miércoles, 5 de marzo de 2008

Entre puentes y acueductos

Esta semana del mes de Octubre es para las gentes de la Comunidad Valenciana un tiempo excepcional para el ocio, pues el día 9 es el Día de la Comunidad Valencia (Fiesta en toda la Comunidad autónoma, rememorando la Conquista de Valencia por el Rey de Aragón Don Jaime I el Conquistador) y el día 12 se celebra en toda España el Día o Fiesta de la Hispanidad.
De esta guisa, un avezado profesional o funcionario que se organice bien, puede iniciar un tiempo de asueto el día 6 de octubre, hacer “puente” el día 8, establecer “acueducto” los días 10 y 11, aprovechar el sábado 13, y así gozar de nueve días de tiempo de descanso y vacaciones.
En esta ocasión, la suerte es para los valencianos, como en otras (pienso en Mayo, con los días 2 y 3 festivos en Madrid) lo es para los habitantes de otras Comunidades Autónomas.
¡Buena costumbre ésta de los puentes y acueductos para quien pueda disfrutarla!
Es tiempo de descanso, de viajes, de familia, de relajación, de lectura, de reflexión, especialmente si se goza de un buen tiempo como generalmente suele darse en España y especialmente en la costa mediterránea.
No he de ocultar que he aprovechado el primer “puente” y hasta el día 9 he estado “dando una vuelta” por el centro y norte de España, especialmente Asturias y Santander.
Una delicia, como casi siempre…
Mientras recorría los valles asturianos y de Cantabria y me embelesaba con sus verdes bosques, verdes valles, tenues contraluces, incipientes brumas y nieblas, y daba al cuerpo el placer de los deliciosos yantares de esas tierras bañadas por el Mar Cantábrico, he ido repasando con pausa muchas cosas, entre ellas, la actual situación en mi querida Ucrania.
Y me he dado al juego mental de asociar puentes y acueductos, no los festivos o laborales (como esta semana aquí) sino como medios materiales de unión entre las gentes.
Así, me ha gustado el “acueducto” que ha intentado tender el Presidente Yúschenko, invitando al gobierno “compartido”, de manera que aunque la sin par Yulia sea la premier, en cada ministerio haya un vice-ministro del partido de la oposición (que no sería otro que el de Yanukovich).
Y no me ha disgustado, si es que es sincero, el “puente” que tiende Yulia, la del Bloque YUT, no solamente al partido de Yúschenko ( con quien está “condenada a entenderse”), como tampoco que Yanukovich acepte con “entera resignación” pasara a la oposición, si otras fuerzas democráticas alcanzan acuerdo de gobierno con mayoría parlamentaria.
Fructíferos “puentes” políticos que pueden conducir a, por fin, “acueductos” de transición democrática.
Habrá que aprovechar esos puentes y acueductos para que Ucrania ofrezca, también en el panorama político y de una vez por todas, verdes montañas, soleados valles, brumas tenues, en una palabra, el dulce y verde pálpito de la democracia…
SALVADOR DE PEDRO BUENDÍA

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