jueves, 8 de enero de 2009

CAFÉ PARA TODOS: ¿Alguien se cree las mentiras de Mr. Shoemaker?

Shoemaker= Zapatero (Del diccionario Oxford inglés-español)

Recuerdo los ya algo lejanos tiempos en que en la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados de España, bajo la presidencia del gran jurista valenciano e inolvidable amigo, Emilio Attard, siete sesudos padres de la Constitución española, se esforzaban “de veras” en alcanzar un consenso constructivo sobre el texto de la nueva Carta Magna que había de regir los destinos de la España post-franquista.
De entre los muchos obstáculos que parecían insalvables, surgió, ya bien avanzada la discusión en la Ponencia de la Constitución, el tema de las autonomías; Que si se debían llamar nacionalidades, que si se debían llamar regiones, que si se debían llamar ambas cosas; que si se constituía un estado “cuasi federal”, que si sí, que si no…
Cuando más estancada se hallaba la discusión, el Presidente de la Comisión, el hábil Emilio Attard, propuso “aparcar” para más adelante el tema de la regulación de las autonomías, y así siguió prosperando la redacción del proyecto, hasta que, casi concluido, se abordó de nuevo el apartado pendiente.
El tono de las discrepancias había cambiado tanto que al final se concordó en una redacción lo suficiente ambigua para que toda interpretación fuera posible.
Con la ironía que le caracterizaba, Emilio Attard comentó, y todos los ponentes hicieron suya la frase, de que se había decidido establecer el “café para todos…”
La frase quedó ahí, y ha sido recordada muchas veces.
Pero ahora me ha vuelto a la memoria a raíz de las diecisiete entrevistas que Mr. Shoemaker (¿se me entiende?)ha tenido con los diecisiete presidentes de las comunidades autónomas, quienes, por arte de birlibirloque, todos han salido satisfechos de las reuniones unilaterales.
Casi todos han dicho que les ha gustado lo que han oído del “zapatero”, pero ninguno ha podido concretar lo que finalmente corresponderá a su autonomía, e incluso alguno ha dicho que mientras no se le ponga por escrito…
Sí; café para todos, que es lo mismo que achicoria para alguno.
Mr. Shoemaker sigue burlandonos a todos los españoles con promesas y fingimientos que desde luego le acercan a ser buen amigo de esos árabes cuya doblez es la característica.
Ya veremos lo que hace el Presidente del Gobierno, aunque al final será “café expreso” para los amigos y los que le han chantajeado; “cortado descafeinado” para las autonomías gobernadas por el partido de la oposición; y “agua chirlis” para el resto.
Me ha vuelto a la memoria la “put(in)ada” que el ahora premier de Rusia ha gastado a los países europeos a cuenta del gas que dice que roba Ucrania. Él también ha repartido “café”, que diga frío, para todos.
Ha congelado a media Europa, o mejor dicho, la ha “gaseado”.
Yo prefiero quedarme con el “cafetito” del Shoemaker, si es que algo llega al ciudadano, porque al menos nos “calentará” del malhumor que nos irán produciendo sus mentiras y sus promesas incumplidas e imposibles.
Que ya decía Friedrich Nietzsche (1844-1900) filósofo alemán: Lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante, ya no podré creer en ti.”
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

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