lunes, 1 de octubre de 2018

Cuando la nostalgia y la confianza se entremezclan.- Reflexiones al año del "ascenso" de un líder único

Nuestra Jura de Bandera en Montejaque, año 1963, con nuestro Capitán dirigiéndonos
Parece que fue ayer, y ya ha transcurrido un año desde que el impertinente Internet anunció lo que más o menos esperábamos pero nadie deseaba. 
Fue un WhatsApp de la querida María Dolores Sánchez-Gey Venegas, el que nos anunció, de madrugada, casi al toque de diana, que nuestro "Capitán General" ya había ascendido al grado supremo en el "Estado Mayor" de las estrellas, para la mayoría de nosotros, al Cielo de los Grandes. 
El desconsuelo que nos envolvió quedó paliado cuando vivimos en su Cádiz natal (él era de la provincia, nacido en Villamartín) cómo todos los estamentos militares y civiles acompañaron su cuerpo en la despedida terrenal, coincidente con su "ascenso" al "Estado Mayor" de la Gloria.
Allí fuimos también partícipes de aquel "¡Presente!" que en nuestro nombre (la XXI Promoción de Milicias Universitarias de Montejaque) clamó su ilustre hijo y nuestro gran valedor y amigo, José Manuel Sánchez-Gey Venegas, "nuestro" Coronel.
Y desde entonces, de una u otra manera, nuestro grupo, menguante en miembros (por la edad) pero no en recuerdos, mantiene viva la esencia del trabajo y la memoria que nos inculcó, hace ya más de cincuenta y cinco años, nuestro "Capitán General". 
Hoy hace un año que, siendo huérfanos de líder, le notamos más cerca que nunca, porque sus buenas inspiraciones quedan entremezcladas en los recuerdos de su egregia figura. 
No estamos tristes. Estamos emocionados, como siempre, recordando a quien fue nuestro capitán en la Milicia y nuestro profesor y padre en los inolvidables años de nuestra vida en Montejaque.
Porque, además, en su generosa docencia y vida entregada, nos ha legado el preciado tesoro de su familia, que ha pasado a ser nuestra. Y ahí están sus hijos, sus nietos, sus bisnietos, "los Sánchez-Gey", que orlan nuestra vida mientras nos permiten afirmar que su padre, su abuelo, su bisabuelo, ha quedado y es como lo mismo para nosotros, nuestros hijos, nietos y bisnietos. 
Gloria haya (que seguro la tiene) nuestro "Capitán General". Y él, que tan bien nos conoce, que nos siga enviando sus consejos y apoyos. 
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

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