u otra forma se han destinado a financiar a los sindicatos y sus actividades en el año 2011 está en un nivel algo mayor a los 1.220 millones de euros'.
1.220 millones de euros al año, una pasta gansa. Y como supongo que la mayor parte de este dinero irá destinado al sindicato unitario por aquello de ser mayor que todos los demás, no me extraña que la cosa les duela.
Creo, en cualquier caso, que esta huelga general prosaica será un fracaso. Primero por reiterativa y cansina y, segundo, porque la mayoría de los españoles lo que quiere, de verdad, es arrimar el hombro a esta crisis para salir cuanto antes de ella y no hacer que España pierda mañana muchos millones de euros por una cuestión política más falsa que un euro de chocolate.”
(La Avispa-Estrella Digital, 13/11/2012)
LOS SINDICATOS HACEN NEGOCIO HASTA CON LOS ERES
El dúo...
Si un trabajador obtiene una indemnización por encima de los 20 días, el sindicato negociador arrampla con el 15% de la cantidad de diferencia. Entre 100 y 400 euros pagan los trabajadores a los sindicatos por los asesores que les ayudan en los expedientes de regulación de empleo. Al cabo del año, CCOO y UGT se embolsan más de 80 millones de euros por su intervención en los eres. Menudo escándalo. Los sindicatos sustraen de lo que corresponde a los trabajadores despedidos una cantidad ciertamente suculenta.
Como el 90% de lo que gastan CCOO y UGT deriva de subvenciones directas o indirectas de las cuatro Administraciones del Estado, como Mariano Rajoy ha recortado tímidamente algunas de esas prebendas, los sindicatos, en lugar de limitar sus despilfarros, le han organizado al Gobierno dos huelgas generales, la primera fue un fracaso; la de mañana, ya veremos, pero ambas con grave perjuicio para la economía española y también para los trabajadores. Aún más, cada vez está más claro que CCO y UGT se dedican a defender los intereses de los sindicatos antes que los intereses de los trabajadores.
La coacción de los piquetes violentos puede conseguir que la huelga general no sea un completo fiasco. Los sindicatos luchan por mantener el gran negocio en que se han convertido y se esforzarán al máximo para no hacer el ridículo. Pero la inmensa mayoría de los trabajadores están al cabo de la calle del paripé sindical. A las manifestaciones de CCOO y UGT solo van los empleados sindicales, los colaboradores a sueldo y los liberados. Las huelgas que han convocado contra Rajoy, sobre todo las dos generales, son difíciles de juzgar porque nadie sabe hasta qué punto los trabajadores están condicionados por los piquetes violentos.
Luis María ANSON, de la Real Academia Española
(De “El Imparcial”, 13/11/2012)
No piense quien esto lea que no estoy secundando la huelga general convocada para el día de hoy.
Estoy poniendo en práctica la huelga, pero a mi manera, que es otra forma de no estar de acuerdo; es decir, “a la japonesa”, que como el lector sabrá consiste en incrementar el trabajo al límite máximo.
¿Por qué?
Pues bien sencillo. Porque a estas alturas de la vida, esas pamemas que los sindicatos cuentan no son más que romances de vía estrecha, y esos apoyos que algunos partidos políticos dicen dar no son más que gestos vacíos de contenido, dirigidos a una galería que no existe.
La huelga general de hoy está siendo una pérdida de tiempo y de dinero, una perturbación al ciudadano cabal, por mucho que se empeñen en lo contrario los sindicatos y sus líderes, más excitados por su pérdida de influencia y de dinero que por la vocación de redimir y mejorar a la sociedad.
Informando...
Me contaba esta mañana el dueño de la cafetería en la que acostumbro a tomar mi colación matinal, que anoche, alrededor de la una de la madrugada, cuando ya se disponía a cerrar, apareció por su local un centenar de personas con banderas de varios sindicatos que más simulaban los hinchas del equipo de fútbol dirigiéndose al estadio que un “piquete informativo”; y le “informaron” diciéndole que si no cerraba inmediatamente, las lunas y escaparates de su establecimiento iban a sufrir una dura “información”.
Eso fue ayer de madrugada, y parece que a esas horas se intentó colapsar por los “informadores” los accesos a los grandes mercados mayoristas; pero ha debido de ser por causa de la crisis económica que sufrimos, que supone muchas carencias incluyendo la alimenticia, que en cuanto aparecieron unos cuantos efectivos de la policía, los “informadores” se sintieron “informados” y en su debilidad (más mental que reivindicativa) casi desistieron de la presión.
Hoy mismo, para desplazarme a trabajar (una huelga como la mía, “a la japonesa”, requiere eso, trabajo) he podido comprobar que el servicio de autobuses, más o menos fluido, funcionaba por encima de un tercio de lo habitual.  
O sea, huelga general; todo parado, que exigían los promotores del paro, y a la hora de la verdad el sufrido trabajador prescinde de esa forma de protesta, porque le significa perder una jornada de salario, en estos tiempos de apreturas y recortes.
Y lo más curioso es que algunos partidos políticos (los de izquierdas y radicales, por supuesto), incluyendo a los socialistas, han “apoyado” –“de boquilla”, me parece— la huelga, aunque no deja de ser lacerante que el partido que gobernó hasta el pasado noviembre y que nos legó el lío inmenso de nuestra economía, ahora se convierta en paladín de los huelguistas. ¿Será verdad aquello de que cuando el diablo no tiene nada que hacer, o no sabe, “mata moscas con el rabo”?
Mención especial y específica merecen los sindicatos y sus líderes, que han sembrado esta España nuestra de “liberados”, que dicen trabajar por el bien social, y más bien trabajan para sí mismos, buscando el menor esfuerzo, y la bicoca de algún consejo de administración en el que forrarse del dinero capitalista.
Trabajando...
Esos sindicatos que echaron oronda panza por mor de las subvenciones y ayudas recibidas del anterior gobierno socialista, en el que sus líderes, el “mono” Méndez, que llegó a ser llamado el “cuarto vicepresidente” y el beatífico Toxo parecen monjitas pidiendo un poquito de pan para sus pobres huerfanitos trabajadores…cuando lo que buscan es medrar, medrar y medrar...
Y como ahora el dinero ha menguado mucho, pues lo mejor es armar jaleo y ruido.
Menos mal que el sufrido ciudadano ya ha ido aprendiendo y en la medida en que le dejan acude a trabajar y soslaya los inconvenientes de la falta de transporte y de la reducción en los servicios. Que bueno está el patio como para que las cosas empeoren.
Eso sí, como los huelguistas reclaman fin de recortes y menguas, ellos producen unas pérdidas y gastos millonarios, que lo importante es armar jaleo y alborotar, para recuperar un prestigio nunca bien ganado y ahora bien perdido.
Y voy a acabar, porque en otro caso ésta mi huelga a la japonesa podría convertirse en un incremento productivo atentatorio a las economías europeas más potentes, de manera que mi prima de riesgo se iría a las nubes y mis magros ingresos rondarían la bancarrota.
¡Vaya “agentes sociales” que sufrimos!
Menos mal que mañana será otro día y podremos trabajar – “a la española”, eso sí— por lo que volveremos al bocadillo de media mañana, al "cafelito" de media tarde, y a protestar, protestar, protestar, mientras los ricos se enriquecen y nosotros los pobres caminamos sin solución a convertirnos en “parias” de una democracia que pide a gritos una reconversión.
Esta huelga que es “semi huelga” demanda un final, que sea “semi final”.
Con perdón…

“Huid de escenarios, púlpitos, plataformas y pedestales. Nunca perdáis contacto con el suelo; porque sólo así tendréis una idea aproximada de vuestra estatura”.- Antonio Machado (1875-1939) Poeta y prosista español.
 SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

5 comentarios:

  1. Está "claro como el agua" Salvador.
    Los sindicatos son muy necesarios en
    cualquier democracia "discutirlo sería de necios" pero NO éstos, totalmente
    dependientes y politizados.

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  2. Está "claro como el agua" Salvador.
    Los sindicatos son muy necesarios en
    cualquier democracia "discutirlo sería de necios" pero NO éstos, totalmente
    dependientes y politizados.

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  3. Un par de comentarios respecto a la huelga general de hoy, 14 de noviembre del 2012...
    1. Hablar de huelga general me parece un insulto a los que de verdad hace huelga....ya ni me acuerdo de la última huelga GENERAL, lo que comenta el escritor del blog...todo funcionando con cierta normalidad...red pública de trafico, tiendas, súpers, ...
    2. Los sindicatos son muy importantes en este mundo...pero no los de España...en mi opinión personal, los sindicatos españoles son unas de las empresas más grandes y rentables de España, cobrando dinero público y privado. Además afines a la politica, desde luego no independientes.
    3. El gobierno ya dejó entrever que esa huelga, con perdón por las siguientes palabrotas, se lo traía floja...es decir, que pasan de él y seguiran haciendo lo que quieren o deben...recortar, ajustar, fastidiar, desmantelar, ...
    4. He vivido personalmente que un MUY sindicalista el día de la huelga general era la primera persona que se presentó en su puesto de trabajo...
    5. La pregunta a discutir debería ser, por que no cuaja una huelga general en España...¿el miedo a represalias en el trabajo, el desinterés, fatiga, no ser solidario con los demás,...?
    Para finalizar, esta huelga general ha sido otro más que no ha "movido" nada, ni a nadie...sí es correcto manifestar el mal estar respecto a la situación actual de la nación, pero de qué manera?
    Un ciudadano defraudado por los politicos y por los sindicatos.

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  4. Completamente de acordo com o teu artigo. Aqui em Portugal também houve greve. Viva a "Ibéria" proletária, a esquerda serôdia e a esquerda caviar.
    Zé.
    A tempo: aqui em Portugal, como sempre imitamos os franceses. Vive La Grève.

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  5. Pues resulta que, según lo dicho por unos y otros y lo publicado hoy, la huelga ha sido un éxito total, mezclando huelga (apenas secundada) con manifestaciones --multitudinarias-- aunque aprovechadas por elementos antisistema para hacer el cafre, como siempre.
    S. de P. B.

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