domingo, 8 de marzo de 2009

A ellas, las mujeres...

"El Día Internacional de la Mujer Trabajadora o también Día Internacional de la Mujer se celebra el día 8 de marzo y está reconocido por las Naciones Unidas. En este día se conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo integro como persona. Es fiesta nacional en algunos países y es conmemorada por Naciones Unidas.
La idea de un día internacional de la mujer surgió al final del siglo XIX en plena revolución industrial y auge del movimiento obrero. La celebración recoge una lucha ya emprendida en la antigua Grecia por Lisístrata, quien empezó una huelga sexual contra los hombres para poner fin a la guerra, y reflejada en la Revolución Francesa, las parisienses que pedían "libertad, igualdad y fraternidad " marcharon hacia Versalles para exigir el sufragio femenino, pero no fue hasta los primeros años del siglo XX cuando se comenzó a proclamar, desde diferentes internacionales de izquierda, la celebración de una jornada de lucha específica para la mujer y sus derechos."
(De Wikipedia)
No he tenido nunca especial atención a estas celebraciones de “Día Internacional de…”, que me parece entrañan en sí mismas la limitación de concentrar en una sola jornada el recuerdo, el elogio y la consideración de valores y realidades que el género humano debería tener siempre presentes.
Hoy, cuando estas líneas esbozo, se celebra el Día Internacional de la Mujer, aunque esta enunciación es errónea, ya que falta el adjetivo calificativo de “trabajadora” (Véanse los orígenes de la celebración en el texto transcrito como introducción)
Ahora bien, sea hoy el día de la mujer, sin más, o el día de la mujer trabajadora, ya he podido comprobar el uso inadecuado que se produce en estas celebraciones.
En la radio ya he oído unos cuantos disparates de esa desgracia (y a la vez vergüenza) nacional que es la “inefable” “miembra” del gobierno (?) de España, esa gaditana rubita con cara de coqueta discotequera, que rememora al ministro de exteriores español en tiempos de Felipe González, aquél que “se va, la …(defeca) y vuelve”. Sí, la chiquita Bibiana Aído.
Tal ha sido la sarta de sandeces sobre la igualdad, la discriminación, el abuso que sufren en España las “pobrecitas mujeres”, que he pensado una vez más qué misteriosas razones permiten a su “jefe” mantener tan impresentable gaditana haciendo gasto, y no poco, en el gobierno.
Y también me ha tocado escuchar aquello de que “hay que acabar con los abusos de los hombres”, que “hay que conseguir que todos ellos sepan poner la lavadora”, etcétera, etcétera. Hasta que “hay que elaborar una ley para que en los consejos de administración haya el mismo números de componentes masculinos y femeninos”.
Me da pena que así se quiera glosar este Día Internacional de la Mujer, prescindiendo en la mayoría de los casos de lo principal; del ser femenino. De las madres, de las esposas, de las hijas, de las nietas, de las amigas,. De esas flores que no solamente adornan nuestras vidas sino que se convierten en seguros apoyos para nuestros quehaceres, para nuestros “afanes” de cada día.
¿ Dónde queda la glosa al eterno femenino, al espíritu femenino, a la sensibilidad femenina, a la inteligencia femenina?
¿ Dónde queda el recuerdo al amor, a la ternura, a la belleza, a los más deliciosos sentimientos que nos inspiran las mujeres?
Me parece que habría que recordar la irónica frase de Oscar Wilde, (1854-1900) Dramaturgo y novelista irlandés, de que “Las mujeres han sido hechas para ser amadas, no para ser comprendidas”.

Y no como un desprecio, sino como un elogio…

Así pues, a todas las mujeres del mundo, a las “mías”, mi madre, mi esposa, mis hijas, mis nietas, mis “nueras” (¿mal que me pese?), mis amigas, mis colaboradoras, mis lectoras, mis detractoras… A todas ellas, sí, que sepan que no solamente hoy sino cualquier día intenta este humilde y a veces disparatado escriba hacer práctica la sentencia de Pitágoras de Samos (582 AC-497 AC) Filósofo y matemático griego: “Elige una mujer de la cual puedas decir: Yo hubiera podido buscarla más bella pero no mejor

Sin olvidar que ya fue advertido por los filósofos que “En la morfología del ser femenino, acaso no haya figuras más extrañas que las de Judit y Salomé, las dos mujeres que van con dos cabezas cada una: la suya y la cortada.” José Ortega y Gasset (1883-1955) Filósofo y ensayista español.

De manera que siempre debemos elogiar a las féminas, no sea que además de su cabeza lleven la nuestra, cortada…

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

3 comentarios:

  1. Hurra, que vivan las mujeres, las bellas, las feas, las altas, las bajas, las inteligentes, las tontas, ... sin ellas nosotros, el sexo fuerte, no seríamos nada, que ni existiriamos.....Ademas, me gustan todas las mujeres ... Somos así los hombres.
    Especiales felicidades en ese día especial, los días restantes del año simplemente sois queridas, mas que ayer y menos que mañana.

    ResponderEliminar
  2. le doy la razón al escritor, todos los dias son el dia de la mijer, no soy machista ni feminista, pero no existe tal cosa como el sexo débil, a caso no nos pare una mujer,nos alimenta y nos cría una mujer, y a los hombres es una mujer quien les rompe el corazón y otra quien se los repara... en fin, les deseo un feliz y dulce año a todas las mujeres... mis saludos desde la patagonia..

    ResponderEliminar
  3. A MF y a Camila agradezco sus comentarios, especialmente a esta última, quien pese a su envidiable juventud, pone de manifiesto una sensibilidad creativa que me permite sugerirle se lance a crear su propio blog.
    SPB

    ResponderEliminar