miércoles, 23 de marzo de 2011

¿SÍ O NO A LA GUERRA?

“Ningún hombre es tan tonto como para desear la guerra y no la paz; pues en la paz los hijos llevan a sus padres a la tumba, en la guerra son los padres quienes llevan a los hijos a la tumba”.- Herodoto de Halicarnaso (484 AC-425 AC) Historiador y geógrafo griego.
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“Hillary Clinton enseña el camino a Rajoy”
“La torpeza aborregada con que Mariano Rajoy ha enfrentado la guerra libia ha sido puesta en evidencia por Hillary Clinton. El presidente socialista ha pastoreado al líder popular y con hábiles ladridos le ha conducido y encerrado en el redil monclovita. Zapatero nos ha metido en la guerra libia con la esperanza de restaurar su imagen internacional hecha trizas. Rajoy, acomplejado por los recuerdos iraquíes, le ha acompañado dócilmente en el despropósito.

Enclaves en pugna
“Ayer, por primera vez, Hillary Clinton se refirió a la solución de fondo del conflicto. Bombardeado Gadafi y con la amenaza de la invasión terrestre, autorizada o no por la ONU, de lo que se trata es de ponerle un puente de plata al tirano, de negociar con él y su entorno una salida. Analistas expertos señalan Venezuela como país adecuado para acoger al sátrapa. En el camino señalado por Hillary Clinton, España podía haber jugado un papel de relieve. Pero entumecido por el incienso que todos los días encienden en su loor Soraya y Dolores, el bueno de Mariano Rajoy ni ha olido la negociación que España podía haber llevado a cabo con más eficacia que nadie.
“Y ahí están nuestros cuatro avioncitos haciendo piruetas en el aire, respaldados por Rajoy y derrochando el dinero que no tenemos en una aventura militar que va a costar un ojo de la cara, cerca de 30 millones de euros por ahora. Ahí estamos, metidos en una guerra en la que no debíamos haber entrado y en la que podíamos haber jugado un papel negociador de relieve. Alemania, en fin, ha dado una lección a Zapatero y a Rajoy. Hillary Clinton ha enseñado al líder popular lo que podía haber hecho porque la clave de la guerra libia, hoy por hoy, es dar una salida negociada al dictador.
(Luis María ANSON, de la Real Academia Española, en “El Imparcial, 23/03/2011)

La bandera
de los rebeldes a Gadafi
La rebelión en Libia de 2011, llamada también en algunos medios de comunicación guerra civil libia, se refiere a una serie de enfrentamientos ocurridos en ese país a partir de febrero de 2011 entre el gobierno de Muamar el Gadafi y sus opositores, en el contexto de las protestas del mundo árabe en 2011. Estos enfrentamientos han tenido características de un conflicto militar, aunque se discute si corresponde a una rebelión o más bien a una guerra civil. Recientemente intervinieron una alianza de países amparados en una resolución de Naciones Unidas, a raíz de que se confirmase que las medidas usadas por el gobierno libio para recuperar el control del país estaban atentando contra los derechos civiles de los libios que vivían en zonas controladas por los rebeldes.
Luchadores rebeldes
Las primeras manifestaciones comenzaron el 15 de febrero de 2011 cuando los seguidores del ex-primer ministro ahorcaron a dos policías, y con demandas de reformas políticas y económicas hacia el gobierno de Gadafi, que llevaba 41 años en el poder. Las manifestaciones fueron creciendo en magnitud siendo reprimidas fuertemente por el gobierno y la policía secreta, alcanzando en pocos días más de una decena de manifestantes asesinados en enfrentamientos. Las protestas, ante la intransigencia gubernamental y la brutal represión, degeneraron en una revuelta que se extendió rápidamente por la Cirenaica, la parte oriental del país, tradicionalmente hostil a Gadafi. Gran parte del ejército en esta zona se unió a los opositores, mientras los leales al régimen abandonaron las armas y los cuarteles.
Pese a las barreras impuestas por el gobierno en las comunicaciones, diversos medios internacionales informaron presuntas maniobras de represión extrema, incluyendo bombardeos indiscriminados en las ciudades por parte de la fuerza aérea. La zona occidental de Libia también comenzó a caer bajo el control de los contrarios a Gadafi, quedando Trípoli, la capital del país, rodeada de ciudades controladas por los manifestantes hacia fines de febrero.
La cercanía de los opositores hizo que las fuerzas leales al régimen lanzaran una serie de ataques contra estas ciudades para recuperarlas, causando numerosas bajas incluso en la capital. Los rebeldes, apoyados por soldados y políticos desertores, organizaron el Consejo Nacional de Transición con sede en Bengasi estableciendo un gobierno paralelo en las zonas fuera del dominio de Gadafi.
Sobre un tanque en Bengasi
El ejército gadafista, que había estado a la defensiva hasta ahora, empezó una ofensiva en el este y en el oeste, cambiando la situación a principios de marzo. A partir del día 5 de marzo las fuerzas del régimen consiguieron recapturar diversas ciudades principalmente en el oeste y la costa central del país. A partir de ese momento, son las tropas de Gadafi las que toman la iniciativa, asediando Bengasi y Misurata, las principales ciudades bajo dominio opositor.
A nivel internacional, la crisis en Libia generó un fuerte impacto en la economía: el euro bajó y el precio del petróleo aumentó hasta niveles superiores a los 110 dólares. Miles de libios han huido del conflicto hacia países vecinos, generando una crisis humanitaria de acuerdo a la Cruz Roja Internacional.
La mayoría de los gobiernos occidentales han manifestado un fuerte rechazo al gobierno de Gadafi y sus medidas represivas, e incluso han exigido la renuncia de éste. La Liga Árabe suspendió la membresía de Libia y apoyó el establecimiento de una zona de exclusión aérea contra dicho gobierno.
El 26 de febrero de 2011, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas emite la Resolución 1970 que advierte a Muamar el Gadafi que la represión en Libia podría considerarse como crímenes de lesa humanidad e impone sanciones al gobierno y sus dirigentes. El 17 de marzo de 2011 el Consejo de Seguridad mediante la Resolución 1973 declara el establecimiento de la zona de exclusión aérea y el uso de «todas las medidas que sean necesarias» para proteger a la población civil de Libia.
Contexto
Los meses anteriores se produjeron varias protestas en el mundo árabe, primero en Túnez y más tarde en Egipto, donde lograron triunfar, exiliándose los dictadores que habían estado hasta entonces e impulsando reformas democráticas, al mismo tiempo se extendieron por casi todos los países árabes, llegando el 15 de febrero a Libia.
Muamar el Gadafi de Libia, autodeclarado como "Líder y Guía de la Revolución" tras haber derrocado a la monarquía en 1969, es el actual jefe de Estado libio. Tras la muerte de Kim Il-sung en 1994, el retiro de Fidel Castro en 2008 y la muerte de Omar Bongo en 2009, Gadafi es el jefe de Estado actualmente con el mandato más largo en el mundo, con excepción de las monarquías.
Desde el 13 al 16 de enero, molestos por las demoras y la corrupción política, los manifestantes en Derna, Bengasi, Bani Walid y otras ciudades libias irrumpieron en viviendas que el gobierno estaba construyendo.
Antes del 27 de enero, el gobierno había respondido a los disturbios con un fondo de inversión de $ 24.000 millones para proporcionar vivienda y propulsar el desarrollo. A finales de enero, Jamal al-Hajji, escritor y comentarista político, "llamó vía Internet a que la gente se manifestara en pos de aumentar la libertad de expresión", inspirado en los levantamientos de Túnez y Egipto
Fue detenido el 1 de febrero por agentes de la policía y acusado el 3 de febrero por lastimar a alguien con su coche. Amnistía Internacional afirmó que al-Hajji había sido encarcelado por sus opiniones políticas no violentas; la verdadera razón de la detención actual parece ser la convocatoria de manifestaciones.39
Desarrollo del conflicto
Entre el 17 y 19 de febrero de 2011 miles de ciudadanos salieron a la calle en Libia. Los manifestantes se hicieron con el control de la ciudad de Bengasi, donde se creó la Coalición 17 de febrero como gobierno provisional del país. Se calcula la muerte de 173 personas en la represión de las manifestaciones que cobraron fuerza en Trípoli.
El 20 de febrero de 2011, Estados Unidos, La Unión Europea y la Liga Árabe pidieron a Muamar el Gadafi el fin de la violenta represión contra los manifestantes, mientras su hijo, Saif al Islam Gadafi, denunció a terceros países de intervenir en las protestas para perjudicar a Libia.
El 21 de febrero de 2011, los manifestantes libios en Trípoli incendiaron la sede central del Gobierno libio, el Salón del Pueblo, y el edificio que alberga el Ministerio de Justicia. Por su parte se calcula la muerte de al menos 61 personas ese día en los enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y manifestantes en la capital, además varios políticos y militares desertaron poniéndose de lado de los manifestantes en contra de Gadafi, entre ellos el ministro de Justicia y la delegación libia en la ONU Las protestas provocaron un aumento en el precio del petróleo que alcanzó su precio más elevado desde 2008.51 Muamar el Gadafi aseguró en televisión:
«Moriré como un mártir hasta el final».
La rebelión popular contra el régimen de Gadafi, que llevaba ya varios días produciéndose, se agravó y se convierte desde este día en un conflicto militar, días más tarde sería calificado por algunos medios como una guerra civil, cuando se informa que la aviación militar leal al régimen ha bombardeado a los manifestantes opositores en la capital Trípoli causando al menos 250 muertos y que unidades del Ejército libio se han sublevado uniéndose a los rebeldes en la ciudad de Bengasi y combatiendo contra las unidades de élite leales al régimen. El mismo día se difunden y después son desmentidas informaciones según las cuales Gadafi habría huido de Libia rumbo a Venezuela.
El 22 de febrero de 2011, el ministro del Interior libio, Abdul Fatah Younis, anuncia su dimisión, se suma a las protestas y reclama la salida del dirigente Muamar el Gadafi, según ha asegurado él mismo en la cadena de televisión Al Yazira. Ese mismo día Daniel Ortega, el presidente de Nicaragua muestra su apoyo a Gadafi en caso de una guerra armada siendo así el único país del mundo hasta la fecha en apoyar al régimen de Gadafi. El país se acerca más al caos cuando Gadafi amenaza con masacrar a los manifestantes rebeldes en un discurso por televisión, intensificando así la matanza indiscriminada con bombardeos y tiroteos, mientras su hasta ahora Ministro del Interior se une a la revolución contra Gadafi y hace un llamamiento al Ejército a unirse a los rebeldes.
El 23 de febrero de 2011, el ex ministro de Justicia, Mustafa Abdel Jalil, aseguró que Muamar el Gadafi fue el que ordenó el atentado terrorista de Lockerbie en 1988 que causó la muerte de 270 personas. Algunos pilotos libios desertan para evitar cumplir las órdenes de disparar contra la población civil y son varios los ministros, embajadores y líderes religiosos que abandonan al dictador Gaddafi. Se consolida también el control de las fuerzas rebeldes sobre las regiones del este del país, y más unidades de las Fuerzas Armadas se pasan al bando rebelde; mientras Gadafi y sus leales se atrincheran en Trípoli en una nueva escalada del conflicto.
El 24 de febrero de 2011, Muamar el Gadafi aseguró que las revueltas estaban siendo fomentadas por Al Qaeda, y que Osama bin Laden estaba distribuyendo drogas a los jóvenes libios. La Unión Europea dijo estar preparando una intervención militar en Libia con el fin de evacuar a entorno 5000 ciudadanos que se encuentran en el país. En el conflicto las milicias rebeldes seguían avanzando, derrotando a las fuerzas de Gadafi y conquistando una ciudad tras otra, acercandose a la capital Trípoli, que se fue convirtiendo poco a poco en una ciudad sitiada; además la rebelión, que estaba restringida al este del país, se ha extendido también al oeste de Libia y por eso ahora las fuerzas rebeldes avanzan a la capital en dos frentes desde el oeste y el este. En las ciudades ocupadas por los rebeldes se han formado gobiernos municipales provisionales y en Bengasi ese gobierno local ha nombrado a un oficial de alto rango para que comande a las fuerzas antigubernamentales de la ciudad. Pero Gadafi no da señales de querer rendirse, y por el contrario está concentrado a sus leales en la capital para dar la batalla final, mientras ha enviado tropas a intentar recuperar las ciudades rebeldes del oeste más cercanas a Trípoli librándose sangrientos combates con los alzados. Entre tanto los rebeldes del este organizan sus unidades bajo un solo comando y se preparan para marchar sobre Trípoli para ayudar a los rebeldes del oeste.
El 25 de febrero de 2011 por la mañana, Gadafi ofreció beneficios económicos a través de la televisión pública, la cual aseguró que cada familia recibirá 500 dinares (unos 290 euros) y que los funcionarios públicos obtendrán un aumento de sueldo del 150%. Sin embargo, varios enfrentamientos violentos estallaron en diferentes puntos de la capital poco después del rezo del mediodía. Los leales a Gadafi se enfrentaron a los manifestantes en varios barrios de la capital, algunos de los cuales podrían haber acabado en manos de los opositores, según los mensajes enviados por internautas en Trípoli a través de redes sociales. Periodistas de la cadena TeleSUR, Caracas (Venezuela) pudo constatar disturbios y enfrentamientos al este y al oeste de Trípoli y "muchísimo despliegue de la policía, sobre todo hacia la zona del puerto". Testigos en Trípoli aseguraron a varias agencias internacionales y televisiones árabes que las tropas de Gadafi habían abierto fuego contra los fieles que se congregaban en los exteriores de las mezquitas, provocando «muchos, muchos muertos». Ya por la tarde, el dictador se dirigió a sus seguidores desde la muralla de la plaza Verde para decirles que:
«La gente que no me ama no merece vivir».
La prensa internacional señaló que el dictador Gadafi reprime con gran dureza las manifestaciones mediante mercenarios y ataques aéreos, retrasmitidos por la cadena árabe Al Yazira. En Bengasi, al menos 130 militares fueron asesinados por negarse a disparar contra el pueblo desarmado.
También el 25 de febrero, Saif al Islam Gadafi pidió a la Unión Europea que enviase una misión a Libia para desmentir los informes de prensa sobre las atrocidades. Gadafi reapareció en una masiva manifestación de sus leales en Trípoli y en tono desafiante juró derrotar a sus enemigos, mientras arengaba a sus hombres diciendo que su régimen era "la verdadera Revolución, la Revolución Verde". Pero a pesar del tono de los discursos de Gadafi, los combates con las fuerzas rebeldes ya han llegado a las calles de la capital; se acusa a las fuerzas de Gadafi de disparar indiscriminadamente contra manifestantes opositores y civiles, aunque eso no habría podido frenar el empuje de las tropas rebeldes que avanzan por los barrios de Trípoli. Incluso hay reportes no confirmados de que las fuerzas de Gadafi ya sólo controlarían un solo barrio de la capital. Mientras se suceden intensos tiroteos en varios puntos de la ciudad, también surgieron informaciones de que la principal base militar aérea del país, situada en Trípoli, se habría sublevado; con ello se afirma que Gadafi habría perdido el control de la Fuerza Aérea que se habría pasado a los rebeldes. Otras fuerzas militares y policiales, así como altos cargos como el Fiscal General también se habrían unido a la rebelión estrechando el cerco sobre Gadafi. Además los rebeldes se han hecho con el control de importantes instalaciones petroleras.
El 26 de febrero Trípoli amaneció con una relativa calma después de una noche de combates, mientras los rebeldes aseguraban controlar zonas de la capital, aunque parece cierto que Gadafi y sus fuerzas siguen controlando al menos el centro de la ciudad; la tensa calma se interpreta como el preludio a una nueva batalla campal, aunque analistas dicen que es probable que la lucha por la capital sea muy larga dada la gran acumulación de fuerzas que hizo Gadafi para resistir hasta el final. Entre tanto un general de brigada sublevado que comanda a las fuerzas rebeldes en el este de la nación, afirmó desde Bengasi que los rebeldes están acumulando fuerzas y organizándose para lanzar un asalto definitivo contra Trípoli, aunque de momento las unidades rebeldes orientales se limitan a proteger Bengasi y tienen la esperanza de que los rebeldes de la capital puedan liberarla sin su ayuda. Éste general alzado en armas también hizo un llamamiento al resto del Ejército a unirse a la revolución contra Gadafi y marchar contra las fuerzas del dictador en Trípoli. Otro importante general que se unió a la rebelión declaró que esperaba una feroz resistencia de Gadafi y que éste "quemará Libia antes de perder el poder". En el transcurso del día los habitantes de varios barrios pobres de Trípoli se alzaron contra Gadafi y protagonizaron duros enfrentamientos con las fuerzas leales; finalmente las fuerzas de Gadafi se retiraron de algunas de estas zonas de la capital dejándolas en manos de los opositores. Mientras tanto, el ex-ministro de Justicia de Gadafi que renunció hace unos días para pasarse a la rebelión, anunció la formación de un gobierno provisional de unidad nacional integrado por civiles y militares; éste gobierno estaría en Bengasi temporalmente hasta la liberación de Trípoli y debería gobernar el país después de la salida de Gadafi y hasta que se celebren elecciones democráticas.
Este día fue difícil para Gadafi - que se atrincheró en Bab al-Azizia, su residencia - y sus partidarios, la oposición ha tomado bases militares y una parte del ejército respalda a los manifestantes, abandonando sus uniformes y uniéndose en la lucha contra éste. Gadafi, desesperado, ha hecho un llamamiento a sus partidarios a "ir casa por casa para aplastar a los manifestantes". Se estima más de 600 los muertos, pero sólo 300 reconocidos por el gobierno libio, la mayoría causado por la represión brutal del gobierno, donde incluso se ha llegado a bombardear partes de las ciudades, a colocar francotiradores para matar manifestantes, Tripoli está en llamas. Se acusa de gran parte de las muertes a grupos de élite leales al gobierno y a mercenarios extranjeros procedentes de Chad que están masacrando a los heridos en los hospitales.
Los rebeldes han entrenado a 10.000 voluntarios para las nuevas fuerzas armadas de la revolución contra Gadafi.
El 28 de febrero. Muamar el Gadafi, le dijo a la BBC y a otras agencias internacionales de noticias que es amado por todo su pueblo y negó que se hayan producido protestas en Trípoli. El coronel Gadafi aseguró que su pueblo moriría para protegerlo. Además, se rió de la sugerencia de que abandone el país y afirmó que se siente traicionado por los dirigentes que le pidieron que renuncie.
El 2 de marzo de 2011, fuerzas leales a Gadafi intentan recuperar el control de la estratégica ciudad de Brega y fracasa en el intento y los líderes de la revuelta hacen un llamamiento para que la ONU apruebe una zona de exclusión aérea. otras fuentes dan cuenta de enfrentamientos también en Gharyan, a 40 kilómetros al sur de Trípoli, y en Sabratha, a unos 40 kilómetros al este de la capital. Residentes en Brega consultados por las cadenas árabes Al Arabiya y Al Jazeera confirmaron a primeras horas del día el ataque sobre este estratégico enclave petrolero, situado al suroeste de Bengasi, la segunda ciudad mayor de Libia y la más importante en poder de las fuerzas de la oposición al régimen de Gaddafi.
Ese mismo día, Muamar el Gadafi, alertó este miércoles que si la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) o Estados Unidos (EE.UU.) invade a su país, se generarán "miles de muertos", por lo que anunció que defenderá categóricamente la soberanía y condenó todo intento de intervención extranjera. En un discurso celebrado en un gran salón en Tripoli.
Contraofensiva de las tropas leales
Las tropas leales pasaron a la ofensiva el 5 de marzo, desde ese día, estuvieron luchando para tomar Zauiya (Véase batalla de Zauiya) y Ben Jawad, ésta última la lograron tomar ese día. Los días posteriores se centraron en la toma de Zauiya y Ras Lanuf.
Desde el 9 de marzo hasta el 11 de marzo, la victoria parece inclinarse del lado de las tropas gubernamentales. El 9, las tropas leales tomaron finalmente Zauiya tras duros combates casa por casa. El 11 los leales también tomaron el complejo petrolífero de Ras Lanuf tras el bombardeo por saturación por la aviación y un barco militar de las fuerzas leales situado a un kilómetro de la carretera donde se encontraba el núcleo de la resistencia rebelde y que también bombardeó la propia ciudad. Tras esto, las tropas de Gadafi bombardearon Brega para después tomarla el día 13. Tras Brega la única ciudad que puede mostrar resistencia hasta Bengasi es Ajdabiya.
El día 12, por su parte, la Liga Árabe, con el voto en contra de Siria y Argelia, dio su apoyo a la creación de una zona de exclusión aérea sobre Libia.
Al mismo tiempo que las tropas leales bombardeaban Brega y después de su toma, bombardeaban también Misurata con el fin de tomarla después, aunque esta ciudad resiste por el momento. En este cambio drástico de acontecimientos han podido participar Siria y Argelia, donde en sus propios países sufren protestas democráticas en contra de sus respectivos gobiernos, además de Zimbabue y Bielorusia, pudiendo ayudar al régimen de Gadafi aportando armas y mercenarios, tal como denuncia el Consejo Nacional de Transición libia (CNT). Sin embargo Fathi Terbel, un miembro Consejo Nacional de Transición, negaba que Brega estuviera en manos de los leales:
«Las fuerzas de Gadafi disponen de medios aéreos, terrestres y marítimos, pero todo lo que conquistan por la mañana nosotros lo retomamos por la noche».
Además, parece ser que los rebeldes cuentan con aviones y pilotos en la denominada como Fuerza Aérea de la Libia Libre, éstos seguramente provenientes de los desertores del ejército que se unieron a los rebeldes al principio de la contienda. Terbel asegura que el día 15 de marzo dos aviones han logrado bombardear a tres barcos mercantes, reconvertidos en buques de guerra, de los cuales han conseguido hundir dos. Por tanto, según esta fuente Brega aún no ha sido tomada, sino que el frente avanza y retrocede desde esta ciudad y Ajdabiya según sea de día, que como consecuencia trae un avance de las tropas leales gracias a la artillería y por la noche, supone un avance rebelde a causa del aprovechamiento que estos hacen de la oscuridad para recuperar las posiciones perdidas. No obstante parece ser que este día fue el último en el que los rebeldes resistieron en Brega —después de haber cambiado varias veces de manos en los dos últimos días— según Al Yazira huyeron para crear una nueva línea de resistencia en Ajdabiya.
Mientras tanto el G8 se reunió este mismo día para discutir la posible intervención militar en Libia, no logrando ponerse de acuerdo, aunque señalaron que «el debate sobre la zona de exclusión aérea sigue abierto».
El 16 de marzo las fuerzas rebeldes y las leales continuaron luchando por el control de Ajdabiya. Los leales atacaron Zintan y prosiguieron el ataque a Misurata, atacando el sur y el oeste de la ciudad, consiguiendo los rebeldes resistir, e incluso capturando muchos tanques enemigos. La ONU ha pedido un cese de hostilidades por ambas partes y ha establecido un proyecto de resolución para la creación de una zona de exclusión aérea.
Intervención de la comunidad internacional
La Liga Árabe suspendió la membresía de Libia y apoyó el establecimiento de una zona de exclusión aérea contra dicho gobierno.
El 17 de marzo el New York Times publica que Estados Unidos está pensando atacar por aire a los aviones, tanques y artillería pesada del ejército de Gadafi. También considera la posibilidad de transferir dinero de las cuentas bancarias bloqueadas de Gadafi a los rebeldes para que puedan comprar armas. El oficial del Departamento de Estado de los Estados Unidos William Burns dice que el Consejo Nacional de Transición quizá abra una oficina en Washington DC. Ese mismo día, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el establecimiento de una zona de exclusión aérea sobre Libia con la Resolución 1973. El 18 de marzo Estados Unidos, Reino Unido y Francia estaban preparando el envío de aviones para imponer la zona de exclusión aérea aprobada el día anterior por la ONU. A la espera de este acontecimiento los rebeldes aprovechan y atacan a las fuerzas gubernamentales cerca de la frontera tunecina en Nalut.
La flota estadounidense desde ese día ya estaba en aguas mediterráneas para proceder al ataque a Libia. Se encontraban allí los buques de asalto anfibio estadounidenses USS Kearsarge y USS Ponce junto al submarino USS Providence, el buque de mando USS Mount Whitney y los destructores USS Mason, USS Barry y USS Stout.
Este mismo día Gadafi anunciaba una tregua ante el temor de la intervención de las potencias occidentales en el establecimiento de la zona de exclusión aérea. Sin embargo Associated Press y Al Arabiya informan que las batallas de Ajdabiya y Misurata continúan.
Ataque aliado
El 19 de marzo, tras seguir el gobierno libio atacando a la población de Bengasi por vía aérea, ignorando el ultimátum de la ONU, Francia decide intervenir usando 20 aviones de guerra. Los primeros objetivos han sido 4 tanques del ejército libio.
Más tarde, por la noche, los aviones norteamericanos y británicos se unieron a los franceses en la defensa de civiles libios contra las tropas leales en Libia, atacando las defensas aéreas en la parte occidental del país, alcanzando objetivos cerca de Trípoli y Misurata, la tercera ciudad más grande del país.
El 20 de marzo hombres armados en Trípoli apresaron un petrolero italiano con cinco tripulantes italianos, dos de India y uno de Ucrania. Por la noche se destruyó un edificio cerca de la jaima donde el líder libio recibía anteriormente a las autoridades de otros países, el edificio era parte del complejo residencial de Gadafi y donde se tomaban las decisiones militares. Los leales se esconden en las ciudades para evitar los ataques aéreos aliados y los rebeldes en cambio intentaron tomar Ajdabiya sin éxito.
Este mismo día Al Yazira informó que en un bombardeo se destruyeron 14 tanques, 20 blindados y varios camiones llenos de munición y lanzacohetes, matando a 14 soldados pro-Gadafi. Tres de los tanques de Gaddafi llegaron al centro de la ciudad rebelde de Misurata, un portavoz de la oposición dijo a Al Yazira. La misma fuente informó de que los barcos pro-Gaddafi no permiten que llegue ayuda a Misurata. Parece ser que hay un número muy alto de bajas que son imposibles de contar.
El 21 de marzo Al Manara Media informa que el hijo de Gadafi, Khamis el Gadafi ha podido morir al estrellarse su avión en el cuartel militar de Bab al-Azizia, al sur de Trípoli, información esta que aún no ha sido confirmada. Un periodista suizo informa desde Zintan que en los alrededores al este de dicha ciudad se está combatiendo desde el 19 de marzo.
El 22 de marzo los aliados bombardean a las fuerzas leales que se encuentran en los alrededores de Ajdabiya También un F-15 estadounidense se estrelló en los alrededores de Bengasi por un fallo técnico, ambos tripulantes salieron ilesos.
Este mismo día, en el seno de la OTAN se abre una brecha a causa de la cesión de Estados Unidos del mando de las operaciones. Francia y Turquía se oponen a que la OTAN tenga un mando total para no ahuyentar al resto de los países árabes que no son miembros de la organización de su participación en la guerra. Por otro lado, Italia amenaza con dejar de ceder sus bases aéreas —las más cercanas a Libia— si la OTAN no se hace con el mando de las operaciones militares. Los ataques continúan en Ajdabiya, donde los rebeldes tratan de romper el cerco de la ciudad, y Misurata, donde los tanques leales han logrado avanzar por algunas calles abriendo fuego contra algunos objetivos rebeldes. Hussein el Warfali, uno de los comandantes de la brigada de Gadafi, ha muerto cerca de Trípoli.
El 23 de marzo los aliados bombardearon Misurata por la mañana silenciando la artillería leal que bombardeaba la ciudad.
Consejo Nacional de Transición
Los opositores han creado el Consejo Nacional de Transición, un gobierno provisional para Libia conformado por profesionales que actúa desde Bengasi y que controla mediante comités populares todas las ciudades del este de Libia, así como la mayoría de las ciudades que rodean a la capital, Trípoli, en el oeste, y la mayor parte de los pozos petroleros, así como las terminales portuarias desde las que se exporta. Varias fuentes aseguraron a Reuters que la debido a los acontecimientos, la producción ha caído un 75%. No obstante, Jamal bin Nur, juez y miembro de la Coalición 17 de febrero, aseguró que "los contratos petroleros (con firmas extranjeras) que son legales y en beneficio del pueblo de Libia continuarán"
El CNT se encarga de la limpieza, el suministro de alimentos, la construcción de defensas en las ciudades bajo su control. También se encarga de tranquilizar a las empresas petrolíferas extranjeras y ha manifestado que Libia es una sola nación. Omar Mohammed, miembro del Comité, dijo que el antiguos miembros del ejército se encargaban del restablecimiento de la ley y el orden en Bengasi: "Ellos han estado recopilando una gran cantidad de armas de los civiles porque es muy peligroso. Algunas personas piensan que las necesitan para protegerse. Pero esta idea no es aceptable. Estamos recogiendo las armas."
Posición de las tribus
Grupos étnicos en Libia
En Libia hay alrededor de 140 clanes tribales. Aunque algunos libios consideran la persistencia del tribalismo como un obstáculo a la movilidad social, la igualdad de oportunidades y el desarrollo de la sociedad civil, lo cierto es que muchos libios siguen identificándose como pertenecientes a una tribu. Los principales grupos tribales se ubican de la siguiente forma:
• Tripolitania: Warfalla, Awlad Busayf, Al-Zintan, Al-Rijban.

• Cyrenaica: Al-Awagir, Al-Abaydat, Drasa, Al-Barasa, Al-Fawakhir, Al-Zuwayya, Al-Majabra.

• Syrte: Al-Qaddadfa, Al-Magarha, Al-Magharba, Al-Riyyah, Al-Haraba, Al-Zuwaid, Al-Guwaid.

• Fezzan: Al-Hutman, Al-Hassawna; Toubou, Tuareg.

• Al-Kufra: Al-Zuwayya; Toubou.

Pese a que Gadafi siempre ha favorecido la división entre las diferentes tribus de Libia, el 23 de febrero se produjo una reunión de los líderes tribales en Al Bayda con la presencia de Mustafa Abdel Jalil, exministro de Justicia. Según el exministro del Interior, Abdul Fattah Yunis, como consecuencia de esta reunión la mayoría de las tribus se unieron en oposición a Gadafi.
Esta es la posición de las tribus principales:

• A favor de los opositores:

  •  Warfalla (o Warfallah): Compuesta de 52 subtribus, es el grupo tribal más numeroso de Libia, con un 15% de la población total. Se concentra principalmente en las ciudades de Misurata y Bani Walid, su capital. Ya se habían levantado contra Gadafi en 1993 por lo que fueron sido vetados para el servicio de armas. El 20 de febrero, el líder de la tribu, Akram al-Qarfalli, anunció que se retiraba el apoyo de Gaddfi, diciendo que "ya no es un hermano".

  • Al-Zawiya (o Zuwayya): Es la mayor tribu de la región Cyrenaica, al este de Libia y la primer tribu en situarse a favor de la oposición a Gadafi. El líder de la tribu, Shaikh Faraj al Zuway, amenazó con detener el flujo de petróleo si Gadafi no dejaba de matar a los manifestantes.

  •  Migraha: El 21 de febrero la tribu anuncia que retira su apoyo al régimen de Gadafi.

  •  Al-Zintan: se sitúa entre las ciudades de Jado y Yefren, a poca distancia de Trípoli. Su portavoz se dirigió a los seguidores de Gadafi en los siguientes términos: "Pedimos también a los fieles del régimen corrupto, que son pocos, que se unan a esta revolución para que no dejen pasar la oportunidad de ser perdonados"

  • Tuareg

• A favor de Gadafi:

  •  Qaddadfa, (o Qadafa, o Qadhafa): Situada en Sirte, es la tribu a la que pertenece Gadafi. Esta tribu ganó protagonismo en 1969 al deponer al rey Idris de Libia. También es la tribu de los pilotos que desertaron en Malta, lo que podría indicar que no hay una posición común dentro de la misma.

  • Al-Magarha (o Magariha): es la segunda mayor tribu después de la Warfalla. Después de la tribu Qadhafa, es la que tiene los lazos más fuertes con el régimen de Gadafi. Muchos de sus miembros están en puestos sensibles y mayores, incluso en los servicios de seguridad. Sin embargo, parece que muchos jóvenes Magariha se han unido a la revuelta. La propia tribu todavía no se ha pronunciado. Sin embargo, Al Magariha es tradicionalmente muy afín a la tribu de Al Zintan, que fue de las primeras en unirse a la revuelta tomando el control de Zintan.
Situación de ciudadanos extranjeros y campos de refugiados
Campo de refugiados en Túnez
Muchos ciudadanos extranjeros han pedido ser evacuados de Libia por sus respectivos gobiernos, los aeropuertos están colapsados, en su mayoría son aviones militares los que sacan a los extranjeros del país debido a que el gobierno libio ha cerrado su espacio aéreo dificultando la salida de extranjeros. Antes de la crisis había 10.000 turcos, 300 españoles, 70 venezolanos, 60 argentinos, 22 colombianos y muchos ciudadanos de otros países que comenzaron a salir del país.
La situación en la frontera de Libia con Túnez ha alcanzaba un punto extremadamente crítico debido a la oleadas de refugiados que huyen de la lucha sangrienta que se ha desatado en Libia.
Han sido evacuados muchos ciudadanos con la ayuda de los países cercanos de la Unión Europea hacia sus países de origen y se ha distribuido también ayuda humanitaria a los refugiados, aunque no paran de llegar refugiados a los campamentos situados en Egipto y Túnez.
Reacción internacional
La mayoría de los estados y organismos supranacionales han condenado los bombardeos de Libia en contra de objetivos civiles en las ciudades más importantes del país, como la Liga Árabe, la Unión Europea, , Naciones Unidas, Francia, Israel, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Botsuana, Mozambique, Sudáfrica, Argentina, Canadá, Chile, Colombia, Perú, Estados Unidos Uruguay Irán, Japón, India, Indonesia, Alemania, Bélgica Dinamarca Finlandia, Islandia Luxemburgo, Rusia, Reino Unido, Eslovenia y Australia.
También el ex presidente del Gobierno de España y presidente de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales FAES, José María Aznar, del que se considera que tiene "amistad" con Gadafi porque siendo presidente fue invitado a su jaima personal y recibió regalos del líder libio, celebró como una "buena noticia" que las nuevas tecnologías faciliten "un poder desconocido hasta ahora" a las sociedades que viven oprimidas por regímenes autoritarios. Y añadió que "En el norte de África y en Oriente Medio, vemos el hartazgo de las poblaciones con las autocracias", constatando además que "algunas han caído" y que otros, "se aferran al poder con la brutal represión”. También hubo varias protestas de solidaridad en otros países que fueron compuestas en su mayoría de los expatriados libios. Los mercados financieros de todo el mundo tuvieron reacciones adversas a la inestabilidad de los precios del petróleo a un máximo de dos años y medio.
Sin embargo hubo notables excepciones o reticencias entre aquellos estados con gobiernos de izquierda que mantienen alianzas y simpatías ideológicas con el régimen socialista o Yamahiriya del coronel Gadafi, estos son: Zimbabue, Cuba, Nicaragua, Venezuela. El Presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, del que se considera que tiene "amistad" con el líder libio porque fue recibido varias veces por éste en su jaima, y cuyo gobierno ha vendido armas al régimen libio por valor de 10,7 millones de euros desde 2005, aún no ha condenado la actuación de Gadafi, aunque el 18 de marzo afirmó que España, tras la aprobación de la zona de exclusión aérea el día anterior, participará en ésta.
Organismos supranacionales

• Naciones Unidas: hizo una estimación de muertos civiles a manos del régimen y solicitó una investigación internacional sobre la violenta represión. El 26 de febrero de 2011 se emite la Resolución 1970 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas advirtiendo a Muamar el Gadafi que la represión en Libia podría considerarse como crímenes de lesa humanidad e impone sanciones al gobierno y sus dirigentes. El 17 de marzo de 2011 la Resolución 1973 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas declaró el establecimiento de la zona de exclusión aérea y el uso de «todas las medidas que sean necesarias» para proteger a la población civil de Libia.

• Unión Europea: La UE que es el principal exportador de armas a Libia ya que en 2009 concedió licencias para exportar hasta 343 millones de euros en armas al régimen de Gadafi, incluyendo aeronaves de asalto y aviones militares por valor de 107 millones de euros, venta de material de interceptación electrónica, lanza proyectiles, 367 rifles para francotiradores, 22.000 granadas, y material asociado, estudia sanciones contra el régimen de Gadafi.

• Unión Africana: La Unión Africana instó a Gadafi a que cese la violencia.

• Liga Árabe: Amr Moussa, Secretario General de la Liga Árabe, emitió una resolución contra la violencia con que han sido tratadas las protestas. El 22 de febrero la Liga Árabe decidió suspender de todas sus reuniones a Libia, hasta que éste país resolviera los requerimientos de la organización. El 12 de marzo los ministros de asuntos exteriores de la Liga Árabe solicitaron a la ONU la imposición de una zona de exclusión aérea en Libia "como una medida preventiva y no militar" y reconocieron al mando rebelde libio del CNT como interlocutor.

• ALBA: Los ministros de asuntos exteriores del organismo socialista interestatal latinoamericano, expresan el respaldo de sus gobiernos a la iniciativa del Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, de crear una comisión internacional para buscar una solución negociada y pacífica al conflicto interno de Libia que no incluya la salida del poder de Gadafi.

• Interpol: La policía internacional hace una alerta naranja tras Gadafi por planear ataques o estar envuelto en ataques, incluido bombardeos aéreos en zonas pobladas, como consecuencia de las resoluciones de las Naciones Unidas que le han cancelado cualquier tipo de viaje al exterior y han congelado su cuenta de ahorros alegando que el coronel es perjudicial para los ciudadanos de Libia y cualquier país del extranjero.

Gobiernos

• Argentina: El gobierno argentino previamente no hizo comentarios sobre la situación en Libia, pero el 24 de febrero anunció que se encuentra profundamente preocupado por las graves violaciones a los derechos humanos en Libia y apoyó la convocatoria de una sesión especial en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra.

• Canadá: Envió aviones militares a Tripoli en busca de sus ciudadanos. Un avión C-17A aterrizó en Trípoli sin autorización debido a la falta de cooperación de las autoridades libias y luego rescató a varios ciudadanos australianos, británicos y canadienses, entre ellos el embajador y una parte del cuerpo diplomático canadiense que se encontraba en Trípoli. De esta forma, Ottawa manifiesta que cortó toda relación diplomática con el gobierno libio.

• Colombia: Apoyó las medidas de exclusión aérea en Libia. El presidente Juan Manuel Santos señaló que la población "está siendo masacrada por el Gobierno libio", y dijo que con esta medida se protege a los civiles.

• Cuba: Rechazó ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas cualquier maniobra que favorezca una intervención militar extranjera en Libia y reiteró pedir calma a las autoridades del país.

• Ecuador: El gobierno de Ecuador condenó desde el 25 de febrero los actos de violencia en Libia - antes se abstuvo de comentarios - a pesar de las buenas relaciones del gobierno de Rafael Correa con Libia y la admiración personal del presidente ecuatoriano hacia el coronel Gadafi, pero alertó por medio de su cancillería sobre "el riesgo de instrumentalización política del Sistema de Naciones Unidas, y particularmente del Consejo de Derechos Humanos" y calificó de inaceptable la posibilidad de una intervención extranjera como la ocurrida en Iraq.

• España: El gobierno de España se vio obligado a reducir la velocidad en las autopistas a 110 km/h debido a la subida del barril de petróleo como consecuencia de la inestabilidad en los países árabes, en especial de Libia, que suministra el 13% del petróleo que consume el país diariamente, siendo el tercer proveedor petrolífero de España.

• Estados Unidos: El presidente Barack Obama inicialmente condenó la violencia pero no hizo ninguna alusión a la dimisión de Gadafi. El 25 de febrero, el Gobierno de EEUU anunció que impondrá sanciones unilaterales contra Libia, y buscará coordinar sanciones internacionales. Entre las medidas que se estudian para hacer que el régimen de Gadafi "rinda cuentas", se incluyen la imposición de un embargo de armamento y la congelación de fondos de Libia ante el uso de la violencia por parte del régimen de Muamar el Gadafi. El 28 de febrero Estados Unidos moviliza tropas en torno a Libia y el pentágono asegura tener "a varios planificadores trabajando y distintos planes de contingencia", mientras Hillary Clinton no descarta una posible invasión: "Seguimos explorando todas las acciones posibles. Nada está excluido de la mesa"

• Francia: Francia, que en 2007 vendió a Gadafi misiles por valor de 168 millones de euros y un sistema de comunicación por radio por valor de 128 millones de euros, solicitó ante el consejo de seguridad de la ONU, junto al Reino Unido, "un embargo de armas, sanciones y el recurso a la Corte Penal Internacional" y que se juzgue a Gadafi por crímenes contra la humanidad.207 El 10 de marzo, Francia reconoció al Consejo Nacional de Transición como el gobierno oficial de Libia. El 17 de marzo de 2011 Francia advierte que intervendrá en el conflicto después de la resolución de la ONU del día anterior.

• Italia: El 23 de febrero el ministro de asuntos exteriores italiano, Franco Frattini, dio credibilidad a la cifra de 1.000 muertos en Libia y calificó la situación de "guerra civil" y alertó de la llegada de 300.000 inmigrantes desde Libia. Paralelamente, desde el 21 de febrero las acciones que posee Gadafi en empresas italianas como, el equipo de futbol Juventus de Turín, la petrolera ENI y varias constructoras que realizan infraestructuras en Libia produjeron caídas considerables y el gaseoducto Greenstream, que proporciona gas natural a Italia desde Libia fue cerrado. El 26 de febrero Italia suspendió el tratado de amistad firmado el 29 de agosto de 2008 entre el presidente Italiano Silvio Berlusconi y Gadafi en la ciudad libia de Bengasi, que contiene acuerdos de cooperación en la lucha contra la inmigración irregular con una intensificación en los controles en las costas libias.

• Nicaragua: Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, ha mostrado su apoyo frontal a Gadafi en caso de darse una guerra civil, opinando que Libia es víctima de una "arremetida mediática feroz" por su petróleo, "donde hablan de bombardeos y no se ven los bombardeos. No hemos visto un solo avión disparando sobre la población, pero la campaña es feroz."

• Perú: Fue el primer país del mundo en pronunciarse cortando relaciones diplomáticas con Libia.

• Rusia: Durante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Sergéi Lavrov, consideró inaceptable el uso de la fuerza militar contra la población civil en Libia, al mismo tiempo defendió que el pueblo debe resolver "sin injerencia" exterior las causas que han originado las revueltas populares.

• Siria: El presidente sirio, Bashar al-Assad, ha rechazado cualquier intervención extranjera en Libia y llamó al pueblo libio para resistir cualquier amenaza y poner fin al conflicto. Siria fue el único país junto con Argelia que votó en contra de una solicitud de la Liga Árabe en el Consejo de Seguridad de la ONU para la imposición de una "zona de exclusión aérea" en Libia. Siria también ha dicho que está absolutamente en contra de la intervención de fuerzas militares extranjeras en Libia y de interferencias en este país. El Ministerio de Relaciones Exteriores sirio dijo: "Siria reitera su rechazo a toda forma de injerencia extranjera en los asuntos de Libia, ya que eso sería una violación de la soberanía de Libia, su independencia y la unidad de su tierra". Rebeldes libios alegan que mercenarios de Siria estaban volando aviones para el régimen libio, y que derribaron dos aviones de combate sirios.

• Venezuela: El presidente venezolano Hugo Chávez denunció lo que para el mandatario es una doble moral de la comunidad internacional y rechazó la injerencia extranjera en Libia y dijo que nadie está en capacidad de condenar las acciones de Gadafi. Sentenció "Los que condenan de inmediato a Libia hacen mutis con los bombardeos del Estado de Israel sobre Falluyah, y los miles y miles de muertos incluyendo niños, mujeres, familias enteras; se quedan callados con el bombardeo y las masacres en Irak, en Afganistán, no tienen moral entonces para condenar a nadie". Asimismo, el 24 de febrero, publicó "Vamos Canciller Nicolás: dales otra lección a esa ultraderecha pitiyanqui! Viva Libia y su Independencia! Gadafi enfrenta una guerra civil!!" en su cuenta de Twitter. Mientras su canciller Nicolás Maduro criticó el tratamiento internacional de la crisis, dice que la prensa es favorable a los opositores de Gadafi y a los intereses de Occidente.

• Zimbabue: El presidente Robert Mugabe envió tropas para defender a Gadafi.

Otras organizaciones

Medios de comunicación

TeleSUR, la cadena pública de televisión con aportes de diversos estados sudamericanos, con sede en Caracas (Venezuela), con línea editorial alineada con el llamado Socialismo del Siglo XXI, ha emitido reportes favorables a Gadafi y a sus partidarios, inclusive ha dicho que es una mentira creada por las otras agencias internacionales de noticias que se hayan dado bombardeos de aviones militares, TeleSUR ha afirmado que no existe ninguna masacre en Libia y que la capital Trípoli vive en paz, al contrario de los reportes de la mayoría de cadenas internacionales. Sin embargo, el 25 de febrero, el equipo de TeleSUR que se encontraba en Trípoli pudo constatar los enfrentamientos en varios barrios de la capital y terminó siendo agredido por jóvenes no identificados y seguidamente amenazado, agredido y arrestado durante 4 horas y media por policías, quienes además les requisaron sus acreditaciones, así como el equipo de grabación, y todo ello pese a viajar en un vehículo diplomático venezolano, que también requisaron.

ONG

El 26 de febrero varias ONG con sede en España como Amnistía Internacional, Fundació per la Pau, Greenpeace e Intermón Oxfam, junto al Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH), solicitaron al gobierno español que revisara "caso por caso" la venta de armas a países donde se producen violaciones de derechos humanos especialmente en el caso de Libia al que España vendió en el primer semestre de 2010 piezas de aeronaves militares por valor de 3,3 millones de euros y equipos de visión nocturna por otros 3,5 millones de euros. Previamente, España vendió en 2005 armas por valor de 10,7 millones de euros, en 2006 empresas españolas exportaron a Libia armas de cañón por valor de 25.953 euros y dos años después, en 2008 España vendió material clasificado como "bombas, torpedos o cohetes" por valor de más de 3 millones de euros.

Definición del conflicto en los medios: ¿rebelión o guerra civil?
Diversos medios consideran conveniente en afirmar que los sucesos en Libia siguen siendo una rebelión, como el periódico español El Mundo, que no la denomina como guerra civil o como mantuvo la cadena de televisión británica BBC hasta el 10 de marzo, ya que ahora duda si es una simple revuelta o una verdadera guerra civil.
En cambio otros medios ya la consideran guerra civil, como son la cadena australiana ABC o el periódico español El País Además Jakob Kellenberger, presidente de la Cruz Roja Internacional, reconoció que lo de Libia ya es una guerra civil, siendo el primer organismo internacional en hacerlo.
(De Wikipedia, al 23/03/2011)

Eran otros tiempos...
Aún recuerdo la escandalera que se montó en la ceremonia de entrega de los Premios Goya, de la Academia del Cine de España, cuando, allá por los años 2003 se inició la llamada “Guerra de Irak” o “II Guerra del Golfo”, que fue promovida por EE.UU., con la participación, entre otros, del Reino Unido y de España.
Al anunciarse que España iba intervenir en esa guerra, un remolino social, encabezado por las huestes del partido socialista y secundado por toda la progresía de izquierdas, saltó como un resorte para instaurar el “¡No a la guerra!”, en manifestaciones callejeras, e inclusive en el citado acto de entrega de los Premios Goya, en el que sin excepción todos los premiados exhibieron la pegatina con dicha frase y repitieron el slogan.
Pero los tiempos cambian, y las personas más.
La progresía y los actores ahora ni han chistado. Los políticos que se consideran de izquierdas, tampoco.
Especialmente se comprueba ese trastueque, esa transfiguración, en los políticos, porque ahora, aquel Zapatero cuasi juvenil que encabezó su protesta frente a la guerra, ahora, en una de sus maniobras casquivanas, ha implicado a nuestro país en el conflicto de Libia.

¿Sí o no a la guerra?

Se ha procurado muy mucho desde las instancias gubernamentales evitar la palabra “guerra”, llamándole acción de cumplimiento de una resolución de la ONU, o acción de protección a la población civil de Libia, desechando (al menos en mención literal) la opción del derribo del terrible sátrapa Gadafi.
Pero los hechos son tan terriblemente tozudos y machacones que, cualesquiera que sean los eufemismos que se utilicen, ponen de manifiesto la realidad: Lo de Libia es una guerra.
Y ahí estamos metidos.
No voy ni siquiera a comentar si me parece bien o mal que España se haya implicado en esta acción bélica, pero no me sustraigo a recordar con bastante amargura y decepción que hasta en ese punto de no intervención en las guerras, nos ha engañado el malhadado presidente del gobierno español.
Quien encabezó la protesta, ahora protagoniza las decisiones contrarias a los principios pacifistas que proclamó.
Una más, de muchas.
Y mientras tanto, la oposición mayoritaria diciendo “amén”, tal vez por miedo al sonrojo (improcedente, por cierto) de que se le recuerde en vísperas electorales que un gobierno de su color decidió participar en la guerra de Irak.
Él sí sabía de paz...
Solamente tres votos en contra ha recibido en el parlamento español el acuerdo aprobando la intervención bélica en Libia, y de esos tres, dos votos son del Bloque Nacionalista Gallego (BNG), que nunca se sabe si va o viene, y otro de un diputado de Izquierda Unida (IU), que siempre preconiza conductas ejemplarizantes aunque está por ver si inicia alguna de ellas.
Es la sinrazón de la política, que hace del engaño un estilo y de la mentira un hábito.
Y mientras tanto, el paro sigue creciendo en España, la economía sigue en letargo, la sociedad en colapso…Aunque el dinero nos llega para gastarlo en aventuras militares…
¿Por qué no nos pronunciamos, esta vez de forma rotunda, con un “¡No a la sinvergonzonería!”?
“Jamás hubo una guerra buena o una paz mala”.- Benjamín Franklin (1706-1790) Estadista y científico estadounidense.
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

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