jueves, 11 de mayo de 2017

Esta España nuestra: Los socialistas, como la clase política, en la encrucijada. ¿Quién liderará esta “jaula de grillos”?

“Socialistas aunque pierdan
Si el PSOE quiere volver al poder, los militantes tienen que dejar de pensar en sí mismos y seducir a los que no lo son
(José Ignacio Torreblanca, “El País”, 10 mayo 2017)
Lo importante no es ganar o perder elecciones: lo importante es ser de izquierdas. Lo ha dejado claro Jeremy Corbyn, el líder laborista que se asoma al vacío electoral, al asegurar que no se marchará si es derrotado en las urnas. O dicho de otra manera: si para ganar elecciones hay que dejar de ser de izquierdas, ¡no cuenten con nosotros!
Ese parece ser el guion del absurdo drama en el que viven hoy los socialistas europeos, incluidos los españoles, donde una parte muy importante de sus militancias (recuerden Francia) parece preferir ser de izquierdas antes que ganar elecciones. Dado el récord electoral de Pedro Sánchez, dos veces derrotado con los peores resultados de la historia del PSOE, y los discursos en los que asienta su candidatura,
planteando las primarias como un debate sobre si el PSOE es de izquierdas o de derechas, es evidente que Sánchez no está prometiendo a los militantes ganar elecciones, sino hacerles sentir bien consigo mismos.
Porque si de pureza ideológica se trata, las noticias no son buenas. En el último Barómetro del CIS, conocido el martes, solo un 12,3% de los entrevistados se definen como “socialistas” (y suponemos que una parte de ellos vota a Unidos Podemos o a Izquierda Unida, porque comunistas como tales solo hay un 2% de españoles). Claro que
cabría sumar a ese 12,3% al exiguo 6,2% que se define como “socialdemócrata” o al 10,6% que se considera “progresista”, pero es conocido que bajo esas etiquetas se esconden gentes impuras que coquetean a escondidas con el liberalismo e incluso acaban en el “ultraliberalismo” del que se acusa a Macron.
Los militantes son libres de decidir (¡faltaría más!), pero teniendo en cuenta que nunca votaron con una información tan amplia sobre el potencial electoral de su candidato resulta evidente que no pueden ignorar la alta probabilidad de que la consecuencia electoral de
una apuesta por la pureza ideológica sea consolidar en el poder a conservadores como Mariano Rajoy (o a Theresa May en el caso de Reino Unido). Según el CIS, un 50,5% de los españoles se sitúa en un difuso centroizquierda. Si quieren volver al poder, los socialistas tienen que dejar de pensar en sí mismos y pensar más en cómo seducir a los que ni lo son ni les importa si lo son. @jitorreblanca”
Significado de jaula de grillos: Lugar donde hay mucho ruido y alboroto y en el que no es posible que las personas se pongan de acuerdo en algo.
En medio de la “jaula de grillos” que es el panorama político español, en el que unos, los rupturistas (hasta se trocean fotografías de líderes adversarios en sus comparecencias parlamentarias) votan en contra de todos los que osen votar; otros, los que se llaman centro derecha liberal, dicen apoyar al partido en el gobierno, aunque no pierden ocasión para sumarse a las propuestas de la oposición, para así castigar a aquellos cuya investidura propiciaron; otros,
gobiernan, pero que han tenido la “virtud” de provocar que se haya abierto la “fosa séptica” de la política y de su propio partido; y también  están los que se llaman socialistas, “de moda”, o de actualidad, ya que no hay día ni telediario en el que no aparezcan quienes aspiran a liderar el grupo, y que, al falso socaire del pluralismo, evidencian el egoísmo que les empuja a dirigir un partido que si no ha desaparecido ha sido por las rentas y la inercia de las “glorias” pasadas en el poder.
No pretendo, ni mucho menos, pontificar sobre los males del desdichado partido socialista, que ya el
profesor Torreblanca y otros comentaristas políticos más ilustrados se encargan de analizarlo, pero sí, al menos, poner de manifiesto la opinión de un ciudadano de a pie, ante “la que está cayendo”.
Si la apestosa corrupción que ha invadido la vida política y social exige un enorme esfuerzo de prudencia y cordura, lo bien cierto es que nada ni nadie contribuye  a ello.
Todos se escurren y al mismo tiempo ladran, pero “los unos por los otros y la casa sin barrer”.
A los espectáculos diarios en el parlamento se unen los “shows” repetidos de los socialistas, ahora que solamente se están ventilando unas absurdas elecciones primarias para elegir a su secretario general, sin ni siquiera definir que éste será necesariamente el aspirante a presidente del gobierno
de España.
Una aspirante se erige como el remedio perfecto al desastre organizativo, confidencial e ideológico del grupo, ejerciendo cual “sultana”, que lo es, y menos, en su Andalucía, en la que parece que la enorme corrupción política no va con el partido que ella lidera y que gobierna inveteradamente más de treinta años.
Otro, que se ha creído que es el “redentor”, cuando con él al mando los socialistas han perdido y caído hasta límites impensables, proclama que ejercerá como “verdaderamente de izquierdas”, obviando que estuvo a punto de ejercer de Esaú, vendiendo las esencias de su grupo por el “plato de lentejas” de ser
presidente del gobierno, y que solamente aterra lo que será capaz de hacer o destruir si llega al poder de la mano de esos iconoclastas del “P(j)odemos”.
Y aún hay un tercero, que se ha presentado como el bisagra, ya que su capacidad de convocatoria es menor y su perfil político no puede ser más mediocre, y que cual Beltrán Duglesquin en el caso de Pedro I el Cruel, “ni quita ni pone rey, pero ayuda a su señor “(¿o señora?).
Así las cosas, con el otrora primer partido de la oposición convertido en una “jaula de grillos”, no mejor camina el partido que gobierna, atónito ante la avalancha maloliente de enjuagues, robos y deslealtades.
¡Y hasta los miembros del Ministerio Fiscal andan alborotados!
“La falsedad tiene alas y vuela, y la verdad la sigue arrastrándose, de modo que cuando las gentes se dan cuenta del engaño ya es demasiado tarde”, se reza en El Quijote, y es una gran verdad, porque la tibieza en
los juicios y opiniones, la ligereza en las actuaciones, han hecho y seguirán haciendo que la “jaula de grillos” de esta España nuestra quede traspuesta a “solar”, ¡igualmente lleno de grillos…
“Es tan ligera la lengua como el pensamiento, que si son malas las preñeces de los pensamientos, las empeoran los partos de la lengua”, de Don Quijote de la Mancha.
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

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