sábado, 10 de marzo de 2012

El “desficio” de los frustrados: La huelga general en España, para el 29 de Marzo

“Desficio”.- Del valenciano “desfici”, desazón
Desazón.1. f. Malestar físico vago.2. f. picazón ( molestia que causa un picor).3. f. Disgusto, pesadumbre, inquietud interior.4. f. Desabrimiento, insipidez, falta de sabor y gusto.5. f. Falta de sazón y tempero en las tierras que se cultivan.
Malestar. (De mal y estar). 1. m. Desazón, incomodidad indefinible.
(Del Diccionario de la RAE)
“A algunos hombres los disfraces no los disfrazan, sino los revelan. Cada uno se disfraza de aquello que es por dentro”.- Gilbert Keith Chesterton (1874-1936) Escritor británico.

“Los sindicatos son instituciones indispensables en una democracia pluralista plena. En España, Nicolás Redondo y, sobre todo, el gran Marcelino Camacho, el inolvidado e inolvidable Marcelino Camacho, contribuyeron de forma constructiva y decisiva a la Transición. Después, las centrales sindicales se han ido convirtiendo en un gran negocio y en agencias de colocación. La regeneración sindical es hoy una de las exigencias de la vida española. Rubalcaba ha anunciado que el PSOE se suma a las movilizaciones del próximo domingo. Está en su derecho porque vivimos en la Monarquía de todos. Pero la opinión pública espera que Rubalcaba haga algunas preguntas a Méndez y a Toxo. A ver si se las contestan.
¿Qué número de empleados, en plantilla y como colaboradores, mantienen UGT y CCOO? ¿Han hecho alguna reducción de personal con motivo de la crisis? ¿Cuántos liberados hay en España? ¿Es cierto que son ellos los que reciben órdenes para acudir a las manifestaciones con sus cornetines, altavoces, banderas, consignas, pareados ripiosos y pancartas? ¿Es verdad que con el sueldo de los liberados, muchos de los cuales no dan un palo al agua, se pagaría a cerca de 50.000 pensionistas? ¿Es cierto que abonamos 500 millones de euros para mantener a los liberados, cifra con la que más de 100.000 personas cobrarían el subsidio de 400 euros? ¿Es verdad que el coste salarial de los liberados en RTVE superó los 4’7 millones de euros y el de los delegados 3 millones y que se dilapida-ron en dietas y alojamientos más de medio millón de euros?
¿El 90% de lo que gastan UGT y CCOO se financia con dinero público a través de las más variadas y a veces estrafalarias subvenciones directas o indirectas de las tres Ad-ministraciones, la central, la autonómica y la municipal? ¿No mienten los expertos al asegurar que las fundaciones de los sindicatos negocian cada año 500 millones de euros de dinero público? ¿Responde a la realidad la información de que los sindicatos UGT y CCOO gestionan más de 100 sociedades de las que son propietarios? ¿Es verdad, como ha publicado Marisa Recuero, que representantes de las centrales sindicales vertebran los consejos de las antiguas Cajas y que 60 sindicalistas se reparten más de 3 millones de euros?
¿Qué cantidad administran UGT y CCOO de dinero público para los llamados cursos de formación, muchos de los cuales son una camelancia, donde, al decir de Zapatero, los asistentes trabajan por la patria y no engrosan la cifra de parados? ¿De esa cantidad, qué porcentaje se destina a engrosar las arcas de los sindicatos? ¿Es cierto que UGT y CCOO cobran un porcentaje incluso de los eres? ¿Qué número de edificios, oficinas y sedes pose-en y ocupan en toda España las dos centrales sindicales mayoritarias? ¿Cuánto cuesta el mantenimiento, la calefacción, el aire acondicionado, la limpieza, la seguridad, los gastos de oficina de esa interminable caravana de sedes? ¿Pagan IBI por sus edificios las centrales sindicales?
¿Cuántos cargos de UGT y CCOO cobran sobresueldos de empresas públicas y privadas? ¿Conocen las centrales sindicales qué número de automóviles tienen en propie-dad o alquiler? ¿Cuánto cuestan sus seguros, la gasolina, las reparaciones, el mantenimiento, los sueldos de los chóferes?
¿Qué ingresos reales tienen UGT y CCOO procedentes de las cuotas de sus afiliados y de ese dinero qué porcentaje corresponde a las empresas públicas que pagan coaccionadas las cuotas? ¿A qué cifra se eleva la morosidad de los afiliados que retrasan sus pagos o sencillamente no lo hacen? ¿Cuánto cuestan, en fin, las manifestaciones y las movilizaciones en las que se derrochan medios técnicos, dietas, viajes y comidas?
Seguiría abriendo interrogantes si el espacio lo permitiera. Pero ahí queda mi invitación a Rubalcaba para que, tras preguntar a Méndez y Toxo lo que la opinión pública quiere saber, les aliente a la regeneración sindical con el fin de que embriden los abusos y se dediquen de verdad a la defensa del interés de los trabajadores y no del negocio en que se han convertido los sindicatos”.

(Luis María ANSON, de la Real Academia Española, en “El Imparcial”, 10/03/2012)

“CCOO Y UGT AFRONTAN EL AÑO CON MENOS SUBVENCIONES Y UNA CAÍDA EN LA AFILIACIÓN
Los sindicatos se lo juegan todo el 29-M con una huelga a la desesperada
Todo al rojo. CCOO y UGT aprobaron ayer la convocatoria de una huelga general para el próximo 29 de marzo, un día antes de la presentación de los Presupuestos Generales del Estado para 2012 y coincidiendo con el paro de los sindicatos nacionalistas del País Vasco y Navarra, para obligar  al Gobierno a modificar la reforma laboral durante su trámite parlamentario. Una decisión “difícil e inevitable que no es un fin, sino un medio”, en palabras del secretario general de UGT Cándido Méndez, y que supone una arriesgada apuesta para las centrales sindicales.
En plena crisis de afiliación y de credibilidad ante buena parte de la opinión pública, los sindicatos saldrán a la calle presionados por ciertos sectores sociales que exigen una mayor confrontación con el Ejecutivo de Mariano Rajoy, sobre todo después de hacerle una huelga a Rodríguez Zapatero por una reforma mucho más light. Deberán, no obstante, andar con pies de plomo. No les interesa emprender una guerra frontal con el Gobierno (ayer el líder de CCOO Ignacio Fernández Toxo reiteró que no persiguen el conflicto) porque corren el riesgo de perder su representación institucional como interlocutores de los trabajadores si Rajoy, en venganza, decide ningunearles hasta borrarles de las instituciones. La transcendencia social que tanto necesitan se desvanecería.
Por otra parte, un conflicto a gran escala con el Ejecutivo podría afectar a las subvenciones, ya mermadas tras la reciente reducción del 20%, y, en particular, a los fondos que reciben los sindicatos por cursos de formación profesional, dado que la reforma laboral incluye abrir a las entidades privadas dichos cursos de formación. Las centrales sindicales perderían entonces buena parte de sus ingresos vía subvenciones a su funcionamiento y de los obtenidos vía fondos para cursos.    
Crisis de afiliación
Preguntada por la actual crisis de credibilidad y de afiliación, la cúpula de CCOO niega la mayor. “No hay ninguna crisis de legitimidad y los datos lo demuestran: el seguimiento de las anteriores manifestaciones, las cifras de afiliación y las elecciones de sindicados. Entre UGT y CCOO recogen el 74% de representación sindical con una participación de 14,8 millones de trabajadores. Lo que existe es una campaña orquestada desde la derecha más cavernaria que pretende deslegitimarnos, porque saben que somos la línea de resistencia al desmantelamiento del Estado del bienestar (…). La huelga general es inevitable porque Rajoy hace caso omiso al diálogo social, se le han enviado dos cartas y no ha contestado a ninguna. Quien alienta la conflictividad es el presidente y el propio Gobierno”, señala a El Confidencial el número 2 de CCOO, Ramón Górriz, secretario estatal de Acción Sindical.
Los datos de afiliación sindical recogidos en la ‘Encuesta de Condiciones de Vida’ elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) arrojan una realidad diferente. El porcentaje total de afiliados a un sindicato respecto al número de ocupados se sitúa en el 19,9%. Es decir, uno de cada cinco asalariados está afiliado. Pero lo más grave es que los afiliados envejecen: el 23% -es decir, por encima de la media- tiene entre 51-57 años y trabaja en sectores muy maduros, como industria o el sector público. Las edades más jóvenes, hasta los 29 años, presentan habitualmente porcentajes de menor afiliación sindical (8,2%) mientras que los afiliados de entre 30-36 años suponen el 15,1% del total, claramente por debajo de la media. Asimismo, la encuesta muestra que los sindicatos tienen muy poca presencia entre trabajadores inmigrantes, solo un 7,5%.
Los sindicatos de funcionarios no se suman a la huelga
La huelga general del próximo día 29, que se desarrollará bajo el lema ‘Quieren acabar con los derechos laborales y sociales. Con todo’, no contará “por el momento” con el respaldo de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios. La CSI-F permanece a la espera de que el Gobierno modifique la posibilidad de realizar EREs en las empresas públicas, medida que recoge la reforma laboral. Tampoco tienen garantizado los sindicatos el apoyo del Movimiento 15-M. En las manifestaciones del pasado 19 de febrero, los indignados reprocharon a CCOO y UGT su desaparición de la escena social en los últimos años y dejaron patente “su disconformidad más absoluta con las cúpulas sindicales, no con sus bases”. Miembros de Democracia Real Ya consultados por este diario señalan que la plataforma no apoya la huelga, aunque sus miembros sí podrían hacerlo de manera individual. "Mucha gente ya no quería unirse a la protesta del 19, por eso asistimos como el Bloque Crítico. Los sindicatos son un brazo más del poder", indican.       
Preguntados acerca de si en el país hay clima para la huelga, Toxo y Méndez respondieron que así se lo han pedido en la calle y en las empresas. Queda por ver el nivel de respuesta de la ciudadanía y la efectividad del paro. Los líderes sindicales señalaron ayer que su triunfo dependerá de “la rectificación de la reforma, no de cuánta gente salga a la calle”.
(El Confidencial, 10/03/2012)

“Huelga a los 100 días

La economía no necesita el paro general con el que Rajoy ya contaba,  pero el diálogo es necesario

Al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, los sindicatos le han convocado la huelga general que éste tenía ya descontada desde enero. Sin discutir la legitimidad de la mayoría parlamentaria para tomar decisiones, Comisiones Obreras y UGT han fijado el 29 de marzo como fecha del paro general contra una reforma laboral que califican de “imprudente” y de una “brutalidad sin precedentes”. La presión le llega a Rajoy a los 100 días de la jura del cargo, y será justo en vísperas de presentar unos Presupuestos del Estado que deberían resultar convincentes para las instituciones europeas. Lo cual puede permitirle cargarse de razón contra los que dudan de la sinceridad de su plan de ajuste, tras negarse a cumplir el objetivo de déficit fijado por la UE.
La economía española, sin embargo, no necesita una huelga general. El hecho de que haya sido convocada augura un empeoramiento del clima político y social. Si fracasan en su demostración contra la reforma laboral, los sindicatos se habrán disparado un tiro en el pie, frente a un partido mayoritario que nunca ha compartido sus tesis, por más que se proclamara el defensor de los trabajadores cuando estaba en la oposición. Y si la huelga triunfa, nada garantiza que Rajoy disponga de margen para volver grupas: más bien al contrario.
Los sindicatos han reaccionado como quien está acorralado. Se quejan de haber dado muestras de moderación, en referencia al acuerdo de contención de salarios pactado recientemente con CEOE y Cepyme, y de haber sido correspondidos por el Gobierno con una reforma unilateral y drástica. Argumentos comprensibles, lo mismo que nadie discute su derecho constitucional a recurrir al paro general. Pero hay que tener en cuenta la frialdad ciudadana: existe una brecha entre el rechazo a la reforma y la confianza en una huelga. Para más de dos tercios de los españoles, esta no solucionaría nada y empeoraría más la situación económica, según la encuesta de Metroscopia publicada por este periódico el domingo pasado.
Las huelgas generales de 1988, 2002 y 2010 contra Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero, respectivamente, se produjeron cuando estos jefes de Gobierno llevaban varios años de mandato; por el contrario, el Ejecutivo de Rajoy cuenta con la ventaja de que apenas ha tenido tiempo de desgastarse. Lo cual tampoco garantiza un respaldo sin fisuras, que solo vendría de una mejoría real en la situación del empleo.
Las manifestaciones sindicales convocadas para mañana serán la primera prueba de la reacción suscitada por la convocatoria de huelga. Antes de que las cosas lleguen a mayores se debería conceder una nueva oportunidad al diálogo. La tramitación como proyecto de ley del decreto-ley en vigor invita a ello. De lo contrario, la continuidad de la prueba de fuerza en curso aseguraría una mayor radicalización y añadiría incertidumbre al clima general de pesimismo y recesión.”
(El País, 10/06/2012)
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Para quien siga mis comentarios en este blog probablemente haya constituido una sorpresa el hecho de que hasta ahora no haya escrito acerca de la gestión del gobierno del Partido Popular, surgido de las elecciones del 20 de Noviembre pasado.
Más de algún benevolente amigo, que gusta más de la zurda que de la diestra, me ha comentado, desde la sinceridad que le permite nuestra bienintencionada y tolerante relación, que, “!claro!, ¡como ahora mandan los tuyos!”, y según ello ha justificado que no haya tratado el tema de la trayectoria del nuevo gobierno atribuyéndolo a simpatía hacia sus integrantes y hacia la gestión que desarrolla.
Como se dice ahora, en una frase muy popularizada (aunque confieso que no es de mis preferidas) he de anticipar al respecto: ¡Pues va a ser que no!
Porque ni mucho menos estoy de acuerdo con todo lo que viene haciendo el nuevo gobierno de España, ni desde luego me considero corifeo de los muchachos de la gaviota azul.
Lo que ocurre es que cuando ni siquiera han trascurrido noventa días (suele decirse que hay que conceder cien días de margen) desde la toma de posesión del gobierno, lo más prudente es esperar toda la parrilla de medidas que el ejecutivo vaya desplegando y después analizar sus efectos sobre la nación española, y especialmente sobre la depauperada y desquiciada economía de nuestro país.
Pero, claro, si eso es lo prudente, si eso es lo que piensa cualquiera con un poco de sentido común, no cabe aplicárselo a los “desficiosos” (entrecomillo porque soy consciente de que la palabra, bien descriptiva en lengua valenciana, no forma parte del diccionario de la Real Academia Española, y por eso al inicio he incluido sinónimos y otros significados) surgidos de los resultados del 20 de Noviembre.
He recogido como introducción un artículo de Luis M. Anson, prestigioso y en general ponderado periodista; otro comentario de “El Confidencial” y la crítica que el propio diario “El País”, tan proclive a “potenciar” las “glorias” socialistas, han publicado sobre la convocatoria de huelga general que han lanzado las centrales sindicales UGT y CC.OO.
Y no es menos significativo que Rubalcaba, líder del principal partido de la oposición “por los pelos”, aunque él luzca una oronda calva, esté desplegando el juego que mejor sabe hacer, cual Maquiavelo de vía estrecha, que es tirar la piedra y esconder la mano, y criticar sin recato todo aquello que él mismo y su partido hicieron cuando usaron (mal) y abusaron del poder.
Semeja todo ello ser un “derecho al pataleo”, un claro síntoma de la desazón que produce la pérdida del poder, en el caso de los socialistas, con la convicción íntima de que por el desbarajuste que generaron los gobiernos del felizmente desaparecido Zapatero, está más agravada la situación actual.
No les falta razón a quienes, por su mentalidad de izquierdas (a veces hasta iconoclasta), censuran al gobierno actual por aquello de que repite demasiado lo de la “herencia recibida”, ya que aunque es verdad, o sea, la herencia legada por los socialistas en el poder era para ser repudiada (en derecho hereditario se diría “aceptada a beneficio de inventario”), lo único cierto es que quien aspiraba al gobierno, como los del Partido Popular, ya sabían lo que les esperaba, y debieron de extremar sus cautelas y comprobaciones, en vez de hacerse los sorprendidos luego. Máxime cuando de todos los “polvos” mal-sembrados por gobiernos anteriores (y no solamente socialistas) han venidos estos “lodos” actuales.
Tampoco carecen de sentido las críticas acerca de algunas actuaciones y manifestaciones de miembros del ejecutivo que, cual siempre acontece, estaban esperando alcanzar la palestra de un ministerio para comenzar a decir inconveniencias o tonterías, o evidenciar tendencias demasiado radicales para el delicado momento actual.
Pero no se niegue que la oposición, especialmente los del puño y la rosa, va cogiéndose al “clavo ardiendo” de la anécdota diaria, para vituperar al gobernante, eludiendo contribuir a la planificación de un futuro social y económico más consistente, pidiendo un diálogo que ellos son los primeros en evitar.
Lo mismo hicieron antes en buena medida los actuales gobernantes, aunque ello no es excusa válida.
Así que, por lo que parece, como los sindicatos mayoritarios se ven perdiendo el mucho dinero que ellos también malbaratan, y se ven perdiendo la influencia que tenían en el ejecutivo, pues hacen lo que les pide su “desficio”, su desazón: convocar huelga general, que parece temprana e inadecuada en el actual momento económico y político.
Al final de la partida, como actualmente a lo sensato se le denomina “de derechas”, a lo rebelde se le denomina “progresista” y a lo ácrata y anarquista se le invoca como “insumisión”, va a resultar que todo se querrá resumir en que la izquierda está protegiendo la nación frente a la derecha, que es, según he oído ya varias veces, ese “coco” que se come el bienestar y las libertades, a favor de la oligarquía adinerada.
Dejémonos de críticas sibilinas y vayamos hacia un clima de sensatez y de diálogo, previo desproveer de los insanos intereses económicos las acciones sindicales y las oposiciones políticas.
La única verdad
Ello, en la víspera de tan lamentable fecha como fue para España el 11 de Marzo, día en que el terrorismo cobarde produjo una masacre feroz contra la sociedad española, y fecha en que más de un grupo político aprovechó para auparse un poquito más al poder; sí, en la víspera del 11 de Marzo, resulta espúreo no acumular solidaridad hacia las víctimas del terrorismo y formular los mejores votos para que esta España nuestra se aleje de la división en las dos Españas que bien advirtió el gran poeta Antonio Machado.
Que el 11 de Marzo perviva en la memoria como antídoto frente a los extremismos y las dobleces en la política.
Porque, al fin y a la postre, el “desficio” es un buen germen de todo ello.
Cuando se teme a alguien es porque a ese alguien le hemos concedido poder sobre nosotros.- Hermann Hesse (1877-1962) Escritor suizo, de origen alemán.
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

2 comentarios:

  1. Mientras escribo este comentario escucho un fragmento de la Misa de requiem de Verdi, en concreto el 'Dies Irae' osea Los días de la Ira, que precisamente son los que vivimos en la actualidad y mira por donde, la música que escucho tras aquella y sin solución de continuidad es la Marcha Fúnebre' de Chopin, cierto es que las dos son piezas exquisitas y sublimes de la música eterna y dos de las piezas que más me gustan, pero que a la vez, casualidad, sirven de sintonia al teclear de estas reflexiones y al mismo devenir de los tiempos, pues a la ira le sucede la muerte, la muerte de las emociones, las ideas, el pensamiento.
    Estas demostraciones bravuconas y esperpénticas de los sindicatos mayoritarios, además de ser como dices un mero derecho al pataleo son un 'Acta de fe de vida' por duplicado y con poliza de cinco (subvencionada claro) , es decir una forma de demostrar que sigue vivo el cuerpo que se pensaba muerto por no demostrar acción ni movimiento alguno cuando se le necesitaba y que ahora por arte del pulso eléctrico de la descarga social, se reanima como la 'criatura del buen doctor'(y con igual torpeza y tartamudeo)
    ¡Qué lejos quedan aquellas cajas de resistencia (que algún sindicato actual mantiene), las pancartas hechas con una sábana vieja y kanfort, los pasquines a golpe de manivela de multicopiadora, los mítines improvisados en el taller, en el comedor de la fábrica, en el campo durante la siega!¡Qué lejos el jugarse la piel! ¿Desde cuando la palabra 'camaarada' 'compañero' dejó de tener poso cierto?. Y es que los sindicatos simplemente se han embadurnado del mismo lodo apestoso que cubre a la clase política en general, sumandose a la acción bandoleril y pasota que cunde entre dirigentes y chupacabras en cada rincón de este país de conejos, apoltroinandose. Y lo mísmo los militantes pues se de buena fuente que la mayoría que se afilian, si no es para medrar, es para tener abogado gratis si llega el caso de tener conflictos con su empresa. Y eso es así. De justicia es no obstante, señalar dos puntos.
    Uno que a mi entender la causa que se reivindica es justa puesto que la reforma laboral aplica criterios neoliberales que son un levantar la veda al despido libre y no otra cosa, dándole todo el poder al patrono, pensando que este pueda usar este poder de forma justa y ponderada, aunque la historia nos haya demostrado lo contrario y se convertirá en una 'Espada de damocles' perpetuamente amenazante.
    El segundo pounto es el decir que existen otros sindicatos que bregan cada día de forma más callada, que no reciben subvenciones y a pesar de ello siguen luchando.
    Dicho esto, me temo debo volver a sumarme a Don Antonio Machado, pues no es sólo que existan aún dos Españas, es que además de existir, las dos estan igual de podridas. Lamento que sea asi, pero para combatir la realidad hay que asumirla.

    Tito del Muro
    Escritor, humanísta y librepensador.

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  2. Gracias, Tito, por tu comentario, tan interesante y preciso com o siempre, y que viene a enriquecer este blog con la pluma de un distinguido escritor.

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