lunes, 14 de abril de 2008

ESPAÑA Y LOS IDIOMAS

Estoy manteniendo correspondencia en los últimos tiempos con una Profesora de Filología de la Universidad Nacional Taras Shevchenko, de Kiev.
En concreto, esta catedrática se dirigió a mí con el interés de conocer la posibilidad de “reforzar” la enseñanza y el estudio de la lengua ucraniana en España, y a tal fin me solicitó información sobre posibles contactos con facultades de filología y escuelas de idiomas.
Hube de responderle que el ucraniano es prácticamente una lengua desconocida en España, pues aunque hay un buen contingente de inmigrantes (unos hablan de 150.000 y otros de 300.000), no existe en ellos un especial interés en mantener y divulgar su lengua ucraniana, excepto en algunos casos aislados en que se han organizado –mal que bien—escuelas para enseñar el ucraniano a los hijos de inmigrantes que no lo conocen, principalmente por haber nacido ya en España.
Mi interlocutora, la profesora citada, se admiraba de la falta de sensibilidad hacia el idioma que le relaté existía en España, y hube de explicarle el bajísimo nivel que, en general, existe en España, inclusive entre los españoles, en cuanto a idiomas.
Comentando al respecto con un profesor de inglés afincado en España, y que se dedica precisamente a la enseñanza del inglés a personas maduras y profesionales, con un más que apreciable nivel, me insinuó que tal vez una de las causas del bajo nivel imperante fuera el bilingüismo o la co-oficialidad de lenguas.
Discrepé sobre ello, ya que en más de media España no se da esa co-oficialidad entre el español y la lengua autóctona, y pese a todo el nivel de idiomas extranjeros es muy bajo.
No pretendo darmelas de experto ni de agorero, pero sí exponer mi opinión de que en nuestro país carecemos de especial interés por lenguas foráneas.
Solamente en los últimos tiempos se ha impulsado mucho el conocimiento del inglés, no exclusivamente por la generalización de su enseñanza y estudio, sino porque se ha impuesto en el mundo de las comunicaciones y de los negocios, y ello en detrimento del francés,
Así están las cosas, aunque intuyo que en un futuro no muy lejano se acabará imponiendo y universalizando más la lengua inglesa, y quién sabe si no el chino…
Lo importante, y por ahí va mi reflexión en este mi comentario, es que en nuestro país, “flojeamos en idiomas”, y no solamente en los extranjeros, sino también en los “domésticos”, como libertad, convivencia, racionalidad democrática, etcétera.
Tal vez esa “incultura” en España, permite que se nos cuenten tantas mentiras y falsedades como estamos oyendo cada día.
La última: “Nunca se aprobará un trasvase desde el Ebro”
¿Sí? ¡Pues ya van a aprobarse las obras para hacerlo hasta Barcelona!
Por lo visto, los españoles hemos de aprender rápidamente el lenguaje “de la mentira”, para poder identificar prontamente las “trolas” con que nos obsequia nuestro “tierno” (por recién nacido) gobierno.
Lo decía Larra: ¡Qué país, Miquelarena, qué país!
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

1 comentario:

  1. Hola

    Tengo novio ucraniano y hace tiempo que intento aprender su lengua. Las razones son obvias: porque, si aprendo ucraniano, lo conoceré mejor; porque es de tontos no aprender una lengua cuando la tienes tan cerca; o porque, en una pareja mixta, si uno de los dos no sabe un idioma, al final, esa lengua no se transmite a los hijos y yo no quiero que mis hijos sean tontos... Mi problema es que no hay casi nada publicado y, lo poco que hay, es pésimo. Como la única gramática que tengo es una malísima (la única que pude conseguir, de Rafael Guzmán Tirado), que es mala de verdad (ni mi novio la entiende), lo único en lo que avanzo es en vocabulario. Es lamentable, no encontré ni siquiera un libro de ejercicios...

    He leído en tu otro blog sobre tu correspondencia con una filóloga y la idea de fomentar la enseñanza del ucraniano, así que pensé que quizás ella te pudiese proporcionar una buena bibliografía para aprender ucraniano (me es indiferente si los libros están en inglés o español). Me interesaba, sobre todo, conseguir libros basados en el enfoque comunicativo, aunque, dadas las limitaciones que veo de material, me conformaría con algo mejor de lo que tengo. Dentro de unos meses, unos amigos ucranianos se van a Ucrania y podrían comprarme libros allá.
    Zaixe (zaixega@gmail.com)

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