07 mayo 2017

El Día de la Madre: Una conmemoración ineludible pese a sus connotaciones comerciales.

Decía el inolvidable Totó en una de sus películas costumbristas italianas (creo recordar que era "Rufufú", parodia de la francesa "Rififí", de cine negro), que "madre no hay más que una..."
Y  provocaba la hilaridad de los espectadores, no por lo incontrovertible del aserto, sino por el tono rimbombante en que se pronunciaba, en medio de una situación jocosa.
Es una gran verdad eso de que "madre no hay más que una".
Y, felizmente, esa exclusividad de nuestra madre la eleva al trono de lo excelso en nuestras vidas.
Ahí es nada, que nuestra madre haya sido el ser que nos haya dado la vida (sin desdeñar la "semillita" del padre, si es que resulta conocido), porque además ha sido nuestra "nutriente", nuestra "alojante", nuestra cuidadora, nuestra "dueña", durante los meses de gestación en que nos ha albergado y protegido en sus entrañas.
Algo inigualable y extraordinario el milagro de la maternidad...
Por eso, aunque la celebración de un "Día de la Madre" es actualmente un producto degenerado de la propaganda comercial, nunca está de más que paremos mientes, al menos un día al año, para celebrar este día dedicado a la figura egregia de la
madre.
Tengamos o no el privilegio de que nuestra madre aun siga en este mundo con nosotros, y aunque se haya marchado para esperarnos "allí" donde el Amor es para siempre, en esta fecha    es obligado el recuerdo de la mujer que es el origen de nuestra vida.
Sin perjuicio de las connotaciones religiosas y éticas de la celebración, en esta fecha es posible que todos nosotros nos congratulemos.
Es, curiosamente, una felicitación universal: ¡Todos tenemos madre y vivimos gracias a ella!
Y por eso, nos llenamos de júbilo y agasajamos a ellas, estén o no físicamente a nuestro lado, con nuestro amor y gestos de exquisita ternura.
Enhorabuena y felicitaciones para todos, que (aunque suene a perogrullada, que en este caso no lo es) todos somos hijos de nuestra madre.

"Muchas maravillas hay en el universo; pero la obra maestra de la creación es el corazón materno" Ernest Bersot (1816-1880) Filósofo francés.

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

1 comentario:

  1. Certament, mai no agraïrem prou a la nostra mare, tot el què ha fet per cadascú de nosaltres.El seu record esdevé inesborrable. Felicitats, Àngel, per la "crònica" del Dia de la Mare. Marc.

    ResponderEliminar