lunes, 22 de octubre de 2012

Los comicios autonómicos en Galicia y Euskadi: “Pescados son los del cesto, porque los del mar son peces…”

“Negar un hecho es lo más fácil del mundo. Mucha gente lo hace, pero el hecho sigue siendo un hecho”.- Isaac Asimov (1920-1992) Escritor y bioquímico estadounidense.


“Elecciones: ¿Y, ahora, qué hace Rajoy?
(Joaquín Vila, en “El Imparcial”, 21-10-2012)
En parte, Rajoy ha salvado los trastos. Feijóo ha revalidado e incrementado con toda justicia su mayoría absoluta. La gestión del presidente de la Xunta ha sido impecable y los gallegos pueden respirar tranquilos, pues un gobierno del PSOE aliado con todo el batiburrillo nacionalista hubiera aguzado la crisis económica mientras se dedicaban a reivindicar las bobadas pseudoindependentistas. Que hasta allí ha llegado la tontería del nacionalismo extremista.
Pero los resultados electorales en el País Vasco son una auténtica tragedia para España. Los independentistas del PNV, con 27 diputados, y los proetarras de Bildu, con 21, han ocupado el Parlamento de Vitoria. 21 escaños, pues, que atufan a dinamita. 21 metralletas que apuntan al corazón de nuestra nación, de nuestra esencia, de nuestra cultura, de nuestra Historia, que los proetarras utilizarán para disparar contra España y que ETA aprovechará para volver a llenarse los bolsillos de dinero que, si nadie lo remedia, empleará, una vez más, para rearmarse.
La banda, todavía armada, ha logrado, de nuevo, chotearse de todos y aplaude con las orejas al conseguir lo que pretendía con sus falsos y cínicos comunicados de cese de la violencia. Porque ni se han disuelto ni han entregado las armas. Y ahí siguen, al acecho. Ahora, sentaditos en los escaños, cobrando suculentos sueldos de nuestros impuestos y, además, gobernando un porrón de municipios, entre ellos San Sebastián. Una vergüenza.
Urkullu, probable nuevo lehendakari
Las cesiones indignas de Zapatero al propiciar la legalización de Bildu con la mema pretensión de aplacar las iras terroristas y la falta de coraje de Rajoy para poner todo el Estado de Derecho a investigar y desmontar al partido proetarra han propiciado que el País Vasco caiga en manos de los aliados de los asesinos y del PNV, un partido que cada día se obsesiona más con dedicar todos sus esfuerzos a un objetivo: la secesión.
Artur Mas se va a quedar relegado con sus fanfarronadas y a perder el protagonismo que tanto le gusta. Porque Cataluña, por mucho referéndum que pretenda celebrar, y que nunca será aceptado por el Parlamento español ni por el resto de españoles, no tiene metralletas en su Parlamento. Sólo un amplio grupo de extraterrestes retrógrados que pretende levitar, aislarse del mundo y levantar ridículas fronteras cuando el mundo se globaliza y se une para ser más fuerte y coherente. Y, aunque Europa no termina de ponerse de acuerdo en nada, nunca aceptará que los catalanes formen un Estado dentro de la UE.
Los siniestros Gobiernos autonómicos de Cataluña y el País Vasco son los problemas más acuciantes y difíciles a los que se enfrenta Rajoy. Está luchando a brazo partido, aunque con escaso éxito, por remontar la crisis económica. Pero las bombas nacionalistas e independentistas pueden, aún más, hacer saltar por los aires la convivencia entre los españoles.
¿Y ahora qué va a hacer el presidente del Gobierno? ¿Cómo va a atajar estos dos frentes que amenazan la estabilidad y la coherencia de España? De momento, no sabe, no contesta. Y, mientras, el PSOE tan contento, pese al batacazo descomunal que se ha vuelto a llevar en las urnas. Rubalcaba tiene los días contados. O el PSOE se va por el desagüe. Y, Zapatero, el máximo responsable del secesionismo y de la crisis, tan pichi, descansando en su mansión de Somosaguas. ¡Menudo marrón que le ha dejado al pobre Rajoy!”
“NÚÑEZ FEIJÓO LE SACA LAS CASTAÑAS DEL FUEGO A RAJOY
Socialistas, comunistas y nacionalistas habían jugado la carta a escala nacional de la pérdida de Galicia para el PP. Si así hubiera sido, se desencadenaría una campaña general para exigir a Rajoy su dimisión y la convocatoria de nuevas elecciones generales, todo ello con el factor adicional de un eventual rescate europeo con nuevas condiciones de recortes y austeridad.
Los electores gallegos tenían conciencia clara de la dimensión nacional que suponía la consulta regional y han otorgado un voto de confianza a Mariano Rajoy. La solidez del Partido Popular y la debilidad del PSOE se han puesto de manifiesto en Galicia. Núñez Feijóo le ha sacado las castañas del fuego a Rajoy, acentuándose la crisis interna para el PSOE y para su líder Alfredo Pérez Rubalcaba.
En Galicia, los ciudadanos no han olvidado los despropósitos y las ocurrencias de José Luis Rodríguez Zapatero, que ha dejado una terrible herencia económica y una herencia política todavía peor. Eso se ha podido comprobar en el País Vasco. Bildu existe gracias a la política de Zapatero, a sus gestiones y maniobras en el Tribunal Constitucional y a la indigna negociación de tú a tú que el expresidente socialista mantuvo con la banda terrorista Eta.
Rubalcaba, el "liquidador" del PSOE
Mariano Rajoy, por consiguiente, mantiene sus posiciones, el PSOE se resquebraja aún más, Galicia va a conservar el eficaz Gobierno de Núñez Feijóo y sobre el País Vasco soplan vientos de fronda con los horizontes políticos cada vez más emborrascados. “
(Luis María Anson, en “El Imparcial”, 22/10/2012)
Mi maestro profesional (y en otros muchos órdenes), un jurista valenciano que aún adorna con su presencia la vida valenciana y española, se ha caracterizado por el grafismo y la ironía de sus expresiones, de las que muchas veces me he beneficiado en mis intervenciones en el foro.
Y una de ellas que viene al caso en estos momentos políticos de España, es la que he incluido en el título, la que reza “pescados son los del cesto, porque los del mar son peces”; expresión que tiene múltiples sinonimias en el rico lenguaje de la lengua castellana, pero que se pueden resumir en el popularmente famoso “cuento de la lechera”, aquél en el que (detallo, por si alguien no lo recuerda bien, proviene de una fábula de Samaniego) la jovencita que lo protagoniza va haciendo mil cábalas y conjeturas sobre las venturas y delicias que alcanzará cuando venda el litro de leche recién ordeñada que porta en el recipiente –hoy prácticamente desaparecido— denominado “lechera”, pero que se ven frustradas cuando por mor de un tropezón la leche se derrama y todo acaba en un buen moratón en sus rodillas.
Pienso que algo así como lo de la frase que titula esta entrada del blog, o como el cuento de la niña lechera, ha ocurrido con las elecciones autonómicas en Galicia y en el País Vasco, llamado por sus moradores Euskadi.
Porque unos dijeron que si estas elecciones iban a ser la prueba de fuego del Gobierno de España, ya que iban a reflejar el descontento de los ciudadanos con una política de dureza extrema en los recortes sociales y de austeridad económica en tiempos de crisis galopante; otros presagiaron que iba a potenciarse el independentismo en Galicia, mediante la unión de varios partidos (incluido el socialista, que tan sin rumbo navega y que se apunta a todas las alternativas, sean o no racionales); otros, que iba a denotarse cómo la ciudadanía vasca valoraba el esfuerzo que se decía realizado por el gobierno socialista que, más que gobernar, ha calentado sillones en Euskadi; otros, en fin, han vaticinado mil desgracias políticas y una caída en el Averno de muchos dirigentes políticos.
El "saliente"
Pero no. Una vez más se ha podido comprobar que, en primer lugar, los resultados de las elecciones autonómicas son difícilmente extrapolables al conjunto de la nación (recuérdese que después del triunfo abrumador del Partido Popular en las elecciones generales, se vaticinaba lo mismo en las elecciones andaluzas, y pese a todo, el triunfo fue limitado y sin mayoría absoluta).
Beiras, el "totem"
Así, en Galicia, que ofrece unas características sociológicas muy especiales, el arraigo de las políticas de tinte conservador, como la del PP, es grande, máxime cuando los socialistas la única vez que ostentaron el poder fueron un auténtico desastre, y los nacionalistas –Bloco Nacionalista Galego-- son de corte extremo izquierdoso, con anacronismos y absurdos planteamientos, más estrambóticos aún si van de la mano de su líder (hoy escindido y en otra formación, el "rico-anarquista", el inclasificable Beiras), que solamente seducen a los jóvenes y a los pobres de vía estrecha; progres, esos nacionalistas gallegos, pero que ninguna garantía de realismo ofrecen, ya que cuando detentaron el poder, compartiéndolo con los del puño y la rosa, se aprovecharon de él como todos los demás y fueron aún más inútiles que los antecesores.
Y por ello, en Galicia, ese pueblo experto en meigas (que “haberlas, haylas”, según es leyenda), los electores han optado por votar la única opción coherente que se les ofrecía, mal que fuera del mismo color que el gobierno de la nación. Y los demás partidos políticos han sido, en buena manera, arrasados por la corriente de sensatez conservadora que ha imperado (“Que me quede como estoy…”, diría el paralítico del cuento).
En cuanto a Euskadi, País vasco, también se ha demostrado que solamente puede llamarse "pescados" a los que están en el cesto, es decir, que hay que atenerse a los hechos y a los resultados. Porque después de repetir los socialistas, con esa facilidad que les caracteriza para elaborar raciocinios sofísticos, que gracias a ellos, durante su gobierno, los terroristas etarras había decidido la paz, ha resultado que el pueblo ni se lo cree; ya que se ha percatado de la “flojera” de los chicos del puño agarrando la rosa, quienes solamente han sobrevivido en el poder mientras otro partido nacional –los populares— les han dado indirecto soporte, pero que han tenido que sucumbir a su falta de fuerza política y a su ausencia de apoyos.
El político de los recortes
Y cuando se ha mirado al “cesto”, a la realidad, se ha comprobado, mediante las elecciones, que un veinticinco por ciento del pueblo vasco que ha votado (¡cuántos vascos han tenido que emigrar por el terrorismo y no votan!), se ha decantado por apoyar a la versión light y trajeada de los terroristas independentistas (EH ..., ni menciono el resto), y un treinta y tantos por ciento se ha inclinado por el partido conservador vasco, que no otra cosa es el PNV.
De esta guisa, solamente un cuarenta por ciento de los votos ha ido a parar a los partidos de corte nacional, a los que no les han valido ni sus cacareos de sensatez ni sus proclamas de ponderación. Porque, no se olvide, lo vasco es muy vasco, y antes se prefiere la diferenciación que la integración.
"Pez vela", ¿catalán?


Todo lo antes dicho podrá ser correcto, pero desde luego, hay que recordar que, como “pescados son los del cesto, porque los del mar son peces”, ni los resultados de las elecciones aúpan al Gobierno de España ni a Mariano Rajoy, ni al Partido Popular; ni hunden definitivamente al PSOE, ni a su sibilino líder, Pérez Rubalcaba; ni consagran de forma definitiva el independentismo de Euskadi.
Hay que señalar que han sido una muestra más del ejercicio de vida democrática que se respira en España, por encima de crisis y de recortes y de huelgas y de todo tipo de intentos sindicales de cometer desmanes. Que mientras las urnas decidan el destino de los pueblos, los absolutismos quedarán alejados de la vida política y social.
Es decir, en definitiva, siguen en el mar los “peces” de las entelequias separatistas, y en el “cesto” de la vida diaria se han recogido las esencias de la democracia, expresada mediante el sufragio.
¿Por qué no pensar –creyendo en los “peces”— que algún día saldremos de esta crisis que nos asfixia? Que al fin y al cabo, la vocación de los peces es convertirse en pescados...
¡Algo hay que soñar!, aunque a ello no alcanza la política…

“Si has construido castillos en el aire, tu trabajo no se pierde; ahora coloca las bases debajo de ellos.”.- George Bernard Shaw (1856-1950) Escritor irlandés.

SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

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