lunes, 2 de mayo de 2011

Bin Laden: ¿Ejecución o acción de guerra?

Usāma bin Muhammad bin `Awad bin Lādin (en árabe: أسامة بن محمد بن عوض بن لادن, ʾUsāmah bin Muḥammad bin ʿAwaḍ bin Lādin, Riad, Arabia Saudita, 10 de marzo de 1957 - Abbottabad, Pakistán, 2 de mayo de 2011) conocido como Usama bin Ladin u Osama bin Laden (أسامة بن لادن) fue un terrorista yihadista, miembro de la familia bin Laden y conocido mundialmente por ser el fundador de la red terrorista Al Qaeda.

Según confesión y reivindicación del mismo bin Laden  fue el responsable de numerosos ataques terroristas contra los Estados Unidos y otras potencias occidentales, incluyendo los ataques a las embajadas de Estados Unidos en Kenia y Tanzania el 7 de agosto de 1998. , los ataques del 11 de septiembre del 2001 al World Trade Center y al Pentágono en las proximidades de Washington, DC. Estos extremos no han podido ser juzgados, por lo que la autoría de estos atentados no está confirmada por el FBI.
Por mucho tiempo parte de la opinión pública internacional afirmó la posibilidad de que Osama bin Laden pudiese llevar varios años fallecido,  algo que fue claramente desmentido por el grupo terrorista Al-Qaeda a través de Aymán al-Zawahirí, 2º jefe al mando de la organización, en una entrevista emitida por la cadena televisiva Al Jazeera. También fue desmentida su muerte por parte de la CIA, más específicamente por su director Michael Vincent Hayden, quien dijo que Bin Laden seguía vivo pero aislado. También se ha señalado que su figura se ha mitificado en Europa y Estados Unidos como cabeza absoluta de Al Qaeda, simplificando la estructura descentralizada de la organización.
Había una recompensa por Osama Bin Laden de 50.000.000 de dólares. Adicionalmente se entregarían otros 2.000.000 de dólares a través de un programa establecido por la Asociación de Pilotos de Aerolíneas y la Asociación del Transporte Aéreo.
El 2 de mayo de 2011, el presidente de Estados Unidos Barack Obama anunció de manera oficial la muerte del líder de Al-Qaeda, tras un operativo militar realizado por comandos estadounidenses en una residencia en las afueras de Abbottabad, Pakistán
Biografía
Inicios
Bin Laden, nacido en Riad, Arabia Saudita, fue el decimoséptimo hijo (entre más de cincuenta) de Mohammad bin Laden, uno de los empresarios de la construcción más ricos de Arabia Saudí. Bin Laden fue criado como un extraño musulmán wahhabi. De 1968 a 1976 asistió a una escuela secular "élite" llamada Al-Thager. Se graduó en Administración de Empresas en la Universidad Rey Abdul Aziz. Cuando su padre murió en un accidente de auto en 1968, su enorme imperio industrial, el Grupo Binladin, pasó a manos de sus hijos. Hoy en día, permanece desaparecido.
Creencias e ideología
Bin Laden creía que la restauración de la ley Sharia haría del mundo islámico un lugar mejor y se oponía al resto de las ideologías —panarabismo, socialismo, comunismo, democracia—.Llegó a afirmar que Afganistán, bajo el gobierno del líder talibán Mullah Omar, era el único 'país islámico' en el mundo árabe. Siempre apoyó el uso de la violencia en forma de yihad para así combatir las injusticias perpetradas por Estados Unidos y en ocasiones por países occidentales contra el mundo árabe, acabar con el Estado de Israel y empujar a Estados Unidos a abandonar Oriente Medio. Además, descalificó al pueblo estadounidense en una carta escrita en 2002, condenándolo por 'sus actos inmorales de fornicación, homosexualidad, drogadicción, ludopatía y usura.
Probablemente, la idea que hizo más impopular a Bin Laden, fue aquella que justificaba la muerte de civiles (incluidos mujeres y niños) como daños colaterales de la santa yihad. Bin Laden era antijudío y antiisraelí, como demostraban sus advertencias en contra de supuestas conspiraciones judías: 'Los judíos son grandes usureros, así como traidores natos. No dejarán nada para ti, ni en este mundo ni en el siguiente. Tachaba a los musulmanes chiitas, junto con los «herejes» -América e Israel-, como las cuatro grandes amenazas para el mundo islámico en su ideología de clases de la organización terrorista Al-Qaeda.
De acuerdo con las creencias sunitas Wahhabis, Bin Laden se oponía a la existencia de la música en temas de ámbito religioso, y su aceptación de la tecnología no era plena. Estaba interesado en la mecánica del movimiento planetario terrestre, así como en la ingeniería genética de las plantas. Sus métodos lo habrían llevado a ser calificado de terrorista por académicos, periodistas del New York Times, la British Broadcasting Corporation, la cadena informativa Al Jazeera e incluso por varios analistas, como por ejemplo Peter Bergen, Marc Sageman o Bruce Hoffman. Además, poseía cargos judiciales que lo acusaban de terrorismo en las ciudades de Nueva York, Madrid y Tripoli.

Participación en la guerra de AfganistánPoco después de que la Unión Soviética invadiera Afganistán , el 26 de diciembre de 1979, bin Laden, así como miles de otros proafganos alrededor del mundo, se unió a la resistencia. En 1980 comienza a reclutar guerrilleros para la resistencia y establece sus primeros campamentos. Entrenado por la CIA aprendió cómo mover dinero a través de sociedades fantasmas y paraísos fiscales; a preparar explosivos; a utilizar códigos cifrados para comunicarse, y a ocultarse. Por esa época, los Estados Unidos colaboraban incondicionalmente con los grupos afganos, debido a su participación en la guerra contra la URSS (entre 1979 y 1989 los estadounidenses entregaron cerca de tres mil millones de dólares a la resistencia afgana, que favoreció a Bin Laden). Después de la retirada soviética en 1989, bin Laden regresó a su país como un héroe pero su objeción a la presencia de tropas estadounidenses en Arabia Saudí durante la Guerra del Golfo lo llevó a una creciente desavenencia con los líderes de su país.
Formación de Al Qaeda
Entre agosto de 1988 y finales de 1989 creó una red terrorista conocida como al Qaeda (en árabe: القاعدة al-qā`ida, "la Base"), la cual consistía, en gran medida, en militantes musulmanes que Bin Laden había conocido en Afganistán, tales como su lugarteniente Aymán al-Zawahirí, junto con el propio Bin Laden. El grupo presuntamente financió y organizó varios ataques por todo el mundo, incluidos la detonación de coches bomba contra blancos estadounidenses en Arabia Saudí en 1996, el asesinato de turistas en Egipto en 1997 y los ataques con bomba simultáneos a las embajadas estadounidenses en Nairobi (Kenia) y en Dar es Salaam (Tanzania) en 1998, los cuales terminaron con la vida de 224 personas y miles de heridos.
En 1994, después de que el gobierno saudí confiscara su pasaporte después de acusarlo de subversión, bin Laden huyó a Sudán, donde se lo acusa de haber organizado campos de entrenamiento terroristas y de donde fue expulsado finalmente en 1996. Luego regresó a Afganistán, donde recibió protección de los talibán, la milicia gobernante.
Entre 1996 y 1998, bin Laden emitió una serie de fatwas (en árabe: "decretos religiosos") declarando una guerra santa contra los Estados Unidos, al cual acusó, entre otras cosas, de saquear los recursos naturales del mundo musulmán y de ayudar e incitar a los enemigos del Islam. Al parecer la meta de bin Laden era involucrar a los Estados Unidos en una guerra a gran escala en el mundo musulmán, que terminaría con los gobiernos musulmanes moderados y restablecería el califato (es decir, un único Estado musulmán). Con este fin, al Qaeda entrenó y equipó a terroristas con la ayuda de la considerable riqueza de bin Laden. Tuvo miles de seguidores por todo el mundo, en lugares tan diversos como Arabia Saudí, Yemen, Libia, Bosnia, Chechenia y las Filipinas.

Atentados del 11 de septiembre
El 11 de septiembre de 2001 se secuestraron cuatro aviones comerciales de los cuales dos se estrellaron en el World Trade Center, uno en El Pentágono y uno en Pensilvania. Las autoridades estadounidenses lo culparon de la preparación y financiación del atentado. No obstante, desde los inicios negó toda responsabilidad de dichos atentados en un comunicado a Al Jazeera. El gobierno de EEUU, sin embargo, creía seguro que él había sido el culpable máximo de los atentados y, ante la negativa del régimen talibán de entregarlo sin más pruebas fiables, invadieron el país para encontrarlo.
La búsqueda fue totalmente infructuosa: se dio con el paradero de los principales líderes del régimen talibán, pero no se halló ni rastro de bin Laden. Llegó a afirmarse que ya había muerto en alguno de los bombardeos que tuvieron lugar durante la invasión. Sin embargo, en la ciudad de Jalalabad localizaron un vídeo donde aparecía bin Laden reivindicando los atentados, con lo cual el gobierno estadounidense pudo justificar la invasión a Afganistán, ya que ello constituía una prueba de su culpabilidad. Sin embargo, también supuso una pérdida de credibilidad para la CIA ya que anteriormente habían anunciado que probablemente estaría muerto.
Existe un gran debate acerca de si la persona que aparece en dicho vídeo es realmente Osama Bin Laden.
Los principales argumentos a favor de que no es él son:
  • el poco parecido del hombre del vídeo con fotografías anteriores de Bin Laden
  • el hecho de que lleve un anillo de oro en un dedo, lo cual está prohibido por la doctrina islámica que profesa
  • y que utilice su mano derecha para escribir una carta, cuando en el expediente del FBI consta que es zurdo.
Hay quien opina que el vídeo no es más que una falsificación para culpar a bin Laden y tener una justificación de la invasión de Afganistán y la culpabilidad de Al Qaeda. A pesar de todo esto, las autoridades estadounidenses afirman que el vídeo es auténtico, que el que aparece en él es Osama Bin Laden y que por tanto el vídeo es una prueba de que fue el autor intelectual de los atentados del 11 de septiembre.
Bin Laden supuestamente reivindicó los atentados en octubre de 2004, es decir, tres años después de cometidos, justo antes de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, enviando un vídeo a la cadena de televisión Al Jazeera  en el que se lo ve con aparente buena salud, leyendo un papel, y haciendo gestos a cámara para enfatizar parte del discurso (Hay que recordar que en julio de 2001 estaba gravemente enfermo).
Sin embargo, la mayoría de dichos vídeos no son más que un discurso pronunciado presuntamente por Bin Laden con una foto suya de fondo, lo cual ha alimentado la polémica sobre si dichos vídeos son realmente suyos y sobre si realmente sigue vivo.
Actualmente, el papel de Bin Laden en el 11-S sigue sin estar claro. En la página web del FBI se atribuyen a Bin Laden varios atentados terroristas pero no los del 11-S. El periodista Ed Haas (editor y redactor del Muckraker Report) se comunicó el 5 de junio de 2006 con el cuartel general del FBI sobre este asunto. Rex Tomb, jefe de Publicidad Investigativa del FBI, le dijo: La razón de por qué el 11/9 no es mencionado en la página de Osama bin Laden como más buscado es porque el FBI no tiene evidencia convincente de su conexión con el 11 de septiembre. Todo esto sido mencionado por el Movimiento por la verdad del 11-S
Supuesta muerte
El 2 de noviembre de 2007, Benazir Bhutto reveló que Osama Bin Laden fue asesinado por Ahmed Omar Saeed Sheikh. Esta revelación fue suprimida por la BBC de la entrevista original.
También anteriormente a ello, los Estados Unidos informaron varias veces de que habían eliminado a Osama Bin Laden, pero éste supuestamente presentó varios vídeos desmintiendo las declaraciones. Bin Laden aparece en 2007 en un nuevo vídeo y según miembros del servicio de inteligencia de Estados Unidos aseguran que la cinta es 'genuina y que la voz emanada del vídeo pertenece al líder de al-Qaeda'.
El 31 de enero de 2010, el diario español El País y el periódico colombiano El Tiempo, presentaron una entrevista a Sultan Tarar, «mano derecha» del fugitivo talibán Mullah Omar, en la cual afirma que Bin Laden murió de un cáncer de riñón entre mayo y junio de 2002.
Sin embargo, el 25 de marzo de 2010 Osama Bin Laden aparece y envía una advertencia al Gobierno de los Estados Unidos a través de un audio emitido por la cadena de televisión qatarí Al Jazeera, Bin Laden dijo que el día que EE.UU. tome la decisión de ejecutar a Jálid Sheij Mohámed, supuesto cerebro de estos atentados, Al Qaeda ejecutará a todos los estadounidenses en su poder. 
Paradero desconocido durante años
Ha existido un gran número de reclamaciones no verificadas acerca de su estado y ubicación, incluidos los rumores de su muerte en varios años, y las reivindicaciones de sus visitas a diversos países. Sin embargo, aunque hay grabaciones de vídeo donde aparece Bin Laden no se pudo saber con exactitud su localización en esa época.
Después de los Atentados del 11 de septiembre de 2001, los Estados Unidos pidieron a las autoridades talibanes entregar a bin Laden para que enfrentara cargos por terrorismo. Los talibanes se negaron a entregar a Bin Laden sin pruebas o indicios de su implicación en los atentados del 11 de septiembre e hizo una contra oferta para que bin Laden fuese a un tribunal islámico o lo extraditaran a otro país. Ambas ofertas fueron rechazadas por el gobierno de los Estados Unidos.
Los rumores de su muerte siguieron, se decía que estaba muerto o fatalmente herido durante los bombardeos de Estados Unidos después de los atentados del 11 de septiembre, o que había muerto por causas naturales. De acuerdo con Gary Berntsen, en su libro de 2005, Jawbreaker, un número de al-Qaeda detenidos más tarde confirmó que bin Laden había escapado de Pakistán, a través de una ruta oriental a través de montañas cubiertas de nieve en el área de Parachinar, Pakistán. Los medios de comunicación informaron de que bin Laden sufría de una enfermedad renal que lo obligaba a tener acceso a servicios médicos avanzados, posiblemente diálisis renal. Ayman al-Zawahiri que es el segundo Jefe al mando de Al Qaeda es quien ha brindado atención médica a bin Laden.
La CIA afirmaba por aquel entonces que Osama bin Laden estaba vivo y escondido en el noroeste de Pakistán, en gran parte aislado de las operaciones diarias de Al Qaeda.
Por otra parte, en el mes de enero de 2010 el FBI divulgó unas imágenes virtuales de Osama Bin Laden, en las que proyectaba el aspecto que tendría en ese momento el líder de Al Qaeda. Los expertos forenses del FBI aseguraron que Bin Laden seguiría teniendo barba, además, se especulaba que el líder de Al Qaeda caminaría con un bastón. 
Los informes sobre el paradero
Declaraciones sobre la ubicación de Osama bin Laden han sido realizados desde diciembre de 2001, aunque ninguno ha sido probado definitivamente y algunos han puesto Osama en lugares diferentes durante períodos de tiempo superpuestos. Dado que una gran ofensiva militar en Afganistán a raíz de las 2.001 ataques de Al Qaeda en los Estados Unidos no para descubrir su paradero, el Pakistán ha sido identificado como regular sospecha de su escondite.
Muerte
El 1º de mayo de 2011, se informó de que Osama bin Laden murió durante una acción militar de EE.UU. Se confirmó la identidad de Bin Laden comparando muestras conservadas de ADN de su hermana muerta con ADN del cuerpo sin vida. El cadáver fue tomado por elementos de fuerzas armadas de EE.UU. tras el ataque, y quedó en su posesión.
Ese día, a las 22:40 (GMT -05:00), el presidente Obama se dirigió a la nación afirmando, previa confirmación por parte de funcionarios estadounidenses, que Osama bin Laden había muerto en una operación secreta en Abbottabad, Pakistán, ciudad 50 kilómetros al noreste de Islamabad y 150 kilómetros al este de Peshawar . Obama indicó que la operación fue obra de un pequeño grupo que actuó bajo sus órdenes y contó con ayuda del gobierno paquistaní.
La localización y muerte de bin Laden fue facilitada al seguir los pasos de uno de los miembros y mensajeros de su grupo íntimo. Dos años antes, los servicios de inteligencia estadounidenses localizaron la región en donde operaba su mensajero. A partir de esos datos en agosto de 2010 fue localizada la zona en que podía vivir, a unos 55 kilómetros al norte de la capital de Pakistán, Islamabad, en una mansión fortificada. En febrero de 2011, los servicios de inteligencia ya estaban seguros de que en la residencia objeto de investigación se encontraba la familia bin Laden. En marzo el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, tuvo conocimiento de los datos de inteligencia y el 29 de abril aprobó la operación. Ésta no fue comunicada a ningún país, ni siquiera a Pakistán, y se desarrolló en 40 minutos por un grupo de élite reducido del ejército estadounidense. Falleció en la operación el propio bin Laden de un tiro en la cabeza, un hijo de éste, una mujer no identificada, el mensajero que había servido para localizarlo y un hermano del mismo.
(De Wikipedia y otras fuentes)
"Bin Laden. Se ha hecho justicia
Miles de personas se han echado a las calles de Nueva York y Washington para celebrar la noticia que se venía esperando desde hace casi una década: la muerte de Bin Laden, el terrorista más buscado de la historia.
Desde esos hechos espontáneos de los ciudadanos, hasta la solemnidad del Presidente Obama a la hora de dirigirse a sus compatriotas, sin olvidar las dudas que puede generar en la seguridad la respuesta de Al Qaeda, todo tiene un hueco para el análisis. Por supuesto, también la minuciosa y trabajada operación que ha puesto de manifiesto que, no por ser el terrorista más buscado, tenía una vida ascética en alguna cueva de las montañas de Afganistán. Todo lo contrario, vivía en una gran mansión rodeado de todos los lujos y, curiosamente, sin teléfono ni Internet. Nada es casual,  ya que así evitaba que les rastrearan por la Red.
Evidentemente la caída de Bin Laden marca un punto de inflexión en la lucha contra el terrorismo –y en España y en otros países como el Reino Unido sufridores de los zarpazos de Al Qaeda- también debemos sentir que se ha hecho justicia. No obstante, y como bien ha dicho el Presidente Obama en su mensaje a los norteamericanos, la muerte de Bin Laden "no marca el fin" de la guerra contra el terrorismo islamista: "No hay duda de que Al Qaeda continuará llevando ataques contra nosotros".
Siendo así, nadie puede negar tampoco el valor simbólico de la desaparición de Osama como una de las noticias más importantes de estos inicios del siglo XXI. Incluso aunque ya se está hablando del sustituto y de que Al Qaeda siempre tiene la maquinaria engrasada para las sustituciones  de sus líderes, el peso “espiritual” de Bin Laden eclipsaba a todos los lugartenientes que pudiera haber en la organización. Es una derrota estratégica y también un derrota moral en toda regla que caerá como un mazazo entre sus seguidores. Por eso es tan importante estar alerta ante las reacciones del “animal herido”.
Estados Unidos debe administrar este acontecimiento con frialdad y sensatez y dejar meridianamente claro que no está “en guerra contra el Islam”, como ha dicho Obama. Los estrategas de la Casa Blanca deben evitar por todos los medios que se convierta en un icono de referencia. De lo contrario habría servido de poco acabar con el príncipe del terror."
(Editorial en “La Estrella Digital”, 2/05/2011)
Aunque no se ha mostrado prueba alguna, parece ser que efectivamente un comando especial de la Marina USA ha matado a Bin Laden.
Poco nuevo que decir sobre la peligrosidad extrema del sujeto en cuestión, como líder de una organización fanática y terrorista, que ha ido sembrando de dolor y muerte todos los confines del mundo civilizado.
Fácil resulta comprender la sensibilidad de los pueblos y naciones afectados por el terrorismo salvaje y sin sentido que organizaba este visionario loco.
Pero no puedo sustraerme a la duda de si la forma de actuación del comando militar que dio muerte al terrorista, ha sido la más ortodoxa.
Desde luego, para quienes vivimos en la “cultura” del Estado de Derecho, eso de la muerte porque sí, resulta inadmisible, porque hasta el mayor de los criminales tiene derecho a un juicio justo y con garantías, y recordemos más aún que la pena de muerte está erradicada del mundo civilizado.
Pero en los Estados Unidos de América, la moral, la cultura, la civilización, la democracia, parecen otros, ya que aún mantienen la pena de muerte en muchos de sus estados, y además justifican acciones tan rayanas con el delito, contra el derecho de gentes, como las intervenciones militares unilaterales o las torturas y prisión sin juicio en Guantánamo. Parece el “ojo por ojo, diente por diente”. O tal vez un derecho internacional especial para los enemigos...
Y en esa órbita, el Presidente de los EE.UU, el Obama tan “amado” por la grey socialista española, pero con formas bastante menos populistas (bien necesitado por cierto de incrementar su popularidad) aparece en la TV y anuncia, ufano, que autorizó una acción militar especial para “liquidar” al asesino Obama.Y aunque no lo dice, parece se ampara en que fue una acción de guerra.
Y el pueblo USA se lanza a la calle, para celebrar, en su primitivismo social y en su maniqueísmo, que haya sido muerto Bin Laden.
Mas surgen una serie de interrogantes sobre esa acción “liquidatoria” de las fuerzas USA, eso que se reviste como acción de guerra, como por qué no se le capturó vivo (nada se ha justificado),  por qué no existe el menor testimonio gráfico, por qué se dice que su cuerpo fue arrojado al mar…
Uno puede comprender la alegría por esa aparente “ejecución” del monstruo terrorista en las personas afectadas por sus masacres, en los familiares y gentes dañadas, pero mucho menos en los gobiernos del mundo civilizado que se han apresurado a felicitar a Obama por el éxito de su acción.
No pretendo, ni mucho menos, separarme de la condena del terrorismo y de los terroristas. Simplemente llamo la atención de que en un mundo civilizado como el que se preconiza por un  país tan aparentemente democrático con los EE.UU., no es admisible lo que aparece como una “ejecución” sumarísima en toda regla.O según el peculiar derecho internacional de los EE.UU.
¡Claro que hay que repudiar el terrorismo! Pero también hay que mantener el imperio de la ley, condenando tras juicio en regla, y nunca matando al que mató, ya que el viejo refrán español sentencia que “ el que a hierro mata a hierro muere”.
Si ahora se inician salvajes represalias de los terroristas, seguirán siendo injustificadas, pero siempre nos quedará la desazón de que a ese monstruo del fanatismo  terrorista islámico, bestia pero persona, se le privó del elemental derecho a un juicio justo.
“Ganamos justicia más rápidamente si hacemos justicia a la parte contraria”.- Mahatma Gandhi (1869-1948) Político y pensador indio
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

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