jueves, 6 de marzo de 2008

La pre-campaña electoral: promesas y espera...(como en Ucrania)

La verdad es que en estos tiempos de pre-campaña electoral resulta preferible dedicarse a leer una novela o a escuchar música clásica, antes que oír en todos los telediarios del día las mismas declaraciones, diciendo que el adversario es muy malo y que uno y los suyos son perfectos de pura perfección; o verse sujeto a la repetición en Internet de los mismos eslóganes, con preguntas de la gente siempre similares , unas interesantes y otras estúpidas y/o manipuladas en origen.
En estos tiempos uno recibe ideas que parecen todas maravillosas en sí, como para preguntarse por qué no se han puesto en práctica en la anterior legislatura o por qué no se anunciaron antes de la disolución del Parlamento.
Y cuando uno quiere eludir este auténtico bombardeo de promesas fáciles, y busca en la prensa y en Internet otras novedades en el mundo, se encuentra con que sigue latente y agudizándose el conflicto palestino-israelí; que los mismos palestinos están divididos y luchando unos contra otros; que en el Líbano los pro y los anti-sirios van asesinándose lentamente; que en Irak las bombas siguen; que los talibanes van adueñándose poco a poco de Afganistán; que en Pakistán se mata con más facilidad que se nace; que en Serbia y Kosovo cada día se nubla más el panorama de entendimiento; que en Kenia siguen eliminándose unos a otros como antes en Ruanda y en Burundi y en el Congo; que en Latinoamérica las guerrillas colombianas secuestran casi impunemente, que el líder de Venezuela se mete en todo menos en lo que le importa; que en Bolivia y Ecuador, al socaire del indigenismo se trata de introducir una revolución que rompe y no mejora; que en Centroamérica sigue la pobreza y la explotación…Etcétera…
Para consuelo, en Italia, con motivo de una moción de confianza, los parlamentarios, cavallieri ellos, se lían a insultarse como arrieros; y en Ucrania, si se anuncia la aproximación a la OTAN, varios parlamentarios impiden el acceso a la Rada; y el Embajador de Rusia ante la OTAN vaticina desgracias y negros azotes del Averno, si el gobierno ucraniano osa aproximarse a la Alianza Atlántica; y en Rusia, los opositores de Vladimir Putin van siendo neutralizados poco a poco…
¡Vaya panorama!
Sí, pero el mundo y estos tiempos que nos tocan vivir son así.
Especialmente son así porque el materialismo y la maravillosa globalización gobiernan el mundo, colocándonos, como así se hizo, a un inepto tan atrevido y peligroso como Bush, al frente de la nación más poderosa…
¿Qué hacer?
Tal vez conformarnos con esas “tonterías” domésticas como el pago de los Euros por Zapatero, o los cientos de miles de puestos de trabajo de su oponente; o los permisos para abrir locales de culto del gobierno catalán del peligroso Montilla; o la protección humanitaria de etarras por parte de Ibarretxe; o las promesas de Chaves en Andalucía, ni una cumplida…
Y esperar.
Esperar a que podamos tener una viviendita de treinta metros cuadrados, por la que nos pague el gobierno una subvención; aguardar a que con lo que nos pague el gobierno futuro, más aquella subvención; más lo que obtengamos por cuidar de algún familiar o conocido en situación de dependencia; más las desgravaciones fiscales por comprar tal o cual cosa; más el desempleo que se nos abone… podamos vivir, probablemente sin trabajar, porque el desempleo va creciendo y solamente los empleos “basura”, con salarios “ídem” son interesantes… a los inmigrantes…
Es un futuro idílico el que nos aguarda.
Ya no hará falta el “talante” que tanto prometió el señor Rodríguez que “arregla zapatos” (menos los de los españoles), y que por cierto ni hemos vislumbrado, excepto en llenarse la boca diciendo que ellos son los buenos y que los anteriores son los culpables de todos los males acaecidos.
Ya no hará falta arruinarse por tener una vivienda digna con una hipoteca “indigna” por lo cara, ya que con el cambio climático y el efecto calentamiento, casi podremos vivir en la calle o entre paredes de polispan.
Menos hará falta estudiar porque la cultura nos vendrá inspirada por soplo divino gracias a las nuevas tecnologías, Internet para todos, del más moderno estado europeo, según se nos promete.
Y menos hará falta luchar contra el terrorismo, porque con las pruebas que ahora de repente se han obtenido, en un inopinado ejercicio de diligencia policial, quedará fulminado en los confines interiores de Euskadi, para que lo lidien los lehendakaris y sus protegidos.
En fin, interesante panorama.
¡Todo hay que esperarlo!
Casi como ocurre en Ucrania, ahora que la Unión Europea, por boca de Mr. PESC, el ínclito Javier Solana, proclama que ese país tendrá un muy amplio acuerdo preferencial de comercio, ya que va a entrar en la OMC y proporcionará soldaditos baratos para la OTAN.
Ahí está la prueba: Ucrania esperó más de setenta años de “democracia” soviética, y otros dieciséis de caos evolutivo, para recibir guiños desde Europa.
Nosotros, los españoles, hemos esperado más de treinta años de democracia para percatarnos que se nos sigue considerando tontucios, porque se nos sigue haciendo guiños para hacernos soñar con las idílicas maravillas del gobierno que quiere repetir y de la oposición que le quiere desplazar.
El que no se consuela es porque no quiere…
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

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