martes, 16 de noviembre de 2010

El miedo en el conflicto del Sahara occidental, ex español

“De lo que tengo miedo es de tu miedo”.- William Shakespeare (1564-1616) Escritor británico.
"En diplomacia hay algo peor que equivocarse y es demostrar al mundo que no se sabe lo que se quiere. Cuando esto le ocurre a uno de los estados más antiguos de Europa, antigua potencia imperial y hasta hace unos pocos años actor de referencia en la política continental, nos encontramos ante un ejemplo perfecto de decadencia. Podríamos entender, aunque no compartir, que por crudo realismo nuestro Ministerio de Asuntos Exteriores asumiera una posición claramente pro-marroquí, abandonando definitivamente la causa saharaui. Pero ni eso es capaz de hacer en su inconsistencia doctrinal, en su incapacidad para definir cuáles son los intereses nacionales y cómo defenderlos.
El uno no hace... y el otro no para...
No puede haber política exterior sin antes resolver quiénes somos y adónde vamos. Nuestro Gobierno dedica sus energías a demoler la identidad nacional, herencia de siglos y garantía de un proyecto común.

Cuando los socialistas se manifestaban en favor de los saharauis, actual "MinisTrini" incluida...

Nuestra diplomacia no reacciona ante los abusos marroquíes contra saharauis, medios de comunicación y políticos nacionales, de la misma manera que nuestros máximos responsables económicos no son capaces de enfrentarse a las reformas necesarias o nuestros políticos no tienen el valor de poner orden en el caos de administraciones públicas. No tenemos un problema diplomático sino político y de dimensiones alarmantes. Saben lo que quieren destruir pero poco más. A su falta de visión se suma una constante de todos los gobiernos Zapatero: la falta de nivel de los designados para ocupar altos cargos, patente en esa incapacidad para reaccionar a tiempo y con criterio.
Ojos que no ven...
El Partido Socialista teme el chantaje marroquí en temas sensibles —islamismo, emigración, drogas— y se pliega cobardemente, olvidando sus supuestos valores. Con ello se gana a pulso el desprecio de la corte alauí y confirma ante los socios europeos nuestra condición de Estado a la deriva."
(De “ABC”)

Más de un lector o de un seguidor de este blog se preguntará si es que estoy obsesionandome con el tema de la situación en el Sahara occidental, antigua provincia española, que actualmente dice Marruecos que es su territorio y de su soberanía, que el gobierno español ni siquiera dice si todavía entraña alguna responsabilidad suya (cuando al menos “de iure” sigue siendo su territorio) y que se dice debería pertenecer a los saharauis integrados en la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) al menos tras un referendum que Marruecos trata de evitar a toda costa.
Rótulo de El AAiun, en francés
y en árabe marroquí
El problema sigue ahí, con una más que sospechosa censura a la información por parte de Marruecos, con una constante violación de los derechos humanos por parte de la policía y del ejército alauitas, con una actitud de rebeldía rayana en la insurrección terrorista pos parte de los saharauis, quién sabe si apoyados por Argelia.
Se trata, sin duda alguna, de un complejo problema, que ha explotado treinta y cinco años después de un incalificable abandono, de una vergonzosa renuncia por parte de las autoridades españolas y de un no menos sofocante olvido por parte de los posteriores gobiernos democráticos españoles.
Así, mientras Marruecos expulsa a los periodistas españoles, no permite la entrada a otros, nos envía a sus ministros para que en nuestro propio territorio digan las barbaridades que se les ocurran contra los periodistas españoles, ni consta gestión alguna por parte de la “MinisTrini” de Asuntos Exteriores –a este paso, “Mari Trini” la miedosilla—ni aparece la menor mención del partido en el poder sobre la petición de respeto de los derechos humanos en la ex provincia española.
Se me dirá, y con razón, que “MinisTrini” no hace (mejor dicho está sin hacer, porque tiempo ha no se ha visto mayor pasividad en ese ministerio) nada más que lo que dicta el todavía y desgraciadamente cabeza del ejecutivo, quien con esa doblez farisaica que despliega, ha hecho como el avestruz: meter la cabeza bajo la arena (en este caso del desierto del Sahara) porque como no ve lo que ocurre fuera, no se preocupa.
Miedo es eso. Miedo e ineptitud. Miedo y ligereza.
Ellos, los del PSOE, tan “progres” en su día reclamando la autodeterminación del pueblo saharaui, ahora se han acobardado temiendo que Marruecos nos envíe más pateras (¿más aún?), nos ataque las inversiones españolas en su país y se queje a su “protector”, USA, de que su vecino del norte se porta mal, sin olvidar la reivindicación de Ceuta y Melilla.
Como “a perro flaco todo son pulgas”, a este desgobierno que nos hunde cada vez más, que no sabe controlar la economía, ni contener el desempleo, ni vertebrar la sociedad, ni unir la nación, le ha surgido ahora un “grano” exterior, que es cierto no atenta por ahora contra nuestra vida cotidiana, pero que evidencia la blandura, la indecisión, la lenidad del gobierno de una nación, la nuestra, que en tiempos se anunció como “puente” entre Europa y el mundo árabe.

La reacción del gobierno Zapatero
 ante los sucesos de El Aaiun,
de Ricardo en "El Mundo"

Acabo aquí este "desahogo" mío, dejando claro que no espero ninguna solución, ni menos correcta, a ese “callo” que al honor y al buen nombre de España le ha salido en las arenas de un desierto que está allí lejos, pero en el que todavía moran personas que tuvieron –y algunos conservan— la nacionalidad española, y que hablan nuestra lengua.
Da lo mismo a nuestros actuales gobernantes, que solamente se preocupan de los afganos, de los iraquíes, de la “alianza de civilizaciones” (un engendro en el que creo que solamente estamos con Turquía) para olvidar los vínculos de sangre, de historia y de honor con un pueblo al que tal vez primero sojuzgamos y después estamos permitiendo que le sojuzgue una monarquía despótica.
“Para quien tiene miedo, todo son ruidos”.- Sófocles (495AC-406AC) Poeta trágico griego.
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

3 comentarios:

  1. És del tot lamentable que els interessos econòmics o geopolítics, passen al davant de la defensa dels drets humans i de la dignitat d'una civilització (?), cada vegada més insolidària amb els pobles massacrats -ara el del Sàhara encara espanyol-. I sembla que s'ha generalitzat com a pràctica, siga quin siga el partit que ostente el poder. Perquè estic convençut que els de l'oposició actual, quan arriben a la Moncloa, faran igual o pitjor i si ara el president del govern haguera adoptat actituds més valentes i coratjoses, ja l'estarien acusant d'atemptar contra els interessos d'Espanya -i d'Europa, per allò dels "caladeros"- i de posar-se al costat dels "terroristes" saharauís, nous socis d'Al Quaeda -com insinua el ministre marroquí.
    Un "terrorisme", que ja ens encarreguem prou de crear amb les nostres injustícies i desmans envers el tercer món i que no parem de fomentar i alimentar amb la nostra cobdícia i maldat.
    Front a tot això no hi veig més alternativa que la conscienciació ciutadana i la pressió sobre els governants, perquè es comporten amb dignitat.
    Déu faça.

    Marc

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  2. Enlace al comentario de Izaskun Bilbao sobre el tema
    http://www.izaskunbilbao.eu/?p=1424

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  3. La más elemental dignidad y el más elemental aún, respeto a los derechos
    humanos, exigen una postura firme y compartida de las naciones
    "civilizadas" frente al gobierno de Marruecos, responsable directo
    de los luctuosos sucesos de El Aiún y de las vidas cobradas -incluídas las
    de los policías marroquíes-, en la brutal represión de las fuerzas militares
    de la monarquia alauita.
    Texto del mensaje dirigido por MA a diversos politicos:
    "Que por una vez prevalezca la defensa de las personas y de la legalidad
    internacional sobre los intereses econòmicos y geopolíticos, poco o nada
    presentables.
    De otra manera, España y Europa habran perdido toda credibilidad."

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